001:025 Jesús lo reprendió, diciendo, «¡Cállate, y sal de él!»

001:026 El espíritu impuro, haciéndolo convulsionar y chillando con

fuerte voz, salió de él.

001:027 Todos estaban asombrados, se cuestionaban entre ellos

diciendo, «¿Qué es esto? ¿Una nueva enseñanza? ¡Con autoridad

Él ordena incluso a los espíritus impuros, y ellos le

obedecen!»

001:028 La noticia sobre Jesús se difundió inmediatamente en toda la

región de Galilea y las áreas vecinas[14 ].

001:029 Después cuando habían salido de la sinagoga, entraron a la

casa de Simón y Andrés, con Santiago y Juan.

001:030 La mamá de la esposa de Simón yacía enferma con fiebre, y le

contaron sobre ella.

001:031 Él vino, la tomó de la mano, y la levantó. La fiebre la

abandonó, y ella los atendió.

001:032 Por la tarde, cuando el sol se había ocultado, le trajeron a

todos los enfermos, y aquellos que estaban poseídos por

demonios.

001:033 Toda la ciudad estaba reunida en la puerta.

001:034 Jesús sanó muchos que sufrían diversas enfermedades, y expulso

muchos demonios. A los demonios no les permitió hablar, porque

ellos lo conocían

001:035 Temprano por la mañana, mientras todavía estaba oscuro[15], Él

se levantó y salió, se dirigió a un lugar desierto, y rezó

allí.

001:036 Simón y los que estaban con Él fueron tras Él;

001:037 lo encontraron y le dijeron, «Todos te están buscando.»

001:038 Él les dijo, «Vayamos a otros lugares en los siguientes

pueblos, para que yo pueda predicar allá también, porque por

esta razón he venido.»

001:039 Fue a las sinagogas de toda Galilea, evangelizando y

expulsando los demonios

001:040 Un leproso vino a Él, suplicándole, arrodillado ante Él, y

diciéndole, «Si quieres, puedes hacerme limpio.»

001:041 Jesús tuvo compasión de él[16], estiró su mano, lo tocó, y le

dijo, «Yo quiero. ¡Queda limpio!»

001:042 Cuando dijo esto, de inmediato la lepra lo abandonó, y quedó

limpio.

001:043 Inmediatamente le mando irse, y le advirtió estrictamente

001:044 diciéndole, «No se lo digas a nadie, pero muéstrate al

sacerdote, y ofrece por tu limpieza las cosas que Moisés

ordenó, como un testimonio para ellos.»

001:045 Pero él salió y comenzó a anunciarlo y ha difundir lo

acontecido, así que Jesús ya no podía entrar abiertamente a

una ciudad, pero se quedaba afuera en sitios desiertos, y

venían a Él de todas partes.

2

002:001 Cuando volvió a entrar en Capernaum después de algunos días,

se escuchó que estaba en la casa.

002:002 Entonces muchos se juntaron, de forma que no quedo espacio, ni

siquiera cerca a la puerta; y Él les decía la palabra.

002:003 Cuatro personas fueron hacia Él, cargando un paralítico.

002:004 Cuando no pudieron acercarse más por la multitud, subieron al

techo[17], quitaron el techo de donde Él estaba. Cuando lo

habían descubierto, bajaron la camilla en la que estaba el

paralítico acostado.

002:005 Jesús, viendo su fe, le dijo al paralítico, « Hijo, tus

pecados te son perdonados.»

002:006 Pero había algunos escribas[18] sentados allí, pensando en sus

corazones,

002:007 «¿Por qué dice este hombre blasfemias como esa? ¿Quién puede

perdonar pecados sino solo Dios?»

002:008 Inmediatamente Jesús, percibió en su espíritu lo que estaban

pensando, en su interior, y les dijo, «¿Por qué piensan estas

cosas en sus corazones?

002:009 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico, `Tus pecados son

perdonados;´ o decir, `Levántate, toma tu cama, y camina?´

002:010 Pero sepan que el Hijo del Hombre tiene la autoridad[19] en la

tierra para perdonar pecados» le dijo al paralítico

002:011 «Yo te digo, levántate, toma tu camilla, y ve a tu casa.»

002:012 Él se levantó, e inmediatamente tomó la camilla, y salió en

frente de todos; todos estaban asombrados, y daban gloria a

Dios, diciendo, «¡Nunca vimos algo como esto!»

002:013 Jesús salió de nuevo a la orilla del lago. Toda la multitud

vino hacia Él, y Él les enseño.

002:014 Al pasar, vio a Levi, el hijo de Alfeo, sentado en la oficina

de impuestos [20], y le dijo, « Sígueme.» Y él se levantó y lo

siguió.

002:015 Sucedió, que estando sentado en la mesa de su casa, muchos

recolectores de impuestos y pecadores se sentaron con Jesús y

sus discípulos, porque había muchos que lo seguían

002:016 Cuando los escribas y los fariseos vieron que estaba comiendo

con pecadores y recolectores de impuestos, dijeron a sus

discípulos, «¿Por qué es esto, que Él come y bebe con

recolectores de impuestos y pecadores? »

002:017 Cuando Jesús los escuchó, les dijo, «Aquellos que son

saludables no tienen necesidad de un médico, sino aquellos que

están enfermos. No vine a llamar al arrepentimiento a los

justos sino a los pecadores.»

002:018 Los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando,

algunas personas fueron y le preguntaron, «¿Por qué los

discípulos de Juan y los fariseos ayunan pero tus discípulos

no ayunan?»

002:019 Jesús les dijo, «¿Pueden los invitados a la boda ayunar

mientras el novio está con ellos? Mientras tengan al novio con

ellos, no pueden ayunar.

002:020 Pero vendrán días en los que les quitarán al novio, y tendrán

que ayunar ese día.

002:021 Nadie coce un parche nuevo[ 21] sobre un vestido viejo, porque

el parche encoge y se separa del viejo, y se hace un hueco

peor.

002:022 Nadie pone vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo

romperá el cuero, y el vino se derramará, y el cuero quedará

destruido; en cambio ponen vino nuevo en odres frescos.»

002:023 Sucedió que Jesús caminaba un día de reposo por los sembrados

de granos, y sus discípulos comenzaron, mientras los cruzaban,

a arrancar las espigas.

002:024 Los fariseos le dijeron, «Observa, ¿Por qué ellos hacen eso,

que no es legal el día sabático?»

002:025 Él les contesto, «¿No leyeron lo que David hizo, cuando él

tuvo necesidad, y estaban hambrientos él y los que estaban con

él?

002:026 ¿ Cómo él entró a la casa de Dios cuando Abiatar era un alto

sacerdote, y comió pan sagrado, lo cual no era permitido sino

para los sacerdotes, y también le dio a los que estaban con

él?»

002:027 Él les dijo, «El día sabático fue hecho para los hombres, no

los hombres para el día sabático.

002:028 Así que el Hijo del Hombre es señor incluso del día sabático.

3

003:001 Jesús entró de nuevo a la sinagoga, había allí un hombre que

tenía una mano tullida.

003:002 Ellos lo miraban pues si lo sanaba el día sabático, podían

acusarlo.

003:003 Él le había dicho al hombre que tenía la mano tullida,

«Levántate.»

003:004 Jesús les dijo, «¿Es legal en el día sabático hacer el bien, o

herir? ¿Salvar una vida, o matar?» Pero ellos callaban.

003:005 Después de mirarlos con indignación, apenado por la dureza de

sus corazones, le dijo al hombre, «Estira tu mano.» Él la

estiró, y su mano quedo curada, tan sana como la otra[22].

003:006 Los fariseos salieron, y junto con los seguidores de Herodes

conspiraron para destruirlo.

003:007 Jesús fue al lago con sus discípulos, y una gran multitud lo

siguió de Galilea, de Judea,

003:008 de Jerusalén, de Idumea, de más allá del Jordán, y de Tiro y

Sidón. Una gran multitud que había escuchado las cosas

grandiosas que hacía, vino a Él.

003:009 Jesús habló con sus discípulos para que tuvieran un pequeño

bote preparado cerca para que la multitud no lo aplastara.

003:010 Muchos había sanado, por esto todos los enfermos lo

presionaban para poder tocarlo.

003:011 Cuando los que estaban poseídos por espíritus impuros[23], lo

veían, se postraban a sus pies y gritaban, «¡Tu eres el hijo

de Dios!»

003:012 Jesús les prohibió estrictamente dar a conocer quien era.

003:013 Jesús subió a la montaña y llamó a los que había elegido, y

ellos fueron a Él.

003:014 Fueron doce, los que pudieron ser elegidos por Él y a quienes

enviaría a evangelizar,

003:015 con autoridad para curar enfermedades y sacar demonios:

003:016 Simón, a quien le dio el nombre de Pedro;

003:017 Santiago hijo de Zebedeo; Juan, el hermano de Santiago, los

llamo Boanegres, que significa hijos del trueno;

003:018 Andrés; Felipe; Bartolomé; Mateo; Tomás; Santiago el hijo de

Alfeo; Tadeo; Simón el celote;

003:019 y Judas Iscariote quien después lo traicionó

Jesús entró a una casa.

003:020 La multitud se reunió nuevamente, hasta el punto en que no los

dejaban comer pan.

003:021 Cuando sus familiares escucharon esto, fueron a llevárselo:

diciendo, «Él está loco.»

003:022 Los maestros de la ley que llegaron de Jerusalén dijeron,

«Tiene a Beelzebú,» y «con la ayuda del príncipe de los

demonios expulsa demonios.»

003:023 Él los llamó, y les enseño en forma de parábolas, «¿Como puede

Satanás expulsarse a si mismo?

003:024 Si un reino está dividido en contra de si mismo, ese reino no

podrá mantenerse.

003:025 Si un hogar está dividido, ese hogar no podrá mantenerse.

003:026 Si Satanás está en contra de si mismo y dividido, no podrá

mantenerse, y tendrá su fin.

003:027 Pero nadie puede entrar a la casa de un hombre fuerte a robar,

a no ser de que antes ate al hombre fuerte; entonces podrá

robar su casa.

003:028 Yo les aseguro, todos los pecados del hombre le serán

perdonados, incluyendo sus blasfemias;

003:029 Pero quien blasfeme contra del Espíritu Santo nunca tendrá

perdón, es culpable de un pecado eterno[24].»

003:030 porque ellos dijeron, «Él tiene un espíritu impuro.»

003:031 La madre y los hermanos de Jesús llegaron y desde afuera lo

mandaron a llamar.

003:032 Una multitud estaba sentada alrededor de Jesús y le dijeron,

«Mira, tu madre, tus hermanos[25] y tus hermanas[26] están

afuera buscándote.»

003:033 Él les contestó, «¿Quienes son mi madre y mis hermanos?»

003:034 Mirando a quienes se sentaban a su alrededor, dijo «¡Miren, mi

madre y mis hermanos!

003:035 Todo aquel que haga la voluntad de Dios, es también mi

hermano, mi hermana y madre.»

4

004:001 Nuevamente comenzó a enseñar a la orilla del lago. Una gran

multitud estaba a su alrededor, así que subió a un bote en el

lago y se sentó. Toda la multitud estaba a la orilla del lago.

004:002 Él les enseñaba muchas cosas en parábolas, y les decía en sus

enseñanzas,

004:003 «¡Escuchen! Un campesino salió a sembrar,

004:004 y ocurrió, mientras sembraba, que algunas semillas cayeron

sobre el camino, y los pájaros [27] vinieron y las devoraron.

004:005 Otras cayeron sobre suelo pedregoso, con poca tierra, e

inmediatamente brotaron, porque la tierra no era profunda.

004:006 Cuando el sol subió las quemó; y como no tenían raíz se

secaron.

004:007 Otras cayeron entre las espinas, las espinas crecieron, las

sofocaron y no dieron fruto.

004:008 Otras cayeron en tierra buena, y dieron fruto, creciendo y

\aumentando. Algunas dieron treinta veces más, algunas sesenta

veces más, y algunas cien veces más.»

004:009 Y dijo, «Quien tenga oídos para oír, que oiga.»

004:010 Cuando estaba sólo, aquellos que estaban a su alrededor con

los doce le preguntaron sobre las parábolas.

004:011 Jesús les dijo, «A ustedes se les dan los misterios del Reino

de Dios, pero para quienes están afuera, todo se hace en

parábolas,

004:012 porque `viendo pueden ver, y no percibir; y oyendo pueden oír,

y no entender; a menos que cambiaran, y sus pecados les serían

perdonados.´»

004:013 Les dijo, «¿No entienden esta parábola? ¿Cómo entenderán

entonces todas las parábolas?

004:014 El campesino siembra la palabra.

004:015 Hay las que caen en el camino, cuando la palabra es sembrada;

y cuando algunos la han oído, inmediatamente viene Satanás, y

se lleva la palabra que ha sido sembrada en ellos[28].

004:016 De forma similar hay las que son sembradas en lugares

pedregosos, aquellos, que cuando escuchan la palabra la

reciben con alegría.

004:017 No tiene raíces en ellos mismos, y duran poco tiempo. Cuando

la opresión o la persecución llega a causa de la palabra,

inmediatamente tropiezan.

004:018 Otras son las sembradas entre espinas. Estos son quienes han

escuchado la palabra,

004:019 y las preocupaciones de este mundo[29], el engaño de la

riqueza, y los deseos por otras cosas entran a sofocar la

palabra, y se vuelve infértil.

004:020 Las que fueron sembrados en tierra buena: aquellos que cuando

escuchan la palabra, la aceptan, y dan fruto, algunos treinta

veces, otros sesenta veces, y algunos cien veces.»

004:021 Jesús les dijo, «¿Se trae la lampara para ponerla debajo de un

cajón[30] o debajo de una cama? ¿No es para ponerla sobre una

base?

004:022 Porque no hay nada escondido, que no llegue a ser

conocido[31]; ni nada se hizo secreto, que no sea sacado a la

luz[32].

004:023 Si alguien tiene oídos para oír, que oiga.»

004:024 Él les dijo, «Pongan atención a lo que escuchan. Con la medida

que midan, serán medidos y mas se te dará a ti que escuchas.

004:025 Pues a quien tenga mas se le dará, y a quien no tenga a ese se

le quitará incluso lo que tenga.»

004:026 Jesús dijo, «El Reino de Dios es como si un hombre regara

semillas sobre la tierra,

004:027 debe dormir y levantarse noche y día, y la semilla brotará y

crecerá[33] y el hombre no sabe como.

004:028 Pues la tierra da frutos: primero la hoja, luego la espiga y

después el grano completo en la espiga.

004:029 Pero cuando el fruto está maduro, inmediatamente él saca la

hoz, porque la cosecha ha llegado.»

004:030 Jesús dijo, «¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con que

parábola lo ilustraremos?

004:031 Es como una semilla de mostaza, que cuando es sembrada en la

tierra, es menos que todas las semillas[34 ] que hay en la

tierra,

004:032 pero cuando es sembrada y crece, llega a ser más grande que

todas las hierbas, y extiende grandes ramas para que los

pájaros del cielo puedan alojarse bajo su sombra.»

004:033 Con muchas de tales parábolas les dijo la palabra,

parábolas[35] que ellos podían escucharla.

004:034 Sin una parábola Él no les hablaba; pero en privado le

explicaba todo a sus discípulos.

004:035 Ese día, cuando atardeció, les dijo, «Vámonos al otro lado.»

004:036 Dejando la multitud, se lo llevaron tal como estaba, en el

bote. Otros botes pequeños lo acompañaban.

004:037 Una gran tormenta se levantó, las olas golpeaban el bote, una

gran parte del bote ya estaba lleno de agua.

004:038 Jesús se encontraba en la popa dormido sobre una almohada, lo

despertaron y le dijeron, «Maestro, ¿no te preocupa que nos

estamos muriendo?»

004:039 Jesús despertó, y reprendió al viento, y le dijo al mar «¡Paz!

¡ Quédate quieto!» El viento cesó, y hubo una gran calma.

004:040 Jesús les dijo, «¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Cómo es eso,

que no tienen fe? »

004:041 Ellos estaban muy asustados y se dijeron unos a otros, «¿Quien

es este que hasta los vientos y el mar le obedecen?»

5

005:001 Llegaron al otro lado del lago, a la región de Gerasa[36].

005:002 Cuando había bajado del bote, de las tumbas salió a su

encuentro un hombre con un espíritu impuro,

005:003 el hombre tenía por casa las tumbas. Nadie podía atarlo, ni

siquiera con cadenas,

005:004 aunque a menudo lo habían atado con lazos y cadenas, él rompía

las cadenas, y hacía pedazos los lazos. Nadie tenía la fuerza

para dominarlo.

005:005 Siempre, día y noche, en las tumbas y en las montañas, él

chillaba, y se cortaba con piedras.

005:006 Cuando vio a Jesús desde lejos corrió y se inclinó ante Él,

005:007 y gritando con fuerte voz, decía «¿Qué tengo que ver contigo,

Jesús, tu hijo del altísimo Dios? Te pido por Dios, no me

atormentes.»

005:008 Jesús le había dicho, «espíritu impuro ¡sal de este hombre!»

005:009 Jesús le preguntó, «¿Cuál es tu nombre?»,

él le contestó, «Mi nombre es legión, porque somos muchos.»

005:010 El espíritu le suplicaba que no lo enviará fuera de la región.

005:011 Había sobre el lado de una montaña una gran piara de cerdos

alimentándose.

005:012 Todos los demonios le suplicaban diciendo, « Envianos a esos

cerdos, para que podamos entrar en ellos[37].»

005:013 Una vez Jesús les dio permiso. Los espíritus impuros salieron

del hombre y entraron a los cerdos. El rebaño de

aproximadamente dos mil cerdos se lanzó al lago desde un

acantilado y los cerdos se ahogaron en el lago.

005:014 Quienes los alimentaban huyeron, y contaron esto en la ciudad

y en el campo.

La gente vino a ver que era lo que había ocurrido.

005:015 Fueron donde Jesús, y vieron al que había estado poseído por

demonios, sentado, vestido y cuerdo, aquel que había tenido la

legión; y se asustaron.

005:016 Quienes lo vieron, declararon lo que había ocurrido al que

estaba poseído por demonios y a los cerdos.

005:017 La gente comenzó a pedirle a Jesús que abandonara la zona.

005:018 Cuando Jesús entró al bote, el hombre que había estado poseído

por demonios le pidió que le permitiera ir con Él.

005:019 Él no se lo permitió, pero le dijo «Ve a tu casa, donde tus

amigos, y cuéntales las grandes cosas que el señor ha hecho

por ti, y como Él ha tenido piedad contigo.»

005:020 Se fue y comenzó a proclamar en Decapolis[38] como Jesús había

hecho grandes cosas por él, y todos se maravillaban.

005:021 Cuando Jesús había vuelto a la otra orilla, una gran multitud

se le acercó; Él estaba en el lago.

005:022 Sucedió que uno de los dirigentes de la sinagoga, de nombre

Jairo, vino; y viéndolo calló a sus pies,

005:023 y le suplicó diciendo, «Mi pequeña hija está a punto de morir.

Por favor ven y pon tus manos sobre ella, para que pueda ser

saludable y viva.»

005:024 Jesús fue con él, una gran multitud lo siguió y lo presionaban

por todas partes.

005:025 Cierta mujer, que tenía un hemorragia desde hacía doce años,

005:026 que había sufrido mucho con muchos médicos, y que había

gastado todo lo que tenía, y no mejoraba, sino al contrario

empeoraba,

005:027 habiendo oído lo que se decía de Jesús, fue tras Él entre la

multitud, y tocó sus ropas.

005:028 Pues se había dicho, «Si tan sólo toco su vestido, me

aliviaré[39].»

005:029 Inmediatamente el flujo de sangre se detuvo, y ella sintió en

su cuerpo que su enfermedad había sido sanada

005:030 Entonces Jesús, al percibir que había salido poder de Él, se

volteó hacia la multitud, y preguntó, «¿Quien tocó mi ropa?»

005:031 Sus discípulos le dijeron, «Mira la multitud presionándote,

Como dices, `¿Quien me tocó?´»

005:032 Él miró a su alrededor para ver a la que había hecho esto.

005:033 Pero la mujer, temerosa y temblando, sabiendo lo que le había

ocurrido, vino y cayó frente a Él, y le dijo la verdad.

005:034 Él le dijo, «Hija, tu fe te ha hecho bien. Ve en paz, y queda

curada de tu enfermedad.»

005:035 Mientras Él aún hablaba, vinieron de la casa del dirigente de

la sinagoga diciendo, «Tu hija está muerta. ¿Para qué

incomodar más al Maestro?»

005:036 Pero Jesús, al oír el mensaje, inmediatamente dijo al

dirigente de la sinagoga, «No tengas miedo, sólo cree.»

005:037 Él no permitió que lo siguieran, excepto Pedro, Santiago y

Juan el hermano de Santiago.

005:038 Entró a la casa del dirigente de la sinagoga y encontró

conmoción, llanto y un gran lamento.

005:039 Cuando había entrado, les dijo, «¿Por qué están conmovidos y

lloran? La niña no esta muerta, sino dormida.»

005:040 La gente lo ridiculizó. Pero Él, habiéndolos sacado a todos,

tomó al padre de la niña a su madre y a los que estaban con

él, y entró donde yacía la niña.

005:041 Tomándola por la manó, le dijo, «Talitha cumi;»[40] que

traducido significa, «Niña, te digo, levántate.»

005:042 Inmediatamente la niña se levanto y caminó, ella tenía doce

años. Ellos estaban asombrados, y profundamente admirados.

005:043 Él les ordenó estrictamente que nadie debía saber esto, y

dijo[41] que algo debía dársele de comer a la niña.

6

006:001 Jesús salió de allí. Llegó a su propia tierra, y sus

discípulos lo siguieron.

006:002 Cuando llegó el día de reposo, comenzó a enseñar en la

sinagoga, muchos al escucharlo quedaban asombrados y decían,

«¿De donde sacó éste hombre estas cosas?» y «¿Cuál es la

sabiduría que fue dada a éste hombre para que tantas obras

poderosas salgan de sus manos?

006:003 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de

Santiago, José, Judas y Simón? ¿Acaso no están sus hermanas

acá con nosotros?» La gente estaba ofendida con Él.

006:004 Jesús les dijo, «Un profeta no queda sin ser honrado, excepto

en su propia tierra, entre sus parientes y en su propio

hogar.»

006:005 Jesús no pudo hacer obras poderosas allí, sólo puso sus manos

sobre algunas personas enfermas y las sanó.

006:006 Estaba asombrado de su incredulidad.

Fue a los pueblos de los alrededores enseñando.

006:007 Llamó a los doce, y los comenzó a enviar de dos en dos; les

dio autoridad para expulsar espíritus impuros[42].

006:008 Les ordenó no llevar cosa alguna en su viaje, solo un bastón,

ningún pan, ninguna bolsa, ni tampoco dinero en sus carteras,

006:009 que utilizaran sandalias y que no llevaran dos túnicas.

006:010 Él les dijo«En la casa que entren quédense hasta que partan

del lugar.

006:011 Donde quiera que no los reciban ni los escuchen, cuando salgan

de allí, sacudan el polvo de sus pies como testimonio contra

ellos. Ciertamente, les digo, ¡será más tolerable para Sodoma

y Gomorra en el día del juicio que para esa ciudad![43] »

006:012 Salieron y predicaron que la gente debía arrepentirse.

006:013 Sacaron muchos demonios, y a muchos enfermos los ungieron con

aceite y los sanaron.

006:014 El rey Herodes escuchó esto, porque el nombre de Jesús se

había hecho conocido, y dijo, «Juan el Bautista ha vuelto de

la muerte, y por esto esos poderes obran en Él.»

006:015 Pero otros decían, «Es Elías.» Otros decían, «Es el profeta, o

como uno de los profetas.»

006:016 Pero Herodes, cuando oyó esto dijo, «Es Juan, a quien yo

decapité. Él ha vuelto de la muerte.»

006:017 Porque Herodes mismo había ordenado arrestar a Juan, y lo

mantuvo en prisión por deseo de Herodías, la esposa de su

hermano Felipe, con quien él se había casado.

006:018 Pues Juan le había dicho a Herodes, «No es permitido para ti,

tomar la esposa de tu hermano.»

006:019 Herodías se puso en contra de él, y deseaba matarlo, pero no

podía,

006:020 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que él era un hombre

correcto y santo, y lo mantenía seguro. Cuando lo escuchaba,

hacía muchas cosas, y lo escuchaba gustoso[44].

006:021 Entonces vino un día conveniente, en el que Herodes en su

cumpleaños hizo una cena para sus nobles, los altos oficiales,

y los dirigentes de Galilea.

006:022 Cuando la hija de Herodías vino y danzó, agradó a Herodes y a

quienes se sentaban con él. El rey le dijo a la joven, «Pídeme

lo que desees y yo te lo daré.»

006:023 Le juró ,«Lo que me pidas, te lo daré, hasta la mitad de mi

reino.»

006:024 Ella salió, y le dijo a la madre, «¿Qué debo pedir?»

Ella le dijo, «La cabeza de Juan el Bautista.»

006:025 La joven fue de prisa donde el rey, y le pidió, «Deseo que me

des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una

bandeja.»

006:026 El rey estaba demasiado apenado, pero a causa de su juramento,

y de los invitados a su cena, no quiso negárselo.

006:027 Entonces el rey envió a un soldado de su guardia, y le ordenó

traer la cabeza de Juan, y él fue, decapitó a Juan en la

prisión,

006:028 trajo su cabeza en una bandeja, y la entregó a la joven; y la

joven la entregó a su madre.

006:029 Cuando los discípulos de Juan oyeron esto, fueron, tomaron su

cuerpo y lo pusieron en una tumba.

006:030 Los apóstoles se reunieron con Jesús, y le dijeron todo lo que

habían hecho y todo lo que habían enseñado.

006:031 Él les dijo, «Vamos a un lugar apartado[45], para descansar

por un momento.» Pues habían muchos que iban y venían, y no

tenían tiempo libre ni para comer.

006:032 Se fueron en el bote a un lugar desierto.

006:033 La gente[46] los vio andando, y muchos reconocieron a Jesús y

corrieron allí desde todas las ciudades. Llegaron antes que

ellos y fueron donde Jesús.

006:034 Jesús salió, vio la gran multitud, y tuvo compasión de ellos,

porque eran como ovejas sin un pastor, y comenzó a enseñarles

muchas cosas.

006:035 Cuando se hizo tarde llegaron sus discípulos y le dijeron,

«Este lugar está deshabitado y es tarde.

006:036 Diles que se marchen, así pueden ir a los pueblos y

alrededores a comprarse pan, pues no tienen nada de comer.»

006:037 Pero Él les contesto «Denles ustedes algo de comer.»

Ellos le preguntaron,«¿Deberíamos ir a comprar doscientos

denarios[ 47] de pan, para darles de comer?»

006:038 Él les dijo, «¿Cuántos panes tienen? Vayan a mirar.»

Cuando ellos supieron, dijeron, «Cinco y dos pescados.»

006:039 Él les indicó sentarse en grupos sobre el pasto verde.

006:040 Se sentaron en grupos[48], de a cien y de a cincuenta.

006:041 Jesús tomó los 5 panes y los dos pescados, y mirando al cielo,

los bendijo y cortó los trozos de pan, y dio los pedazos a sus

discípulos para que los repartieran, y dividió los pescados

entre todos.

006:042 Todos comieron, y todos quedaron satisfechos.

006:043 Recogieron doce canastos llenos de los trozos cortados y de

pescado.

006:044 Los que comieron los trozos de pan fueron[49] cinco mil

hombres.

006:045 Después Jesús hizo que sus discípulos subieran al bote y

fueran al otro lado a Betsaida, mientras Él despedía la

multitud.

006:046 Después de despedirse de ellos subió a la montaña a orar.

006:047 Cuando llego la tarde el bote se encontraba en la mitad del

lago, y Él estaba solo en tierra.

006:048 Jesús al ver los discípulos remando con dificultad, pues el

viento estaba en contra, a la madrugada[50] llegó donde ellos

caminando sobre el lago, y el hubiera seguido,

006:049 pero cuando lo vieron caminando sobre el lago creyeron que era

un fantasma y gritaron;

006:050 pues todos lo vieron y estaban asustados. Pero Jesús

inmediatamente habló con ellos y les dijo, «¡Anímense! ¡ Soy

yo! No tengan miedo.»

006:051 Subió al bote con ellos; y el viento cesó, los discípulos

estaban muy asombrados entre ellos y maravillados;

006:052 pues no habían comprendido lo de los panes, y sus corazones

estaban endurecidos.

006:053 Cuando cruzaron, fueron a tierra en Genesaret, y amarraron el

bote a tierra[51].

006:054 Cuando habían salido del bote, la gente lo reconoció

006:055 y corrieron por toda la región, y comenzaron a traer a quienes

estaban enfermos sobre sus camillas, donde oían que Él estaba.

006:056 En cualquier parte que el entrara, en villas, o en ciudades, o

en el campo, la gente sacaba a los enfermos a las plazas, y le

rogaban que les permitiera tocar sólo el borde de su vestido;

y todos los que lo tocaban sanaban.

7

007:001 Los fariseos y algunos de los escribas que llegaron de

Jerusalén fueron donde Jesús.

007:002 Cuando vieron a algunos de los discípulos de Jesús comiendo

pan con manos impuras, es decir, sin lavárselas, lo

encontraron errado.

007:003 (Pues los fariseos, y todos los judíos, no comen sin lavar

antes sus manos y antebrazos, manteniendo la tradición de los

ancianos.

007:004 No comen cuando vienen de la plaza de mercado, sin antes

bañarse[52], y hay muchas otras cosas, que han recibido y

mantenido: lavado de copas, jarras, recipientes de bronce y

camas.)

007:005 Los fariseos y los escribas le preguntaron, «¿Por qué tus

discípulos no andan de acuerdo a la tradición de los ancianos,

y comen[53] sin lavarse las manos?»

007:006 Él les contestó, «Bien hizo Isaías profecías sobre su

hipocresía, como está escrito,

`Esta gente me honra con sus labios, Pero su corazón está

lejos de mi.

007:007 Pero en vano me alaban mientras enseñan como doctrinas los

mandamientos de los hombres.´

007:008 «Pues ustedes dejan de lado los mandamientos de Dios, y siguen

estrictamente la tradición de los hombres; el lavado de jarras

y copas, y hacen muchas otras de tales cosas.»

007:009 Él les dijo, « Rechazan por completo los mandamientos de Dios,

para poder mantener su tradición.

007:010 Moisés dijo, `Honra a tu padre y a tu madre;´ y, `Quien

maldiga a su padre o a su madre, que sea condenado a muerte. ´

007:011 Pero ustedes dicen, `Si un hombre dice a su padre o su madre,

« Cualquier ganancia que pudieras haber recibido de mi es

Corban[54], es decir, es dada a Dios[55];»´

007:012 y así ustedes no le permiten a alguien hacer algo por su padre

o su madre,

007:013 anulando la palabra de Dios por su tradición, que han

continuado. Ustedes hacen muchas cosas como esta.»

007:014 Jesús llamó la multitud y les dijo, «Escúchenme, todos y

entiendan.

007:015 No hay nada de afuera del hombre, que pueda entrar y hacerlo

impuro; pero lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro.

007:016 Si alguno tiene oídos para escuchar, ¡escuche!»

007:017 Cuando se alejó de la multitud y entró a la casa, sus

discípulos le preguntaron sobre la parábola.

007:018 Él les dijo, «¿No comprenden ustedes tampoco? ¿No se dan

cuenta que todo lo que entra de afuera del hombre no lo puede

hacer impuro,

007:019 porque no va a su corazón, sino a su estomago, y entonces a la

letrina, haciendo así que todas las comidas sean puras?»

007:020 Dijo, «Es lo que sale del hombre, lo que lo hace impuro.

007:021 Porque de adentro, de los corazones de los hombres, proceden

malos pensamientos, adulterios, pecados sexuales, asesinatos,

robos,

007:022 codicia, inmoralidad, fraudes, deseos lujuriosos, malos ojos,

blasfemia, vanidad y estupidez.

007:023 Todas estas cosas malas vienen de adentro, y hacen impuro al

hombre.»

007:024 Jesús se fue de allí a los límites de Tiro y Sidón[56]. Entró

a una casa y aunque no deseaba que nadie lo supiera, no pudo

evitar que se dieran cuenta.

007:025 Una mujer cuya pequeña hija estaba poseída por un espíritu

impuro escuchó sobre Jesús, llego donde Él y se arrojo a sus

pies.

007:026 La mujer era griega[57], una sirofenicia de nacimiento. Le

suplicó que expulsara al demonio fuera de su hija.

007:027 Pero Jesús le dijo, «Deja que los niños se llenen primero,

pues no es apropiado quitarles el pan y dárselo a los

perritos.»

007:028 Pero ella le contestó, «Si Señor. Pero hasta los perritos

debajo de la mesa comen de las migajas de los niños.»

007:029 Él le dijo, «Por lo que has dicho, ve por tu camino. El

demonio ha salido de tu hija.»

007:030 Ella se fue para su casa, y encontró a la niña que había

yacido en cama, con el demonio ya expulsado.

007:031 Nuevamente el partió de los límites de Tiro y Sidón, y fue

hacia el lago de Galilea, cruzando la región de Decapolis[58].

007:032 La gente le llevo a un sordo que también tenía impedimento

para hablar. Le rogaron que pusiera su mano sobre él.

007:033 Él lo condujo lejos de la multitud, en privado, puso sus dedos

sobre sus oídos, escupió saliva y tocó su lengua.

007:034 Mirando al cielo, suspiró, y le dijo, «¡ Ephphatha!» que

significa, «¡Ábrete!»

007:035 Inmediatamente sus oídos se abrieron, y el impedimento de su

lengua quedo liberado, y habló claramente.

007:036 Jesús les indico que no debían decirlo a nadie, pero entre más

les indicaba, más ampliamente lo proclamaban.

007:037 La gente estaba asombrada fuera de toda medida y decía, «¡Él

ha hecho todo bien. Ha hecho que los sordos oigan, y que los

mudos hablen!»

8

008:001 En aquellos días, se reunió una gran multitud, y no había nada

para comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo,

008:002 «Tengo compasión de la multitud, porque se ha quedado conmigo

ya tres días, y no tiene nada que comer.

008:003 Si los envió en ayunas a sus casas, se debilitarán en el

camino, porque algunos han venido por un camino largo.»

008:004 Sus discípulos le contestaron, «¿De donde podríamos satisfacer

a estas personas con pan en un lugar desierto[59]?»

008:005 Él les preguntó, «¿Cuántos pedazos de pan tienen?»

Ellos dijeron, «Siete.»

008:006 Jesús ordenó a la multitud sentarse en el piso, y tomó los

siete pedazos. Habiendo dado gracias[60], los partió, y los

dio a sus discípulos para servirlo, y ellos sirvieron a la

multitud.

008:007 Tenían unos pocos pescados pequeños. Habiéndolos bendecido,

dijo que también los sirvieran.

008:008 La gente comió y quedo satisfecha. Recogieron hasta siete

canastos de los pedazos de pan que sobraron.

008:009 Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Entonces los envió

a sus casas[61].

008:010 Después Jesús subió al bote con sus discípulos, y llegaron a

la región de Dalmanuta.

008:011 Los fariseos salieron y comenzaron a cuestionarlo[62] buscando

de Él una señal del cielo, y probándolo.

008:012 Jesús suspiró profundamente en su espíritu, y dijo, «¿Por qué

esta generación[63] busca una señal? Con certeza les digo,

ninguna señal le será dada a esta generación.»

008:013 Los dejó, y nuevamente subiendo al bote, partió a la otra

orilla.

008:014 Olvidaron subir pan; y en el bote no tenían más que un pedazo

consigo.

008:015 Los instruyó diciendo«Estén atentos: cuídense de la levadura

de los fariseos y de la levadura de Herodes.»

Buena Nueva de acuerdo a Marcos: Traducción de dominio público abierta a mejoras · 第 2 / 8 题