la aparente Iniquidad de los hombres, llena una tarea divina: aislando

al Artista, lo sublimiza;

confinándolo en su Reino, le vuelve su Soberanía Absoluta; y, extasiado

por su Belleza, el Artista entra en el Heroísmo de su Destino, y cumple

su Misión: _Crear en Belleza_;

así la Obra de ese gran Solitario, de ese Excelso Impopular, que es

Valle-Inclán.

* * * * *

¿Habéis visto el toro Farnesio, alzarse bajo la luz pausilípea, en su

simplicidad descomunal?

¿no os parece al mirarlo en la vastitud de la sala blanca, sin

penumbras, que las entrañas del Pentélico se han abierto para dar paso

á ese cornúpeto enorme, pronto á lanzar sus mugidos contra el cielo y

á escalar los astros para pisotearlos, con sus pezuñas, vírgenes del

polvo de la Tierra?

se diría que en la obscura virilidad de sus ojos ausentes, duerme

todo el vértigo enloquecido, de la Noche; que en su garganta duerme

el crepitamiento de un mar y se le miran los lomos enormes, por ver

si brotan de ellos las alas descomunales, que se despliegan bajo las

crineras de oro de los bueyes taciturnos del Apocalipsis;

es la Fuerza, la Fuerza enorme de la Naturaleza, poderosa, arrogante y

terrible;

leyendo á Homero, decía Miguel Angel, se mira uno, para ver si tiene

quince codos de alto, como los héroes del Poema;

la familiaridad con lo grande; engrandece;

es un fenómeno de óptica moral;

saliendo de las representaciones de Esquilo, donde las mujeres en cinta

daban á luz y la epilepsia, se desarrollaba en los niños; los mozos

golpeaban enardecidos, sus escudos contra las estatuas, gritando:

¡Patria! ¡Patria!..

una fiebre heroica los poseía, como si los muertos de Maratón, gritasen

todos, por sus bocas;

el contagio del Genio los ganaba;

es lo propio de toda Obra de Arte: insuflaron un soplo, haceros vivir

su vida, daros su propio espíritu;

y, ese contagio de emoción, intenso y comunicativo, lo sentiréis,

leyendo los extraños libros de don Ramón del Valle-Inclán, llenos del

vértigo enloquecido del Dolor y de la Muerte:

este raro Escritor posee como nadie ese privilegio misterioso de

captación del ánimo, de hipnotización sortíleja, imperativa y vidente;

bajo el influjo de aquel espíritu de monje soñador y legendario,

sentiréis revivir en vosotros, los ya olvidados miedos de la infancia...

muertos y aparecidos, brujas y endriagos, toman bajo aquella pluma

medio-eval y cabalística, nuevas formas de vida, de una persistencia

enorme, y, pueblan y obsesionan y torturan el ánimo, moviéndose en un

campo caliginoso de Visión;

yo, no he leído, otro escritor peninsular, que represente en más alto

grado y más perfectamente, el alma de su Patria, y cuyos cuadros tengan

en tonos más acentuados: _el color del Alma Española_;

_¿el color del Alma?_

Sí;

el alma española es, negra y roja;

tiene el color de sus grandes cuadros, el color querido á sus pintores,

que más profundamente la han interpretado: negro con Goya; rojo y negro

con Velázquez; negro-lívido, con Rivera;

negro y rojo, como sus poemas, sus dramas, toda su poesía y su prosa

heroica, antes de la anemia claustral que la enervó y de la aparición

de esa literatura delicuescente y pálida, que marcó el cenit de su

decadencia, en la postrera mitad del siglo último;

el alma española, es, heroica y claustral;

monástica y bélica;

el poema rojo de la guerra y el salmo negro del monasterio, se unen en

ella y la modelan;

su Epopeya, es, un grito enorme de Violencia y de Fe;

lo heroico reside en ella en dosis inverosímiles, y, lo piadoso es una

inmensidad;

lo trágico está en el fondo de su vida, un trágico de Atridas, que

hace retroceder el alma asombrada, á los más remotos horizontes de la

Historia;

Dios, llena toda la historia de aquel pueblo, con el mismo soplo de

Heroicidad y de Ferocidad, con que llena Jehová las páginas sonoras de

la Biblia;

hay una extraña similitud, entre estos dos pueblos, guerreros tenaces

y rapaces, fanatizados por un terrible Ideal, impulsados por el

fanatismo religioso y llevados por él á través de la Historia, como por

un huracán, estéril y fatal;

esa supervivencia de idolatría árabe, ha sido el Alfa y el Omega de

la Historia de ese pueblo á través de los siglos, y ha hecho el alma

nacional, roja, como las arenas del desierto, negra, como la sombra de

una montaña, en la noche;

alma de Kalifa y de Monje;

Sacerdotal y marcial;

Omar y Loyola;

bajo cada héroe hay un fraile, bajo cada fraile hay un héroe;

en todos esos guerreros y esos monjes, que llenan las historias, las

comedias y las pinturas, de los siglos florecientes del alma española,

¿qué nota impera? la nota roja; la nota negra;

esos Señores, con gorguilla y ferreruelos que en el Museo del Prado,

emergen de las telas negras, sus cabezas pálidas y anormales, como

obsesionados de un tenaz sueño de rapiña y de gloria, tuvieron el alma

roja, roja como las manos: fueron los hombres de Flandes y de América;

guerreros y conquistadores; hombres de presa; hombres de sangre;

y, esos obispos, esos abades, esos frailes, que en el Silencio de las

sacristías, destacan de las telas mal pintadas y del gris opaco de

sus sayales, sus cabezas de buitres pensativos, con miradas torvas de

asesinos: todos ellos tuvieron el alma negra; fueron los hombres de la

Inquisición;

el rojo de la espada;

lo negro de la cruz;

he ahí el alma hispana;

yo no he visto alma más dolorosa, que esa grande y noble alma española;

toda la tristeza árida de sus campos castellanos se conglomera en ella,

inconsolable y austera;

aun en su carcajada es triste;

¿hay algo más melancólico, que la alegría que se desprende del Quijote?

el Quijote, bien leído, hace llorar;

y, en él reside el alma española, toda el alma española, heroica y

creyente; desmesuradamente triste...

esa es el alma que gime y canta y pasa como un fantasma en campos de

desolación por los libros de Valle-Inclán;

¡alma radiosa y misteriosa, en paisajes de opacidad!;

es verdad, que un ligero azul, tiñe á veces los cielos, de esos

cuadros, llenos de una mansedumbre de Infinito, diáfanos al nacer el

Alba:

pero, pronto se obscurecen;

el azul, es un color italiano;

sus campos esmeraldean en ocasiones, con un frescor de primavera, donde

florece una alegría de rosas;

pero, pronto se descoloran, se entenebrecen, entran en la sombra;

el verde es un color holandés;

Su cultura varía, su pasión de Arte, da á veces á esos cielos tonos

delicuescentes de un lila pálido;

pero pronto se diluyen y se esfuman; mueren bajo la noche;

el lila, es un color francés;

* * * * *

¿cuál es el alma del _Marqués de Bradomín_?

el alma de un monje conquistador: roja y negra;

pasead por el _Jardín novelesco_; los muertos os hablan, los duendes os

persiguen, las brujas os acechan, como en Shakespeare; hasta los niños

que mueren en la cuna, parecen expirar bajo una maldición;

los campesinos que allí hablan, no saben sino de leyendas medrosas, de

historias de asesinatos, de cuentos de aparecidos, de narraciones de

milagros;

hablan en el silencio de la noche, con voces miedosas, en torno á la

hoguera intermitente que finge alucinaciones; y, tiemblan, como bajo el

resplandor de un puñal;

aquellas almas, no ven sino rojo y negro; lo negro de su ignorancia, lo

rojo de su pasión salvaje:

en: _Flor de Santidad_, el paisaje se aclara á veces, hasta ese

gris verdoso-acuático, que priva en los cuadros del Grecco, y, bajo

ese cielo con las tonalidades de un sayal, las figuras, se mueven,

espectrales y difusas, en una vaguedad de limbo, inconsolables ó

siniestras, criminales ó miserables: negras y rojas;

cuando habéis leído este Escritor, extraño y prodigioso, sentís, tal

tristeza en el ánimo, tal bruma de desolación, que vuestra alma, parece

como hundida en esos mismos paisajes muertos, en que aquella fantasía,

hosca y genial, evocó é hizo gritar, la taciturna é inconsolable alma

española;

y, es, que, Valle-Inclán, como todos los escritores de raza, pone toda

su alma en sus libros;

y, su alma es: negra y roja;

¡negra y roja! como la agonía de un crepúsculo en el mar;

alma de meditación y alma de acción;

porque ya os lo he dicho: el alma de Valle-Inclán, es la de un monje

guerrero;

es un místico-bélico;

místico, quiere decir: del Misterio;

en ese sentido, Valle-Inclán, es, un místico;

y, con él, todos los poetas obsesionados de Infinito;

pero, místico, no quiere decir, precisamente, católico;

el misticismo y, el catolicismo, pueden hermanarse y se hermanan, como

en el Dante, con una violencia sombría, que es como una epilepsia del

Dogma;

pero, se puede ser místico y anti-católico, como Hugo; místico y

panteísta, como Goethe, porque esas almas, inquietas y tenebrosas,

volotean en el dintel del Misterio, como las águilas del polo, en las

riberas del mar glacial, insondable, impenetrable;

el Misterio, será siempre la atracción suprema de las grandes almas;

el Arte, es como un culto del Misterio, del cual la Belleza, es la

Esencia Revelatriz;

la Ortodojia, no implica el Misticismo, ni la Heterodojia lo excluye;

porque ninguna de las dos, es fin y esencia del Arte; ni indican formas

aproximativas, reales ni metafísicas de la Belleza, que se transparenta

del fondo del Misterio;

Valle-Inclán, es un místico, como Huysman, pero, sin ardores de

sectario;

es, uno, como _Revenant_ del Renacimiento, un hermano de Vinci, con el

cual guarda múltiples puntos de contacto;

y, como todos los artistas de aquella época iluminada y bravía, es tan

pronto á la inspiración como al combate; y, cerca á su pluma austera,

está su sable desnudo;

hay de ascetismo puro, en la vida intelectual de Valle-Inclán, en su

amor fosco y apasionado por la Belleza, en su culto al Arte, en el

ardor con que lo defiende; en la devoción con que trabaja la hermosura

arquitectural de sus frases, su modo maravilloso de expresión, y, el

grito de su elocuencia veraz y difusa, llena de un sublime dolor,

noblemente cantado, como en el motivo de una sinfonía coral: dolor de

Humanidad, enorme, sereno, diáfano como un cielo de Estío;

Valle-Inclán, como toda la juventud intelectual de España, desprecia

la política y los políticos y se aisla de ellos, como de una lepra

contagiosa;

y, yo, hallaría razón, á aquellos Caballeros del Ideal, desarzonados

por el huracán del pesimismo, si no viera, que confunden

lamentablemente, los hombres, con las ideas, y, castigan, á éstas, que

son inocentes, con el odio que merecen aquéllos, que son culpables...

en la osatura moral, alta y recia de Valle-Inclán, no hay elementos

para un político: carece de vértebras;

es un idealista, meditativo y tenaz, casi un iluminado, consciente

de su sagrado deber de Iniciador, seguro de que todo Artista, es un

Apóstol, por el esfuerzo profundo, y el candor colérico de su Fe;

para mí, el Trinomio del Arte Latino, en Europa, lo forman hoy, estos

tres nombres: D'Annunzzio, en Italia; Mæterlinck,[A] en Francia; y,

Valle-Inclán, en España;

[A] Se me dirá que Mæterlinck es belga. Sea. Pero tiene un

alma latina. Escribe en francés y su arte y su cultura,

francesas son.

leed la prosa impecable de este último, esa prosa lapidada y

abrillantada, prosa de un benedictino que fuese un Poeta, y, decidme si

la hay más perfecta y, más sonora;

siendo por su esfuerzo de indagación, un amador de frases arcaicas y un

hacedor maravilloso de ellas, sabe sin embargo, tomar del modernismo

una tersura de ritmos y una elasticidad de prosodia, que dan á su

estilo, una novedad dentro de la tradición, que no se ve, en escritor

algotro de su lengua;

él, ha logrado hacer, con lingotes de viejo oro español, el más bello

sagrario á la modernidad;

* * * * *

... Si sois un espíritu fatigado, en ansia de reposo, no leáis los

libros de Valle-Inclán: su tumulto extraño exasperará vuestras neurosis;

en aquel torrente, negro como la noche, las estrellas no brillan

fraternales, sino como rostros de Ménades, vistas en el antro profundo;

Valle-Inclán, como todos los escritores, geniales y profundos, es un

gran Incitador;

su mérito mayor no está en lo que os dice, sino en lo que os sugiere;

simbolista nato, y, de alta escuela, él, os entrega á lo Ignoto, abre

con mano violenta, las puertas del Misterio; y, os hace entrar en El;

vuestros ojos, ávidos, buscan; y, seguís el alma del Autor, y, esa alma

se os escapa, como una sombra, borrada en la vetusta palidez de un

muro; ella, también es, un Símbolo;

y, vuestro sueño, comienza, donde el Sueño del Autor acaba;

el último esfuerzo del Arte, es, este sugerimiento de la Belleza

Interior, este don de poner alas en los espíritus, esta facultad de

abrir en lo desconocido, horizontes incitativos al vuelo;

esa ampliación ilimitada, de la óptica espiritual, es privilegio

exclusivo de aquellos seres raros y fugitivos, que tienen en su mano la

antorcha del Genio, esa antorcha inseparable, que termina por arder y

calcinar la misma mano que la levanta en la noche;

esa facultad de hacernos sentir, lo que no nos han dicho, y, no nos

dirán jamás, y, de hacernos prosternar ante el Verbo virgen, que yace

en el labio mudo, es, la más alta aptitud de los Escritores Optimos,

de aquellos cuyo pensamiento vive en la nube vertiginosa del Símbolo,

cercano á la tenebrosa obscuridad del Misterio;

y, Valle-Inclán, posee esa aptitud, en enormidad;

el pavor que se siente, mirando ese río de tinieblas, que es la Poesía

Hebraica, os asalta leyendo los vastos poemas de Valle-Inclán, llenos

de un espiritualismo vehemente; de un acre deseo de Infinito;

es como un Isaías, sin cóleras, coronado de rosas de Israël;

los nardos de sus prosas, os embriagan, os sumen en soñaciones y

añoranzas;

la emoción personal, intensa y dolorosa, se oculta bajo la frase

altanera, como el rostro de un hidalgo, bajo el embozo de la capa;

pero, los ojos, los terribles ojos obsesionantes del espíritu, quedaban

allí, brillando como soles:

sólo Mæterlinck tiene ese poder de ideación, y, os deja esta impresión

inaccesible é inexplicable despótica y dulce á la vez, que os dejan los

libros de Valle-Inclán;

libros de Iniciación; libros de Vida espiritual, donde el miraje se

cristaliza, y la Visión, se hace cíclica;

imperiosa y singular, compleja y luminosa la Obra de Valle-Inclán, es

como su alma: una de las más raras y más grandes, que hayan aparecido

en la agonía lamentable del siglo último y brillado en el alba incierta

de este nuevo siglo, lleno de misteriosas renovaciones;

y, es, por su rareza, que me atrae;

por su rareza, y por su profundidad;

ondulante, cambiante, borrascoso; pesado de Misterio; un lago en la

montaña; negro bajo las estrellas;...

esa alma medio-eval, mezcla de Vinci y de Savonarola, llena de

germinaciones de Arte, y, de Obsesiones de Muerte;

ese escritor con alma de conquistador; tan apto para manejar la

pluma de Dante, como para ceñirse la espada del Cid; monje letrado y

turbulento, muy superior á Tolstoy, del cual no tiene la mentirosa

simplicidad, y, muy semejante á Josephin Peládan, del cual no tiene, la

desesperante comicidad;

ese soñador brumoso y audaz, lleno de prestigios interiores, rico en

la maravilla de sus creaciones superiores, ha de atraer sobre sí, en

hora no muy remota, la entusiasta é imperativa admiración, del mundo

latino-intelectual, de las almas de _êlite_, enamoradas de la pura

Belleza Espiritual, y del encanto infinitamente subtil de las ideas;

actuando en un campo absolutamente rebelde al Arte, Nuevo,

Valle-Inclán, no triunfará en España, pero, está llamado á triunfar en

América, y, á regir el imperio de la bella prosa hispana, más allá del

mar;

Cautivo de su Libertad, Valle-Inclán, es como todos los grandes

escritores, un Soberano de la Impopularidad;

el vulgo iletrado lo ignora, el vulgo letrado, quisiera ignorarlo;

el gusto profano y profanador de la burguesía intelectual, no ama, no

puede amar, la noble Metafísica y la elegante estética, de este Novalis

peninsular, tan lleno de misterioso encanto;

la prueba de la Soledad, esa prueba que consagra al Genio, la ha

sufrido Valle-Inclán, en España, y, ha de sufrirla en América, por

parte de aquellos atrofiados, sin otro prestigio que el de su propia

incapacidad;

pero, hallará allí, un grupo mayor de almas, mejor preparadas para

percibir y recibir esa irradiación de Belleza que surge de las obras

singulares, las obras inquietantes, que escapan á la comprensión de

los mediocres;

la juventud intelectual de América, ya tan exquisitamente cultivada,

esa juventud innovadora, que ha hecho del Arte, una como Teología de la

Belleza, esa, acogerá á Valle-Inclán, aclamará á Valle-Inclán, seguirá

á Valle-Inclán, como á un Maestro, como al más alto y puro Maestro, que

el Renacimiento de la España literaria, puede ofrecer á la inquietud

ávida de sus almas, enamoradas de un severo Ideal.

VARGAS VILA.

París, 1907.

INDICE

Págs.

DEDICATORIA. 8

EL MARQUES DE BRADOMIN

JORNADA PRIMERA. 9

JORNADA SEGUNDA. 63

JORNADA TERCERA. 125

ELOGIO DEL AUTOR. 169

CATÁLOGO

DE

Obras modernas

EN PROSA Y VERSO

DE

Autores españoles é hispano-americanos

OBRAS DE ESPERANTO

[Ilustración]

MADRID

Librería de Pueyo

Mesonero Romanos, 10

1908

Imprenta de Arróyave y González, Pizarro, 15.

OBRAS MODERNAS EN PROSA

DE

INTERESANTE LECTURA

Pesetas

ACEBAL (Francisco)

Huella de Almas (novela)

2

De mi rincón 0 75

ALARCÓN (Mariano)

Obras de teatro.--Tomo I: _Moisés contemporáneo._

Contiene este tomo las siguientes obras: El éxodo

(drama en cuatro actos).--En el desierto (drama en

cuatro actos).--La tierra de promisión (drama en

cuatro actos). 5

Tomo II.--_Del dolor al olvido._ Contiene este

tomo las siguientes obras: Rescatada (drama en tres

actos).--Rayo de sol (drama en un acto).--La fuerza de

la corriente (La sinfonía de las aguas), drama en

cuatro actos. 5

ARCE (Francisco de)

Pasionales (cuentos) 2

La calatrava (novela) 3

ARÉVALO (Joaquín)

Misterios del lupanar (novela) 1

BARK (Ernesto)

Filosofía del placer 3

La Invisible (novela contemporánea) 3

BARRIOBERO Y HERRÁN (Eduardo)

Cervantes de levita (crítica social) 1

Misterios del mundo (Filosofía del suicidio) 1

Don Quijote de la Mancha (comedia lírica sobre la base

de la obra del inmortal Cervantes) 3

Guerrero y algunos episodios de su vida milagrosa

(novela documentaria) 2

BUENO (Manuel)

Almas y paisajes (cuentos) 2 50

A ras de tierra 1

CAMBA (Francisco)

Camino adelante (novela) 2

DARIO (Rubén)

Azul 1

Tierras solares 3 50

DICENTA (Joaquín)

De piedra á piedra (cuentos) 3

Crónicas 2

D'ORS (Eugenio)

La muerte de Isidro Nonell (Narraciones arbitrarias) 3

GONZÁLEZ ANAYA (Salvador)

Rebelión (novela) 3 50

Los alquimistas. Estudio sobre la alquimia y sus

adeptos 2

GONZÁLEZ BLANCO (Edmundo)

Las iglesias del Estado 1

HÉCTOR ABREU (Manuel)

Aves de paso (novela) 3 50

Novelerías 3

Amazona (novela) 3

El Espada (novela del toreo) 3

Dominio de faldas (psicología masculina) 2

HEREDIA (Rafael)

A toda máquina 1 50

HOYOS Y VINENT (Antonio)

Frivolidad (novela) 3 50

Mors in vita (novela) 4

HUERTOS (Luis G.)

Hampa (novela) 2

Rerum (prosas) 2

IGLESIA VARO (Antonio de la)

Angustias Salazar (novela) 3

LARRUBIERA (Alejandro)

Camino del pecado (novela) 2

LEYVA (Nicolás)

Cuentos en papel de oficio 3

LÓPEZ DE HARO (Rafael)

En un lugar de la Mancha (novela manchega) 2

Dominadoras (novela madrileña) 3

MARTIN RUIZ (Leocadio)

Tierra sultana (prosas) 1 50

MARTINEZ-RUIZ (José) «Azorín»

Los hidalgos (La vida en el siglo XVII) 1 50

MARTINEZ SIERRA (Gregorio)

Teatro de Ensueño 4

Motivos 5

La tristeza del Quijote 4

Sol de la tarde 3 50

Hamlet y el cuerpo de Sarah Bernard 2

Pascua Florida 2

Diálogos fantásticos 2

La feria de Neuilly 4

Aldea ilusoria 4

MUÑOZ (Isaac)

Vida (novela) 1

Voluptuosidad (ídem) 3

Alma infanzona (ídem) 3

MURGER Y BARRIERE

La bohemia (comedia en cuatro actos) 2

NERVO (Amado)

Almas que pasan (últimas prosas) 3 50

Otras vidas (novelas cortas) 3 50

RAMOS (Fernando) y BRAVO (Marcelino)

Alma y carne (novela extremeña) 2

RÉPIDE (Pedro de)

La enamorada indiscreta.--Agua en cestillo.--No hay

fuerza contra el amor (Tres novelas en un tomo) 3

RÓDENAS (Miguel A )

Tierras de paz 3

RUSIÑOL (Santiago)

Pájaros de barro 5

Desde el molino (impresiones de arte) 5

Desde el molino (edición económica) 1

Vida y dulzura (comedia) 2

Buena gente (comedia en cuatro actos).--El enfermo

crónico (comedia en un acto) 5

La fea (drama en tres actos).--El buen policía

(comedia en dos actos) 5

SALAZAR (Rodolfo)

Remediets y Frasquiteta (novela alicantina) 0 50

Risas y lágrimas (novela en cuatro capítulos) 0 50

SASSONE (Felipe)

Malos amores (novela) 1

Almas de fuego (novelas cortas) 3

De mi cariño (prosas íntimas) 1

SAWA (Miguel).

Ave fémina 1

SILES (José de)

La novia de Luzbel 1

La casa de la alegría 1

El lobo y la oveja 1

El drama del Calvario (leyendas místicas) 1

Boda buena y boda mala 1

El cincel y la paleta 1

Acuarelas del redondel (narraciones taurinas) 1

Cielos y abismos 1

Memorias de un patriota 1

La estatua de nieve 1

La copa de veneno 1

El paraíso de los pobres 1

La hija del fango (novela) 1

Historias de amor 1

El asesino de Lázara 1

La pícara Cornelia (novela picaresca) 1

El barón de Chicha y nabo (íd.) 1

La niña del fraile (íd.) 1

SUAREZ DE PUGA (Antonio)

Pan de centeno (novela gallega) 2

TRIGO (Felipe)

Las ingenuas (novela pasional), dos tomos 7

La sed de amar (novela) 3 50

Alma en los labios (novela) 3 50

Del frío al fuego (ellas á bordo), novela 3 50

La altísima (novela) 3 50

El amor en la vida y en los libros 3

Socialismo individualista 3

VALLE-INCLAN (Ramón del)

Sonata de Primavera (novela) 2

Sonata de Estío (íd.) 3 50

Sonata de Otoño (íd.) 3 50

Sonata de Invierno (íd.) 3 50

Flor de Santidad (íd.) 2

Aguila de Blasón (íd.) 3 50

Jardín novelesco.--Historias de santos: de almas en

pena: de duendes y de ladrones 3 50

Jardín umbrío 0 75

El Marqués de Bradomín (novela) 3 50

Historias perversas 2

VIDAL (Pepita)

Cosas que pasan (prosa ligera) 2 50

ZAMACOIS (Eduardo)

Río abajo 3

Punto negro (novela) 3

Desde el arroyo 1

Tik-Nay El payaso inimitable 3

La cita (novela de _El Cuento Semanal_) 0 30

ZAYAS (Antonio)

Ensayos de crítica histórica y literaria 3 50

OBRAS MODERNAS EN VERSO

Pesetas

ABRIL (Manuel)

Canciones del corazón y de la vida 2

BACHILLER CANTA CLARO (El)

Los señores diputados, 400 semblanzas en verso, con un

prólogo de Galdós 2

BARRANTES (Pedro)

Tierra y cielo 3

BRENES MESEN (Roberto)

En el silencio 3

BRIGA (Augusto)

Mundanas 3

CARRERE (Emilio)

Románticas 1

El caballero de la muerte 3

CASTRO (Cristóbal de)

El amor que pasa 3

CATARINEU

Estrofas 2

CUQUERELLA (Félix)

Del amor 2

CHOCANO (José Santos)

Los conquistadores (drama heroico en tres actos) 2

DARIO (Rubén)

Cantos de vida y esperanza 5

Prosas profanas 5

DIEZ CANEDO (Enrique)

Versos de las horas 2

FABRA (Nilo)

Interior 3

Ingenuamente 2

FORTUN (Fernando)

La hora romántica 2

GARCÍA VALENZUELA (G.)

Rumor de notas 2

GIL ASENSIO (Federico)

Como la vida 1

GODOY Y SOLA (Ramón de)

Aspiraciones 2

GONZÁLEZ ANAYA (Salvador)

Medallones 2

Cantos sin eco (prólogo de Manuel Reina) 2 50

JIMÉNEZ (Juan R.)

Ninfeas 5

Jardines lejanos 3 50

Rimas 3

Almas de violeta 2 50

LÓPEZ ALARCÓN (Enrique)

Constelaciones 3

LLANOS (Américo)

A flor de alma 2

MACHADO (Antonio)

Soledades-Galerías-Otros poemas 3

MACHADO (Manuel)

Alma-Museo-Los cantares 3

Caprichos 3

La fiesta nacional 0 75

CAMPO (Marqués de)

Estampas 2

NERVO (Amado)

Poemas 5

Perlas negras 5

ORTIZ DE PINEDO (José)

Dolorosas 2

Poemas breves 2

Huerto humilde 3

ORY (Eduardo de)

La primavera canta 1 50

El pájaro Azul 1 50

PUJOL (Juan)

Ofrenda á Astartea 2

RÉPIDE (Pedro de)

Las canciones 3

Libertad 1

Las canciones de la sombre 3

ROSADO VEGA (Luis)

Alma y sangre 8

Sensaciones 3

Libro de ensueño y de dolor 6

SALAZAR (Rodolfo de)

Ecos del alma 2

SÁNCHEZ RODRIGUEZ (José)

Alma andaluza 2

SHERIF (Leonardo)

Versos de Abril 2

SILES (José de)

Los fantasmas del mundo 1

El diario de un poeta 1

Musa retozona 1

El carnaval eterno 1

VAL (Mariano Miguel de)

Edad dorada 3 50

VALENZUELA (José de)

Almas y Cármenes 6

VALLE-INCLAN (Ramón del)

Aromas de leyenda 3

VARIOS AUTORES.

La corte de los poetas.--Florilegio de ritmas

modernas.--Forma un elegante tomo de 348 páginas y

contiene 173 composiciones en verso de los mejores

poetas modernos españoles é hispano-americanos 4

VERDUGO (Manuel)

Hojas 2

VIDAL (Pepita)

Lira andaluza 3 50

Cosas que pasan 2 50

Vibraciones 1

VILLAESPESA (Francisco)

Tristitiæ rerum 3

Las canciones del camino 2

Carmen 2

Rapsodias 2

ZAYAS (Antonio de)

Joyeles bizantinos 4

Retratos antiguos 3

El Marqués de Bradomín: Coloquios Románticos · 第 4 / 5 段