_Rold._
Como el áspid
Se revolvió entre las flores
Aquel desden arrogante,
Risa del mundo y desprecio
De imperios y majestades;
Pero sólo con saber
Que no la merece nadie
Me consuelo; pero ¡cielos!
Si hombre mortal la gozase,
¿Qué fuera del mundo?
_Cárl._
Conde.
_Rold._
Gran señor.
_Cárl._
Luégo se trate
De vuestras bodas.
_Doñ._
Esposo,
Señor.
_Rold._
¡Que á mi voz se ablanden
Los montes, y que una fiera
Más se endurezca y se encante!
Bárbaras leyes de amor,
Donde la razon no vale.
_Cárl._
Venga luégo el Arzobispo.
_Doñ._
Plega á Dios que no se tarde,
Porque divertido veo
Al Conde.
_Flor._
Llega á abrazarle,
No quieras que su tibieza
Algunos recelos cause.
_Doñ._
Aquí la resolucion,
Flor de Lis, es importante;
El decoro me perdone:
Dejad, mi bien, que os abrace.
_Rold._
¿Quién sois?
_Doñ._
¿Tan desconocida
Estoy?
_Rold._
¡Que se me escapase
De los brazos! Prima hermosa.
_Doñ._
¿No me abrazais?
_Rold._
Perdonadme,
Que vengo fiero y sangriento,
Y os mancharéis con la sangre.
_Cárl._
¿Dónde vais, Conde?
_Rold._
Señor,
Si es que tengo de casarme,
Á traer el alma voy,
Que la tengo en otra parte.
_Doñ._
Corrida estoy.
_Rold._
Bella ingrata,
Aunque pensamientos calces,
Te he de seguir invencible,
Burlando montes y mares.
_Cárl._
¿Qué es esto? ¿ha perdido el seso
El Conde?
_Flor._
Por no casarse
Ha fingido estos extremos.
_Doñ._
Todas las dificultades
En un punto han consistido,
Si le dejan que se pase;
Pasóse el punto aquel dia,
Que vi en el tálamo grave
Malograrse mis deseos,
Y mis glorias malograrse.
Corrida estoy, Flor de Lis,
De que así mi amor se agravie;
¡Ay hombres! ¿vuestra fe es ésta?
_Flor._
Fementidos, inconstantes
Son todos.
_Rein._
Condena aquellos,
Flor de Lis, que son mudables.
_Flor._
El mejor maldigo.
_Cárl._
Yo
Haré que os cumpla y que os guarde
La palabra, pues la mia
Es imposible que falte:
Préndanle luégo.
_Ast._
Señor,
Si es mio el honor aquí
De mi hermana, hoy en rigor,
Volviendo por ella en mí,
Vuelvo en ella por mi honor.
Y pues en Doñalda bella
Me aniquila y atropella,
Y al justo furor me obligo,
Ha de matarse conmigo,
Ó ha de casarse con ella.
_(Vase.)_
_Cárl._
Reinaldos, haced prender
Al Conde para evitar
Lo que puede suceder,
Ya que ha querido causar
Tal disgusto en tal placer.
_Rein._
Es temerario.
_Cárl._
Prudente
Le hará el rigor y obediente,
Haced que le prendan hoy,
Que si es valiente, rey soy
Y mi cetro es más valiente.
_(Vase.)_
_Rein._
Doñalda, para que veas
La inconstancia de los hombres
Á quien obligar deseas,
Escúchame y no te asombres,
Y en mí el primero no creas.
Sabrás... mas no quiero agora
Afligirte más.
_Doñ._
Detente.
_Rein._
Llora este desprecio, y llora
Á amor que te engaña y miente,
Y un loco imposible adora.
_Doñ._
Con la suspension me das
Más muerte.
_Rein._
Buscando vas
Para tu pecho el veneno.
_Doñ._
Tanta suspension condeno,
Muera luégo, y habla más.
_Rein._
El Conde, Doñalda, adora
Á una Circe.
_Doñ._
Este exceso
¿Quién le duda, y quién le ignora?
_Rein._
Sin valor, sin honra y seso
Sirve...
_Doñ._
¿Á quién?
_Rein._
Sirve á una mora.
_Doñ._
¿Qué dices?
_Rein._
Que ésta es violencia
De amor en tan breve ausencia,
Y aunque es bárbaro el rigor,
Lo que te niega el amor
Lo restaura la paciencia.
_Doñ._
¿Paciencia en celos pides?
¿Leyes pones al mar, y al viento mides?
¡Ay perdida esperanza,
Quién creyera en tal fe tan gran mudanza!
Mas no hay de qué me asombre
Si desdichada soy y el Conde es hombre:
¿Si es esta mora aquella
Que tiraniza el título de bella?
Ella será sin duda,
Que es mora del Catay, que formas muda.
¡Oh cruel furia tirana,
Arrogancia inmortal, deidad humana!
Fueras en el Leampo
Cándida perla, espíritu del campo,
Siempre líquida y neta,
Y en el Cerdan pedazo de planeta,
Y á Francia no vinieras,
Rayo de las antárticas riberas,
Á ser mujer hermosa,
Que es la perla y la prenda más hermosa.
Pero ¿qué me detengo?
¿Cómo alivio á mis celos no prevengo?
Pues el rigor me obliga,
Buscaré por el campo esta enemiga.
Perdóneme el decoro,
Que un hombre me aborrece, y yo le adoro.
_(Vanse.)_