ACTO SEGUNDO.

_Tocan chirimías y salgan_ REINALDOS, _con espada y rodela, armado, y

despues_ ROLDAN.

(_Dentro._) ¡Victoria, Francia, victoria!

_Rein._

¿Así os retirais, cobardes?

¿Para huir rompeis abismos

De cristal, surcando mares

No conocidos? salid,

Y cuerpo á cuerpo se acabe,

En vuestra soberbia loca,

Empresa tan arrogante.

Rey de España, Ferraguto,

Si el Bétis te dió en su márgen

El valor con que sus hijos

Nacen fuego y rayos nacen,

Sal á batalla conmigo,

Y ansí la deidad no agravies

Española; pero tienes

Más que de español, de alarbe.

Sal, tigre con alma, monstruo

De la Libia inhabitable,

Que felpas de brutos vistes,

Y conchas de peces traes.

Á tí, Mandricardo, digo,

Á tí, membrudo gigante,

Rey de Sarza, Rodamonte,

Á tí, Gradaso, que sabes

Forjar rayos de los fresnos,

De los abetos y sauces,

Reinaldos soy; salí, moros.

Nadie espera, nadie sale,

Nadie á Reinaldos se atreve,

Nadie viene, no oye nadie;

¿No hay quien se mate conmigo?

_Rold._

Habrá, al ménos, quien te mate.

_Rein._

¿Quién?

_Rold._

Yo.

_Rein._

¿Tú?

_Rold._

Yo, que te busco

Todo hoy, mas no te hallo tarde,

Pues darte, Reinaldos, muerte

Para mí es cosa tan fácil;

Ya á morir te apercibe,

Que no quiero que me aguarden

Los moros que matar pienso,

Que soy cortés y agradable.

Déjate luégo morir

Para que pase adelante;

Que cuando tal prisa tengo,

No es justo que en tí repare.

Muérete luégo.

_Rein._

¿Quién puede,

Si áun el cielo no es bastante,

Matarme á mí?

_Rold._

Roldan solo.

_Rein._

¿Cómo?

_Rold._

Con sólo mirarte.

_Rein._

¿Eres basilisco?

_Rold._

Infierno

Soy cuando llego á enojarme.

_Rein._

Ya me miras, y estoy vivo.

_Rold._

Es la compasion tan grande

Que te tengo, que me obliga,

De lástima, á perdonarte;

Que si con rigor la vista

Desatára de la cárcel

De los ojos, ya te hubiera

Traducido en tantas partes,

Cuantos átomos el sol

Hace lisonja del aire.

_Rein._

Yo la amistad te agradezco,

Pero ya, arrogante, sabes

Que puedo con una voz,

Si me enojo, hacer que bajes

Al infierno.

_Rold._

¿Son tus voces

Como pecados mortales?

_Rein._

Bueno está, que éste no es tiempo

De locuras y donaires.

_Rold._

¿Yo donaires? ¡Vive Dios,

Que de un reves te levante

Tan alto, que cuando vuelvas,

Tan trocado el mundo halles,

Que no viendo en él memoria,

Reinaldos, de tu linaje,

Halles nueva gente en él!

_Rein._

¿Tan alto has de levantarme?

_Rold._

Tan alto, que descendiendo

Como un rayo, un siglo tardes.

_Rein._

Eso lo harás porque cuando

Descienda no pueda hallarte

Ni matarte; que tu miedo

Busca arbitrio semejante.

_Rold._

Pues en el campo nos vemos,

Solos los aceros hablen.

_Salga_ ANGÉLICA _huyendo_.

_Ang._

Del victorioso frances,

Desbaratado Agramante,

Se retira infamemente,

¿Quién vió afrenta más notable?

Al Catay quiero volverme,

Sembrando en los Pares ántes

Cevil confusion.

_Rold._

¿No es ésta

(¿Aún vives?) la hermosa imágen

Del cielo?

_Rein._

Mucho, Roldan,

Te detienes en matarme.

_Rold._

¿Que áun vives? ¿No es éste el sol

Que por lucientes celajes

De rosas y manotisas

Rayos de púrpura esparce?

_Rein._

Muere, arrogante.

_Rold._

Si tengo

Entre las manos el ángel

De mis potencias, ¿qué espero?

_Ang._

Deste hombre quiero escaparme,

Que es el que más aborrezco;

Dame tu ayuda, Atalante.

_Rein._

¿Ya te retiras?

_Rold._

Reinaldos,

Cese por hoy el combate,

Que amor, para defenderte,

Desta hermosura se vale.

Si esta beldad te defiende,

¿Qué triunfo habrá que no alcances?

¿Qué imposible que no venzas?

¿Qué encanto que no contrastes?

Como delincuente has sido,

Que en la torre te retraes

Con un niño, porque así

Por su inocencia te ampare;

Matarte quise soberbio,

Mas pusísteme delante

Este espejo en que me viera

Y la cólera templase.

Angélica hermosa y bella,

Aguarda.

_Rein._

Con semejantes

Mentiras el miedo encubres.

_Rold._

Reinaldos, perdone Marte,

Que amor es mas poderoso

Cuando se atreven deidades.

_Rein._

¿Por qué la espalda me vuelves?

_Rold._

Por amor.

_Rein._

Dí por cobarde.

_Rold._

En irme sin responderte,

Puedes ver que soy amante.

_(Vase.)_

_Rein._

¡Que sean deste dios niño

Los efetos tan notables,

Que en los invencibles pechos

Causan mudanza tan grande!

_Dan voces, y sale_ CÁRLOS, ASTOLFO, FLOR DE LIS, DOÑALDA, _de corto_.

(_Dent. á voces._) ¡Viva el Magno Cárlos, viva!

_Cárl._

Á Dios la gloria ha de darse,

Que, pues de Dios la recibo,

Es bien que á Dios se le pague.

_Rein._

Hoy al David vencedor

Elogios Micol le cante,

Pues ha librado á Israel

De la servidumbre grave

En que se juzgaba opresa,

Y sean sus estandartes

Láminas en San Dionís.

_Cárl._

Reinaldos, el cielo os guarde

Pues en la vitoria de hoy

Teneis vos la mayor parte.

_Rein._

Amigos de este valor

Han podido acreditarme,

Porque en los soldados siempre

Se admiran los capitanes.

_Doñ._

Cosas don Roldan ha hecho

Tan famosas y admirables,

Que es agravio encarecellas.

_Cárl._

Amor lisonjero es grande;

Hoy con la vitoria pueden

Vuestras bodas celebrarse,

Que como Marte en las guerras,

Triunfa Cupido en las paces.

_Rein._

Mucho ha tardado en volver

El Conde al tálamo.

_Doñ._

Ántes,

Si quisiera, hubiera vuelto,

Porque el Conde dice y hace,

Que en sus triunfos y en sus glorias

Están las dificultades,

Hasta llegar á emprendellas,

Pero emprendidas, son tales

Sus hazañas y sus hechos,

Que no hay defensa que baste.

_Rein._

Con todo, ha tardado mucho.

_Flor._

Hace siglos los instantes

Amor, y habrán con él sido

Las horas eternidades.

_Rein._

No hay amor donde hay descuido.

_Doñ._

El amor puro y constante

No aspira á correspondencias,

Porque en sí se satisface;

Y el amor que pide amor,

No es justo que amor se llame,

Sino villano apetito,

Hijo de bárbaros padres.

Yo amo en mí al Conde y no pido,

Reinaldos, que el Conde me ame,

Porque en sí mismo mi amor

Se contenta.

Comedias inéditas · 第 131 / 161 题