FABRICIO, DON TELLO, DOROTEA, CLARA, Y GALINDO.

_Gal._

Aquéstos son, ¿qué lo dudo?

Que habrán, despues de comer,

Bajado á la platería.

Basta que Fabricio es guía,

¿Qué queda ya que temer?

¡Oh traidor! ¿no te bastó

Negar la deuda debida

Á quien te diera la vida

Cuando la hacienda te dió,

Sino que á la misma dama

De tu amigo traes galan?

_Fabr._

Hácia los plateros van.

_Clara._

Hallarán joyas de fama,

Que áun eso tiene de córte.

_Gal._

Quiérolos llegar á hablar,

Miéntras da el tiempo lugar

Que á este vil los pasos corte.

¡Oh señor Fabricio!

_Fabr._

Clara,

Galindillo nos ha visto.

_Clara._

¿Qué temes?

_Fabr._

Quedar malquisto

Si esto á su señor declara.

_Clara._

Jamas estimes perder

Hombre que esté tan perdido,

Ni temas al ofendido

Cuando no puede ofender.

Pues, Galindo, ¿dónde bueno?

_Gal._

Vengo á pedir á Fabricio

La paga de un beneficio

De que pienso se está ajeno:

Suplícale mi señor

Le dé los dos mil reales

Que de ocasiones iguales

Le quedó una vez deudor,

Que á su padre le llevaban

Preso, y él por él los dió.

_Fabr._

No pensaba entónces yo

Que dádivas se pagaban,

Y si lo dado de gracia

Se pide, págueme á mí

Lo que le ayudé y serví,

Si ya estoy en su desgracia;

Malas noches que pasé

En invierno y en verano

Tras su pensamiento vano.

_Gal._

Basta, yo se lo diré.

_Fabr._

¡Lo que da, muy caballero,

Para fama voladora

Lo pide en secreto agora!

¡Gentil treta de escudero!

_Gal._

Paso, Fabricio leal,

Los presos presos estén,

Ya que no les hagas bien,

No es justo que digas mal.

_Fabr._

¿No le daba una cadena,

Y por ser tan fanfarron

No la tomó?

_ Clara._

Cosas son,

Galindo, que el tiempo ordena;

Escote aquellos placeres.

_Gal._

Demonios sois las mujeres.

_Clara._

¡Demonios! alguna no.

_Gal._

Que como él hace pecar

Y luégo culpa al que peca,

Así la mujer se trueca

Desde el placer al pesar.

Hablar quiero á Dorotea.

_Clara._

No vas á buena ocasion.

_Gal._

Si tiene luz de razon,

Cualquiera es bien que lo sea.

Á tu casa iba á buscarte,

Dorotea, este papel

De quien un tiempo con él

Quisiera el alma enviarte;

¡Así las cosas se mudan!

_Dor._

¿Qué quiere aquí tu señor?

_Gal._

Dirálo el papel mejor,

Ya que tus ojos lo dudan.

_(Lee.)_

«La parte se ha bajado de la querella por quinientos escudos; yo

estoy tan pobre, que hoy no tengo que comer; ó ellos, ó parte de

ellos te suplico me prestes para salir de la cárcel, que dentro

de dos meses te ofrezco mil por ellos, por ésta firmada de mi

nombre.--FELICIANO.»

_Dor._

¡Gracia tiene el papelillo!

_Tello._

¿Quién es éste?

_Dor._

Un cierto preso.

_Tello._

¡Quinientos!

(_Leyendo el papel._)

_Dor._

Está sin seso.

Dile que me maravillo

Que tenga este atrevimiento,

Pero que cuando perdió

El seso, no le quedó

Vergüenza ni sentimiento;

Dile que no soy mujer

Que pecho á ningun galan,

Que otras mil se lo darán,

Si es que lo saben hacer;

Y no te burles, Galindo,

En venir con esto aquí,

No piense nadie de mí

Que á dar á nadie me rindo,

Que haré que te cueste caro.

_Gal._

¿Es dar á quien tanto dió,

Género de afrenta?

_Dor._

No,

Mas lo que es no lo declaro.

_Gal._

¿Á quien te dió tanta hacienda

Tratas así?

_Dor._

Dile, hermano,

Que te venda Feliciano,

Si ya no tiene otra prenda,

Pues te precias de leal.

_Gal._

¡Pluguiera á Dios que pudiera,

Y que en tanto me vendiera

Que remediára su mal!

_Dor._

Dinero dado á mujer

Es echar hacienda al mar,

Que él bien se puede aplacar,

Mas no la puede volver;

Teneis buen tiempo, y comeis

La mitad de lo que dais,

Y luégo entero cobrais

Lo mismo que dado habeis.

Vén, don Tello, por aquí;

Sígueme, Clara, tambien.

_Tello._

(_Ap._) Tú respondistes muy bien,

Y no muy bien para mí.

¡Yo os conoceré por Dios!

_Dor._

¿Qué dices?

_Tello._

Que voy contigo.

_(Vanse.)_

_Gal._

¡Qué buena dama y amigo!

Para en uno son los dos.

¡Ah falsa! ¡Plega á los cielos

Que llegues á tal edad,

Con la misma liviandad,

Que mueras de rabia y celos,

Seas vieja enamorada

De un mozo tan socarron,

Que le pagues á doblon

La coz y la bofetada!

¡Plega al cielo que al espejo

Te mires un diente solo,

Y más que luces el polo,

Arrugas en el pellejo!

¡Plega á Dios que estés tan calva,

Que nadie te pueda asir,

Y que no puedas decir

Á nadie, la edad me salva!

¡Plega á Dios que aquel indiano

Sea algun fino ladron,

Que robe en esta ocasion

Cuanto te dió Feliciano!

_(Vase.)_

Comedias inéditas · 第 113 / 161 题