FELICIANO, GALINDO.

_Gal._

Todo va de mal en mal,

Por no decir en peor.

_Fel._

¡Galindo!

_Gal._

Por Dios, señor,

Que es la desvergüenza igual;

Hablo á muchos á quien diste

Caballos, joyas, vestidos,

Y tápanse los oidos

Al eco de tu voz triste,

No hay hombre que dé un real,

Ni áun una buena respuesta.

_Fel._

Prueba de amigos es ésta,

Pero todos prueban mal;

Cuando en mi casa tenía

Dineros, bullicio, juego,

¡Qué humilde que andaba el ruego

Y la adulacion servia!

¡Qué de amigos me sobraban!

¡Qué lisonjero tropel!

¡Qué de moscas á la miel

Del dinero se allegaban!

Entónces era yo bueno,

Entónces era yo honrado.

¡Qué truje de gente al lado!

¿Qué meson se vió más lleno?

Parecí meson en feria;

Ya la feria se acabó

Y solamente quedó

La casa con la miseria.

¿No responden esos hombres

Á mis papeles siquiera?

_Gal._

Tres traigo, mas no quisiera

Que leyeras ni áun sus nombres,

Que son muy grandes...

_Fel._

No digas

De nadie mal en ausencia.

_Gal._

Hazte santo, ten paciencia.

_Fel._

¿Qué quieres? han sido hormigas;

Á la parva se llegaron,

Lo que el Agosto duró

Cargaron de lo que yo

Les dí y en mi casa hallaron.

Murióse el fuego en la fragua,

Y entrando el invierno fiero,

Cada cual en su agujero

Se cerró, temiendo el agua.

Yo soy madera de toros,

Que estoy en el suelo echada

Porque es la fiesta pasada.

_Gal._

Arrojabas flujes de oros

Como si fueras fullero;

Mas como el ganar cesó,

Todo miron se cogió

Con parte de tu dinero.

Ésta lee, que es de Evandro.

_Fel._

Ésta leo, que es de quien

Recibió de mí harto bien.

_Gal._

Tú fuiste, en necio, Alexandro.

_(Lee.)_

«Á nadie de los amigos de vuesa merced ha cabido tanta parte de

su desgracia. Las que estos dias he tenido, no me han dado lugar

de enviarle lo que pide, ni á visitalle mis ocupaciones; si me

acudieren, lo haré como lo debo. Dios le dé libertad á vuesa

merced.--EVANDRO.»

_Fel._

¿Qué te parece?

_Gal._

Muy mal;

Yo no tengo de mentir.

_Fel._

¡Que aquesto pueda escribir

Un hombre tan principal!

Á éste dí cuanto tenía,

Regalé, estimé y amé,

Quien esto que pasa ve,

Necio será si confia.

_Gal._

Lee aquesta de Tancredo,

Que de la cárcel sacaste

Cuando la vida salvaste.

_Fel._

Tal estoy que apénas puedo.

_(Lee.)_

«Galindo me dió el de vuesa merced y representó su necesidad;

pero es tanta la mia y están mis cosas en disposicion, que

escribo esto mismo á personas que me deben, de quien en cobrando

acudiré como es mi obligacion.--TANCREDO.»

_Fel._

¡Puédese aquesto sufrir!

¡Puédese en el mundo hacer!

_Gal._

Muy bien se puede leer,

Pues que se pudo escribir.

_Fel._

¡Que vine en persona yo

Á la cárcel y saqué

De ella este hombre, y que me ve

En ella y esto escribió!

_Gal._

Par Dios, si ése no es tacaño,

Yo estoy agora hecho un cuero.

_Fel._

Ya te he avisado primero

Que hables bien.

_Gal._

No seas extraño

Ni te hagas santurron,

Que el perro muerde con rabia.

_Fel._

Mal hace el que ausente agravia

Á los que tan buenos son.

_Gal._

Por los pïojos yo sé

Que no lo dices, que es gente

Que siempre muerde al presente

Aunque á veces no lo ve.

Par Dios que estás hecho un santo:

Lee este papel.

_Fel._

¿De quién?

_Gal._

De Oliverio.

_Fel._

¡Qué de bien

Me debe!

_Gal._

Haráte otro tanto.

_(Lee.)_

«Bueno fuera haber guardado para las necesidades como ésta. Dios

quiere que vuesa merced pague sus locuras, y que le sirva de

escarmiento la prision y la necesidad, que son los dos verdugos

de su justicia.

ȃl quiera que se enmiende y le guarde para que imite el buen

padre que tuvo.--OLIVERIO.»

_Fel._

Éste, Galindo, confieso

Que casi, casi me obliga

Á que atrevido le diga...

_Gal._

¿Quién tendrá con esto seso?

Habla, dí, quéjate al cielo

De estos amigos fingidos.

_Fel._

Á sus divinos oidos

De estas sentencias apelo;

Y si no considerára

Que toma por instrumento

De mi castigo y tormento

Su desvergüenza tan clara,

Dijérale lo que he hecho

Por estos que me han dejado.

_Gal._

¿El haberlos obligado

Te ha sido de este provecho?

¡Ah, traidores!

_Fel._

Dios maldice

Al hombre que en hombre fia.

¡Que un hombre no entre aquí un dia

De muchos á quien bien hice!

¡Hay tal crueldad en el mundo!

¡Hay tan fiera ingratitud!

_Gal._

¿Qué dirás de la virtud

De otro Bellido segundo,

De otro Aquila y más infame?

_Fel._

¿De quién dices?

_Gal._

De Fabricio,

Que tras tanto beneficio

No sé qué nombre le llame.

_Fel._

¿Pues está aquí?

_Gal._

De Sevilla

Ha venido.

_Fel._

¿Cierto?

_Gal._

Cierto,

Con un Don Tello ú Don Tuerto,

Indiano, aunque de esta villa;

Veníase á entretener

Á casa, contéle el cuento

De tu extraño perdimiento...

_Fel._

¿Y ofrecióse?...

_Gal._

Á no te ver.

_Fel._

¡Válame Dios!

_Gal._

¡Qué! ¿te espantas

Que los dos mil reales niega?

_Fel._

Ó el tiempo conmigo juega,

Ó testimonios levantas.

_Gal._

Yo te he dicho la verdad.

_Fel._

Hombres, quien tiene un amigo

Bueno, mire lo que digo,

Conserve bien su amistad.

FELICIANO, GALINDO, ALBERTO, _procurador_.

_Alb._

Albricias puedes darme.

_Fel._

Buenas sean,

Que yo las mando tales.

_Alb._

Ya la parte

Se ha concertado y se ha bajado.

_Fel._

El cielo

Te pague, Alberto, beneficio tanto.

_Gal._

Si algun procurador, si algun causídico

Merece estatua en bronce, en mármol paro,

Sois vos, Alberto, y miéntras tenga vida,

Galindo cantará vuestra alabanza.

_Fel._

¿En cuánto este concierto habemos hecho?

_Alb._

En quinientos ducados.

_Gal._

¡Oste, puto!

_Alb._

¿Esto te espanta? yo lo juzgo poco.

_Gal._

Si fuera en aquel tiempo felicísimo

Que reinaba el dinero y la bambarria,

Y se daba á rameras y alcahuetas

Lo que agora lloramos en las cárceles,

No dices mal, Alberto, pero agora

¿Adónde se hallarán quinientos pesos?

¿Quién nos los ha de dar? que son al justo

Cinco mil y quinientos, niños todos

De á treinta y cuatro años.

_Alb._

¡Eso dices!

Cómo, ¿no habrá de solos remanentes

De una hacienda tan grande más dinero?

_Gal._

No le ha quedado cera en los oidos,

Están todas las cosas empeñadas,

Mil tercios recibidos sin cumplirse,

Todo hurtado, perdido y de manera

Que á las calzas parece nuestra hacienda

Del escudero de Alba, que al calzárselas,

Él solo y solo Dios las entendian.

_Alb._

Pues remedio ha de haber.

_Fel._

Vamos, Alberto,

Que quiero dar un tiento á Dorotea

Prometiéndole darle mil ducados

Porque me preste agora estos quinientos.

_Alb._

Escríbele un papel.

_Fel._

Tú tambien habla

De camino á Fabricio.

_Gal._

¡Dios los mueva!

Mas cree que ara en viento y siembra en agua

Quien bien espera, advierte lo que digo,

De mujer baja y de fingido amigo.

_(Vanse.)_

FABRICIO, DON TELLO, DOROTEA Y CLARA, _con mantos_.

_Dor._

Ésta es la calle Mayor.

_Tello._

¿Es léjos la platería?

_Dor._

No, mi señor.

_Tello._

Reina mia,

Poco á poco el mi señor.

_Fabr._

Gatazo le quiere dar

Al indiano Dorotea.

_Clara._

Pues ántes que la posea

Dineros le ha de costar;

Pensó que tras la comida

Se le esperaba esta fiesta.

_Fabr._

Calle de Amargura es ésta,

Tiembla aquí la cortesía.

Mirando va los manteos,

Alguno le ha de pedir.

_Clara._

¡Oh qué mal sabes medir

Dos entendidos deseos!

Ella el suyo ha conocido,

Y él juega ya de picado,

En más estará empeñado,

Pasar tiene del vestido.

Yo te digo que le hable

En su lenguaje.

_Fabr._

Eso ignoro.

_Clara._

Pedirá al que trata en oro,

Oro.

_Fabr._

El indiano es notable,

Porque se precia de agudo,

Y le han de dar por el filo.

_Clara._

¿Ya no sabes tú el estilo

De este medusino escudo?

Transformarále en su gusto.

_Fabr._

Será piedra si ella es piedra.

_Clara._

Quien éstas sirve no medra,

Sino pobreza y disgusto.

_Fabr._

¡Pues tú lo dices ansí!

_Clara._

Sábeme bien murmurar.

_Tello._

¿No acabamos de llegar?

_Dor._

¿Es léjos?

_Tello._

Señora, sí;

Grande es Madrid.

_Dor._

Y espacioso.

_Tello._

Despacio estaré yo en él

Si vos no me sois cruel,

Que soy tierno y soy celoso.

_Dor._

Hay en las Indias amor

Mucho más que por acá,

Que hay mucha verdad allá

Y no hace poco calor,

Que, como es niño y desnudo

Y amigo de oro, he pensado

Que á las Indias se ha pasado.

Comedias inéditas · 第 112 / 161 题