DON JUAN DE PADILLA Y DOÑA BEATRIZ.

_Pad._

Oye aunque no quieras.

_Beat._

No quiero escucharte.

_Pad._

Pues háblame tú.

Aunque aquí me mates,

Que si tú no quieres,

Mi vida, escucharme,

Yo te quiero oir

Y que tú me hables;

Dime, luz de esta alma,

Cuanto imaginares

En ofensa mia

Con tal que descanses;

Por mi sol te tengo,

No quiero guardarme,

Licencia te doy

Para que me abrases;

Abrasen, Beatriz,

Cuanto no te agrade,

Desde el alma al pecho

Tus ojos suaves;

Pero siendo nobles,

¿Cómo por vengarte,

Con ese capote

Villanos los haces?

¡Ay qué desatinos,

Quererme y matarme!

Malhayan los celos,

Bien hayan las paces.

_Beat._

Pues que ya me obligas

Como necia á darte

Gusto en que te riña,

Oye y no te canses,

Verás si fué justo

Que de tí me agravie:

Cuando yo pensaba

Que supe obligarte,

Yo te amé, Padilla,

Como tú lo sabes,

Cuando tú eras pobre,

Pudiendo emplearme,

Yo no digo en hombre

De más noble sangre,

Pero con su gusto

De mi ilustre padre;

Porque en Aragon

Tuvo algun infante

Deseos que fueron

Principios de honrarme;

Fuístete á la guerra,

Y en ausencias tales,

Si mataste moros

Resistí galanes.

No fuiste valiente

Como yo en guardarme,

Que flaqueza y fuerza

Nunca son iguales;

Moras me trujiste,

Tocas y volantes,

De que hice galas

Que me murmurasen;

Cuando allá te herian,

¡Oh qué disparate!

Me sangraba luégo

Pensando igualarte.

En Valladolid,

Cuando tú llegaste,

Puse en contingencia

Mi honor por hablarte;

Don Juan de Aragon

No pudo obligarme,

Siendo caballero

De tan altas partes,

Á que una palabra

Ni áun cortés le hablase,

Cuando me forzó

Mi padre á casarme.

Esto, siendo pobre,

Hice por amarte,

Sufriendo entre golpes

Palabras infames;

Y tú cuando aspiras

Á riquezas grandes

Y alcanzan tus dichas

Mercedes reales,

Hablas á mis ojos,

Por desengañarme,

Mujer que te adora

Y que á mí me mate;

Requiebros la dices

Donde yo escuchase,

Conmigo mentiras,

Con ella verdades;

De suerte que pobre

Riqueza buscaste,

Y rico, hermosura,

Si puedes, bien haces;

Doña Ana de Lara

Merece que ensalces

Agora valido

Lo que en mí deshaces;

Con su hermano Enrique

Tratas amistades,

Con el de Aragon

Engaños y paces;

Decir que se casa

Con doña Ana es darme

Celos con los tuyos,

Pero llegas tarde;

Que aunque yo supiese

Morirme ó matarme,

No tengo de verte,

Ni áun imaginarte,

Que desde hoy, Padilla,

De mi alma sales,

Y si te resistes,

Yo haré que te saquen.

_Pad._

Castigo notable es éste

De culpa que no he tenido,

¿Querras, Beatriz, que tu olvido,

Hasta la vida me cueste?

Paciencia el amor me preste

Para sufrir tantos daños,

Nacidos de tus engaños.

_Beat._

Para los ojos, don Juan,

Tan difícilmente dan

Las mentiras desengaños.

¿Yo no te vi? pues ¿qué quieres?

¿Yo no te oí? pues ¿qué pides?

Si el agravio al amor mides,

Verás que la culpa eres.

Quejaisos de las mujeres

Todos los hombres, despues

Que vuestra inconstancia es

La que nos da la ocasion.

_Pad._

¿Por ventura en Aragon

Tienes mayor interes?

¿Estarás arrepentida

De dejar su gran riqueza?

_Beat._

Tu traicion, no tu pobreza,

Don Juan, de tu amor me olvida.

Ser solamente querida

Estimé, no regalada,

Y esta parte remediada

Con las mercedes del Rey,

Era contra toda ley

Olvidar enamorada.

_Pad._

Don Juan de Aragon se ha ido,

Ya el pleito, Beatriz, cesó,

Pues á doña Ana le dió

La fe de ser su marido;

Yo propio, mi bien, he sido

El que pidió la licencia,

¿Qué temes ya de su ausencia

Que ofenda nuestra esperanza?

_Beat._

El deseo de venganza

Hace al amor resistencia;

Cuando con mi padre viste

Que doña Ana se casaba,

Á quien tan necia te amaba,

Arrepentido volviste.

Agora tambien que fuiste

Por el de Aragon dejado,

Vuelves á mi amor pasado,

De manera que he de ser

Para desprecios mujer,

Y para olvidos sagrado.

No, don Juan, que un firme amor

Tambien se sabe mudar,

Si agravios le dan lugar,

Ó se ha de volver furor;

Que le digas, es mejor,

Á doña Ana estos concetos,

Quizá servirán de efetos,

Con que deje al de Aragon,

Que forzar la condicion

No son remedios discretos.

_(Váyanse doña Beatriz y Leonor.)_

_Pad._

¿Qué sientes de esto, Martin?

_Mart._

Que olvidar, señor, es fuerza;

Mas dí, ¿doña Ana se casa?

_Pad._

Ó se casa ó se concierta.

_Mart._

Luégo ya no irá Leonor

Á referir sus endechas.

_Pad._

Yo las haré á mis desdichas,

Si se hicieron para ellas;

No tiene contento el mundo

Cabal.

_Mart._

Es una tragedia.

_Pad._

Cuando Beatriz me queria,

El Rey no escuchó mis quejas,

Y cuando me hace favor

El Rey, Beatriz me deprecia.

¿Qué haré, Martin?

_Mart._

Olvidar.

_Pad._

No podré.

_Mart._

Fingir siquiera.

_Pad._

Ni áun fingir podré.

_Mart._

Si harás,

Para que rendida venga;

Todo lo que hace contigo

Son pruebas.

_Pad._

¡Qué fuertes pruebas!

_Mart._

Leonor me ha dicho que llora.

_Pad._

¿Por mí?

_Mart._

Por tí.

_Pad._

¿Pues qué intenta?

TELLO, _con un papel_.

_Tello._

¿Qué descuidado estás de lo que pasa?

_Pad._

No estoy de mis cuidados descuidado,

Tello, que siempre estoy con más cuidado.

_Tello._

Toda Valladolid está alterada,

Y tú ignorante en cosa semejante.

_Pad._

¿Cuándo dejé de ser tan ignorante?

_Tello._

Estos rétulos han amanecido

Por todas las esquinas de las calles,

Mira si es bien que tus agravios calles.

_Pad._

¡Por Dios que el de Aragon me desafía

Para la raya suya y de Castilla!

_Mart._

Agora has de mostrar que eres Padilla.

_Pad._

Basta que al irse puso estos papeles,

No excuso el ir, pero si el Rey se queja,

Más deshonor que el desafío me deja.

_Mart._

Pide licencia al Rey para seguirle.

_Pad._

Dirán que la pedí para librarme;

Mejor es á perderme aventurarme.

_Tello._

No lo hagas, señor, que es grave yerro,

Pues el Rey, que en efeto es rey tan sabio,

No ha de querer tu deshonor y agravio.

_Pad._

Pues vamos á cumplir con lo que es justo,

Que no hay más honra, vida, ni más leyes

Que el gusto y la obediencia de los reyes.

_(Váyanse.)_

Comedias inéditas · 第 34 / 161 题