_Mart._
Mira que no has de turbarte
En viendo al juez y al Rey.
_Leon._
Es en las mujeres ley
Inviolable en cualquier parte,
No hay trabajo en que se vean
Donde les falte valor.
_Mart._
Pues va de leccion, Leonor,
Tú verás cuán bien se emplean;
Haz cuenta que soy jüez.
_Leon._
Pues no te pongas tan grave,
Que el ánimo se me acabe,
Y me turbe alguna vez.
_Mart._
¿Cómo sucedió, decid,
Puntualmente este caso?
_Leon._
Señor, mis padres, que fueron
Tan principales hidalgos,
Que por línea de varon,
Decienden de Arias Gonzalo,
Me trujeron á criar
Á su casa en tiernos años
De don Álvaro de Rojas.
_Mart._
Todo lo llevas errado.
¿Á criar dices que entraste?
Pues si crias, ¿no está claro
Que has parido, y que no puedes
Pedir el doncellicato?
_Leon._
Á criarme con Beatriz
Me trujeron, donde estando,
Pasados algunos tiempos...
_Mart._
Adelante y sin turbaros.
_Leon._
Una noche en mi aposento
Don Álvaro entró, y cerrando
La puerta, me dijo amores.
_Mart._
Bien vas.
_Leon._
Y me asió los brazos;
Resistíme.
_Mart._
Llora agora.
_Leon._
Resistíme, pero en vano,
Que en fin...
_Mart._
Tápate los ojos
Con el delantal, llorando,
Y dí ansí, mírame acá;
En fin, el cruel tirano
Me rindió, venció, violó.
_Leon._
Ese es terrible vocablo.
_Mart._
Finalmente haz cuenta agora
Que yo soy el escribano,
Esto el papel y la pluma,
Y que voy haciendo rasgos.
Á la primera pregunta
Dijo que es de edad...
_Leon._
Despacio.
_Mart._
Pero no digas la edad,
Que aquí todas jurais falso;
Mas quítate diez ú doce,
Que yo conozco un retablo
De duelos, que con setenta
Juró antiyer treinta y cuatro.
Á la segunda pregunta,
Dijo que estando rezando,
En su aposento una noche,
La oracion de los finados,
Entró el dicho, y á la dicha
Asió de los dichos brazos,
Y con los dichos amores,
El dicho doncellicato
Desapareció de allí,
La dicha sin él quedando,
Y el dicho se fué.
_Leon._
¿Qué dices
Tantos dichos?
_Mart._
Son los tantos
Del juego de los procesos.
Y que en efecto, llorando
Esta confesante...
_Leon._
¿Quién?
_Mart._
Tú, Leonor; está en el caso:
Esta que declara dijo.
_Leon._
¿Quién es ésa?
_Mart._
Eres un mármol;
Siempre eres tú.
_Leon._
Dí adelante.
_Mart._
Confesando ó declarando,
Preguntada si sintió,
Algunos dias pasados,
Bulto ó hinchazon alguna,
Algun antojo ó desmayo,
Respondió que se le habian
Antojado unos gazapos,
Que estaban en un tapiz,
Y en torreznos lampreados,
Los cochinos que guardaba
El hijo pródigo, cuando...
_Leon._
Nuestros amos.
_Mart._
Echo polvos,
Y dejo el papel doblado.