Á UNA PRIMA TACAÑA

Mi estimada prima Concha:

¡Se necesita un tupé

superior para volverme

á convidar á comer

cuando aún no se me ha olvidado

lo que pasó la otra vez,

gracias á lo miserable

que el Señor te quiso hacer!

Menos mal que, escarmentado

(malhaya tu aviso, amén),

no asistiré á tu comida

sin llevar dentro un bistek.

Por cierto que Inés, tu fámula,

bien te secunda. ¡Rediez

con la comida ilusoria

que nos puso su _merced_!

¿Quizá, Concha, te figuras

que yo no recuerdo que

nos dio primero unas ostras

desalquiladas la Inés?

Dijo que eran «pa abrir boca»

y en efecto, dijo bien,

pues al verlas, con un palmo

de boca abierta quedé.

¿Á quién se le ocurre ¡oh, Concha!

darme dos ostras ó tres

sin el bicho que en el centro

suelen las conchas tener?

Sopa de fideos finos

rezaba, el _menu-cartel_;

pero tan finos los puso

que no los pudimos ver.

¡Y qué paella más rica

nos sirvió luego después!

Trasladé á mi plato un grano

de arroz y le pregunté

si sabía el paradero

de las tajadas. "No sé

--contestó.--Yo no me trato

con eso que dice usted."

Lengua era el plato segundo,

y yo me acuerdo muy bien

de que Inés sacó la lengua,

¡pero yo no la caté!

Pues ¿y los tan anunciados

cangrejos? ¡Qué chasco aquél!

Me dijo Inés que se habían

fugado á medio cocer,

y los andaba buscando

por todo el distrito el juez.

Y con la broma te ahorraste

los cangrejitos también.

Después de darme unas truchas

pintadas en un papel,

tu economía más cómica

indudablemente fué

la del flan. ¡No se me olvida!

¿No recuerdas tú que, en vez

de darme realmente flan,

me estuviste hablando de él?

Si me diste la _castaña_

(que es un postre de chipén)

_y me la diste con queso_,

¿qué más pude apetecer?

Cuando salí de tu casa,

excuso decirte que

tenía más apetito

que el que no come en un mes.

Y claro está, cuantas cosas

luego á la vista me eché,

me pareció, cara prima,

que eran cosas de comer.

El tintero, desde donde

llevo la pluma al papel,

se me figuró una jícara

de chocolate de á seis

reales libra; la cabeza

de un amigo mío, que es

magistrado, parecióme

que era un melón de Añover;

mi cartera, un entrecot;

el reloj que en la pared

tengo colgado, creí

que era un jamón de Avilés;

mis zapatillas, un par

de lenguados _al gratín_,

y un atún escabechado

la mamá de mi mujer.

Y no me comí los muebles

y una buena parte de

la familia, porque fuí

desde tu casa al Inglés.

En fin, si has de hacer conmigo

lo que hiciste la otra vez,

vale más que no me invites,

¡no me invites á comer!

¡PARECE MENTIRA!

Casta, la pastelera de Burguillos,

fabrica con serrín los bartolillos,

con sebo los pasteles confecciona

y añade al chantilly zaragatona.

¡Y aún hay quien dice, conociendo á Casta,

que es persona que tiene buena _pasta_!

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 59 / 118 题