AUTOBIOGRAFIA

«Yo he nacido alguna vez.

El cómo no me lo explico.

¿Cuál fué mi nombre? Perico.

¿Cuál fué mi pueblo? Aranjuez.

Yo me crié sin mantillas,

sólo con agua del Tajo,

y no costó gran trabajo

sacarme de mis casillas.

Cuando hecho un mozo me ví,

condenado me encontré

al destierro, aunque no sé

qué delito cometí.

Y como aquí nadie auxilia

al de humilde condición,

me cortaron en unión

de veinte de mi familia,

sujetándome ¡ay de mí!

con ellos de un modo tal,

que me duró la señal

todo el tiempo que viví.

Llegué á Madrid con calor.

Fuí conducido al mercado

y desde allí trasladado

al puesto de un vendedor,

donde al punto me echó el ojo

una cocinera impía

que copó mi compañía,

mejor dicho, mi manojo.

Inés Franco, á quien envidio

por su gracia seductora,

fué la verdadera autora

del cruel esparraguicidio.

Ella me mandó cocer

en uno de los peroles

de la casa. ¡Caracoles

con el baño de placer!

Quedé más blando que un higo

¡y gruñí más entre dientes!...

Que lo digan mis parientes,

¡los que cocían conmigo!

En fin, tras el baño aquel

me colocó una real moza

en una fuente de loza

que puso sobre el mantel.

Estuvo un rato Inés Franco

si me muerde ó no me muerde.

¡Y al fin me mordió lo verde!

¡Y al fin me chupó lo blanco!

No hacía lo que Canuto,

su esposo, que se zampaba

lo blanco y después tiraba

lo verde el cacho de bruto.

Con verdadero deleite

Inés hizo mi succión,

tras de darme un remojón

en vinagre, sal y aceite.

Tales meneos llevé

sobre el plato, que hube ya

de decir: «¡Que se me va

la cabeza!» ¡Y se me fué!

Inés dijo con franqueza

que la volvíamos loca,

y cuando llegué á su boca

llegué sin pies ni cabeza.

Las muelas de Inés después

hicieron en mí un desmoche;

caí en un _saco de noche_

que lleva por dentro Inés,

y allí me encontré reunidos

muchos manjares variados,

que por lo desmejorados

estaban desconocidos.

Me tiene oculto mi dueña.

Ya veis, aunque no estoy mal,

que mi situación actual

nada tiene de halagüeña.

¿Y puedo yo predecir

mi porvenir? No, señor.

¡Pensarlo me causa horror!

¡¡Qué oscuro es mi porvenir!!

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 56 / 118 题