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I. Visita del cacique Ramón.--Un almuerzo y una
conferencia en el toldo de Mariano Rosas.--Mi
futura ahijada.--Ideas de Mariano Rosas sobre
el gobierno de los indios comparado con el de
los cristianos.--Reflexiones al caso.--Explico
lo que es Presupuesto, Presidente y Constitución.--El
pueblo comprenderá siempre mejor
lo que es la vara de la ley, que la ley 5
II. Camargo y José de visita en los momentos de
recogerme.--Me llevaban una música.--_Horresco
referens._--Fisonomía de Camargo.--Zalamerías
de José.--Por qué lo respetan los indios á
Camargo.--Vida de Camargo contada por él
mismo.--Por qué produce esta tierra tipos como
el de Camargo 13
III. Noche de hielo.--Dónde es realmente triste la
vida.--Preparativos para la misa.--Resuena
por primera vez en el desierto el _Confiteor Deo
Omnipotenti_.--Recuerdo de mi madre.--Trabajos
de Mariano Rosas, preparando los ánimos
para la junta.--Como y duermo.--Conferencia
diplomática.--El archivo de Mariano Rosas.--En
Leubucó reciben la «Tribuna».--Imperturbabilidad
de Mariano Rosas.--Mi comadre Carmen
en el fogón 21
IV. Creencias de los indios.--Son uniteístas y
antropomorfistas.--_Gualicho._--Respeto por los
muertos.--Plata enterrada.--¿Será cierto que
la civilización corrompe?--Crueldad de Bargas,
bandido cordobés.--Triste condición de los cautivos
entre los indios.--Heroicidad de algunas
mujeres.--Unas con otras.--Modos de vender.-- Eufonía
de la lengua araucana.--¿La carne de
yegua puede ser un antídoto para la tisis? 31
V. Preparativos para la marcha á las tierras de
Baigorrita.--Camargo debía acompañarme.--Motivos
de mi excursión á Quenque.--Coliqueo.--Recuerdo
odioso de él.--Unos y otros se han
valido de los indios en las guerras civiles.--En
lo que consistía mi diplomacia.--En viaje rumbo
al Sud.--Confidencia de un espía.--El espionaje
en Leubucó.--Poitaua.--El algarrobo.--Pasión
de los indios por el tabaco.--Cómo hacen
sus pipas.--Pitralauquen.--Baño y comida.--Mi
lenguaraz Mora, su fisonomía física y moral 43
VI. Una noche eterna.--Aspecto del campo al amanecer
después de la helada.--En marcha.--Encuentro
con indios.--Me habían descubierto de
muy lejos.--Medios que emplean los indios para
conocer á la distancia si un objeto se mueve
ó no.--La carda.--Un monte.--Gente de Baigorrita sale
á encontrarnos.--Baigorrita.--Su toldo.--Conferencia
y regalos.--Las _botas_ de mis
manos.--Carneada.--Una cara patibularia 53
VII. Qué es la vida.--Reflexiones.--Los perros de los
indios.--Recuerdos que deben tener de mi
magnificencia.--Un intérprete.--Cambio de
_razones_.--_Sans façon._--_Yapaí_ y
_yapaí_.--Detalles.--En Santiago y Córdoba los pobres
hacen lo mismo que los indios.--Fingimiento.--Otra
vez la cara patibularia.--Averiguaciones.--Una navaja
de barba mal empleada 63
VIII. Dos desconocidos.--El cuarterón.--El mayor
Colchao y su hijo.--Una cautiva explica
quién era Colchao y refiere su historia.--Provocaciones
de Caiomuta.--_Gualicho_ redondo.--Contradicciones
del cuarterón.--Juan de Dios
San Martín.--Dudas sobre la fidelidad conyugal.--Picando
tabaco.--Retrato de Baigorrita.--Un
espía de Calfucurá 73
IX. Cansancio.--Puesta del sol.--Un fogón de dos
filas.--Mis caballos no estaban seguros.--Aviso
de Baigorrita.--Los indios viven robándose
unos á otros.--La justicia.--Los pobres son como
los caballos _patrios_.--Cena y sueño.--Intentan
robarme mis caballos.--Cantan los gallos.--Visión.--El
mate.--Un cañonazo 87
X. Baigorrita se levanta al amanecer y se
baña.--Saludos.--En el toldo de mi futuro compadre.--El
primer bautismo en Quenque.--Deberes
recíprocos del padrino y del ahijado.--Nociones
de los indios sobre Dios.--Promesas de mi
compadre sobre mi ahijado.--Me hablan de una
cosa y contesto otra.--Lucio Victorio Mansilla
sería algún día un gran cacique.--Pensamientos
locos.--Visita al toldo de Caniupán.--Usos
y costumbres ranquelinas.--Un fumador sempiterno 97
XI. El cuarterón cuenta su historia.--Recuerdo de Julián
Murga.--Los niños de hoy.--Diálogo con el
cuarterón.--Insultos.--Nuestros juicios son
siempre imperfectos.--Un recuerdo de la _Imitación de
Cristo_.--Dudas filosóficas.--Última mirada al
fogón.--El cuarterón me da lástima.--Alarma.--Caiomuta
ebrio, quiere matarme.--Un reptil humano 107
XII. Medio dormido.--Un palote humano.--Un
baño de aguardiente.--Los perros son más leales
que los hombres.--Preparativos.--El comercio
entre los indios.--Dar y pedir con _vuelta_.--Peligros
á que me expuso mi pera.--En
marcha para Añacué.--Una águila mirando al
Norte, buena señal 117
XIII. Mi compadre Baigorrita me pide caballos
prestados.--El que entre lobos anda á aullar
aprende.--Aves de la Pampa.--En un monte.--Perdido.--Las
tinieblas.--Fantasmas de la
imaginación.--¿Somos felices?--Disertación
sobre el derecho.--El miedo.--Hallo camino.--Me
incorporo á mis compañeros.--Clarines y
cornetas 127
XIV. Mariano Rosas y su gente.--¡Qué valiente
animal es el caballo!--Un parlamento de noche.--Respeto
por los ancianos.--Reflexiones.--La
humanidad es buena.--Si así no fuese estaría
perturbado el equilibrio social.--El arrepentimiento
es infalible.--Lo dejo á mi compadre Baigorrita
y me retiro.--Un recién llegado.--Chañilao.--Su
retrato 135
XV. Quién es Chañilao.--Su historia.--El carácter
es un defecto para las medianías.--Diferencia
entre el gaucho y el paisano.--El primero
no es nada, el segundo es siempre federal.--¿Tenemos
pueblo propiamente hablando?--Sentimientos
de un maestro de posta cordobés
cuando estalló la guerra con el Paraguay.--Chañilao
y yo.--Frescas.--Intrigas.--Una china 145
XVI. Mi compadrazgo con Baigorrita había alarmado
á los de Leubucó.--Censura pública.--Nubes
diplomáticas.--Camargo conocía bien á
los indios.--Confío en él.--Camilo y Chañilao
no se entienden.--En marcha para la junta
grande.--Quieren que salude á quien no debo.--Me
niego á ello.--Ceden saludos.--Empieza la
conversación.--Discurso inaugural.--Entusiasmo
que produce Mariano Rosas.--El debate.--Un
tonto no será nunca un héroe 155
XVII. Repito la lectura de los artículos del tratado
de paz.--Los indios piden más qué comer.--Mi
elocuencia.--Mímica.--Dificultades.--El
recuerdo de un sermón de Viernes Santo me
salva.--El representante de la _Liberté_ en Bruselas
y yo.--Cargos mutuos.--Argumentos etnográficos.--Recursos
oratorios.--En el banco
de los acusados.--Interpelaciones _ad hominem_.--El
traidor calla.--Redoblo mi energía é impongo
con ella.--Se establece la calma.--Apéndice.--Once
mortales horas en el suelo 165
XVIII. Revelación.--Más había sido el ruido que
las nueces.--Nuevas presentaciones.--El último
abrazo y el último adiós de mi compadre Baigorrita.--Otra
vez adiós.--Mariano Rosas después
de la junta.--¡Qué dulce es la vida lejos
del ruido y de los artificios de la civilización!--Los
enanos nos dan la medida de los gigantes y
los bárbaros la medida de la civilización.--Una
mujer azotada.--No era posible dormir tranquilo
en Leubucó 183
XIX. La paz estaba definitivamente hecha.--El
doctor Macías.--Gotas maravillosas.--Padre é
hijo indios.--Lo pido á Macías.--Visita á Epumer 193
XX. Fama de Epumer.--Me esperaban en su
toldo.--Recepción.--Indias y cristianas.--Pasteles
y carbonada entre los indios.--Amabilidades.--Celo
apostólico del padre Marcos.--Puchero
de yegua.--Insisto en sacar á Macías.--Negativas.--Un
indio teólogo.--Un espectro vivo 203
XXI. Intrigas contra Macías.--Envidia de los
cristianos.--Preparativos para el bautismo.--Animación
de Leubucó.--Aspavientos de las
madres.--Sentimiento que las dominaba.--El
mal de este mundo es materia de religión.--Mi
ahijada, la hija de Mariano Rosas.--De gala, con
botas de potro de cuero de gato, y vestido de
brocado.--Invencible curiosidad.--No puedo explicar
lo que sentí.--Una cristalización en el
cerebro.--Regalos recíprocos.--Pobre humanidad 213
XXII. Se acerca la hora de partida.--Desaliento
de Macías.--El negro del acordeón y un envoltorio.--Era
un queso.--Calixto Oyarzábal anuncia
que hay baile.--Baile de los indios y de las
chinas.--En un detalle encuentro á los indios
menos civilizados que nosotros 223
XXIII. Solo en el fogón.--¿Qué habría pensado yo
si hubiera tenido menos de treinta años?--Con
las mujeres es mejor no estar uno solo.--El crimen
es hijo de las tinieblas.--El silencio es un
síntoma alarmante en la mujer.--Visitas inesperadas.--Yo
no sueño sino disparates.--Los filósofos
antiguos han escrito muchas necedades 231
XXIV. La loca de Séneca.--El sueño Cesáreo se
me había convertido en substancia.--Salida
inesperada de Mariano Rosas.--Un bárbaro pretende
que un hombre civilizado sea su instrumento.--Confianza
en Dios.--El hijo del comandante
Araya.--Dios es grande.--Una seña misteriosa 239
XXV. Astucia y resolución de Camilo Arias.--Última
tentativa para sacar á Macías.--Un indio entre
dos cristianos.--_Confitemini Domino._--Frialdad
á la salida.--La palabra amigo en Leubucó
y en otras partes.--El camino de Carrilobo.--_Horrible,
most horrible!_--Todavía el negro
del acordeón.--Felicidad pasajera de Macías 247
XXVI. Á orillas de un monte.--Un barómetro humano.--En
marcha con antorchas.--Ecos extraños.--Conjeturas.--Un
chañar convertido en
lámpara.--Aparición de Macías.--Inspiración
del gaucho.--Alrededores del toldo de Villarreal.--Una
cena.--Cumplo mi palabra 257
XXVII. Con quién vivía mi comadre Carmen.--Una
despedida igual á todas.--Yo habría hecho igual á
todas las mujeres.--Grupo asqueroso.--¡Adiós!--Una
faja pampa.--Arrepentimiento.--Trepando
un médano.--Desparramo.--Perdidos.--El
Brasil puede alguna vez salvar á los
Argentinos.--Llegamos al toldo de Ramón 267
XXVIII. El sueño no tiene amo.--El toldo de Ramón
nada dejaba que desear.--Una fragua primitiva.--Diálogo
entre la civilización y la barbarie.--Tengo
que humillarme.--Se presenta
Ramón.--Doña Fermina Zárate.--Una lección
de filosofía práctica.--Petrona Jofré y los cordones
de Nuestro Padre San Francisco.--Veinte
yeguas, sesenta pesos, un poncho y cinco chiripáes
por una mujer.--Rasgo generoso de Crisóstomo.--El
hombre ni es un ángel ni una bestia 277
XXIX. La familia del cacique Ramón.--Spañol.--Una
invasión.--Despacho al capitán Rivadavia.--Cuestión
de amor propio.--Buen sentido de
un indio.--En Carrilobo soplaba mejor viento
que en Leubucó.--Suenan los cencerros.--Atíncar
(véase bórax).--El hombre civilizado nunca
acaba de aprender.--Me despido.--Cómo doman
los bárbaros.--¡Últimos hurrahs! 287
XXX. Á la vista de la Verde.--Murmuraciones.--Defecto
de lectores y de caminantes.--Dos cuentos
al caso.--Reglas para viajar en la Pampa.--La
monotonía es capaz de hacer dormir al mejor
amigo.--Dos polvos.--Suerte de Brasil.--Reproche
de los franciscanos.--¿Tendrán alma los perros?--Un
obstáculo 297
XXXI. Otra vez en la Verde.--Últimos ofrecimientos
de Mariano Rosas.--Más ó menos todo el mundo es como
Leubucó.--Augurios de la
Naturaleza.--Presentimientos.--Resuelvo separarme de mis
compañeros.--Impresiones.--¡Adiós!--Un
fantasma.--Laguna del Bagual.--Encuentro
nocturno.--Un cielo al revés.--_Agustinillo._--Miseria
del hombre 307