II

El arte de Írving fué en cierto modo avanzado para su época. Cóoper no

llegó nunca a la delicadeza y vigor de su estilo, ni Poe ni Háwthorne

pudieron igualarla. Estos dos escritores, sin embargo, suplieron la

habilidad consumada de Írving con temas más profundos y estilo más

serio. A la verdad, aunque careciendo Háwthorne de la exquisita

flexibilidad de Írving, posee cualidades supremas de dignidad, y a veces

casi de majestad; en tanto que Poe se asemeja a Fénimore Cóoper en

haber alcanzado fama de gran escritor con estilo poco más que mediano.

El hecho de que Poe no use juegos de palabras en el original explica el

éxito de sus cuentos y de sus poemas en la traducción; a decir verdad,

es positivamente mejor escritor en el francés de Baudelaire que en su

propio idioma. Su reputación en los Estados Unidos ha quedado por

consiguiente establecida no por virtud de su arte de estilista sino en

razón de poseer cierta habilidad especial para producir efectos de

encanto sobrenatural. La crítica francesa reconoció antes que Baudelaire

cierta afinidad entre el método de desarrollar sus cuentos y la

demostración matemática de un teorema. Este punto se ilustrará mejor por

la comparación.

En matemáticas, como en otras cosas que se relacionan con la vida, es

posible dar mayor importancia de acuerdo con los deseos a lo particular

o a lo general. La aritmética produce una sensación de realidad, porque

se refiere a cosas definidas, pero su propio realismo es una barrera

para la manifestación completa de las leyes universales. "Si una manzana

cuesta tres centavos," dice el libro de texto, "¿cuánto costarán dos

manzanas y un tercio?" Pero el niño sabe que las manzanas no se venden a

pedazos. El álgebra puede proponer la misma cuestión sin levantar

protestas en el realista; la substitución de un signo por la manzana

hace desaparecer la dificultad. Pero hace desaparecer también el

sentimiento de la realidad. Si los personajes de Poe son inverosímiles

y simbólicos, es porque representan únicamente signos algebraicos, la

_ab_ y la _xy_ del teorema que trata de demostrar. Poe se interesa

principalmente en el teorema. Algunas veces lo establece como

proposición definida como en _Ligeia_, en que la cita de Jóseph

Glánvill, que sirve de prólogo, autoriza la doctrina de la voluntad que

se desarrolla en la historia. Con más frecuencia el teorema no se

anuncia formalmente, pero está incluído en las primeras frases del

cuento. Este método se observa en _El barril de amontillado_, donde

aparece primero una definición de la venganza perfecta que después se

ilustra en la historia. Otras veces el teorema es tan solo una forma o

un matiz como en _La máscara de la muerte roja_. En algunos cuentos,

como en _El escarabajo de oro_, el interés reside enteramente en la

demostración o análisis, mas, por lo general, prefiere Poe emplear la

demostración matemática como medio de producir el efecto de belleza. El

elemento de raciocinio es tan poderoso en _El Descenso en el Maelström_,

y en _El Crimen de la Rue Morgue_, como en _El Escarabajo de oro_; pero

en los dos primeros, más hermosos, el raciocinio contribuye a producir

efectos artísticos de temor y horror.

En sus ensayos sobre la _Filosofía de la composición_ y el _Principio

poético_, nos ha dado Poe una cuenta clara de su objeto y su sistema

como escritor. Aunque se refiere a sus versos, la explicación es exacta

también con respecto a su prosa. Trata ante todo, dice, de producir un

efecto de belleza. Todos los medios que puedan crear este efecto son

legítimos. Muchas veces Poe consiguió su objeto provocando emociones en

forma romántica y retórica; pero con frecuencia lo obtuvo también por

medio de la manifestación austera de verdades lógicas o científicas. En

este caso nos recuerda, sin embargo, que la verdad es un medio y no un

fin; en el arte el fin es la belleza. Sus palabras al final del

_Principio poético_ deben tenerse en cuenta por todo lector que quiera

comprender la índole de sus escritos: "Con respecto a la

Verdad--suponiendo que la comprensión de una verdad nos lleve a percibir

cierta armonía que antes pasaba inadvertida--sentimos inmediatamente el

genuino efecto poético; pero este efecto se refiere únicamente a la

armonía y no atañe en lo menor a la verdad que sirvió sólo para poner de

manifiesto aquella armonía."

Si este método deja los personajes de las historias de Poe en cierta

sombra vaga y simbólica, no debe suponerse por ello que careciera de

teoría respecto al manejo adecuado de los fantásticos caracteres que se

agitan en la composición de sus argumentos matemáticos. Sus personajes

son a menudo femeninos y generalmente están asociados en alguna forma a

la idea de la muerte. Con tal frecuencia se repite en sus cuentos el

caso de una hermosa mujer muerta o una hermosa mujer moribunda, que una

de las críticas más usuales de las obras de Poe es afirmar que tenía un

campo muy estrecho y podía desenvolver sólo uno o dos temas. Carecía

ciertamente de la fecundidad de los grandes genios, pero aun dentro de

sus dotes reducidos se imponía él mismo límites más estrechos por su

curiosa teoría acerca de los caracteres más apropiados para el efecto

artístico. Creía que la emoción de la belleza es el efecto principal que

un cuento debe producir; la belleza es más exquisita en la mujer; y la

belleza de la mujer es más conmovedora en presencia de la muerte.

Inclinábase, en consecuencia, a escribir principalmente sobre hermosas

mujeres muertas o a punto de morir. La manifestación definida de esta

doctrina se encuentra en la _Filosofía de la composición_, cuando habla

de _El cuervo_. Dice que al escribir este poema comenzó con la intención

de representar una belleza melancólica:

"Me pregunté: _Entre todos los temas melancólicos, ¿cuál es el más

melancólico de acuerdo con el entendimiento general de la

humanidad?_--La muerte, fué la respuesta evidente.--Y _¿cuándo_,

insistí, _es más poético este melancólico tema?_--Por lo que he

explicado anteriormente la respuesta aquí es también evidente:--_Cuando

se combina más estrechamente con la belleza_; entonces la muerte de una

mujer hermosa es incuestionablemente el argumento más poético que

existe."

Cito este pasaje, no para justificar la estética de Poe sino para

demostrar su método. Este principio explica, hasta donde es posible, por

qué escribió _Ligeia_ y _La ruina de la casa de Úsher_. Aun cuando nunca

formuló teoría alguna con respecto a los personajes masculinos de sus

poesías y cuentos, podemos deducirla sin embargo de su práctica: creía

evidentemente que el argumento más trágico es la situación de un hombre

robusto afrontando el temor de la muerte. Sobre este tema escribió _El

barril de amontillado_ y _El Descenso en el Maelström_.

Se dice comúnmente que Poe no ha sido debidamente apreciado por sus

compatriotas. Indudablemente se le ha leído, admirado e imitado tanto en

los Estados Unidos como en cualquiera otra parte; pero es cierto que los

norteamericanos vacilarían en llamarle su genio más notable en

literatura. Es interesante para cualquiera que desee comprender el

espíritu de los Estados Unidos saber por qué los compatriotas de Poe, a

pesar de toda su admiración por su arte, no lo colocan a tanta altura

como los críticos extranjeros. No es a causa de la condenación puritana

de su embriaguez: las mismas personas a quienes sólo a medias agrada

Poe, son generalmente fervientes partidarios de Róbert Burns. Ni es

tampoco, como lo indican críticos más sutiles, en razón de que Poe

escribe a menudo sobre crímenes o hechos perniciosos considerándolos

simplemente incidentes desagradables, en tanto que Háwthorne, con

naturaleza más noble, considera las faltas como culpas; esto es, no como

tema de cuentos sino como un problema de moral. Esta explicación pone

fuera de duda el hecho evidente de que Poe es más convencional que

Háwthorne en su moralidad, puesto que rara vez inicia una cuestión

perturbadora en ética y nunca llega como Háwthorne a conclusiones

radicales y de sensación. La razón por la cual Poe es mirado todavía

con cierta desconfianza por sus compatriotas es que sus ideales residen

siempre en un mundo simbólico: siempre trata de encontrar una puerta de

escape para huir de la humanidad y del lote señalado al hombre. La

belleza que demuestra mediante el raciocinio no es una interpretación

sino una protesta contra la vida. Un poeta coloca naturalmente su mundo

ideal como crítica de las condiciones entre las que se debate, y si Poe

deseó criticar en esta forma a los Estados Unidos en el segundo tercio

del siglo diecinueve, sus compatriotas tendrían que sentirse ahora

agradecidos; pero su rebelión era contra la vida misma: no ofrecía más

solución que descarríos y muerte. Para el norteamericano de hoy el

rechazo de Poe por la vida es una especie de filosofía opiada que

debería compadecerse tanto como cualquier otro hábito anormal.

Cuentos Clásicos del Norte, Primera Serie · 第 25 / 42 题