_Discordia de los cristianos, disposiciones de los Cários contra ellos:
los Yapirús y Nagases ayudan á los españoles._
Enviado á España Alvar Nuñez, empezó entre los cristianos tanta
discordia que ninguno deseaba el bien de otro: todo era pendencias y
riñas, sin que en mas de un año ninguno anduviese seguro, ni se
escusasen los ruidos causados por haber enviado á España á Alvar Nuñez.
Los Cários, hasta entonces nuestros amigos, tenian gran gusto en vernos
reñir, y trataron de matarnos á todos, ó echarnos de la provincia.
Toda la provincia de los Cários con otras, y los Agaces, se levantaron
contra nosotros; por lo cual, precisados, volvimos á la union primera, é
hicimos paz con los Yapirús y Nagases, naciones que tendrian 5,000
indios de guerra. Son belicosas en tierra y mar, no tienen mas comida
que caza y pesca; y sus armas son dardos como media lanza, no tan
gruesa, con puntas de pedernal. Usan llevar debajo de un ceñidor un palo
de cuatro palmos, y en el extremo anterior, una bola ó nudo. Tienen
tambien otras armas de un palmo de largo, con puntas armadas de un ancho
diente de pez que llaman _palometa_, semejante á nuestras tencas. Este
diente es agudo: de estas armas usan en el modo siguiente.
Empiezan la batalla con los dardos: cuando siguen al enemigo, arrojan
corriendo el palo á los pies para que caiga: si cae vivo ó muerto, le
cortan la cabeza con gran presteza, despues guardan el diente en el
cincho, ó en lo que llevan para este efecto: luego á la cabeza quitan
todo el pellejo, con el pelo, y bien seco le ponen en una pértiga larga
que cuelgan en los templos, en memoria de su hazaña, como nuestros
capitanes hacen con sus trofeos. Vinieron finalmente á ayudarnos 1,000
indios de guerra Yapirús y Nagases que nos sírvieron con mucho gusto y
provecho.