CAPITULO XXVII.

_Pone presidio el Capitan en la Asumpcion; va á los Timbúes y los halla

muertos y heridos: deja á Antonio de Mendoza en_ Corpus Christi, _y

navega á Buenos Aires_.

Hizo luego el capitan proveer cuatro bergantines, y con 150 españoles

del pueblo, bajó navegando los rios Paraguay y Paraná. El segundo,

dejando la demas gente en la Asumpcion, con órden de juntarse á los 150

que estaban en los Timbúes, y á los 160 de las náos de Buenos Aires,

llegó á los Timbúes, ó _Buena Esperanza_, y al fuerte de _Corpus

Christi_, donde los nuestros habian quedado: pero hallamos la tierra sin

indios, porque el capitan Francisco Ruiz, Juan Galan, presbitero, Juan

Hernandez, escribano, que eran como gobernadores, despues de varios

tratos infieles y malvados, habian muerto al cacique de los Timbúes y

otros indios, y los demas se huyeron, de los cuales habiamos recibido

muchos beneficios. Sabiendo tan triste maldad, quedamos asombrados, y

nuestro capitan encomendó á Antonio de Mendoza el fuerte de _Corpus

Christi_, dejándole 120 hombres y bastimento, con órden de guardarse de

los indios, estando siempre sobre aviso con buenas centinelas: y que si

los indios viniesen de paz, los tratase con mucho amor, haciéndoles

cuantos agasajos fuese posible, y evitando todos los daños que

intentasen hacerles, y á los cristianos, y mirando por sí con la mayor

diligencia. Con lo cual se volvió á embarcar, llevando consigo á

Francisco Ruiz, Juan Galan y Hernandez, autores de las infames muertes

de los indios. Estando ya para navegar, llegó un indio principal Timbúe,

gran amigo de los cristianos, que se vió precisado á seguir á los suyos,

por su muger, hijos, parientes y familiares; el cual venia á aconsejar

al capitan que no dejase allí cristiano alguno; porque toda la gente de

guerra de la provincia estaba resuelta ó á acabar con ellos, ó echarlos

de la tierra. El capitan respondió que él volveria presto, y que la

gente que dejaba bastaba para resistir los indios: y le rogó se viniese,

á los cristianos, con su muger, hijos y familiares, y así lo prometió; y

dejándonos en _Corpus Christi_, se embarcó el capitan.

Viage al Rio de La Plata y Paraguay · 第 38 / 80 题