CAPITULO VII.

_De la ciudad de Buenos Aires y de los indios Querandíes._

En este sitio hicimos una ciudad, á la que llamamos Buenos Aires,[6] por

lo saludables que eran los que allí corrian. Hallamos en esta tierra

otro pueblo de casi 3,000 indios llamados Querandíes, con sus mugeres é

hijos que andan como los Charrúas: nos trajeron carne y pescado. Estos

Querandíes no tienen morada fija; vagan por la tierra como gitanos.

Cuando caminan en verano (que suele ser á mas de 30 leguas), sino hallan

agua, ó la raiz de los cardos, que comida quita la sed, matan el ciervo

ó la fiera que encuentran, y beben la sangre; y sino lo hicieran, acaso

murieran de sed. Catorce dias trajeron peces y carne al real, y porque

faltaron uno, envió Mendoza á Ruiz Galan, juez, y otros dos soldados á

ellos (que estaban á cuatro leguas). Pero los indios los maltrataron y

volvieron al real con tres heridos.

[Nota 6: BARCO, _en su Argentina, canto 6_.]

Viendo Mendoza esto, y que Galan se mantenia con la gente, envió á su

hermano, D. Diego de Mendoza, con 300 soldados y 30 buenos caballos

(entre los cuales iba yo): mandándole, que tomando el pueblo de los

indios, los prendiese ó matase á todos. Pero cuando llegamos ya tenian

4,000 indios de sus amigos y familiares, de socorro.

Viage al Rio de La Plata y Paraguay · 第 18 / 80 题