(Maldito si entiendo nada.)

MENDAÑA

Y os está que ni pintada.

QUEVEDO

(Menos los entiendo ahora.)

GRANA

El talento es una mina. 1085

(Poniendo en el hombro la mano a QUEVEDO, que le mira con asombro)

MENDAÑA (a OLIVARES)

Mirad... Ya puesta la tiene.

OLIVARES

¡Cómo! (Esa cruz... ¡Oh, se viene

con la capa de Medina!)

QUEVEDO

(¡Me ahogo!)

(Adelantándose del grupo con marcado fastidio)

OLIVARES (aparte a GRANA, que se dirige a hablar a QUEVEDO)

¡Callad!

(Id. a MENDAÑA)

¡Silencio!

QUEVEDO

(Pues a nacer hallas prontos 1090

con tal perfección los tontos,

yo, gran Dios, te reverencio.)

MENDAÑA (a OLIVARES)

Ya le tendréis que pedir

versos por tan gran favor....

OLIVARES

Tengo que hablarle....

MENDAÑA

Mejor, 1095

mejor... Os hará reír.

OLIVARES

Pronto acabamos, a fe.

QUEVEDO

(Esperanzas... y temores.)

OLIVARES

A mi habitación, señores;

yo mismo os conduciré. 1100

(Dirígense mirando a QUEVEDO al marchar)

(No saldrás bien de este apuro.)

QUEVEDO

A solas tengo que hablaros. (Con tono brusco)

OLIVARES

Ya pensaba yo en buscaros.

QUEVEDO

(Yo saldré a puerto seguro...

si no muero entre las olas....) 1105

(A OLIVARES que aun permanece observándole desde la puerta)

Os aguardo aquí.

OLIVARES

Está bien;

vuelvo al punto; yo también

tengo que hablaros a solas. (Entra en su cámara)

ESCENA IX

QUEVEDO

Dios nos clava frente a frente;

para leer en lo escondido 1110

de ese corazón podrido,

Dios alumbrará mi mente.

Valedor de la duquesa,

debo salvarla o morir...

Lo primero es inquirir 1115

en dónde la tiene presa.

¡Presa! ¿Quién sabe?... Es verdad;

en su vengativa saña

tal vez la condujo a Ocaña...

¡O la hundió en la eternidad! 1120

No, no... tan negro delito

deja helado el corazón...

¿Cabe en la ruin ambición

de ese torpe favorito?

La dió muerte... ¡Ah, de los dos 1125

uno también morirá!

Él... y muy pronto será...

¡Mísero de él! ¡Si, gran Dios,

si he de morir a las penas

de tu infierno condenado, 1130

muera rojo y remojado

con la sangre de sus venas!

(Apóyase convulsivamente en el mueble donde se halla el candelabro,

en el cual habrá ya una luz solamente, y aparece OLIVARES)

ESCENA X

QUEVEDO, OLIVARES

OLIVARES

(Hoy me le entrega esa cruz.) (Se acerca lentamente)

QUEVEDO

¡Oh!

OLIVARES

(Pero le siento hablar.)

QUEVEDO

¡Es necesario matar!... 1135

OLIVARES

¡Matar! (A QUEVEDO con extrañeza)

QUEVEDO

Sí, matar la luz.

(Soplando inmediatamente la luz y con acento de

indiferencia. La escena queda en tinieblas)

OLIVARES

¡Luces!

QUEVEDO

(Bien, me importa poco;

ya mi rostro está sereno....

Oíste y no viste.... Bueno.) (Entran luces)

OLIVARES

(O es muy hábil o muy loco.) 1140

Ya con luces...

QUEVEDO

Sí... se ve;

(pero no mi turbación.)

OLIVARES

Ocurrencias vuestras son;

¿matar la luz... para qué?

QUEVEDO

Según las reglas seguras 1145

de un autor que de eso trata,

siempre que la luz se mata

es... para quedarse a oscuras.

OLIVARES

Esta noche estáis de humor.

QUEVEDO

Sí, porque volcó mi coche. 1150

OLIVARES

Noto además que esta noche,

Quevedo, estáis matador.

QUEVEDO

(Sí; lo dice por Medina.)

¿Ya sabéis?

OLIVARES

¿Qué duda cabe?

Todo en el mundo se sabe. 1155

QUEVEDO

Pues... y si no, se adivina.

OLIVARES

Vos, según llego a saber,

sois de un hombre el asesino.

QUEVEDO

Y por lo que yo adivino,

vos lo sois de una mujer. 1160

OLIVARES

Vuestras pruebas ¿dónde están?

QUEVEDO

¿Y las vuestras?

OLIVARES

Quedo, quedo;

dadme las vuestras, Quevedo.

QUEVEDO

Dadme las vuestras, Guzmán.

OLIVARES

¿Y Medina?

QUEVEDO

¿Y la duquesa? 1165

OLIVARES

No nos entendemos pues.

QUEVEDO

Lástima, lástima es.

OLIVARES

Mucho, por cierto, me pesa.

QUEVEDO

Tengo pruebas, y no en vano.

OLIVARES

Pues las tendremos los dos. 1170

QUEVEDO

¿Y dónde tenéislas vos?

OLIVARES

¿Yo? Las tengo ya en mi mano.

(Poniéndola sobre la cruz de QUEVEDO)

QUEVEDO

La conserváis tan cerrada...

OLIVARES

Vaya, al seguir una pista,

como sois corto de vista, 1175

nunca reparáis en nada.

QUEVEDO

¿Qué queréis decir?

OLIVARES

Os digo

que un hombre por vos fué muerto.

QUEVEDO

¿Me dais pruebas?

OLIVARES

Os lo advierto;

pruebas os daré y castigo. 1180

(QUEVEDO se encoge de hombros)

Escuchad con atención:

siempre que es muerto un cristiano

al golpe de ajena mano,

sin hacer su confesión,

los vivos que en la infinita 1185

bondad esperan con fe,

donde el hombre muerto fué

clavan una cruz bendita.

QUEVEDO

Si no halláis mejores modos

de probar...

OLIVARES

Y esa cruz santa 1190

lúgubre allí se levanta

para repetir a todos,

por tragedia tan cruel,

del cielo invocando el nombre:

«¡Aquí mataron a un hombre... 1195

rogad al cielo por él!»

QUEVEDO

A mi comprensión se escapa

vuestra idea, y... dadme luz,

porque esa cruz...

OLIVARES

Esa cruz...

(Pónesele delante de los ojos)

la lleváis en vuestra capa. 1200

QUEVEDO (asiendo la capa con ambas manos)

¿Qué miro? ¡Gran Dios!

OLIVARES

El dedo

de Dios sigue al que asesina.

QUEVEDO

¡Es la capa de Medina!

OLIVARES

¡Hoy le asesinó Quevedo! (Pausa)

Pues ya mis pruebas os di, 1205

a dar mis órdenes voy.

¡Capitán!

QUEVEDO

¡Perdido estoy!

ESCENA XI

Dichos y CASTILLA, MENDAÑA; GRANA por el fondo; después CAPITÁN con

guardia por la derecha

CASTILLA (entrando)

¿Qué diablos sucede aquí?

OLIVARES

Llegáis a tiempo, señores.

(Dirígese a la puerta de la derecha con impaciencia. Los otros

tres se miran con extrañeza y encogiéndose de hombros)

QUEVEDO

(¡Su capa!... ¡Cambio funesto!... 1210

Me ha perdido.... Mas ¿qué es esto?

En sus pliegues interiores... (Palpándola con afán)

tiene un bolsillo... un papel.

Veamos...) (Le saca y lee)

OLIVARES

Mucha atención:

Capitán, sin dilación 1215

prended a Quevedo.

QUEVEDO

(Volviéndose de improviso y señalando a OLIVARES con la mano derecha,

mientras lee en voz alta el papel que tiene en la izquierda)

¡A él!... (Lee)

«A la infanta Margarita

darás hoy mismo...»

OLIVARES (lanzándose a él)

¡Oh, callad!

QUEVEDO (a OLIVARES completando la oración)

«La muerte.»

OLIVARES (al CAPITÁN)

Vos, apartad.

QUEVEDO

¡Y firmáis! (Señalando el papel)

OLIVARES

(¡Carta maldita!) 1220

GRANA

(Cosas se ven singulares.)

CASTILLA (abalanzándose a QUEVEDO)

¡Quevedo!...

MENDAÑA (id. a OLIVARES)

¡Señor!...

QUEVEDO (deteniéndole)

Templanza.

¿Suponéis?... Todo fué chanza...

chanza del buen Olivares....

(A los demás)

Vos... ya lo veis... tiene días... 1225

(Llegándose de nuevo a OLIVARES y aparte, como lastimándose)

Casualidades siniestras...

por buscar las pruebas vuestras

fuisteis a dar con las mías.

(MENDAÑA, CASTILLA y GRANA en el fondo hablan acaloradamente)

OLIVARES

¿Qué intentáis?

QUEVEDO

Soy temerario.

¿Y la infanta?

OLIVARES

Vive.

QUEVEDO

¡Oh! 1230

¿Vive? (Señal afirmativa de OLIVARES)

A tiempo maté yo

a vuestro infernal sicario;

mas otro tal vez...

OLIVARES

Lo juro:

vive en palacio y está

presa y oculta... No, ya 1235

según mandé... de seguro

se la habrán llevado...

QUEVEDO

¿A dónde?

OLIVARES

A Ocaña... No, no... de cierto

sabrá el capitán...

QUEVEDO

Si ha muerto,

de ella este papel responde. 1240

Mañana... ¡Ahora!

(Volviéndose a los demás)

¡Escuchad!

OLIVARES (deteniendo a QUEVEDO con terror)

(¡Vive, sí!)

CASTILLA

(¿Qué podrá ser?)

OLIVARES

(¡Vive!)

MENDAÑA

¿Nos vais a leer?...

OLIVARES

Nada... un soneto...

QUEVEDO

Es verdad.

MENDAÑA

Mejor, me place la idea. 1245

CASTILLA (aparte a GRANA)

Yo me pierdo en conjeturas;

¿qué es esto?

GRANA (id.)

Yo estoy a oscuras.

MENDAÑA

Que se lea, que se lea.

QUEVEDO

Lo que me pedís negué

a Olivares ya, y por eso 1250

trató de ponerme preso...

OLIVARES

Chanza...

QUEVEDO

Muy pesada, a fe.

Y yo, por tomar venganza,

mi soneto he de guardar.

MENDAÑA

No nos deis ese pesar. 1255

QUEVEDO

Es que me asustó la chanza.

OLIVARES

Por ella os pido perdón.

MENDAÑA

Pues dad principio, Quevedo;

vamos, conceded...

QUEVEDO

Concedo...

mas con una condición: 1260

pues que a prenderme ha venido,

aunque en chanza, el capitán,

con los que a su mando van,

chanza también, muy erguido

marchará luego ante mí, 1265

dándome guardia de honor.

MENDAÑA

Brava ocurrencia.

CAPITÁN (a OLIVARES)

¿Señor...?

OLIVARES

Capitán, hacedlo así.

QUEVEDO (al CAPITÁN)

¿Lo entendéis?... Y con buen modo

que me obedezcáis espero 1270

en todo y por todo...

OLIVARES

Pero...

QUEVEDO (desdoblando el papel con aire amenazante)

Conde-duque...

OLIVARES (al CAPITÁN)

En todo, en todo.

CAPITÁN (a QUEVEDO)

Fiel obediencia os prometo.

QUEVEDO

Pues oíd.

MENDAÑA

Al punto, al punto.

QUEVEDO (leyendo)

«A... una... nariz.»

MENDAÑA

Bravo asunto. 1275

QUEVEDO (aparte a OLIVARES)

Y escuchadme bien. (A todos, leyendo)

«Soneto.»

(QUEVEDO se acerca a la luz al lado de OLIVARES; los demás permanecen

a cierta distancia. QUEVEDO leerá con lentitud y voz sonora los ocho

versos del conocido soneto _A Una Nariz_, que están subrayados,

diciendo a OLIVARES aparte y con el tono conveniente los intercalados

en los dos cuartetos. Los otros, y en particular MENDAÑA,

escuchan la lectura con gran contentamiento)

_Érase un hombre a una nariz pegado_;

Como al rey el privado que aquí priva.

_Érase una nariz superlativa_;

Como la audacia loca del privado. 1280

_Érase una nariz sayón y escriba_;

Estáis verde... amarillo... jaspeado.

_Érase un peje-espada muy barbado_;

Os veis como un ratón en una criba.

_Era un reloj de sol mal encarado_; 1285

Como vos al tragar tanta saliva.

_Érase una alquitara pensativa_;

De ver a un favorito... alquitarado.

_Érase un elefante boca arriba_;

Como están hoy las cosas del estado. 1290

_Era Ovidio Nasón más narizado_.

(En tono amenazante)

(¡Rogad al cielo que la infanta viva!)

OLIVARES

(¡Vive!)

QUEVEDO

(Si ha muerto, ¡ay de vos!)

MENDAÑA

Proseguid...

QUEVEDO (volviéndose a los demás de improviso)

Torpe y confusa

mi cabeza, estoy sin musa. 1295

(En actitud y tono militar)

¡Capitán, en marcha!... ¡Adiós!

(A los demás con majestad grotesca al retirarse.

Vase por la derecha con la guardia)

ESCENA XII

OLIVARES, MENDAÑA, CASTILLA y GRANA

MENDAÑA

Siempre alegre don Francisco.

OLIVARES

(¡Maldito de Dios su nombre!)

MENDAÑA

Y al fin no acabó el soneto...

voto a Polimnia y Caliope... 1300

GRANA (mirando a la derecha)

Ya atraviesa con su guardia

los últimos corredores.

MENDAÑA

¡Dejarnos así... por vida!...

Si es un torbellino ese hombre.

OLIVARES

(No me burlará mañana 1305

como me burló esta noche.)

GRANA

Sólo ocho versos nos dijo.

MENDAÑA

Y un soneto... da catorce.

GRANA (a CASTILLA)

Vos... ¿nada habláis?

CASTILLA

Nada, nada.

No quiero que me la corten. 1310

(Señalando la lengua)

GRANA

Callad... prudencia.

MENDAÑA

A Olivares

quizás la musa le sople

también, y... mejor; miradle,

por su actitud se conoce:

quiere dar fin al soneto, 1315

y discurre el estrambote.

OLIVARES

(¡Mañana será otro día!)

MENDAÑA

Silencio, atención, señores.

GRANA

Hacia aquí la reina sale.

OLIVARES

(Largas son sus oraciones.) 1320

ESCENA XIII

Dichos y LA REINA, que sale de la capilla apoyándose en DOÑA INÉS

REINA

Es verdad, me siento débil,

débil, cual nunca, esta noche.

(Reparando en ellos)

¿Aun estáis aquí?

OLIVARES

Señora,

nuestro deber nos lo impone.

Antes con luces servimos 1325

a la reina, y como entonces,

bien que sin luces, estamos

prontos a cumplir sus órdenes.

(Todos se inclinan. LA REINA escucha con distracción)

Como veis, solo, señora,

de entre tantos servidores 1330

falta vuestro caballero...

y, por Dios, que anduvo torpe,

que el honor de dar la mano

a una reina hermosa y joven

ni un galán lo cede nunca, 1335

ni jamás lo olvida un noble.

REINA

Basta ya... basta, Olivares.

INÉS

Es hora de que repose

vuesa Majestad.

OLIVARES

Pues disteis

fin a vuestras devociones 1340

debéis descansar....

REINA

Es cierto.

OLIVARES

¡Tristes serán vuestras noches!

REINA (sin oírle)

(¡Oh, la infanta Margarita

dicen que vino a la corte!...)

(Dirigiéndose a su cámara)

OLIVARES

Permitidnos...

REINA

No, quedaos. 1345

(Todos se inclinan. MENDAÑA, CASTILLA y GRANA hablan para sí;

OLIVARES contempla con una sonrisa a LA REINA, que se encamina

lentamente a su cámara)

(¿Quién la detiene y en dónde?

¡Cuánto consuelo hallarían

juntos nuestros corazones!...

Margarita... ¡alma sublime!...

¡Cuál mis acerbos dolores 1350

calmaría! Él nos separa...

¡Dios su maldad le perdone!)

ESCENA ÚLTIMA

Dichos y QUEVEDO; después MARGARITA y guardia

QUEVEDO

Hoy de vuesa Majestad

una audiencia solicita...

REINA

¿Quién?

QUEVEDO

La infanta Margarita. 1355

(Introduciéndola de la mano seguida de la guardia)

REINA

¡Gran Dios! (Precipitándose en sus brazos)

MARGARITA (id.)

¡Qué felicidad!

OLIVARES

(¡Ella!... ¡Aun estaba en palacio!)

REINA

¡Soy feliz!

MARGARITA

¡Te he vuelto a ver!...

REINA

Pero ¿cómo, cómo?

MARGARITA

Ayer...

(Reparando en OLIVARES)

Todo lo sabrás despacio. 1360

(LA REINA conducida por MARGARITA se dirige a su cámara por entre

los guardias, que les abren paso, y seguidas de MENDAÑA, CASTILLA

y GRANA, que las acompañan hasta la puerta)

QUEVEDO (a OLIVARES con sarcasmo)

Prevenidla con afán

flores, festejos y galas...

OLIVARES

(Yo le cortaré las alas.)

(¡Oh, su prisión!...) ¡Capitán!

QUEVEDO

Pajes prevenidla y coches. 1365

OLIVARES (al CAPITÁN)

¡Llevad!...

QUEVEDO

Soneto.

(Desdoblando un papel y con el aire más natural)

OLIVARES

(¡Oh, me espanta!)

QUEVEDO (al CAPITÁN)

Guardia de honor a la infanta.

Conde-duque, buenas noches.

Fin del Acto Segundo

ACTO TERCERO

La decoración del anterior

ESCENA PRIMERA

MARGARITA

¡Un mes ya!... Tan largo plazo

para jornada tan corta... 1370

La tardanza de Quevedo

me desconcierta y me asombra.

¿Qué podría ser? El camino

desde Madrid a Lisboa

no es hoy seguro, y acaso... 1375

Vagas sospechas me acosan:

vengativo el conde-duque,

nunca olvida ni perdona;

y si a su fin le conducen,

poco los medios le importan. 1380

En el mundo hay asesinos

que con el oro se compran...

Olivares es malvado...

Tal vez Quevedo a estas horas...

¡Oh, Dios mío!... Dios lo sabe. 1385

Nunca fuí supersticiosa;

pero esta idea terrible

es un dogal que me ahoga.

Varonil y fuerte, nunca

temblé de terror... y ahora 1390

al pensar en él ¡ay! tiemblo

como en el árbol la hoja...

¿Qué pasa por mí?... ¡Quevedo...

siempre fijo en mi memoria!

¡Oh, la gratitud... sin duda!... 1395

No puede ser otra cosa...

¡Cierto! La altiva duquesa

Margarita de Saboya

que no conoció en su vida

más voluntad que la propia; 1400

la que nunca dominada

siempre fué dominadora,

con su voluntad de hierro

y su corazón de roca;

esa mujer... soberana, 1405

con su altivez por corona,

siempre es la misma, la misma...

No... delante de él es otra...

otra, sí.... Nadie en el mundo

logró lo que ese hombre logra.... 1410

Quevedo ¡ay, Dios! me fascina....

Jamás... ¿Qué digo? ¡Estoy loca!

No, delante de Quevedo

mis mejillas se coloran

y mis ojos se humedecen 1415

y mi mente se trastorna...

¡Sí... siempre al sentir sus pasos

temblé!... como tiemblo ahora

sin sentirlos... sin sentirlos...

No... los siento en mi memoria. 1420

ESCENA II

MARGARITA y LA REINA, que sale de su cámara

REINA

Margarita...

MARGARITA

¡Oh! ¿Me buscabas?

REINA

Sí, y el hallarte tan sola

me sorprende. ¡Tú llorando!

MARGARITA

¡Cómo!

REINA

¡Tú que nunca lloras!

MARGARITA

¡Qué ilusión!... Tú lo dijiste: 1425

nunca del llanto las gotas

por mis mejillas corrieron.

REINA

¡Plegue a Dios que nunca corran!

MARGARITA

Yo así lo espero... las lágrimas

siempre son infructuosas. 1430

REINA

El llanto calma las penas.

MARGARITA

El valor triunfa de todas.

En eso mismo pensaba

cuando llegaste. La hora

de vencer a la desgracia 1435

se acerca para nosotras.

REINA

Loca esperanza.

MARGARITA

¿Qué dices?

Si hoy mismo Quevedo torna,

para triunfar de Olivares,

armas traerá de Lisboa. 1440

REINA

Esas armas...

MARGARITA

Son seguras,

y han de darnos la victoria,

descubriendo del ministro

las maquinaciones sordas.

Bien lo sabes: Portugal, 1445

antes provincia española,

se hizo reino independiente,

siendo yo gobernadora;

que no fué por culpa mía

bien en mis despachos consta. 1450

Con tiempo avisé el peligro

y pedí dinero y tropas;

pero sordo el conde-duque

a mis peticiones todas,

juzgó sueños mis temores, 1455

me creyó débil o loca.

Pues bien, ya que la experiencia,

aunque por mi mal, me abona,

por las cartas de Olivares,

llenas para el rey de mofa, 1460

sabrá el rey que ese ministro

con escándalo de Europa,

necio o traidor, ha vendido

un joyel de su corona.

Quevedo hallará esas cartas 1465

que ocultas dejé en Lisboa.

¡Una sola puede darnos

venganza terrible y pronta!

REINA

Me haces temblar.

MARGARITA

El malvado,

por dar fin a sus zozobras, 1470

quiso asesinarme...

REINA

¡Cielos!...

no recuerdes esa historia.

MARGARITA

Sí, y a no ser por Quevedo,

que brotó de entre la sombra,

el sicario de Olivares... 1475

REINA

¿Y a qué recordarlo ahora?

Vives y estás a mi lado...

Ya Olivares no lo estorba...

¡Oh! tal vez arrepentido

ya de su acción se sonroja... 1480

MARGARITA

Le conoces mal.

REINA

Con todo,

de ello responden sus obras.

El es el rey... y en palacio

desde aquella noche moras,

y hace un mes que el de Olivares 1485

te consagra sus lisonjas,

te distingue...

MARGARITA

Y, sin embargo,

en su corazón me odia.

REINA

¿Y cómo explicar?...

MARGARITA

Quevedo,

al partir para Lisboa, 1490

enseñándole un papel,

le dijo con risa irónica:

«Pues con vos queda la infanta

Margarita de Saboya,

conmigo va este soneto 1495

para que de ella responda.»

REINA

No comprendo...

MARGARITA

De mi vida

él responde con la propia;

tiene las manos atadas,

y si, al fin, Quevedo torna, 1500

la ruina del favorito

será inevitable y pronta.

REINA

¿Qué intentas?

MARGARITA

Salvar a España

de un yugo que la deshonra,

comprar también el castigo 1505

del tirano...

REINA

Si es a costa

de mi eterna desventura,

caro su castigo compras.

MARGARITA

¡Oh! ¿Qué dices?

REINA

La esperanza

jamás al triste abandona, 1510

y yo en mi delirio a veces

aun espero ser dichosa.

Solo hay un medio: Olivares

con intención cautelosa

guarda ese escrito sangriento 1515

en que mi inocencia consta...

Y en mí tomará venganza

si tú su rencor provocas,

aniquilando ese escrito,

que es ¡ay! mi esperanza sola. 1520

MARGARITA

¡Calla, calla!

REINA

Margarita,

tú, tan buena y generosa,

no harás uso de tus armas

si han de volverse en mi contra.

MARGARITA

¿Qué dices? España sufre... 1525

Dios en mis manos coloca

su remedio... Antes que todo

es esta nación heroica.

REINA

¿Y tu amor?

MARGARITA

El mismo siempre.

REINA

¡Salva mi vida y mi honra! 1530

MARGARITA

Después...

REINA

¡Ay, será muy tarde!

MARGARITA

(¡Gran Dios, mis fuerzas se agotan!

¡No puedo más!)

REINA

Margarita,

tú serás mi salvadora.

El castigo de Olivares 1535

puede aplazarse y...

MARGARITA

¿Qué importa

si en tanto ese hombre...? ...¡Imposible!

La corte y España toda

sufren su tirano yugo

y sus desafueros lloran. 1540

REINA

¡Hombre fatal!

MARGARITA

Por su causa

la España, terror de Europa

y del mundo en otro tiempo,

duerme en el olvido ahora.

Por él lloramos perdidas 1545

tantas conquistas gloriosas,

unas al hierro entregadas,

y al oro vendidas otras.

Más de trescientos navíos

tragaron del mar las olas 1550

por él, y por él perdimos

a Esthin, Wiranzan y Dola,

y a más las Islas Terceras,

y el Ducado de Borgoña

y el Brasil y el Rosellón, 1555

y Ormuz, Pernambuco y Hoa!...

Y no ha mucho Portugal,

siendo yo gobernadora,

por su rey al de Braganza

coronó en Villaviciosa... 1560

REINA

¡Calla! (Mirando hacia la derecha)

ESCENA III

Dichas y OLIVARES, MENDAÑA, GRANA y CASTILLA, que entran muy engolfados

en su conversación por la derecha. Al verlos LA REINA se va retirando

hacia su cámara acompañada de MARGARITA

OLIVARES

Sabré quién ha sido.

MENDAÑA

¡Mejor, morirá en la horca!

REINA

(Piénsalo bien.)

MARGARITA

Hasta luego.

(LA REINA entra en su cámara; MARGARITA

la contempla con expresión de ternura)

OLIVARES

Fué sólo un susto.

GRANA

No importa.

MENDAÑA

Mejor, mejor.

OLIVARES

Mas la infanta... 1565

MENDAÑA

¿La infanta?... Mejor.

(Todos saludan a MARGARITA, que va acercándose hacia ellos)

OLIVARES

Señora...

MARGARITA

Pálido estáis, Conde-duque.

MENDAÑA

No es para menos la cosa.

MARGARITA

Pues ¿qué ha habido?

OLIVARES

Nada, nada.

MENDAÑA

¡Un disparo a quemarropa! 1570

OLIVARES

Bien, no me ha herido.

MENDAÑA

Mejor.

MARGARITA

Conde-duque, estoy absorta.

OLIVARES

No nos ocupemos de ello. (A los tres)

Sobre asuntos de más monta

tengo que hablar a su alteza; 1575

conque... dejadnos a solas....

Hasta después. (Saludándolos)

(Los tres se inclinan y vanse por la derecha)

MENDAÑA (marchándose)

Despacito

voy a examinar ahora

el estrago que las balas

hicieron en su carroza. 1580

ESCENA IV

MARGARITA, OLIVARES

MARGARITA

Conde-duque, mal os quieren.

OLIVARES

Vos interpretáis las cosas

de una manera... Ese tiro

fué casualidad, señora.

MARGARITA

¿Eso pensáis?

OLIVARES

¿Quién lo duda? 1585

En honor a mi persona,

como siempre, en las Salinas

hizo una salva la tropa...

MARGARITA

Si hay plomo en los arcabuces,

las salvas son peligrosas. 1590

OLIVARES

Nada temáis.

MARGARITA

No os conviene

gastar en salvas la pólvora.

OLIVARES

La torpeza de un bisoño

no nos debe causar zozobra.

MARGARITA

No; mas tened vos en cuenta 1595

que hay mucha gente bisoña.

OLIVARES

Vivid tranquila: las balas

no han de quemarme la ropa.

Para tiros más seguros

pienso prevenir mi cota. 1600

MARGARITA

¿Otros teméis, Conde-duque?

OLIVARES

Certeros y de arma sorda:

son los tiros de la infanta

Margarita de Saboya...

MARGARITA

¡Oh! Pues diz que ella dispara 1605

siempre al corazón.

OLIVARES

Hay otras

opiniones.... Diz que apunta,

y al tirar... tiembla o perdona.

MARGARITA

Mal la conocéis.

OLIVARES

Con todo,

un mes hace por ahora 1610

que a mi privanza la guerra

declaró en debida forma,

y hasta el presente no he visto

las hostilidades rotas...

y es que en ausencia de Marte 1615

duerme, sin duda, Belona.

MARGARITA

Los plazos al fin se cumplen;

las deudas al fin se cobran.

OLIVARES

Yo, a la verdad, no comprendo

cómo os estáis tan ociosa. 1620

MARGARITA

Vos lo habéis dicho: le aguardo.

OLIVARES

Ya... no os atrevéis vos sola...

MARGARITA

¡A todo!

OLIVARES

¿Pues qué os detiene?

MARGARITA

Tenéis preguntas muy hondas.

OLIVARES

¿Conque le aguardáis?

MARGARITA

Le aguardo 1625

como el labrador la aurora.

OLIVARES

¿Y si acaso no volviese?

MARGARITA

(¡Gran Dios!)

OLIVARES

La fortuna es loca,

y a veces por sus caprichos

el plan más hábil aborta, 1630

y se pierden como el humo

las más diestras maniobras.

MARGARITA

¡La justicia triunfa siempre!

OLIVARES

Cuando el ardid no lo estorba;

bien lo sabéis.

MARGARITA

Conde-duque, 1635

sé que hay puñales.

OLIVARES

(!Oh, llora!)

MARGARITA

Pero sé también, y acaso

lo debo a vuestra persona,

que una espada de buen temple

para cien puñales sobra. 1640

OLIVARES

¡Pues no aguardéis a Quevedo!

MARGARITA

(¡Oh, Virgen... misericordia!)

ESCENA V

Dichos y QUEVEDO por la derecha y en traje de camino

QUEVEDO

Aquí estoy porque he venido.

OLIVARES

(!Oh, furor!)

MARGARITA (mirando al cielo y con las manos juntas)

!Gracias, Señora!

OLIVARES

Vos, don Francisco...

QUEVEDO

Acabad; 1645

Quevedo y Villegas....

OLIVARES

Pues

caballero santiagués...

gracias...

QUEVEDO

Al diablo.

OLIVARES

Es verdad.

QUEVEDO

Y a la cruz, y a todos pago:

que si de Santiago soy 1650

caballero, gracias doy...

OLIVARES

Sí, a Medina.

QUEVEDO

No, a Santiago.

Al tornar de mi viaje,

por veniros pronto a ver,

no me quise detener 1655

ni aun para cambiar de traje.

OLIVARES

Mucho estimo tal fineza.

QUEVEDO

Señora... (Reparando en MARGARITA)

(A OLIVARES)

¡Pálida está!...

Si un ultraje...

OLIVARES

Ella os dirá.

MARGARITA

Adiós.

QUEVEDO

Serviré a su Alteza. 1660

(Acompáñala hasta la puerta)

MARGARITA (aparte a QUEVEDO)

¿Y bien?

QUEVEDO

Nuestra es la jornada.

MARGARITA

¿Vienen los papeles?

QUEVEDO

Sí;

mas no vienen sobre mí

por temor de una emboscada.

MARGARITA

Bien... La reina está mortal... 1665

Teme...

QUEVEDO

Con razón, a fe.

MARGARITA

!Salvadla!

QUEVEDO

La salvaré.

MARGARITA (después de despedirse)

(Tiene un alma celestial.)

ESCENA VI

QUEVEDO, OLIVARES

QUEVEDO (contemplándola al partir)

(¿Es mujer o es ilusión?

¡Oh, por ella, con fe pía 1670

gota a gota vertería

la sangre del corazón!)

OLIVARES

(¡Vive Dios que está despacio!)

(Pónele la mano sobre el hombro)

QUEVEDO

¿Quién?...

OLIVARES

Tan ceñudo y suspenso

¿qué es lo que pensáis?

QUEVEDO

No pienso; 1675

nunca se piensa... en palacio.

OLIVARES

Pues ¿qué hacíais de ese modo?

QUEVEDO

Repasaba mi memoria

cierta peregrina historia.

OLIVARES

¿De amores?

QUEVEDO

Tiene de todo. 1680

OLIVARES

Don Francisco de Quevedo: Drama en Cuatro Actos · 第 4 / 11 段