ARTÍCULO PRIMERO.

_Del modo de acosar._

Por bravas que sean las reses huyen por lo general en el campo cuando va

sobre ellas un hombre á caballo; de aqui la diversion de _acosar_, que

es muy bonita y nada espuesta.

El modo de hacerlo en el campo es meterse entre el ganado despues de

haber marcado la res que se quiere apartar, y empezar á seguirla entre

todas las otras, procurando que vaya saliéndose de la piara, y asi que

esté enteramente fuera de ella, ó en la misma circunferencia, irse

derecho hablándole y haciendo ademan de ofenderla, con lo que sale

huyendo, y se sigue detras, llevando siempre cuidado de interponerse

entre la piara, que es su querencia, para que continúe huyendo, pues si

la ve clara se dirige hacia ella como un rayo. Cuando le faltan ya las

piernas, ó cuando son reses de mucho corage, se suelen parar para

acometer; en este caso se muda el viaje para dejarles libre la

querencia, se acosan de nuevo, y se va á rematar á la piara.

Por lo que hemos dicho de esta suerte parece se puede inferir que no

tiene lugar en las plazas, porque en ellas los toros embisten al bulto;

no obstante salen muy á menudo algunos que huyen hasta de su sombra, y

estos no habria otro modo de hacerles presentar en suerte que

acosándolos hasta que se parasen.

Tauromaquia completa, ó sea, El arte de torear en plaza · 第 72 / 119 题