_Del modo de picar á caballo levantado._
Para picar á caballo levantado se necesita no solo mucha destreza, sino
tambien un caballo de buena boca, y bastante avisado.
Este modo de picar es enteramente diferente de los demas, y consiste en
dejar llegar al toro á la vara, terciando un poco el caballo hácia la
izquierda, y conforme esté aquel en el centro, en vez de despedirlo del
encontronazo, dejarlo seguir hácia el brazuelo del caballo, que en este
tiempo se habrá alzado de manos, y echándose hácia á la derecha buscando
los cuartos traseros del toro, y saliendo con pies. La cogida no puede
jamas verificarse en esta suerte en haciéndola á tiempo, pues que cuando
el toro está humillando para meterse debajo del caballo, lo libra éste
en virtud del movimiento, que hace sobre las piernas.
Esta suerte, como se ve por su esplicacion, es sumamente bonita, pero
muy dificil, y tiene un mérito particular. El famoso Luis Corchado era
sobresaliente practicándola, y el desgraciado Pablo de la Cruz, muerto
de un tiro que le disparó un malhechor en el camino de San Lúcar de
Barrameda, su patria, era tambien aventajado ejecutándola.
Sus proporciones son tan buenas, que sea el toro boyante, pegajoso, que
recargue, ó abanto, se hace del mismo modo y se remata con la misma
facilidad.