CAPITULO XVI.

_Modo de cachetar._

El acachetar ó dar la puntilla á los toros es un feliz descubrimiento, y

cuya utilidad en la plaza es bastante manifiesta.

La mayor parte de los toros tardarian un tiempo considerable en acabarse

de morir con sola la estocada, y el cual espacio se deberia pasar en

blanco esperando con impaciencia y disgusto el último momento de la

fiera, á no ser que un gollete que inundaria la plaza abreviara su

existencia.

Con el objeto, pues, de evitar estos disgustos al espectador, se hace

uso del cachetero, el cual instrumento consiste en un cilindro de acero

de una pulgada de diámetro y una tercia de largo, cuya estremidad

concluye en una especie de lancita, y la opuesta tiene su

correspondiente agarradero de madera. Estando ya echado el toro, y el

matador delante con la muleta muy inmediata á él y fija para que no

menee la cabeza, se irá por detras el que haya de acachetarlo, y de un

golpe le introducirá la puntilla por el sitio del testuz que corresponde

á la parte media, y á pocas pulgadas de distancia de la raiz de los

cuernos, con lo que va á cortar la médula, estinguiendo asi la vida con

la misma velocidad que la estingue un rayo.

Tauromaquia completa, ó sea, El arte de torear en plaza · 第 59 / 119 题