_Del modo de mancornar._
Esta suerte, aunque no es de plaza, es muy lucida, y puede tambien tener
lugar en ella cuando el toro haya enganchado á alguno, ó cuando por
fuego ó caida de andamio ú otro accidente se echa la gente á la plaza, y
es menester sujetar al toro para evitar desgracias.
Por fuerza y habilidad que tenga un hombre no podrá seguramente él solo
sujetar un toro, aunque no tenga mas que cuatro años; y por eso los
vaqueros, que son los que con mas frecuencia hacen esta operacion, van
siempre en número de tres, cuatro ó mas, cuando tratan de _coger_, como
ellos dicen, una res de cabeza. Sin embargo, un hombre puede, aunque con
dificultad, sujetar un novillo utrero. Cuando se trate de _coger_ un
toro, se le debe primero capear, haciéndole sufrir todo el destronque
posible, y cuando se note que ya está sin piernas, lo cual se consigue
muy pronto en sabiendo bien sacarles la capa, al pasar por junto al
cuerpo se le coge el piton con la mano de su lado, esto es, que el piton
derecho se le asirá con la mano derecha, y la otra, despues de haber
dado una vuelta con el cuerpo, que debe cargarse y descansar sobre el
brazuelo, pues es el modo de sujetarlos mejor, cogerá el piton del otro
lado, pasando por encima del morrillo: inmediatamente deberá otro hombre
ponerse en el otro lado, y agarrarse otro á la cola, y si quieren lo
echan en tierra, en donde se le vuelve la cabeza, y se le pone un pie en
el hocico, con lo que queda seguro. Tambien se hace, cuando no es una
res de mucho cuidado, torcerle uno la cabeza, meterle el hombro en la
barba, y tumbarla si se quiere, y si no tenerla asi sujeta, que es lo
que se llama _embarbar_.