ARTÍCULO VII.

_Del modo de mancornar._

Esta suerte, aunque no es de plaza, es muy lucida, y puede tambien tener

lugar en ella cuando el toro haya enganchado á alguno, ó cuando por

fuego ó caida de andamio ú otro accidente se echa la gente á la plaza, y

es menester sujetar al toro para evitar desgracias.

Por fuerza y habilidad que tenga un hombre no podrá seguramente él solo

sujetar un toro, aunque no tenga mas que cuatro años; y por eso los

vaqueros, que son los que con mas frecuencia hacen esta operacion, van

siempre en número de tres, cuatro ó mas, cuando tratan de _coger_, como

ellos dicen, una res de cabeza. Sin embargo, un hombre puede, aunque con

dificultad, sujetar un novillo utrero. Cuando se trate de _coger_ un

toro, se le debe primero capear, haciéndole sufrir todo el destronque

posible, y cuando se note que ya está sin piernas, lo cual se consigue

muy pronto en sabiendo bien sacarles la capa, al pasar por junto al

cuerpo se le coge el piton con la mano de su lado, esto es, que el piton

derecho se le asirá con la mano derecha, y la otra, despues de haber

dado una vuelta con el cuerpo, que debe cargarse y descansar sobre el

brazuelo, pues es el modo de sujetarlos mejor, cogerá el piton del otro

lado, pasando por encima del morrillo: inmediatamente deberá otro hombre

ponerse en el otro lado, y agarrarse otro á la cola, y si quieren lo

echan en tierra, en donde se le vuelve la cabeza, y se le pone un pie en

el hocico, con lo que queda seguro. Tambien se hace, cuando no es una

res de mucho cuidado, torcerle uno la cabeza, meterle el hombro en la

barba, y tumbarla si se quiere, y si no tenerla asi sujeta, que es lo

que se llama _embarbar_.

Tauromaquia completa, ó sea, El arte de torear en plaza · 第 57 / 119 题