_Suerte al costado._
La suerte _al costado_ se hace de dos modos, con la capa por delante, y
con la capa por detras.
Para hacerla del primero se pondrá el diestro en suerte de costado al
toro, y mirando hácia el terreno de adentro; tendrá la capa agarrada con
la mayor parte del vuelo en el lado del toro, cuyo brazo estará
perfectamente estendido, y la mano del otro por delante del pecho: esta
posicion es muy airosa, y se debe tener mucho cuidado en guardarla hasta
que el toro llegue á jurisdiccion, é igualmente en perfilarse mucho con
la capa, para que no pueda absolutamente ver mas que un objeto sin
distinguir el cuerpo; esto no es indiferente, pues de ello depende el
buen éxito de la suerte. Puesto el diestro de este modo, lo citará
dejándolo venir por su terreno, y conforme llegue á jurisdiccion le
cargará la suerte, dando dos ó tres pasos para ocupar la parte del
terreno de adentro que va el toro dejando, con lo cual se le presenta de
una vez toda la capa, se le echa del todo fuera, y se le da el mismo
remate que en la verónica.
Se puede hacer esta suerte sin peligro alguno con los boyantes, los
revoltosos, los que se ciñen, los burri-ciegos que correspondan á alguna
de estas clases, y con los tuertos cuando tengan este ojo hácia el
terreno de adentro.
La suerte al costado con la capa por detras se hará situándose del modo
que hemos dicho para la anterior, con la diferencia de que el brazo que
en aquella pasó por delante del pecho pasa en esta por la espalda,
resultando la capa por detras. En esta disposicion se cita al toro, y
asi que llega á jurisdiccion se le carga la suerte; y para rematarla se
alzan los brazos con prontitud al mismo tiempo que se da una pequeña
carrera para el terreno que el toro deja, con lo cual se le quita la
capa por cima al mismo tiempo que tira la cabezada fuera del todo.
Esta suerte es con los boyantes muy facil y lucida, y se puede hacer con
los revoltosos en teniendo la precaucion de dar la carrera mayor, por si
acaso se han repuesto con ligereza, y hacen por el diestro, poder este
correrlos á favor de la delantera que les lleva, y si es preciso soltar
el capote, ó hacer la verónica.
No aconsejo que se haga con otros toros, pues aunque es practicable, es
espuesta con las demas clases; pero sí se puede verificar con los
burri-ciegos, boyantes y revoltosos, y con los tuertos cuando esten en
la misma disposicion que dijimos para la anterior.