ARTÍCULO IV.

_Suerte de tijerilla, ó sea á lo chatre._

Esta suerte se hace muy poco; bien es verdad que es muy insignificante.

El diestro se situará como para las anteriores, con la sola diferencia

de tener cogido el lado derecho de la capa con la mano izquierda, y

vice-versa, de modo que los brazos quedan formando un aspa; en esta

disposicion se cita al toro, y se le hará la suerte por las mismas

reglas que di para la verónica, pues la única diferencia que hay entre

ellas está en el modo de poner los brazos. Esta suerte es muy facil y

segura con los boyantes, y lo es igualmente con los abantos.

Se hace tambien con los revoltosos con mucha seguridad en observando lo

siguiente: despues de haberles cargado la suerte segun las reglas que ya

he dado, si se ve que el remate no se les puede dar bastante fuera como

se necesita para que no se revuelvan y den una cogida, dimanando esta

imposibilidad de no poder dar bastante juego á los brazos, en el momento

mismo en que se les cargó la suerte, y ya al rematarla, con mucha

ligereza se deshará el aspa ó la tijerilla, con lo que se ponen los

brazos naturales, y se les puede dar el remate seguro que hemos visto

tienen en la verónica.

Con los toros que se ciñen se puede hacer esta suerte sin consecuencia

alguna, en teniendo cuidado de tendérsela en cuanto arranquen y de

írsela cargando, haciéndoles un buen quiebro, y llevándolos engreidos en

el engaño, con todo lo cual se les separa suficientemente para que no

puedan pisar el terreno de adentro, y para que el remate sea seguro.

Los toros que ganan terreno, los que rematan en el bulto y los tuertos

no son á propósito para esta suerte; los burri-ciegos lo serán si por su

clase corresponden á alguna de las que hemos visto lo son.

Tauromaquia completa, ó sea, El arte de torear en plaza · 第 28 / 119 题