15 septiembre de 1828.

Mi hijo Alfonso está conmigo; el miércoles 10 del mes corriente llegó

aquí, acompañado de su esposa, su madre política y su encantadora

pequeñuela, rebosando todos salud y alegría. ¡Gracias mil sean dadas a

Dios! Alfonso está, sin embargo, muy flaco, y esto me mortifica, pero es

preciso que me acostumbre a ello. He estado muy contenta, muy conmovida

y muy ocupada, y a mi edad las grandes agitaciones, sean de alegría o de

pena, resultan peligrosas para la salud, ya quebrantada naturalmente;

sin embargo, como es necesario conformarse y buscar consuelo, éste se

encuentra con facilidad cuando el corazón está contento, lo cual

ciertamente es algo difícil en este mundo; a pesar de esto, no me faltan

motivos para estar disgustada.

No se puede imaginar una criatura más bonita, alegre e inteligente en

todo (con relación a su edad), que mi nieta Julia; es un verdadero

tesoro; está perfectamente educada. Su madre va siendo cada día más

perfecta, sin la menor afectación, va llenando todos sus deberes

religiosos; ha cultivado también mucho su talento y pinta perfectamente;

nos ha traído algunas pinturas bellísimas; entre otras, varias que

representan fielmente la fisonomía de Julia.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 222 / 235 题