CXXXII

Domingo, 3 diciembre de 1826.

Según parece, existen algunas probabilidades de casar a mi Sofía; si

esto se realiza, mi obra quedará terminada: entonces podré decir como el

viejo Simeón: «Basta, Señor, relevad a vuestro siervo». El pretendiente

es un hidalgo de Mende, en las montañas de Cévennes, llamado M. de

Ligonnés. Dicen que es persona de carácter y que posee una fortuna que,

sin ser muy grande, será suficiente para que vivan con desahogo: aquel

país no es un país de lujo, y mi Sofía es la razón y la piedad misma.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 214 / 235 题