6 de enero 1820

Nada de nuevo, si no es que me ha escrito diciéndome que Alfonso ha sido

bien recibido con mucha distinción entre personas de la mayor

concurrencia, donde su personalidad y sus talentos produce, según la

expresión de Mme. Vaux, mi hermana, un tipo de entusiasmo. Ella me cita

los nombres de una multitud de personas entre las cuales he conocido sus

madres en mi juventud: la princesa de Talmont, la princesa de la

Tréouille, Mme. Raignecourt, la amiga de Mme. Elisabeth, Mme. de

Saint-Aulaire, la duquesa de Broglie, hija de Mme. de Staël, Mme. de

Montcalm, hermana del duque de Richelieu, Mme. Dolomieu a que conocí en

la casa de la duquesa d'Orléans; y muchos hombres eminentes que se

apresuraron a ofrecerle su amistad, a él antes tan oscuro; el joven

duque de Rohan, el virtuoso M. de Montmorency, M. de Molé, M. Lainé, de

quien se dice ser un gran orador, M. Villemain, discípulo de M. de

Fontanes, que conoció en casa de M. Decazes, el favorito del rey, y

otros más que no recuerdo. Puede decirse que es ya conocido de todo el

mundo; empieza a sentirse una especie de rumor sordo precursor de la

gloria. ¡Qué satisfacción para una madre ver a su hijo en el pináculo de

la fama!... Estoy satisfecha de la inesperada acogida de que ha sido

objeto mi hijo, pero pido a Dios antes que la gloria y los honores, que

sea un hombre digno, y buen cristiano, como lo es su padre. Todo lo

demás, ya lo he dicho otras veces, no es más que vanidad.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 181 / 235 题