11 de junio de 1819.

He hablado con la señora de ***; es la italiana más bella y simpática

que he tenido jamás ante mis ojos; posee una especie de irradiación

dulce y viva a la vez, que subyuga el corazón al mismo tiempo que

deslumbra la vista: el sonido de su voz, unido a cierto acento

extranjero, despiden una emoción y una ternura que atraen y encantan a

la vez. Me ha traído noticias de mi Alfonso, a quien dice que ha visto

muchas veces en París; me ha recitado versos de mi hijo que yo

desconocía por completo; son una especie de cadencias entre religiosas y

melancólicas, dentro de las cuales se observa una pasión juvenil que no

me atrevo a definir.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 174 / 235 题