LX

¡Dios tenga compasión de mi madre! su gran caridad, sus bondades y otras

mil virtudes que ha practicado durante su vida, pueden haberla

tranquilizado en estos momentos. Pero ¡ay! ¡era tan triste su situación!

Muchas inquietudes y penas son otros tantos motivos de consuelo. Ha

sucumbido a sus penas mejor que a sus años. La triste idea de que no he

de volverla a ver en este mundo, me asusta cuando fijo mis ojos en la

tierra.

Mi abuela vivió hasta los noventa y dos años, yo esperaba igual

longevidad para mi madre. Parece que en su testamento, que no ha podido

firmar, ha favorecido a mi hermana. Mi conciencia no estaría tranquila

si se dejase de acatar semejante voluntad, manifestada por ella, aunque

no escrita. No ha de haber dificultad alguna para que se cumpla, puesto

que mi marido piensa como yo sobre este particular.

Escribo esta mañana a la señorita de Orleans esta triste noticia,

rogándola se sirva comunicársela cautelosamente a la señora duquesa, su

madre.

Mi marido acaba de suscribir la renuncia que yo deseaba en favor de mi

hermana. Esta va a comprar la finca de Rieux, donde pasamos tan alegres

días durante nuestra niñez.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 100 / 235 题