SCENA VII.

NARTICOFORO, capitan DANTE, GERASTO, capitan PANTALEONE.

NARTICOFORO. Ecco il vecchio mio inimico, capitan Dante; bisogna

mostrar valore!

DANTE. Boto á Dios que soy la mayor gallina covarde que hay en el

mundo. Pero yo dissimularé cuando pudiere.

PANTALEONE. Yo estoy aquí.

DANTE. Y yo también estoy aquí.

PANTALEONE. ¡Sus, á las armas!

DANTE. ¡Sus, á las manos!

PANTALEONE. Llegaos, fanfarron.

DANTE. Llegaos, picarazo.

PANTALEONE. Sino os llegais vos, llegareme yo.

DANTE. Yo os vendré a encontrar.

PANTALEONE. ¿Pero que hace esta mi espada tanto tiempo en la vaina?

DANTE. Yo quiero que provais una estocadilla de esta mi chabasca que

sabe mejor hallar la via del corazon que la tienta del cirujano la

herida.

PANTALEONE. ¡Ay, pecador de mí! la sangre me se hiela y el corazon me

da más badajadas, que el reloj de Palacio.

DANTE. Yo tiemblo de temor. Esfuérzate, traidor, y haz de las tripas

corazon.

PANTALEONE. Oh, serán más duras tus carnes y huesos que esta mi

espada.

DANTE. ¡Oh cuanto tardo a matarte! pues tengo menester d'essos tus

huesos para hacer un par de dados.

PANTALEONE. Y yo he menester de esse tu pellejo para hacer un zurron

de traer naipes.

DANTE. Esta stocada no repararas, que passará una torre, aunque sea la

de Babilonia, de una parte á otra.

PANTALEONE. A este revés no tendrás reparo, que juro portará una

galera por través.

DANTE. Yo te arrebataré d'essos cabellos, y te arrojaré cinco jornadas

más acullá de los montes Pirineos.

PANTALEONE. ¡Ah, villano montañero!

DANTE. ¡Ah, ladron ciudadano!

PANTALEONE. Oh, beso las manos de V. M., señor capitan don Juan

Hurtado de Mendoza, de Ribera, de Castilla.

DANTE. Beso a V. M. mil veces las manos y los pies, señor capitan don

Pedro Manriquez, Leyna, Guzman, Padilla y Cervellon.

PANTALEONE. ¿Pues como en estas partes y tanto tiempo que no le he

visto?

DANTE. Vengo de las Indias del Perú, donde habiendo yo acabado de

conquistarlas, dejado he en aquellas partes muy grandes palacios y

rentas, y por remuneracion de mis servicios me ha dado el rey don

Felipe un capitanazgo de infantaria en este reino, con ventaja de

quinientos mil maravedis; y mientras los venia á gozar, los bandoleros

me desbalijaron por el camino; y por está desgracia me hallo en la

manera que me veis.

PANTALEONE. Y yo también me he hallado en la conquista del reino de

Portugal, y por merced de mis grandes y señalados servicios

susodichos, me tiene aquí entretenido con paga conveniente á mi

persona.

DANTE. Pensaban estos viejonazos que por los hijos de puta de sus ojos

bellidos nos habriamos aquí de agujiar y despedazar.

PANTALEONE. Si, por cierto, allanado estaba la cuenta.

GERASTO. Forastiero, questi bravi per non azzuffarsi e porsi a

pericolo di ferirsi, si sono accordati insieme.

NARTICOFORO. Cosí mi pare, e videre videor trattato da un barbagianni.

GERASTO. Poco anzi diceva che si chiamava Pantaleone e or dice che si

chiama don Pedro Caravaial.

NARTICOFORO. Oh, come arei a caro che la rabbia che avevamo contro

noi, la disfogassimo contro loro!

GERASTO. Io son del medesimo parere.

NARTICOFORO. Io ho sotto il mio baculo magistrale.

GERASTO. Io ho un legno qui presso.

NARTICOFORO. Orsú, diamogli adosso!

GERASTO. Adosso!

DANTE. ¿Que haceis? teneos, viejos mohosos, picaros ¡á tras, á tras!

PANTALEONE. ¡Válame Dios, que estos vellacones no quieren irse de mi

presencia, que juro que si pongo mano á la mi espada, os haré mil

pedazos!

GERASTO. Ah, furfanti!

NARTICOFORO. Ah, poltronacci!

PANTALEONE. ¡Teneos, teneos!

GERASTO. Orsú, la rabbia l'abbiamo sfogata con costoro.

NARTICOFORO. Sí bene; ma io exoptava dilucidarmi del vostro fatto.

GERASTO. Ecco, sia lodato Iddio, chi ci torrá d'ogni dubbio.

NARTICOFORO. Ecco chi ne può dilucidar del tutto.

La fantesca · 第 70 / 96 题