"Siempre han sido los deseos mas vivos de mi corazon el sacrificar los
intereses todos, por mantener y conservar la felicidad y seguridad de
todos los pueblos y provincias, que la dignacion de nuestro muy amado
Soberano, el Sr. D. Fernando VII., tuvo á bien poner bajo mi inmediato
mando. En este concepto, y atentas las extraordinarias circunstancias
que V. E. me manifiesta en su oficio de hoy, me presto desde luego á
adoptar el medio que me propone, atento á que considera ser el único
capaz de restablecer la tranquilidad pública y la confianza general, en
que tanto me intereso, y de la que he dado hasta ahora pruebas tan
constantes: conciliando al mismo tiempo los respetos debidos á la
dignacion en mi empleo, al Rey á quien represento y al honor que tan
dignamente ha sabido sostener siempre esta Capital y sus fieles
habitantes.
Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos Aires 23 de Mayo de 1810.