«Sabedor el pueblo de los funestos acaecimientos de nuestra península,
por los impresos publicados en esta ciudad de órden de V. E., y animado
de su innata lealtad á nuestro Soberano, y de los sentimientos
patrióticos con que siempre se ha distinguido, vacila sobre su suerte
futura; y el deseo de que sea la mas conforme á su felicidad y al objeto
inalterable de conservar íntegros estos dominios, bajo la dominacion del
Sr. D. Fernando VII, le hace zozobrar en un conjunto de ideas dificiles
de combinar, y que si no se llegan á fijar cuanto antes, pueden causar
la mas lastimosa fermentacion. Este Ayuntamiento, que vela sobre su
prosperidad y se interesa en gran manera por la union, el órden y la
tranquilidad, lo hace presente á V. E., y para evitar los desastres de
una convulsion popular, desea tener de V. E., un permiso franco para
convocar, por medio de esquelas, la principal y mas sana parte de este
vecindario, y que en un congreso público exprese la voluntad del pueblo,
y acuerde las medidas mas oportunas para evitar toda desgracia y
asegurar nuestra suerte venidera. Sirviéndose V. E. disponer que en el
dia del Congreso se ponga una reforzada guarnicion en todas las
avenidas, ó bocas calles de la plaza, para que contenga todo tumulto, y
que solo permita entrar en ella los que con la esquela de convocacion
acrediten haber sido llamados.
Dios guarde á V. E. muchos años. Sala capitular de Buenos Aires, 21 de
Mayo de 1810.