ESCENA IX

ELECTRA, LA SOMBRA DE ELEUTERIA, _que vagamente se destaca en la

obscuridad del fondo. Electra avanza hacia ella. Quedan las figuras una

frente a otra, a la menor distancia posible_.

LA SOMBRA. Tu madre soy, y a calmar vengo las ansias de tu corazón

amante. Mi voz devolverá la paz a tu conciencia. Ningún vínculo de

naturaleza te une al hombre que te eligió por esposa. Lo que oíste fue

una ficción dictada por el cariño para traerte a nuestra compañía y al

sosiego de esta santa casa.

ELECTRA. ¡Oh, madre, qué consuelo me das!

LA SOMBRA. Te doy la verdad, y con ella fortaleza y esperanza. Acepta,

hija mía, como prueba del temple de tu alma, esta reclusión transitoria,

y no maldigas a quien te ha traído a ella... Si el amor conyugal y los

goces de la familia solicitan tu alma, déjate llevar de esa dulce

atracción, y no pretendas aquí una santidad que no alcanzarías. Dios

está en todas partes... Yo no supe encontrarle fuera de aquí... Búscale

en el mundo por senderos mejores que los míos, y... (_La Sombra calla y

desaparece en el momento en que suena la voz de Máximo._)

Electra · 第 164 / 170 题