_Los mismos_; ELECTRA, _por la izquierda con el niño en brazos. El niño
es de dos años, poco más o menos_.
ELECTRA. ¡Hijo de mi alma!
EVARISTA. Niña, por Dios, déjale y vámonos.
DON URBANO (_dando prisa_). Que llegamos tarde...
CUESTA (_al marqués_). Es un rasgo de maternidad. Yo lo aplaudo.
MARQUÉS. Y yo lo tengo por divino.
EVARISTA (_queriendo quitarle el niño_). Vamos, mujer.
ELECTRA (_con paso muy ligero se aparta de los que quieren quitarle el
chiquillo. Éste se agarra al cuello de Electra_). No: ahora no puedo
dejarlo, no, no.
EVARISTA. Cógelo, Balbina.