MÁXIMO. Bueno. (_Disponiéndose a partir._)

EVARISTA. Aguarda. Según parece, tus asuntos marchan. Ya sabes lo que te

he dicho: si _el Mágico prodigioso_[39] necesita más capital para la

implantación de sus inventos, no tiene más que decírnoslo...

MÁXIMO. Gracias, tía. Tengo a mi disposición cuanto dinero pueda

necesitar...

DON URBANO. Dentro de pocos años _el Mágico_ será más rico que nosotros.

MÁXIMO. Bien podría suceder.

DON URBANO. Fruto de su inteligencia privilegiada...

MÁXIMO (_con modestia_). No: de la perseverancia, de la paciencia

laboriosa...

EVARISTA. ¡Ay, no me digas! Trabajas brutalmente.

MÁXIMO. Lo necesario, tía, por obligación, y un poco más por goce, por

recreo, por entusiasmo científico.

DON URBANO. Es ya una monomanía, una borrachera.

EVARISTA (_con tonillo sermonario_). ¡Ah! No: es la ambición, la maldita

ambición, que a tantos trastorna y acaba por perderlos.

MÁXIMO. Ambición muy legítima, tía. Fíjese usted en que...

EVARISTA (_quitándole la palabra de la boca_). El afán, la sed de

riquezas para saciar con ellas el apetito de goces. Gozar, gozar, gozar:

esto queréis y por esto vivís en continuo ajetreo, comprometiendo en la

lucha vuestra naturaleza: estómago, cerebro, corazón. No pensáis en la

brevedad de la vida, ni en la vanidad de los afanes por cosa temporal;

no acabáis de convenceros de que todo se queda aquí.

MÁXIMO (_con gracia, impaciente por retirarse_). Todo se queda aquí,

menos yo, que me voy ahora mismo.

JOSÉ (_anunciando_). El señor Marqués de Ronda.

MÁXIMO (_deteniéndose_). ¡Ah! Pues no me voy sin saludarle.

EVARISTA (_recogiendo papeles_). No quiere Dios que trabajemos hoy.

DON URBANO. Me figuro a qué viene.

Electra · 第 55 / 170 题