RESUMEN

Por regla general las voces graves castellanas (38) terminadas en _a_

no cambian la desinencia: las en _e y o_ pierden la vocal.

Las agudas en consonante no mudan sino por razón de

pronunciación: la _d_ en _t_, la _z_ en _s_; la _v_ y la _j_, al

quedar como finales por supresión de la vocal que las sigue, en _u_

y en _ll_; la _n_ se suprime, no sólo al ser final en el castellano,

sino al quedar como tal por supresión de la vocal que con ella

formaba sílaba; algunas veces, en especial en las desinencias en

_en_, se cambia por _m_.

El diptongo _ie_ en voces que sólo tienen _e_ en su original latino,

pierde la _i_ al valencianizarse; verbigracia:

Cælum. . . . . Ciel. . . . . . . . _Sèl_.

Ferrum. . . . . Hierro. . . . . _Fèrro_.

Fel. . . . . . . . Hiel. . . . . . . _Fèl_.

Infernus. . . . Infierno. . . . _Infèrn_.

Nepos. . . . . . Nieto. . . . . . _Net_.

Pes. . . . . . . . Pie. . . . . . . . _Pèu_.

Petra. . . . . . Piedra. . . . . _Pedra_.

Semper. . . . Siempre. . . . _Sempre_.

Tempus. . . . Tiempo. . . . . _Temps_.

Terra. . . . . . Tierra. . . . . . _Tèrra_.

Asimismo el diptongo _ue_ se transforma en _o_ al valencianizarse

en las voces castellanas, cuya raíz latina es también en _o_; v. gr.:

Bonus. . . . . . Bueno. . . . . . _Bò_.

Corpus. . . . . Cuerpo. . . . _Còs_.

Foras. . . . . . Fuera. . . . . . _Fòra_.

Hortus. . . . . Huerto. . . . . _Hòrt_.

Novus. . . . . Nuevo. . . . . _Nòu_.

Orphanus. . Huérfano. . . _Órfe_.

Ovum. . . . . . Huevo. . . . . _Óu_.

Populus. . . . Pueblo. . . . . _Pòble_.

Solum. . . . . Suelo. . . . . . _Sòl_.

Debemos advertir que estos cambios de los diptongos _ie y ue_ en

_e y o_ ocurren también en los tiempos de ciertos verbos

castellanos que se encuentran en iguales condiciones etimológicas

que las voces anteriormente citadas; v.gr.:

Adverto. . . . . . Advierto. . . . . . _Advertisc_.

Refert. . . . . . . . Refiere. . . . . . . _Referís_.

Sentit. . . . . . . . . Siente. . . . . . . . _Sent_.

Consolor. . . . . . Consuelo. . . . . _Consòle_.

Torques. . . . . . Tuerces. . . . . . . _Tòrses_.

Moriar. . . . . . . Muera. . . . . . . _Mòrga_.

En lo relativo á pronunciación no se eche en olvido lo que ya hemos

dicho en otras partes:

Que las sílabas _ge, gi_, cambian en _che, chi_;

La _j_ en voces de origen latino en _ll_; (en las de origen árabe en

_ix_);

Las sílabas _za, ce, ci, zo, zu_, en _sa, se, si, so, su_;

Sus inversas _az, ez, iz, oz, uz_, en _as, es, is, os, us_;

La _d_ final, y algunas veces en medio de dicción, en _t_;

La _h_ inicial en _f_;

La _l_ inicial en _ll_;

Y que la _n_ final tiene gran tendencia á eclipsarse.

Con estas reglas, pero sin llevarlas á la exageración, puesto que hay

muchas excepciones, creemos hay lo suficiente para que pueda

orientarse una persona de buen criterio en la adaptación á nuestra

lengua de las voces castellanas procedentes del latín.

¿QUOUSQUE TANDEM?...(39)

Á los escritores valencianos

Ustedes quizá se enojarán, y lo sentiré; pero yo creo que ha llegado

ya la hora de decir la gran verdad; y como esta verdad no puede

decirla ninguno de ustedes, porque todos han pecado, es preciso

que venga á arrojar la primera piedra alguien que ni sea escritor, ni

lo haya sido, ni pueda llegar á serlo nunca: ¿y qué más da que ese

alguien sea yo ó cualquier otro tan pobre de facultades y

esperanzas como mi oscura persona?

Y esta verdad, que todos ustedes tienen en el pecho, pero que

nadie se atreve á manifestar, es la siguiente:

“La anarquía que impera en el campo de la literatura valenciana es

absurda, incomprensible y sin precedentes en ninguna literatura del

mundo.”

En efecto: que una lengua escrita que tiene á su servicio notables

escritores en todos los ramos, posea dos gramáticas completamente

diferentes, con dos ortografías absolutamente diversas y en

completo desacuerdo en la analogía, en la sintaxis y hasta en la

prosodia; es tan raro, tan anormal, que basta el indicarlo para que

por sí sola salte á la vista la gravedad de tal desorden.

Y no es esto lo peor; fueran al menos dos gramáticas, dos escuelas

bien definidas las que se disputaran el cultivo de nuestra hermosa

lengua; pero es lo grave del caso que entre las dos que pudiéramos

llamar escuelas extremas, hay tal gradación de tonos, tal cúmulo

de hibridaciones, que creemos imposible el llegar á clasificarlas y

hasta el poner medianamente en orden para su estudio las mil y mil

anomalías y contradicciones que el más lego puede descubrir, por

poco que al estudio de nuestra moderna literatura se dedique.

Pero es aún más anómalo y más raro que cuanto acabamos de decir,

que no hay, entre cuantos al cultivo de nuestra lengua se dedican,

partidarios de esta ó de la otra escuela; no hay realmente

defensores ó impugnadores entusiastas de esta ó la otra gramática

(por más que no dejen de publicarse alguna vez alusiones á este

asunto, casi siempre en estilo festivo); no hay personalidades que

pública y decididamente militen en este ó en el otro campo; todos,

grandes y chicos, maestros y principiantes, verdaderos literatos y

aficionados más ó menos felices en sus excursiones al Parnaso,

todos usan por igual uno y otro sistema, y todos por igual

contribuyen á que se perpetúe la anarquía y se vea cada día más

lejano su remedio.

Sólo puede marcarse de algún modo la separación de campos en el

terreno de los géneros literarios.

Si llamamos á las dos escuelas que se disputan el dominio de

nuestra literatura, á la una _castellana_ y á la otra _catalana_ (y

conste que no nos parecen apropiados estos apelativos; pero,

puesto que hay que darles algún nombre para entendernos,

creemos que éstos pueden servir perfectamente, pues dan una idea

bastante clara de la tendencia respectiva de ellas), podemos decir

que están con la primera el género dramático y el periodismo

festivo (único que tiene vida en nuestra literatura, á pesar de

generosos, pero desgraciados esfuerzos del periodismo serio), y con

la segunda el género lírico en sus diversas manifestaciones, y la

historia representada por algunas memorias, biografías, etc., que

apenas si logran salir de la sombra protectora con que las cobija Lo

Rat-Penat. De modo que la primera, es el ropaje con que se viste la

literatura valenciana para mostrarse al común de los mortales,

quedando la segunda reducida á una especie de lenguaje sagrado,

como el de los antiguos sacerdotes egipcios, asequible únicamente

á los iniciados.Y tanto es esto así, que dramas premiados en los

Juegos Florales del Rat-Penat, para llegar á la imprenta ó al teatro,

han tenido que ser _traducidos_ al valenciano moderno; es decir,

ingresar en lo que antes hemos llamado escuela castellana.

¿Y hasta cuándo ha de continuar este estado de cosas? ¿Es que nos

hemos de cruzar de brazos todos los valencianos, y dejar que tal

embrollo siga en progresión ascendente, hasta que la filología,

impotente ya para desenmarañarlo, borre nuestra lengua del

catálogo de las cultas y escritas? ¿Es que no hemos de intentar

siquiera remediar en lo posible tamaño desafuero?...

Puesto que, para curar cualquier dolencia, lo primero es conocerla,

pasemos á indicar someramente los puntos más salientes de la

cuestión.

Vamos á ocuparnos casi exclusivamente de la ortografía, pues como

las otras partes de la gramática están sujetas á más variantes,

según la época y la comarca, creemos que para tratarlas con algún

fruto, se necesita más espacio, más estudio y más experiencia.

Es indudable que hasta el presente siglo se ha escrito el valenciano

con su ortografía propia; es decir, con la antigua ortografía

lemosina, más ó menos pura y perfecta, según los tiempos y según

la ilustración y aficiones de cada escritor; y es asimismo indudable

que en la actualidad nos encontramos con dos ortografías

completamente distintas, á disposición del que quiere escribir en

valenciano, dos ortografías igualmente legales, igualmente

respetadas, y que por igual ponen en un apuro al novel escritor,

pues ambas han llegado ya á tener tantas y tan diferentes

autoridades, que se puede decir aquí con la mayor propiedad del

mundo (y perdonen ustedes la irreverencia), que _cada maestrito

tiene su librito_.

¿Quién es el responsable de esa innovación? ¿Bonilla y Baldoví, ó

alguien anterior á ellos? No lo sabemos, ni nos importa; pero el caso

es que se hizo, que fué aceptada y continuada por escritores de

indudable mérito, y que hoy es un hecho consumado.

En la escuela que hemos llamado catalana, pueden marcarse

perfectamente tres agrupaciones: los _arcaístas_, los _catalanistas

propiamente dichos_ y los _neo-lemosines_. Llamamos _arcaístas_

á los que pretenden escribir hoy el valenciano como se escribía en

el siglo XV. Quien no conozca bien nuestra moderna literatura,

creerá que exageramos; pues no hay hoy en Castilla quien se atreva

á escribir como Juan de Mena ó el Marqués de Santillana; y sin

embargo, nada hay más cierto que lo dicho: en todas las reacciones

como en todas las revoluciones, hay espíritus fuertes, que llevados

de su actividad y de su amor al ideal, traspasan sin notarlo, y á

veces hasta á pesar suyo, los límites que la prudente evolución de

los tiempos y de las ideas debiera marcarles; por eso, pues, entre

nosotros hay quien llena sus escritos de arcaísmos, y no por

ignorancia ó descuido, sino á ciencia cierta y convencido de que así

contribuye mejor al renacimiento de nuestra lengua.

No es difícil encontrar en escritos de hoy _chor, quadro, quento,

llunyadá, venerabil, realme, regina, inimich, palpebra, puix, car_

(porque), _sua_ (seua), _null, bastir, fonch_ (del verbo ser),

_trametre, embaumar_ (¿galicismo?), los numerales _oncecents,

dotcecents_, etc., y otros mil cuya repetición y elección

intencionadas prueban la verdad de nuestro aserto.

De los que llamamos _catalanistas propiamente dichos_, podíamos

muy bien no ocuparnos en este artículo; aunque se les llama

escritores valencianos, se rigen por los diccionarios, gramáticas y

modelos catalanes, y no cambian _jorn, aucell, papallona, dintre,

altre, surtir, aixecar, ajáurer_, etc., etc., por _día, pardal,

paloma, dins, atre, eixir, alçar, y gitar_... aunque los emplumen.

Algunos de éstos creen (y lo dicen francamente) que la literatura

valenciana y la catalana deben ser una sola.

Y llamamos finalmente _neo-lemosines_, á los que siguiendo la

antigua gramática lemosina, prestan no obstante cierta

conformidad á las innovaciones filológicas de nuestro pueblo, si

bien procurando acomodarlas á las reglas y preceptos gramaticales.

Si los pocos (aunque buenos generalmente) que forman este grupo,

lograran ponerse de acuerdo, pues no lo están en absoluto, y se

dedicaran al oficio de catequista, tal vez en poco tiempo pudieran

hacer más de lo que ellos mismos creen, sirviendo de centro

(puesto que ocupan el término medio) al que pudieran converger

los grupos extremos, dejando cada uno en aras del amor patrio, la

impedimenta de rutinas y escepticismos que no les dejan acercarse

mutuamente.

Y vamos ya á entrar en la parte más lastimosa de este asunto; es

decir, vamos á tratar de lo que llamamos escuela castellana.

Pertenecen á esta escuela como antes hemos dicho, todas las obras

dramáticas y la prensa periódica, y pretenden sus adeptos escribir

el valenciano “tal còm se parla en lo día” Empezaron por suprimir

la _tj_ y la _g_ valencianas, poniendo en su lugar la _ch_

castellana, y escribieron _michana, llech, ròch_: suprimieron la _h_

final, y escribieron _Vic, pòc, puc_: cambiaron la _ç_ y la _c_ por la

_s_, y la _ny_ por la _ñ_, como en _donsaina, resar, onse, añ, caña,

señal_, y no han sustituido la _v_ con la _b_, escribiendo _Balensia

y Bisent_... porque á nadie sin duda se le ha ocurrido que es una

inconsecuencia y una falta de lógica el no hacerlo así. Y hubieran

parado aquí sus innovaciones; pero como en el orden intelectual lo

mismo que en el físico, no siempre, dado el primer impulso, es fácil

detener el movimiento, donde y como se quiere, tanto se

empeñaron en hablar como el pueblo, que han llegado á hablar

como el populacho ábrase, en prueba de esto, cualquier comedia ó

periódico valenciano, y no tardarán en encontrarse voces como

_sènsia, ascomensar, anteniment_, etc., etc., crímenes

gramaticales como _t’anunsiat, m’arrimat, s’en anem, se quedem,

s’ham acalorat_, etc., y sobre todo barbarismos ortográficos, como

_diro, fero_, en vez de _dirho, ferho_; _madonat, sa dit_, por

_m’ha donat, s’ha dit_; _nou fa ó n’ou fa_ por _no ho fa_ (ó _no hu

fa_ si se quiere); _da tres pesetes_ por _d’á tres pesetes_, y otros

mil, que hacen formar muy pobre idea de quien los usa...

Francamente, señores, eso no es escribir como se habla; eso es

simplemente escribir mal.

¿Hay alguien que, hablando en castellano, no diga, por ejemplo:

“Dile _questa_ noche _menteraré_, si no _lolvido_?”¿Y habrá

alguien que se estime, que lo escriba de ese modo? ¿Pues por qué al

escribir en valenciano todos se creen autorizados para hacer lo que

les dé la gana? ¿Es que aun cuando no haya gramáticas escritas, no

hay en todo hombre medianamente ilustrado una que podríamos

llamar gramática intuitiva, hija del sentido común y del buen gusto

cultivado?

Urge, pues, en gran manera poner remedio á este caos, si no

queremos exponernos á que por su duración llegue á naturalizarse

entre nosotros, y acabemos por estar á él tan acostumbrados, que

nos parezca por último la cosa más natural del mundo.

¿Y cuál es ese remedio? se dirá: en nuestra opinión es sencillo.

Convóquese por quien tenga autoridad para ello, sea Lo Rat-Penat,

ó la Sociedad de Amigos del País, ó el Ateneo, ó los directores de la

prensa local, ó quien sea, á un gran congreso de valencianistas,

donde tengan cabida todas las escuelas y todas las opiniones:

puesto que afortunadamente estas cuestiones no han llegado

todavía á acalorar los ánimos, acudan allí todos guiados por el amor

á la patria y á las letras, y convéngase entre todos en hacer de ese

congreso una especie de Concilio ecuménico que defina el dogma

de nuestra literatura.

Y entre otras soluciones que ese congreso podría dar al conflicto, se

nos ocurren las dos siguientes:

1ª. Hermanar las tradiciones con las necesidades de la época; es

decir, admitir como buenas y legítimamente valencianas ciertas

frases y voces castellanas que es ya muy difícil si no imposible

desterrarlas de nuestra lengua; por ejemplo: _adiós, palacio, labio,

entonces, pues, después, hasta, quiçá, elevar, loco, limosna,

abrigo, obispo, cepillo, pendiente, plano, plantilla, terremoto,

cuna_, y otras muchas que sería imposible detallar, y transigir con

la sintaxis castellana que se ha enseñoreado ya casi en absoluto de

nuestra lengua; pero conservar nuestra ortografía propia, y

valencianizar en lo posible cuantas voces admitamos de otros

idiomas. A esto se nos objetará por los amantes de lo antiguo que

es mucha evolución esa, para hecha de un solo golpe; y nos dirán

los innovadores que justamente en la ortografía y en la pureza de

dicción, está la dificultad para el pueblo.

Contestaremos á los primeros, que dado el continuo progreso y la

natural evolución de las lenguas, no sería para la nuestra tan

grande la concesión que le haríamos, pues hace en realidad siglos

que no se le ha reconocido oficialmente innovación alguna; y á los

segundos nos limitaremos á recordarles lo que dijo nuestro inmortal

Iriarte:

Sepa quien para el público trabaja

Que tal vez á la plebe culpa en vano,

Pues si en dándole paja, come paja,

Siempre que le dan grano, come grano.

2ª. Aceptar los hechos consumados y formar dos gramáticas

diferentes: la una castiza, erudita, que puede ser la catalana (y nos

ahorramos el trabajo de hacer una nueva, que al cabo ha de ser

casi igual á ésta), con la que podamos ayudar en la medida de

nuestras fuerzas al renacimiento lemosín y recordar nuestras

antiguas glorias literarias; y otra valenciana popular, transigiendo

con la _ch_, la _s_ y la _ñ_, pero creando un verdadero cuerpo de

doctrina con reglas fijas y precisas, que hagan imposibles los

resbalones que continuamente damos cuantos nos proponemos

escribir algo en nuestra moderna lengua, y unifique, legalizándolas,

las tendencias de una escuela que tal vez representa la

manifestación de verdaderas necesidades de la época.

Ya nos parece estar oyendo á algunos puristas, que exclamarán:

“No, eso jamás; transigir con esa innovación sería un crimen y una

bajeza, sería doblegarse ante un cisma, ante una herejía: _non

possumus_.” ¿Y qué le hemos de hacer, señores? podemos

contestarles: el caso es que esa herejía es un hecho consumado, y

aunque no sea ésta ocasión de discutir la teoría de los hechos

consumados, que puede tener tanto de inmoral como de prudente,

con tantos de ellos ha transigido ya la humanidad, en todos los

terrenos, que aunque haya una transacción más, ¿qué importa al

mundo?

En resumidas cuentas: de un modo ó de otro, con esta ó aquella

solución, creemos que lo verdaderamente preciso, lo urgente, lo

inexcusable es hacer algo; pero algo que sea pronto, rápido y de

fácil ejecución.

Si así lo hiciereis, Dios os lo premie, y si no, os lo demande.

LES ORFENETES (40)

_________

Hia chunt á Peñagolosa

un poblet qu’es un pomell,

mes tan alt, qu’anar á ell,

es tarea mol penosa;

y es per sèrt cosa enfadosa

qu’estiga tan apartat,

pues tant el Sèl l’ha dotat

de llum, perfums y armoníes,

que més qu’un chardí d’huríes

es un Eden encantat.

Rodechat d’altes montañes

ocupa un vall delisiós

qu’alegra el pas rumorós

d’un rihuet bordat de cañes;

chagant de formes estrañes

recolsat en la pendent,

té’l cap en un prominent

castell de pardes almenes

y els pèus entre les arenes

del marmolador torrent.

En tot ahont la vista alcansa

no se sap qué admirar més,

tan presiós y máchic es

lo que’s veu en lluntanansa;

cuan la primavera avansa

fa allí el rosiñol son niu,

y avans d’arribar l’estíu

el baladre y la chinesta

visten d’españòla festa

monts y fòyes, camps y riu.

Y baix d’un sèl transparent

més blau qu’els ulls d’una fada

brilla’l vèrt de la enramada

còm esmeralda d’Orient,

y en son perfumat ambient

del día als primers albors

s’endevinen els rumors

d’un ball de silfos y huríes

al sò de les melodíes

de mil pardalets cantors.

Tot es gran, tot admirable

d’aquell vall hasta el confí,

tot ell es etèrn festí

de riquesa inapresiable;

pródiga é inagotable,

còm riu d’amor desbordat,

á mans plenes l’ha dotat

la mare Naturalesa;

no’s pòt donar més bellesa

chunt á més fertilitat...

Mes ¡ay! també’l vall aquell,

ric en perfums y cambiants,

entre tantes flòrs brillants

té la ortiga y el donsell:

be hu demòstra un fet qu’en ell

susuí mol pòc temps fa,

y com sé qu’escrit no está

y es mol digne de memòria,

contarvos vullc tal historia;

escoltéu lo que pasá.

_____

Es el mes de Novembre, s’acaba el día;

El sòl sos últims besos al vall envía

Desde les ròches crestes del Espadá,

Y allá llunt en les plaches que’l Millars baña

Semblen les pardes bòyres fosca montaña

Que ses faldes sombroses estenent va.

El rat penat comensa la revolada,

El cuquello se queixa dins la enramada

Y el crit sec y metálic del grill se sent,

Mentres per l’espay ample la llum s’amaga,

El crepúscul ses ròches tintes apaga

Y el seu estrellat manto la nit estén.

Vènus, la blanca Vènus, cándida estrella

Que no sé per qué encara du’l nòm d’aquella

Falsa deitat pagana d’impur amor,

Còm per mil fils de plata del sèl penchada

Pareix sagrada llantia qu’enchoyellada

Davant l’etèrn sagrari posá’l Criador.

En direcsió del pòble s’òu la campana

Qu’en llengua misteriosa descáns demana

Pera’ls que del camp tornen buscant la llar;

Y pòc á pòc les sombres van escampantse,

Veus y llums y ruidos van apagantse,

Ya de la nit l’impèri va á comensar.

Desert al fi tot queda; cansats del día,

Al llit á vells y chovens la sòn els guía

Y hasta el gos s’acurruca y el gall s’adòrm;

Tot es sombra y silensi per monts y plana,

Tot en fret alé ho chèla la tramontana,

La vida está suspesa, Natura dòrm...

Pero no, allá en la sombra hia algún mistèri;

Pel camí que del pòble du al sementèri

Dos formes silensioses van avansant:

Pòc después, cuan la lluna les ilumina,

Se veu que la parella que allá camina

Son dos pòvres chiquetes que van plorant:

Una d’elles demòstra la etat dichosa

En que sent nena encara pura y hermosa

A ser dòna’s comensa ya moralment,

Y encara qu’es tan chove, ya en sa mirada

Se veu entre tristeses la llum sagrada

Que l’espirit destella cuan pensa y sent.

L’atra ¡pòvra criatura!... es tan chiqueta

Que de mare ha de ferli sa chermaneta

Y al bras la pòrta á ratos pa descansar:

Y així pel camí avansen abrasadetes

Tremolant y en silènsi les orfenetes

En busca de sa mare qu’allí ha de estar.

Del sementeri arriben chunt á la pòrta;

Be está dins sa mareta, mes ¡ay! es mòrta

Y no pòt pera obrirlos deixar son llit:

-_¡Mare, mare!_- la nena chiqueta crida,

-_¡Mare!_- en veu baixa l’atra diu aflichida,

Y _¡Mare!_ respòn l’èco tornant el crit.

En el brancal s’asenta, trista, abatuda,

La machor, y en sos brasos la més menuda

Per el fret aterida plorant está;

Y diu á sa chermana: -_Tinc fam, Marieta_;

_Vullc pa..._ -Y en insistènsia, còm á chiqueta,

Repetís sense tregua: -_Vullc pa; vullc pa..._

Sa chermana la mira desconsolada,

La besa cariñosa, y en plòr bañada

Els ulls á tèrra baixa, sombríu el front;

Después alsa la vista que vagarosa

L’ample espay examina còm anhelosa

Y aixina á la chiqueta plorant respòn:

-¡Que tens fam!... Ni pensarho voldría:

¡Que vòls pa, nena meua, has cridat!...

¿Còm donarten un mòs yo podría

Si huí en tot el día

Ningú mos n’ha dat?...

¿Còm vols, filla, que puga ser fòrta

Ta chermana, si nena còm tu es?

¿Qué’t daré si captant casi mòrta

Vach de pòrta en pòrta

Y no’m donen res?...

Per no tindre treball, á la guèrra

Nòstre pare en mal hòra va anar,

La desgrasia’l tragué d’esta sèrra

Y allá en atra tèrra

Morí de pesar.

Pòc después la mareta angustiada

Treballant perque ens vea patir,

La salut malgastá, y agobiada,

Vida tan cansada

No pugué sufrir...

Y al quedarmos les dos asoletes

Sense pares, cariño ni llar,

Aus caigudes del niu, sense aletes,

Dèbils y chiquetes

¿Qué havem d’esperar?...

Així diu entre besos á la chiqueta;

Contra’l pit, consolantla, trista l’apreta

Y li fa, pa dormirla, llit del seu bras:

Después... chuntant les cares en plòr bañades,

Queden les orfenetes allí arrimades

Silensioses y unides en fòrt abrás.

_____

Comensa á aclarir el día

y aváns d’eixir per Orient

el sòl, al alt firmament

sos primers rayos envía;

l’alta bòveda sombría

plega el seu estrellat vèl,

y cuan ya’l darrer estèl

en l’horisont se desfuma,

deixa el sòl son llit d’espuma

y òmpli de llum terra y sèl.

Ferits per l’astre brillant

els cristals de la rosada

convertisen la enramada

en palasio de diamant:

al seu bes vivificant

en tèrra y sèl tot revíu,

deixen les aus el seu niu

poblant l’aire d’armoníes

y entre llum, cants y alegríes

tot despèrta, tot sonríu.

¡Sòls les nenes desdichades

al nòu día no sonrihuen,

ni despèrten, ni revihuen

al ser per el sòl besades:

pues èrtes, blanques, chelades,

còm grupo de mármol fet,

sentades chunt la paret

dolsament abrasadetes

están les dos orfenetes

mòrtes de fam y de fret!...

_____________________

(1) Publicóse con el título de “¿Quousque tandem...” en el _Almanaque de

Las Provincias_ de 1887, y lo transcribo al final de este libro para no

repetir algo de lo que allí se decía.

(2) Necesita ser tan _de uno solo_ la misión de arrojar la primera piedra en

este asunto, que el lector prudente comprenderá y disculpará sin duda la

continua é inmodesta exhibición de mi humilde personalidad en este

libro.

(3) No es esto decir que siempre que lo lleva sea abierta la _e_.

(4) Y ya que se nos presenta la ocasión, queremos decir que en esto

solemos ser los valencianos tan extremados como en otras muchas cosas:

limitándonos á asuntos públicos que á todos atañen por igual, pues no nos

gusta personalizar, diremos que lo mismo nos acreditamos de descuidados

al escribir el nombre de las calles de _Embou, Empardo_, etc. (donde no

hay quien vea los apellidos _Bou y Pardo_, precedidos del tratamiento

_En_ que equivale á los modernos _Don ó Señor_), que nos pasamos de...

sabios al hablar del _Tros-alt_: aun suponiendo que esta sea la verdadera

etimología de la palabra _Tosal_ -lo cual nos guardaremos mucho de

asegurar,- debíamos cambiar, aplicando el mismo procedimiento, las

palabras _portal, finestral y varal_ por _portaalta, finestra-alta y vara-

alta_: hasta en castellano debía hacerse lo mismo con ventanal, portal,

etcétera. Conviene mucho estudiar las etimologías; pero... no tan calvo

que se le vean los sesos.

(5) Véase lo que del apóstrofo decimos en la Ortografía.

(6) No debe confundírseles con los en _alt_.

(7) Algunos dicen _lis_; no nos parece propio.

(8) Algunos dicen _lis_; no nos parece propio.

(9) Alguien objetará que también se dice _mosatros_ en vez de _nosotros_;

pero nótese que mientras más de la mitad del reino pronuncia

_nosotros_, apenas hay en todo él quien diga _nos_.

(10) Respecto al mal uso de estos pronombres véase lo que decimos en la

sintaxis al tratar del solecismo.

(11) Como hemos dicho en los preliminares al tratar de la letra _V_, en

Cataluña y en las comarcas valencianas donde esta letra se pronuncia, se

dice _haver_ y no _haber_; adviértase, además, que en francés se escribe

_avoir_ y en italiano _avere_.

(12) Faltando por primera y única vez á nuestro propósito de no hacer la

menor reforma en la ortografía que llamamos popular de nuestra lengua,

cambiamos en _s_ la _x_ que los innovadores conservan en los presentes

de esta conjugación; puesto que el objeto de la nueva ortografía es

facilitar la lectura, creemos que es más fácil leer _patisc, patises, patís_,

escrito con _s_ que con _x_: nos anima, al hacer esta innovación, el ver

que los italianos escriben _influisco, offerisco_, etc. Hablaremos de esto

en la ortografía al tratar de la _x_.

(13) En estos verbos, como en los demás que siguen, anotamos únicamente

las personas en que tienen irregularidad: en todas las demás se conjugan

con formas regulares.

(14) Los verbos _ser y estar_ son hoy en valenciano completamente

distintos y tiene cada uno de ellos su significación propia como en

castellano, sin que en ningún caso puedan confundirse; antes se usaba en

ciertos casos el primero en sustitución del segundo como en Cataluña, y

esto no debe ser muy antiguo, puesto que aun son muchos los valencianos

que al preguntarles por ejemplo: _¿Y ton pare?_, responden: -_Es al hòrt:

¿Y les tehues chermanes?_ _Son á misa_.

(15) Véase lo dicho al hablar del verbo _haver_.

(16) Este verbo no debe tener imperativo, pero por incidencias de la frase

suele formarse algunas veces.

(17) Volveremos á ocuparnos de esto en la Ortografía.

(18) Debe ser muy reciente esta modificación, pues muchas personas de

edad avanzada siguen usando aquella desinencia.

(19) En ciertas frases, principalmente en las interrogativas y dubitativas,

este adverbio más bien equivale á _algo_ que á _nada_; v. gr.: _¿Be saps

res d’alló? ¿Sabes algo de aquello?_

(20) No estará de más hacer notar aquí que las interjecciones castellanas

_¡re Dios! ¡vive Dios! y ¡voto a Dios!_ que no es raro verlas en libros

impresos, suenan tan mal al ser traducidas al valenciano, que sólo las

usan comunmente los que se hallan á muy bajo nivel moral.

(21) No queremos dejar sin defensa inmediata á los valencianos de la

capital: puede, sin gran esfuerzo, comprenderse que las formas abusivas

_anemsen, aneusen_, hayan sido en un principio contracciones de las

legítimas _anem ens en, aneu us en_, cuando los pronombres _ens y us_

se empleaban; aun hoy, que están en completo desuso, podría admitirse

quizá tal contracción en las formas antedichas y hasta en algunas más

violentas, siempre que la frase lleve la partícula _en_; verbigracia:

_¿be’ns en entrem?, no us en eixíu_, que suprimidas la _n_ y la _u_ de los

pronombres, resultan: _¿be’s en entrem?, no’s en eixíu_; pero de esto á

decir _se parlem ó se quedéu_, va una distancia inmensa: creemos, por lo

tanto, que deben proscribirse estas formas, aun en los casos dudosos,

para evitar abusos.

(22) Una observación: hay pueblos donde los finales en _ts_ se suavizan

tanto, que suenan como _ch_ suave: tots iguals, lo leen _to-chiguals_.

(23) _Nota bene_: aquí, es decir, en la _ny_ en medio de dicción, no pone

_etcétera_ Carlos Ros.

(24) Si la misión de las bellas letras, y en especial la de la poesía, es hablar

al corazón más bien que á la cabeza, es indudable, que un escrito, por

muy bueno é inspirado que sea, no producirá emoción en el lector, sino

en tanto en cuanto esté redactado en el lenguaje en que éste expresa

ordinariamente sus sentimientos y pasiones, pues las explosiones del

afecto no admiten la previa traducción individual á que puede sujetarse

la adquisición de ideas científicas: si cualquier amante del saber puede

indudablemente estudiar los más abstrusos problemas científicos en un

idioma extranjero que comprenda medianamente, nadie, por muy

sensible que sea, llegará á sentir verdadera emoción estética, leyendo de

amores en una lengua que no es la que habla con su madre, con su novia,

con sus hermanos ó con sus hijos. En Valencia, las clases ilustradas

_sienten en castellano_ porque ése es hace ya mucho tiempo su lenguaje

doméstico; pero las clases populares quedan ineducadas literariamente

en el terreno del sentimiento, porque aquí, las obras que hablan al alma

se escriben en castellano ó en catalán (que no otra cosa es el lemosín

literario), lenguas ambas que no llegan al corazón del pueblo, sino

pasando antes por el cerebro para ser analizadas y traducidas; y cuenta

que al decir _pueblo_, nos referimos á muchos de los que se sientan en

los bancos de la Universidad, Seminario y demás escuelas superiores. Es

preciso por lo tanto, que en bien de la educación de nuestro pueblo cese

la anomalía de que sólo se escriban en lenguaje familiar las obras

satíricas y festivas, hasta el punto de que ha llegado á hacerse general, la

creencia de que el valenciano no sirve para otra cosa: como ensayo para

que lleguemos á demostrar lo contrario, pensaba publicar en este libro

algunas de las más sentidas composiciones de nuestros mejores poetas,

como _La barraca ó Lo rosari de laviuda_, de Llorente, y _L’albat_, de

Llombart, previamente _traducidas_ por mí; pero no me he atrevido á

poner mi mano pecadora en la obra de los maestros: sin embargo, al

menos para abrir el camino á los demás, he _traducido_ una poesía mía,

_Les orfenetes_, premiada en los _Juegos Florales_, y la inserto al final

del libro: el lector perderá, pero el argumento puede ganar en fuerza,

porque si ésta agradara, ¿cuánto más gustarían las otras?

(25) Véanse los _Preliminares_ ó estudio del alfabeto valenciano.

(26) El Sr. Estorch, en su _Gramática de la Lengua Catalana_, dice que

deben escribirse con _b_ los pretéritos imperfectos y el verbo _haver_,

pero añade en una nota que “los antiguos los escribían constantemente

con _v_” esta nota deja su precepto reducido á una simple opinión

personal muy discutible al oponerse á reglas consagradas por el uso.

Gramáticas más modernas que la de Estorch escriben _haver y amava_,

sin discutir siquiera el uso de la _v_. (Veáse la _Gramática_ de los señores

Bofarull y Blanch y los _Estudios de Lengua Catalana_ del Dr. Milá y

Fontanals).

(27) Damos estos adverbios como derivados de _unde, ibi_: no debemos

entrar en disquisiciones etimológicas en un libro destinado al pueblo.

(28) Con facilidad se puede comprender que la _i_ de _rabia_ es tan

consonante como la _l_ ó la _r_ de _dobla y abre_.

(29) Para la _i_ seguida de _x_, véase esta letra más adelante.

(30) La sílaba _yu_ sólo la usamos en palabras extrañas á nuestra lengua;

como _yute, gayuba_.

(31) Creemos, sin embargo, que nada se perdería con que lo hiciéramos así

cuantos nos hemos criado en las comarcas en donde se pronuncian las tres

consonantes suaves, _ch, s y v_, pues es una lástima que se pierdan estas

letras que tal dulzura dan á nuestra lengua.

(32) Obras completas del Dr. D. Manuel Milá y Fontanals, coleccionadas por

el Dr. D. Marcelino Menéndez y Pelayo.- Tomo III.

(33) Nótese que esto mismo ocurre en la transformación de _Setabis_ en

_Xátiva_, _syrupus_ en _xaròp_, _syringa_ en _xeringa_.

(34) Los numerales _six, dix_, se pronuncian _sis, dis_.

(35) Véase lo dicho en la pág. 47.

(36) Véase éstos más adelante, al final del presente artículo.

(37) La traducción valenciana de _mujer_ es _dóna_; _muller_ en realidad

significa _esposa_: son palabras equivalentes á las italianas _donna y

moglie_.

(38) No se olvide que en todo este estudio hablamos siempre de voces de

origen latino.

(39) Véase la primera nota del Prólogo (1).

(40) Véase la nota de la pág. 138 (24).

Apuntes para una Gramática Valenciana Popular · 第 39 / 39 题