Todo es poco para tí,

A cuya luz peregrina

Se rinde el mayor farol;

Y así temo, porque arguyo

Que es darle al sol lo que es suyo,

Darle diamantes al sol.

Aqueste un Cupido es,

De sus flechas guarnecido;

Que áun de diamantes Cupido,

Viene á postrarse á tus piés.

Esta una sarta de perlas,

De quien duda quien ignora

Que las llorara el aurora,

Si tú habias de cogerlas.

Esta es un águila bella,

Del color de mi esperanza;

Que sólo un águila alcanza

Ver el sol que mira ella.

Un clavo para el tocado

Es este hermoso rubí,

Que ya no me sirve á mí,

Pues mi fortuna ha parado.

Estas memorias... Mas no

Las tomes; que en tales glorias,

Quiero que tengas memorias

Tú, sin traértelas yo.

D.ª CLAR.

Las arras, Tuzaní, aceto,

Y á tu amor agradecida,

Traerlas toda mi vida

En tu nombre te prometo.

D.ª ISAB.

Y yo os doy el parabien

De aqueste lazo inmortal,

(_Ap._ Que ha de ser para mi mal.)

MALEC.

Ea, pues, las manos den

Albricias al alma.

D. ÁLV.

Puesto

A tus piés estoy.

D.ª CLAR.

Los brazos

Conformen eternos lazos.

LOS DOS.

Yo soy feliz...

_(Al darse las manos, tocan cajas dentro.)_

TODOS.

Mas ¿qué es esto?

MALEC.

Cajas españolas son

Las que atruenan estos riscos,

Que no tambores moriscos.

D. ÁLV.

¿Quién vió mayor confusion?

VÁLOR.

Cese la boda, hasta ver

Qué novedad causa ha sido...

D. ÁLV.

¿Ya, señor, no lo has sabido?

¿Qué más novedad que ser

Dichoso yo? Pues el sol

Mira apénas mi ventura,

Cuando eclipsan su luz pura

Las armas del español.

_(Vuelven á tocar.)_

ESCENA VII.

ALCUZCUZ, _con unas alforjas al hombro_.--DICHOS.

ALCUZC.

¡Gracias á Mahoma y Alá,

Que á tus piés haber llegado!

D. ÁLV.

Alcuzcuz, ¿dónde has estado?

ALCUZC.

Ya todos estar acá.

VÁLOR.

¿Qué te ha sucedido?

ALCUZC.

Yo

Hoy de posta estar, é aposta

Liego aquí, aunque por la posta,

Quien por detras me cogió,

Lievóme con otros dos

A un Don Juan, que ahora es venido;

E crestianilio fingido,

Decirle que crêr en Dios.

No me dió muerte; cativo

Ser del soldado crestiano,

Que no se labará en vano:

A éste apénas le apercibo

Que senda saber por donde

Poder la Alpojarra entrar,

Cuando la querer mirar.

De camaradas se esconde,

E aquesta forja me dando

Donde venir su comida,

Por una parte escondida,

Entrar los dos camenando.

Apénas solo le ver,

Cuando, sin que seguir pueda,

Füí por monte, é se queda

Sin cativo é sin comer;

Porque aunque me seguir quiso,

Una trompa que salir

De moros, le hacer huir:

E yo venir con aviso

De que ya muy cerca dejo

Don Juan de Andustria en campaña,

A quien decir que acompaña

El gran marqués de Mondejo

Con el marqués de Luzbel,

El que fremáticos doma,

Don Lope Figura-roma,

Y Sancho Débil con él:

Todos hoy á la Alpojarra

Venir contra tí.

VÁLOR.

No digas

Más, porque á cólera obligas

Mi altivez siempre bizarra.

D.ª ISAB.

Ya desde esa excelsa cumbre

Donde tropezando el sol,

O teme ajar su arrebol

O teme apagar su lumbre,

Ni bien ni mal se divisan

Entre várias confusiones

Los armados escuadrones

Que nuestros términos pisan.

D.ª CLAR.

Grande gente ha conducido

Granada á aquesta faccion.

VÁLOR.

Pocos muchos mundos son,

Si á vencerme á mí han venido,

Aunque fuera el que sujeta

Ese hermoso laberinto,

Como hijo de Cárlos Quinto,

Hijo del quinto planeta;

Porque aunque estos horizontes

Cubran de marciales señas,

Serán su pira estas peñas,

Serán su tumba estos montes.

Y pues se viene acercando

Ya la ocasion, advertidos,

No ya desapercibidos

Nos hallen, sino esperando

Todo su poder; y así,

Su puesto ocupe cualquiera.

Malec se vaya á Galera,

Vaya á Gavia Tuzaní,

Que yo en Berja me estaré,

Y á quien Alá deparare

La suerte, que Alá le ampare,

Pues suya la causa fué.

Id á Gavia; que la gloria

Que hoy es de amor interes,

Celebrarémos despues

Que quedemos con victoria.

_(Vanse Don Fernando Válor, Doña Isabel, Malec, moriscos y músicos.)_

ESCENA VIII.

DON ÁLVARO, DOÑA CLARA; ALCUZCUZ Y BEATRIZ, _retirados_.

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ «No es menester que digais

Cúyas sois, mis alegrías...»

D. ÁLV.

_(Para sí.)_ «Qué bien se ve que sois mias

En lo poco que durais.»

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ Alegrías mal logradas,

Antes muertas que nacidas...

D. ÁLV.

_(Para sí.)_ Rosas sin tiempo cogidas,

Flores sin sazon cortadas...

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ Si rendidas, si postradas

A un ligero soplo estais...

D. ÁLV.

_(Para sí.)_ No digais que el bien gozais...

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ Pues siendo para perder,

Que sintais es menester...

D. ÁLV.

_(Para sí.)_ _No es menester que digais._

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ Alegrías de un perdido,

Aborto sois de un cuidado,

Puesto que habeis espirado

Primero que habeis nacido.

Si acaso, si yerro ha sido

Hallarme vuestras porfías

Por otra, no esteis baldías

Conmigo un rato pequeño:

Dejadme, y buscad el dueño

_Cúyas sois, mis alegrías_.

D. ÁLV.

_(Para sí.)_ Por gran maravilla os toca,

Dichas: luego bien moristeis;

Que si maravillas fuisteis,

Fuerza fué vivir tan poco.

De contento estuve loco,

Y ya de melancolías:

¡Qué bien, qué bien, alegrías,

Se ve que sois de otro á quien

Buscais! Y ¡ay, penas, qué bien,

_Qué bien se ve que sois mias!_

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ Aunque si ser pretendeis

Alegrías, bien hicisteis...

D. ÁLV.

_(Para sí.)_ Pues que dos veces lo fuisteis,

En una que os deshaceis.

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ Dos veces desde hoy sereis

Venturosas.

LOS DOS.

_(Para sí.)_ Lo mostrais

En la prisa con que os vais

Cuando á mi alivio acudís...

D. ÁLV.

_(Para sí.)_ En lo tarde que venís...

D.ª CLAR.

_(Para sí.)_ _En lo poco que durais._

D. ÁLV.

Hablando estaba conmigo

A solas, porque no sé

Si en tantas penas podré

Hablar, Maleca, contigo.

Cuando era mi amor testigo

Desta victoriosa palma,

Vuelve á suspenderse en calma;

Y así calla, porque es mengua

Que quiera alzarse la lengua

Con los afectos del alma.

D.ª CLAR.

El hablar es libre accion,

Pues puede un hombre callar;

El oir no, porque ha de estar

Eso en ajena razon;

Y es tanta mi suspension,

Que ocupada del sentir,

No oiré lo que has de decir:

¿Qué mucho en tanto pesar

Que tú no estés para hablar,

Si yo no estoy para oir?

D. ÁLV.

El rey á Gavia me envia,

Tú á Galera vas, y amor,

Luchando con el honor,

Se rinde á su tiranía:

Quédate ahí, esposa mia,

Y piadoso el cielo quiera

Que el cerco que nos espera,

Que el poder que nos agravia,

Me vaya á buscar á Gavia,

Porque te deje en Galera.

D.ª CLAR.

¿De suerte, que no podré

Verte, hasta ver acabada

Esta guerra de Granada?

D. ÁLV.

Sí podrás; que yo vendré

Todas las noches, porqué

Dos leguas que hay en rigor

De allí á Gavia, será error

No volarlas mi deseo.

D.ª CLAR.

Mayores distancias creo

Que sabe medir amor.

Yo en el postigo estaré

Esperándote del muro.

D. ÁLV.

Y yo, dese amor seguro,

Cada noche al muro iré.

Dáme los brazos, en fe. _(Cajas.)_

D.ª CLAR.

Cajas vuelven á tocar.

D. ÁLV.

¡Qué desdicha!

D.ª CLAR.

¡Qué pesar!

D. ÁLV.

¡Qué padecer!

D.ª CLAR.

¡Qué sentir!

¿Esto es amar?

D. ÁLV.

Es morir.

D.ª CLAR.

Pues ¿qué más morir que amar?

_(Vanse los dos.)_

ESCENA IX.

BEATRIZ, ALCUZCUZ.

BEATRIZ.

Alcuzcuz, llégate aquí,

Pues solos hemos quedado.

ALCUZC.

Zarilia, aquese recado

¿Ser al alforja, ó á mí?

BEATRIZ.

¡Que siempre has de estar de gorja,

Aunque todo sea tristeza!

Escúchame.

ALCUZC.

Esa fineza

¿Ser á mí, ó ser al alforja?

BEATRIZ.

A tí es; pero ya que así

Ella mi amor atropella,

Tengo de ver qué hay en ella.

ALCUZC.

Luego ser á elia, é no á mí.

BEATRIZ.

Esto es tocino... y condeno

_(Va sacando lo que dicen los versos.)_

Traerlo tú deste modo.

Este es vino. ¡Ay de mí! Todo

Cuanto traes aquí es veneno.

Yo no lo quiero tocar

Ni ver, Alcuzcuz: advierte

Que puede darte la muerte

Si lo llegas á probar. _(Vase.)_

ESCENA X.

ALCUZCUZ.

¿Todos de voneno llenos

Estar? Sí: ya lo creer,

Pues Zara decir, que ser

Sierpe é saber de vonenos.

Y áun otra razon más clara

Es de que el voneno vió

Zara, que no le probó,

Con ser tan golosa Zara.

El crestianilio sin duda

Matar á Alcuzcuz queria.

¡Ay tan gran beliaquería!

Mahoma librarme pudo,

Porque á Meca le ofrecer

Ir á ver el zancarron. _(Cajas.)_

Mas cerca escochar el són,

Y ya de divisos ver

En trompas el monte lieno.

Seguir quiero al Tozaní.

¿Haber álguien por ahí

Que querer deste voneno? _(Vase.)_

* * * * *

_Cercanías de Galera._

ESCENA XI.

DON JUAN DE AUSTRIA, DON LOPE DE FIGUEROA, DON JUAN DE MENDOZA,

SOLDADOS.

MENDOZA.

Desde aquí se dejan ver

Mejor las señas, al tiempo

Que ya declinando el sol,

Está pendiente del cielo.

Aquella villa que á mano

Derecha, sobre el cimiento

De una dura roca há tantos

Siglos que se está cayendo,

Es Gavia la alta: y aquella

Que tiene á su lado izquierdo,

De quien las torres y riscos

Están siempre compitiendo,

Es Berja; y Galera es esta,

A quien este nombre dieron

O porque su fundacion

Es así, ó ya porque vemos

Que á piélagos de peñascos

Ondas de flores batiendo,

Sujeta al viento, parece

Que se mueve con el viento.

D. JUAN.

Destas dos fuerzas la una

Se ha de sitiar.

D. LOPE.

Pues miremos

Cuál tiene disposicion

Más al propósito nuestro,

Y manos á la labor;

Que piés no están para eso.

D. JUAN.

Aquel morisco rendido

Me traed, y dél sabremos

Si trata verdad ó no

En lo que fuere diciendo.

¿Dónde está Garcés, á quien

Se le dí por prisionero?

MENDOZA.

No le he visto desde entónces.

ESCENA XII.

GARCÉS.--DICHOS.

GARCÉS.

_(Dentro.)_ ¡Ay de mí!

D. JUAN.

Mirad qué es eso.

_(Sale Garcés herido, cayendo.)_

GARCÉS.

Yo soy; que á tus plantas no

Llegara ménos que muerto.

MENDOZA.

Garcés es.

D. JUAN.

¿Qué ha sucedido?

GARCÉS.

Tu Alteza perdone un yerro

Por un aviso.

D. JUAN.

Decid.

GARCÉS.

Aquel morisco, aquel preso

Que me entregaste, te dijo

Que venía con intento

De entregarte el Alpujarra:

Yo, señor, con el deseo

De saber el paso, y ser

El que la entrase el primero

(Que áun la ambicion del honor

No es ambicion de provecho),

Dije que me la enseñara.

Seguíle á solas por esos

Laberintos donde el sol

Aun se pierde por momentos,

Con andarlos cada dia.

Apénas entre dos cerros

Él se vió conmigo, cuando

Por los peñascos subiendo,

Dió voces, y ya á sus voces

O á las que le hurtaba el eco,

Respondieron unas tropas

De moros, que descendiendo,

A la presa se avanzaban

Como quien son, como perros.

Inútil fué la defensa,

Y en fin, en mi sangre envuelto,

Discurrí el monte á ampararme

De las hojas, cuando veo

Debajo de las murallas

De Galera, donde llego,

Abierta una boca, un

Melancólico bostezo

Del peñasco sobre quien

Estriba, que con el peso

Del edificio, sin duda

Gimió, y por quedar gimiendo

Siempre, no volvió á cerrarle,

Y se le dejó entreabierto.

Aquí, pues, me eché, y aquí,

O bien porque no me vieron,

O porque ya sepultado

Me dejaron como muerto,

De aquesta manera estuve

El sitio reconociendo;

Y en fin, Galera minada

De los ardides del tiempo

(Que para sitios de peñas

Es el mejor ingeniero)

Está: y como tú sobre ella

Te pongas, podrás con fuego

Volarla, como esta boca,

Que es muy posible, ganemos,

Sin esperar lo prolijo

De sitiarla; y yo te ofrezco

Hoy por una vida, cuantas

Galera contiene dentro;

Sin que pueda con mi rabia,

Sin que valgan con mi acero,

Ni en los niños la piedad,

Ni la clemencia en los viejos,

Ni el respeto en las mujeres,

Que con esto lo encarezco.

D. JUAN.

Retirad ese soldado. _(Llévanle.)_

Ya tomo por buen agüero,

Don Lope de Figueroa,

Saber de Galera esto;

Que desde que oí que habia

En el Alpujarra pueblo

Que Galera se llamaba,

La quise poner el cerco,

Por ver si, como en el mar,

Dicha en las galeras tengo

En la tierra.

D. LOPE.

Pues ¿qué aguardas?

Vamos á ocupar los puestos;

Que esta es la hora mejor,

Pues de noche, sin estruendo

Podremos llegarnos más.--

A Galera marche el tercio.

UN SOLD.

Pase la palabra.

OTRO.

Pase.

SOLDADS.

A Galera.

D. JUAN.

Dadme, cielos,

Fortuna, como en el agua,

En la tierra, porque opuestos

Aquella naval batalla

Y este cerco campal, luégo

Pueda decir que en la tierra

Y en la mar, tuve en un tiempo

Dos victorias, que confusas,

Aun no distinga yo mesmo

De un cerco y una naval,

Cuál fué la naval ó el cerco. _(Vanse.)_

* * * * *

_Muros de Galera._

ESCENA XIII.

DON ÁLVARO, ALCUZCUZ; _despues_, DOÑA CLARA.

D. ÁLV.

Vida y honor, Alcuzcuz,

Hoy á tu cuidado dejo;

Pues ya ves que si se sabe

Que falto de Gavia y vengo

A Galera, honor y vida

En sólo un instante pierdo.

Con esa yegua te queda,

Miéntras yo en el jardin entro;

Que luégo salgo, y es fuerza

Que hemos de volvernos luégo

A entrar en Gavia ántes que

En Gavia nos echen ménos.

ALCUZC.

Sempre á te servir me obligo;

Y aunque con tal prisa vengo

Que áun no me diste lugar

De dejalde en mi aposento

Este alforja, sin menear

Aquí haliar en este puesto.

D. ÁLV.

Si de aquí faltas, la vida

Te he de quitar, vive el cielo.

_(Sale Doña Clara por un postigo.)_

D.ª CLAR.

¿Eres tú?

D. ÁLV.

Pues ¿quién pudiera

Ser tan fïel?

D.ª CLAR.

Entra presto;

No acierten á conocerte,

Si en el muro te detengo. _(Vanse.)_

ESCENA XIV.

ALCUZCUZ; _despues_, SOLDADOS.

ALCUZC.

¡Vive Alá, que me dormir!

Pesado estar, sonior suenio.

No haber oficio tan malo

Como el de ser alcahuetos,

Porque todos los oficios

Trabajar para sí mesmos,

É alcahueto para el otros.--

Jó, yegua.--A mi cuento vuelvo;

Que vencer el suenio así.

Tal vez se hacer zapatero

Zapatos, tal vez se hacer

El sastre el vestido nuevo,

El cocinero probar

Si estar el guisado bueno,

Hacer el pastel hechizo

É comerle el pastelero:

En fin, alcahueto sólo

No es para sí de provecho,

Pues ni calzar lo que cose

Ni probar lo que está haciendo.

Jó...--¡Que se tomó ¡ay de mé!

El yegua, é se me ir corriendo!

_(Éntrase corriendo, y dice dentro.)_

Jó, yegua, detente é hacer

Esto que te estar pidiendo;

Que yo hacer por tí otra cosa

Que me pedir tú. No puedo

Alcanzar...--¡Ay, Alcuzcuz! _(Sale.)_

¡Muy buena hacienda haber hecho!

¿En qué volverse mi amo?

Que él me ha de matar, ser cierto,

Pues ser forzoso que á Gavia

No poder liegar á tiempo.

Hé aquí que sale é decir:

«Dar el yegua.--No le tengo.--

¿Qué le hacer?--Fuéseme el yegua.--

¿Por dónde?--Por esos cerros.--

Mataréte.» ¡Zas!... é dame

Con el daga por el pecho.

Pues si habemos de morer,

Alcuzcuz, con el acero,

Y hay mortes en que escoger,

Murámonos de voneno;

Que es morte mas dolce. Vaya,

Pus que ya el vida aborrezco.

_(Saca una bota de la alforja, y bebe.)_

Mejor ser morer así,

Pues no morer por el ménos

Bañado un hombre en su sangre:

¿Cómo estar? Bueno me siento:

No ser el voneno fuerte;

E si es que morer pretendo,

Más voneno es menester: _(Bebe.)_

No ser frio, á lo que bebo,

El voneno, ser caliente:

Sí, pues arder acá dentro.

Más voneno es menester; _(Bebe.)_

Que muy poco á poco muero.

Ya parece que se enoja,

Pues que ya va haciendo efecto;

Que los ojos se me turbian

E se me traba el cerebro,

El lengua ponerse gorda

E saber el boca á herro.

Ya que muero, no dejar _(Bebe.)_

Para otro matar voneno,

Será piedad. ¿Dónde estar

Me boca, que no la encuentro?

_(Cajas dentro.)_

SOLDADS.

_(Dentro.)_ Centinelas de Galera,

Al arma.

ALCUZC.

¿Qué ser aquesto?

Mas si relámpagos hay,

¿Quién duda que ha de haber truenos?

ESCENA XV.

DON ÁLVARO Y DOÑA CLARA, _asustados_.--ALCUZCUZ.

D.ª CLAR.

Las centinelas, señor,

Hacen de las torres fuego.

D. ÁLV.

Sin duda el campo cristiano

En el nocturno silencio

Amparado de las sombras,

Sobre Galera se ha puesto.

D.ª CLAR.

Véte, señor; que ya ves

Todo el castillo revuelto.

D. ÁLV.

¿Y será gloriosa accion

Que digan de mí que dejo

Sitiada á mi dama...

D.ª CLAR.

¡Ay triste!

D. ÁLV.

Y que las espaldas vuelvo?

D.ª CLAR.

Sí, que en defender á Gavia

Está tu honor de por medio,

Y quizá han ido sobre ella:

Tambien es de advertir esto.

D. ÁLV.

¿Quién vió mayor confusion

Que yo en un punto padezco?

Mi honor y mi amor están

Dándome voces á un tiempo.

D.ª CLAR.

Responde á las de tu honor.

D. ÁLV.

Antes responder pretendo

A las dos.

D.ª CLAR.

¿De qué manera?

D. ÁLV.

En llevarte me resuelvo

Conmigo; que si en dejarte

Y en no dejarte me pierdo,

Corra mi honor y mi amor

Una fortuna y un riesgo.

Vénte conmigo: una yegua,

Veloz injuria del viento,

Nos llevará.

D.ª CLAR.

Con mi esposo

Voy: nada aventuro en esto.

Tuya soy.

D. ÁLV.

¡Hola, Alcuzcuz!

ALCUZC.

¿Quién llama?

D. ÁLV.

Yo soy, trae presto

La yegua.

ALCUZC.

¿El yegua?

D. ÁLV.

¿Qué aguardas?

ALCUZC.

Aguardo el yegua, que luégo

Me decir que volvería.

D. ÁLV.

Pues ¿dónde está?

ALCUZC.

Fuése huyendo;

Mas yegua es de su palabra,

E volver luego al momento.

D. ÁLV.

¡Viven los cielos, traidor!...

ALCUZC.

No tocar á mé, teneros,

Porque estar avonenado,

E matar con el aliento.

D. ÁLV.

Que tengo de darte muerte.

D.ª CLAR.

Detente. ¡Ay de mí!

_(Va á detenerle, y se hiere la mano.)_

D. ÁLV.

¿Qué es eso?

D.ª CLAR.

Por detenerte, la mano

Me corté con el acero.

D. ÁLV.

Cueste esa sangre una vida.

D.ª CLAR.

Pues por la mia te ruego

Que no le mates.

D. ÁLV.

¿Qué en mí

No podrá ese juramento?

¿Es mucha la sangre?

D.ª CLAR.

No.

D. ÁLV.

Apriétate á ella ese lienzo.

D.ª CLAR.

Y pues ves que no es posible

Seguirte ya, véte presto:

Que no siéndolo en un dia

Ganar la villa, yo ofrezco

Irme mañana contigo,

Pues nos queda el paso abierto

Siempre por aquesta parte.

D. ÁLV.

Con esa esperanza acepto

El partido.

D.ª CLAR.

Alá te guarde.

D. ÁLV.

¿Para qué, si yo aborrezco

Vivir ya?

ALCUZC.

Pues aquí haber

Para la perder remedio:

Que á mí me sobrar un poco

De dolcísimo voneno.

D.ª CLAR.

Véte pues.

D. ÁLV.

¡Qué triste voy!

D.ª CLAR.

Y yo ¡qué afligida quedo!

D. ÁLV.

Por saber qué opuesta estrella...

D.ª CLAR.

Por saber qué hado severo...

D. ÁLV.

Es este que entre mi amor...

D.ª CLAR.

Es el que entre mis deseos...

D. ÁLV.

Siempre se pone...

D.ª CLAR.

Está siempre...

D. ÁLV.

A mis desdichas atento.

D.ª CLAR.

Puesto que un arma cristiana

Nos estorba por momentos.

ALCUZC.

¿Esto es dormer ó morer?

Mas todo diz que es el mesmo,

Y ser verdad, pues no sé

Si me muero ó si me duermo.

JORNADA TERCERA.

_Cercanías de Galera._

ESCENA PRIMERA.

DON ÁLVARO, _sin ver á_ ALCUZCUZ, _que está durmiendo en el suelo_.

D. ÁLV.

Noche pálida y fria,

A tu silencio dignamente fia

Mi esperanza su empleo,

Mi amor su dicha, mi alma su trofeo;

Pues en tí (aunque á pesar de tanta estrella)

Dará más noble luz Maleca bella,

Cuando redes y lazos

Robada finja entre mil dulces brazos.

En alas del cuidado,

Como á un cuarto de legua ya he llegado

De Galera. Esta parte

Donde naturaleza obró sin arte

Cerrados laberintos

De hojas, ni bien confusos ni distintos,

Nocturno albergue sea

Del caballo; y pues nadie hay que me vea,

Quede á ese tronco atado,

Más seguro á las riendas hoy fiado

Un bruto, que al cuidado ayer de un hombre,

_(Tropieza en Alcuzcuz.)_

Que... Mas no hay accidente que no asombre

Un pecho enamorado.

Si bien este accidente

Con justa causa mi valor le siente,

Pues cuando al muro ya á acercarme empiezo,

Todo cuanto hoy he visto, todo cuanto

He hallado, es asombro, horror y espanto.

¡Ay infelice, ay triste,

Oh tú, que monumento el monte hiciste!

Mas no... ¡Ay dichoso, oh tú, que con la muerte

Mejoraste las ánsias de tu suerte!

¡Con qué de sombras lucho!

_(Despierta Alcuzcuz.)_

ALCUZC.

¿Quién es que me pisar?

D. ÁLV.

¡Qué veo! ¡Qué escucho!

¿Quién va? ¿Quién es?

ALCUZC.

Alcuzcuz,

Que aquí esperar le mandaste

Con el yegua, y aquí estar,

Sin que me haber visto nadie.

Si haber de volver á Gavio

Hoy, ¿cómo salir tan tarde?

Mas siempre haber al partirse

Gran perecilia entre amantes.

D. ÁLV.

Alcuzcuz, ¿qué haces aquí?

ALCUZC.

¿Cómo preguntar qué haces

A Alcuzcuz, si te esperar

Desde que por porta entraste

Del muro á ver á Maleca?

D. ÁLV.

¿Quién vió cosa semejante?

Pues ¿desde anoche, que fué

Eso, estás aquí?

ALCUZC.

¿Qué hablalde

Desde anoche, si no haber

Que me dormir un instante

Con un mal voneno que

Tomar porque me matase,

De miedo de que la yegua

Ir por esos andurriales?

Mas pues ya es el yegua vuelta

Y voneno no matarme

(Que Alá mejorar el horas),

Vamos pues.

D. ÁLV.

¡Qué disparates!

Tú estabas borracho anoche.

ALCUZC.

Si hay vonenos que emborrachen,

Sí estar... y creerlo ahora

En que el boca á hierro sabe,

Estar el lengua é los labios

Secos como pedernales,

Ser de yesca el paladar,

Saberme todo á venagre.

D. ÁLV.

Véte de aquí; que no es bien

Que ya otra vez me embaraces

La dicha, pues por tí anoche

Perdí la ocasion más grande;

Y no quiero que por tí

Aquesta tambien me falte.

ALCUZC.

No tener el culpa, Zara

Sí, porque ella asegorarme

Que era voneno, é beberle

Por morirme. _(Ruido dentro.)_

D. ÁLV.

Hácia esta parte

Siento gente. Entre estas ramas

Esperemos á que pasen. _(Vanse.)_

ESCENA II.

GARCÉS, SOLDADOS.

GARCÉS.

Esta de la mina es

La boca que al muro sale:

Llegad, llegad con silencio,

Pues no nos ha visto nadie.

Ya está dada fuego, y ya

Esperamos por instantes

Que reviente el monte, dando

Nubes de pólvora al aire.

En volándose la mina,

Ninguno un minuto aguarde,

Sino á ir á ocupar el puesto

Que ella nos desocupare,

Procurando mantenerle

Hasta llegar lo restante

De la gente que emboscada

En esa espesura yace. _(Vanse.)_

ESCENA III.

DON ÁLVARO, ALCUZCUZ; _despues_, MORISCOS Y DON LOPE.

D. ÁLV.

¿Oiste algo?

ALCUZC.

Nada oir.

D. ÁLV.

¿Quién duda que es ronda que ande

Corriendo el monte? Por eso

Puse cuidado en guardarme.

¿Fuéronse?

ALCUZC.

¿Ya no lo ves?

D. ÁLV.

Ya es bien al muro acercarme.--

_(Disparan dentro.)_

Mas ¿qué es esto?

ALCUZC.

No haber boca

Que más claramente hable

Que la boca de una pieza,

Aunque se ignora el lenguaje.

_(Explosion de una mina.)_

MORISCS.

_(Dentro.)_ ¡Valedme, cielos!

ALCUZC.

¡Valedme,

Mahoma! así Alá te guarde.

D. ÁLV.

Parece que se desquicia

De sus ejes inmortales

Todo el orbe de cristal,

Todo el globo de diamante.

D. LOPE.

_(Dentro.)_ Ya voló la mina; todos

A la batería que hace. _(Cajas.)_

D. ÁLV.

¿Qué Etnas, qué Mongibelos,

Qué Vesubios, qué volcanes

En su vientre concibieron

Los montes, que así los paren?

ALCUZC.

¿Qué monjiles, qué besugos,

Qué leznas ni qué alacranes?

Que todo ser humo y fuego.

D. ÁLV.

¿Quién vió más terrible trance?

En confusos laberintos

De armas ya la villa arde,

Y para abortar horrores,

Víbora de alquitran y áspid

De pólvora, hecha pedazos,

Todas las entrañas abre.

Estrago de España es este.

Ni soy noble, pues, ni amante,

Si á socorrer á mi dama

Al fuego no me arrojare,

Trepando al muro y rompiendo

Sus almenas de diamante;

Que como yo entre mis brazos

A Maleca hermosa saque,

Galera y el mundo todo

Mas que se queme y se abrase. _(Vase.)_

ALCUZC.

Ni ser amante ni noble,

Si en confusion tan notable

Quedar Zara. Mas ¿qué importa

No ser yo noble ni amante?

Hartos amantes y nobles

Haber: y como escaparme

Yo, que Zara y que Galera

Mas que se queme y se abrase. _(Vase.)_

* * * * *

_Ruinas de Galera._

ESCENA IV.

DON JUAN DE MENDOZA, DON LOPE DE FIGUEROA, GARCÉS, SOLDADOS;

_despues_, MALEC, MORISCOS Y DOÑA CLARA.

D. LOPE.

No quede persona á vida:

Llévese á fuego y á sangre

La villa.

GARCÉS.

A pegarla fuego

Entraré. _(Vase.)_

SOLD. 1.º

Yo á aprovecharme

Del saco. _(Salen Malec y moriscos.)_

MALEC.

Yo basto solo,

Puesto por muro delante,

A defenderla. _(Batalla.)_

MENDOZA.

Señor,

Este es Ladin el alcaide.

D. LOPE.

Ríndete ya.

MALEC.

¿Qué es rendirme?

D.ª CLAR.

_(Dentro.)_ ¡Ladin, señor, dueño, padre!

MALEC.

_(Ap.)_ Maleca es: ¡oh quién pudiera

Hoy dividirse en dos partes!

D.ª CLAR.

_(Dentro.)_ Que me da un cristiano muerte.

MALEC.

Pues á mí estotros me maten

Sin defenderme, y á un tiempo

Tu vida y mi vida acaben.

D. LOPE.

Muere, perro, y á Mahoma

Da un recado de mi parte.

_(Éntranse los cristianos, retirando á los moriscos.)_

ESCENA V.

_Despues de haberse concluido la batalla dentro, salen_ SOLDADOS,

GARCÉS, DON LOPE Y DON JUAN DE MENDOZA.

SOLD. 1.º

No se ha hecho presa tal

De joyas y de diamantes.

SOLD. 2.º

Rico quedo desta vez.

GARCÉS.

Ninguna vida hoy se guarde

Que á mi acero, por hermosa

O por caduca, se escape:

Sólo me falta de hallar

Aquel morisquillo infame,

Para volver bien vengado.

D. LOPE.

Pues toda Galera arde,

Manda retirar la gente

Antes que su incendio llame

El socorro.

MENDOZA.

A retirar.

Pase la palabra.

SOLDADS.

Pase. _(Vanse.)_

ESCENA VI.

DON ÁLVARO; _despues_, DOÑA CLARA.

D. ÁLV.

Por entre montes de llamas,

Entre piélagos de sangre,

Tropezando en cuerpos muertos,

Quiso mi amor que llegase,

A la casa de Maleca,

Estrago ya miserable,

Pues del acero y del fuego

Pavesa dos veces yace.

¡Ay esposa! presto yo

Moriré, si llego tarde.

¿Dónde Maleca estará?

Que ya no se mira á nadie.

D.ª CLAR.

_(Dentro.)_ ¡Ay de mí!

D. ÁLV.

Esta voz que el viento

Lastimosamente esparce

De mal pronunciadas quejas,

De bien repetidos ayes,

Es rayo que me penetra.

¿Quién vió desdicha más grande?

A las luces que confusas

Ya cebado el fuego hace,

Miro una mujer que está

Apagándolas con sangre...

¡Y es Maleca! ¡Oh santos cielos!

O dadla vida ó matadme.

_(Entra, y saca á Doña Clara, suelto el cabello, sangriento el rostro,

y medio vestida.)_

D.ª CLAR.

Soldado español, en quien

Ni piedad ni rigor cabe:

Piedad pues que ya me heriste,

Rigor pues no me acabaste,

Vuelve á mi pecho el acero:

Mira que es rigor notable

Que tus acciones no sean

Ni rigores ni piedades.

D. ÁLV.

Deidad infeliz (que ya

Hay infelices deidades,

Pues de tí lo aprenden cuantas

De humanas fortunas saben),

El que en sus brazos te tiene,

No solicita matarte;

Que ántes quisiera su vida

Dividir en dos mitades.

D.ª CLAR.

Teatro selecto, tomo 2 de 4 · 第 17 / 19 段