Después de muchos años de uso el anillo se desgasta en el dedo; con
el tiempo gota á gota el agua horada la piedra; la reja del arado se
desbasta con el trabajo en los campos; las piedras de los caminos
con el rozamiento de los piés se pulimentan; la diestra mano de las
estatuas de bronce colocadas en las puertas de la ciudad disminuye
de volumen con los repetidos besos de los devotos. La deficiencia de
nuestros sentidos no nos permite penetrar en la íntima labor que se
realiza en la Naturaleza y que da por resultado un desvanecimiento
gradual de varios cuerpos, la formación de algunos por la acumulación
de corpúsculos imperceptibles, y la disgregación de otros por la
ruptura de los vínculos que unen sus partes componentes, de modo
parecido al socavamiento que la sal de las aguas marinas produce con
lentitud en enormes promontorios que amenazan al mar con su elevada
cumbre. Luego en la Naturaleza obra la agregación y disgregación de
partes mínimas é invisibles.