6 No deys lo šanckto à los perros: ni echeys vueštras perlas

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La Valera 1602.

Aviso:

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Antigua Versión Valera 1909 – La palabra de Dios en español.

(www.valera1909.com) Este texto no tiene derechos reservados, puedes

distribuirlo como quieres. Solamente pedimos que por respeto del trabajo que

invertimos en dándote este texto (Encontrando, escaneando, y corrigiendo.), que

dejes este aviso y la siguiente introducción (Todo entre [Empieza…] y

[Termina…]) en cualquier copia que publicas sobre el Internet. Si tienes

cualquier pregunta o comentario por favor escribe a: info@valera1909.com.

Introducción a la Valera 1602.

Español castellano en el siglo 16 todavía se estaba en proceso de formación como

idioma impreso. Por lo tanto, ediciones impresas de esa época tienen la

tendencia a variar mucho en ortografía y puntuación. Digitalizando ediciones

originales de Enzinas, Reina, y Valera requirió de algunas decisiones de nuestra

parte en cuanto a cuales peculiaridades deberían ser retenidas y cuales deberían

ser corregidas. Como la Valera 1602 fue extensamente copiada de la Reina 1569,

pudimos usar la Reina para comparaciones, ayudándonos distinguir entre

variaciones de ortografía y errores tipográficos (debido al proceso de

impresión). Corregimos todos los errores tipográficos obvios y los señalamos con

el circunflejo (^), sin embargo, no corregimos ningún otro tipo de error

ortográfico. Tampoco corregimos variaciones donde cada uno podría ser

considerada correcta. In todos estos casos nuestras correcciones de la Valera

tomaron en cuenta la versión de Reina. Observa específicamente las siguientes

cosas:

Algo de variación ortográfica (recebir – recibir, deellos – dellos), consonantes

dobles, intercambio de la “v” y la “u” (avia – auia), intercambio ocasional de

“” (“s” sílaba) y “s” (término de palabra “s”), intercambio de “y” e “i”

(Iayas - Iaias), etc.

Algunos errores ortográficos (“r” en vez de “t”, “o” en vez de “e”, etc). Todas

las correcciones fueron basadas sobre la versión de Reina donde fue posible y

señalados con el circunflejo. Alguno aparentes errores en realidad no son

errores, sino curiosidades en ortografía (predicaldo en vez de predicadlo,

dezildo en vez de decidlo, etc.)

Muchas aparentes errores en ortografía tienen que ver con la falta de

acentuación (etan - etán), pero como las reglas de ortografía no fueron muy

definidas en 1602 raramente los corregimos. Donde el vocal equivocado fue

acentuado, sí lo corregimos y lo señalamos con el circunflejo, basando la

corrección sobre la versión de Reina.

Mucha variedad en mayúsculas (Dicipulos - dicipulos, Reyno – reyno, Ecogidos

- ecogidos, Angels – angeles, etc.) No hicimos ninguna corrección.

Mucha variedad en acentuación: (à – á, àl – ál, tomò – tomó, quiiêsen, etc.) No

pudimos encontrar ningún criterio constante por estas diferencias, sin embargo

reprodujimos los diferentes acentos y marcas ortográficas exactamente como los

encontramos.

Mucha variedad en abreviación (ÿ – que, aÿl, aquel, cõÿ – conque, hõbre –

hombre, Abrahã – Abraham, etc.)

Mucha variedad en espacios (deellos – de ellos, los que – losque). Aun cuando

parecía ser error no agregamos el espacio porque conjunción informal era muy

común y considerada correcta. Las comas muchas veces no tienen ningún espacio

posterior y punto y coma rara la vez lo tienen, a los dos se les agregó por

consistencia.

Mucho error en puntuación, puntuación omitida al final de las oraciones, punto

en vez de coma, etc. Corrección fueron hechas en base a la versión de Reina

donde era posible. Todas las correcciones fueron señaladas con un circunflejo.

Guillermo Kincaid.

[Termina Aviso e Introducción]

EL NVEVO TESTA

MENTO QVE ES, LOS ESCRIP-

TOS EVANGELICOS, Y APOSTOLICOS.

EL SANCTO EVANGELIO DE

NVESTRO SEÑOR IESV CHRISTO

SEGVN S. MATTHEO.

CAPIT. I.

LIBRO de la generacion de Iešu Chrišto hijo de David, hijo de Abraham.

2 Abraham engendrò à Išaac. Y Išaac engendrò à Iacob. Y Iacob engendrò à Iudas,

y à šus hermanos.

3 Y Iudas engendró de Thamar à Phares y á Zarã. Y Phares engendró à Ešrom. Y

Ešrom engendró à Aram.

4 Y Aram engendró à Aminadab. Y Aminadab engendró à Naašon. Y Naašon engendró à

Salmon.

5 Y Salmon engendró de Raab à Booz. Y Booz engendró de Ruth à Obed. Y Obed

engendró à Iešše.

6 Y Iešše engendró àl rey David. Y el rey David engendró à Salomon de la [que

fue muger] de Vrias.

7 Y Salomon engendró à Roboam. Y Roboam engendró à Abia. Y Abia engendró à Aša.

8 Y Aša engendró à Iošaphat. Y Iošaphat engendró à Ioran. Y Ioran engendró à

Ozias.

9^ Y Ozias engendró à Ioathan. Y Ioathan engendró à Achaz. Y Achaz engendró à

Ezechias.

10 Y Ezechias engendró à Manašše. Y Manašše engendró à Amon. Y Amon engendró à

Iošias.

11 Y Iošias engendró <à Ioacim. Y Ioacim engëdró> à Iechonias, y à šus hermanos

en la tranšmigracion de Babylonia.

12 Y dešpues de la tranšmigracion de Babylonia Iechonias engendró à Salathiel.

Y Salathiel engendró à Zorobabel.

13 Y Zorobabel engendró à Abiud. Y Abiud engendró à Eliacim. Y Eliacim engendró

à Azor.

14 Y Azor engendró à Sadoc. Y Sadoc engendró à Achin. Y Achin engendró à Eliud.

15 Y Eliud engendró à Eleazar. Y Eleazar engendró à Mathan. Y Mathan engendró à

Iacob.

16 Y Iacob engendró à Iošeph marido de Maria, de la qual naciò IESVS, el qual

es llamado, el CHRISTO.

17 Demanera que todas las generaciones dešde Abraham hašta David, [šon] catorze

generaciones. Y dešde David hašta la tranšmigracion de Babylonia, catorze

generaciones. Y dešde la tranšmigracion de Babylonia hašta Chrišto, catorze

generaciones.

18 Y el nacimiento de IESV Chrišto fue anši: Que šiendo Maria šu madre

dešpošada con Iošeph, antes que še juntaššen, fue hallada eštar preñada del

Ešpiritu Sanckto.

19 Y Iošeph šu marido, como era jušto, y no la quišiešše infamar, quišola dexar

šecretamente.

20 Y penšando el ešto, heaqui que el Angel del Señor le apparece en šueños,

diziendo: Iošeph hijo de David no temas de^ recibir à Maria tu muger: porque lo

que en ella es engendrado, del Ešpiritu Sanckto es.

21 Y parirá hijo, y llamarás šu nombre IESVS: porque el šalvará šu Pueblo de

šus peccados.

22 Todo ešto aconteciò paraque še cumpliešše lo que fue dicho por el Señor por

el Propheta que dixo,

23 Heaqui que [una] Virgen šerá preñada, y parirá hijo, y llamarás šu nombre

Emmanuel, que es ši lo declâres, Con nošotros Dios.

24 Y dešpertado Iošeph del šueño, hizo como el Angel del Señor le avia mandado,

y recibiò à šu muger.

25 Y no la conociò hašta que pariò à šu hijo Primogenito: y llamó šu nombre

IESVS.

CAPIT. II.

Y Como fue nacido IESVS en Beth-lehem de Iudea en dias del rey Herodes, heaqui

[que] Magos vinieron del Oriente à Ierušalem.

2 Diziendo, Dõde eštá el rey de los Iudios, que ha nacido? Porque šu eštrella

avemos višto en el Oriente, y venimos á adorarlo.

3 Y oyendo ešto el rey Herodes turbòše, y toda Ierušalem con el.

4 Y convocados todos los principes de los šacerdotes, y los Ešcribas del

Pueblo, preguntòles^ donde avia de nacer el Chrišto.

5 Y ellos le dixeron, En Beth-lehem de Iudea; porque anši eštá ešcripto por el

Propheta:

6 Y tu Beth-lehem [de] tierra de Iuda, no eres muy pequeña entre los principes

de Iuda: porque de ti šaldrá Guiador, que apacentará à mi Pueblo Išrael.

7 Entonces Herodes, llamados los Magos en šecreto, entendió deellos

[diligentemente] el tiempo del aparecimiento del eštrella:

8 Y embiandolos á Beth-lehem, dixo, Andad alla, y preguntad [con diligencia]

por el niño: y dešque lo hallardes, hazedmelo šaber, paraque yo venga y lo

adóre^.

9 Y ellos, aviendo oydo ál rey, fuerõše: y heaqui que la eštrella, ÿ avian

višto en el Oriente, y va delante dellos, haštaque llegãdo še pušo šobre donde

eštaba el niño.

10 Y višta la eštrella gozaronše mucho de gran gozo.

11 Y entrando en la caša, hallâron ál niño con šu madre Maria: y poštrandoše,

adoráronlo: y abriendo šus thešoros, offrecieronle dones, oro, y encienšo, y

myrrha.

12 Y šiendo avišados por revelacion en šueños, que no bolvieššen à Herodes,

bolvieronše à šu tierra por otro camino.

13 Y partidos ellos, heaqui el Angel del Señor apparece en šueños à Iošeph,

diziendo, Levantate, y toma ál niño y à šu madre, y huye à Egypto, y eštàte

allá, hašta que [yo] te [lo] diga: porque ha de acontecer, que Herodes bušcará

àl niño para matarlo.

14 Y dešpertando el, tomó al niño y à šu madre de noche: y fueše à Egypto:

15 Y eštuvo allá hašta la muerte de Herodes: paraque še cumpliešše lo ÿ fue

dicho por el Señor por el Propheta, ÿ dixo, De Egypto llamé mi Hijo.

16 Herodes entonces, como še vido burlado de los Magos enojóše mucho: y

embió, y mató todos los niños que avia en Beth-lehë, y en todos šus terminos, de

edad de dos años à baxo, cõforme al tiempo que avia entendido de los Magos.

17 Entonces fue cumplido loque fue dicho por el Señor por el propheta Ieremias,

que dixo,

18 Boz fue oyda en Rhamá, lamentacion, lloro, y gemido grande: Rachel que llora

šus hijos: y no quišo šer conšolada, porque perecieron.

19 Mas muerto Herodes, heaqui el Angel del Señor apparece en šueños à Iošeph

en Egypto.

20 Diziendo, Levantate, y toma al niño, y à šu madre, y vete à tierra de

Išrael; que muertos šon los que procuravan la muerte del niño.

21 Entonces el še levantò, y tomó al niño, y à šu madre, y vinoše à tierra de

Išrael.

22 Y oyendo que Archelao reynava en Iudea por Herodes šu padre, uvo temor de yr

allá: mas amoneštado por revelaciõ en šueños, še fue à las partes de Galilea.

23 Y vino, y habitò en la ciudad ÿ še llama Nazareth: paraque še cumpliešše loÿ

fue dicho por los Prophetas, que avia de šer llamado Nazareo.

CAPIT. III.

Y En aquellos dias vino Ioan el Baptišta predicando en el dešierto de Iudea,

2 Y diziendo, Emmendaos, que el Reyno de los cielos še acerca.

3 Porque ešte es aquel del qual fue dicho por el propheta Išayas, que dixo, Boz

delque clama enel dešierto. Aparejad el camino del Señor, endereçad šus veredas.

4 Y tenia Ioan šu veštido de pelos de camellos, y [una] cinta de cuero arredor

de šus lomos: y šu comida era langoštas, y miel montés.

5 Entonces šalia à el Ierušalem, y toda Iudea, y toda la provincia de

alderredor del Iordan.

6 Y eran baptizados deel en el Iordan, confeššando šus peccados.

7 Y viendo el muchos de los Pharišeos y de los Sadduceos, que venian à šu

baptišmo, deziales. Generacion de bivoras, quien os ha enšeñado à huyr de la yra

que vendrá?

8 Hazed pues frutos dignos de converšion.

9 Y no penšeys à deziros, A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que

puede Dios dešpertar hijos à Abraham aun deštas piedras.

10 Aora, ya tambien la hacha eštá puešta à la rayz de los arboles: y todo arbol

que no haze buen fruto, es cortado^ y echado en el fuego.

11 Yo à la verdad os baptizo en agua para cõveršion: mas el que viene tras mi,

mas poderošo es que yo: los çapatos del qual yo no šoy digno de llevar. El os

baptizará en Ešpiritu Sanckto y fuego:

12 Su ablentador en šu mano, y ablentará šu era: y allegará šu trigo en el

alholi, y quemará la paja en fuego que nunca še apagará.

13 Entonces IESVS vino de Galilea à Ioan àl Iordan, para šer baptizado de el.

14 Mas Ioan le rešištia mucho diziendo, Yo he menešter de šer baptizado de ti,

y tu vienes à mi?

15 Empero rešpondiendo IESVS le dixo, Dexa aora: porque anši nos conviene

cumplir toda jušticia. Entonces lo dexó.

16 Y IESVS dešque fue baptizado šubió luego del agua, y heaqui los cielos le

fueron abiertos, y vido àl Ešpiritu de Dios que decendia, como paloma, y venia

šobre el.

17 Y heaqui [una] boz de los cielos que dezia, Ešte es mi hijo amado enel qual

tengo contentamiento.

CAPIT. IIII.

Entonces IESVS fue llevado del Ešpiritu àl dešierto, para šer tentado del

diablo.

2 Y aviendo ayunado quarëta dias y quarenta noches, dešpues tuvo hambre.

3 Y llegandoše à el el Tentador, dixo, Si eres Hijos de Dios, di que eštas

piedras še hagan pan.

4 Mas el rešpondiendo, dixo: Ešcripto eštá, No con šolo el pan bivirá el

hombre: mas contoda palabra que šale por la boca de Dios.

5 Entõces el diablo lo pašša à la šanckta ciudad; y pušolo šobre las almenas

del Templo:

6 Y dixole, Si eres Hijo de Dios, echate [de aqui] abaxo: que ešcripto eštá,

Que à šus angeles mandará por ti: y alçartehán en las manos, paraÿ nunca

trompieces [con] tu pie à piedra.

7 IESVS le dixo, Otra vez eštá ešcripto, No tentarás ál Señor tu Dios.

8 Otra vez lo pašša el diablo à un monte muy alto, y mueštrale todos los reynos

del mundo, y šu gloria:

9 Y dizele, Todo ešto te daré, ši poštrado me adoráres.

10 Entonces IESVS le dize: Vete Satanas: que ešcripto^ eštá, Al Señor tu Dios

adorarás, y à el šolo šervirás.

11 El diablo entõces lo dexó: y heaqui los angeles llegâron, y šervianle.

12 Mas oyendo Iešus que Ioan era prešo, bolvióše à Galilea:

13 Y dexando à Nazareth, vino y habitó en Capernaum [ciudad] maritima, en los

confines de Zabulon y de Nephthali:

14 Paraque še cumpliešše lo que fue dicho por el propheta Išayas, que dixo,

15 La tierra de Zabulon, y la tierra de Nephthali, camino de la mar, de la otra

parte del Iordã, Galilea de las Gentes:

16 Pueblo aššentado en tinieblas, vido grã luz: y los aššentados en region de

šombra de muerte, luz les ešclareció.

17 Dešde entonces començò Iešus à predicar, y à dezir: Emmendaos, que el reyno

de los cielos, še ha acercado.

18 Y andando IESVS junto à la mar de Galilea vido dos hermanos, Simon, que es

llamado Pedro, y Andres šu hermano, que echavan la red en la mar: porque eran

pešcadores.

19 Y dizeles, Venid en pos de mi, y hazeroshé pešcadores de hombres.

20 Ellos entonces, dexando luego las redes, lo šiguieron.

21 Y paššando de alli, vido otros dos hermanos, Iacobo hijo de Zebedeo, y Ioan

šu hermano, en la nave con Zebedeo, šu padre, que remendavan šus redes; y

llamòlos.

22 Y ellos luego, dexando la nave, y à šu padre, lo šiguieron.

23 Y rodeó Iešus à toda Galilea enšeñãdo en las šynogas deellos, y predicando

el Evangelio del Reyno: y šanando toda enfermedad, y toda flaqueza en el pueblo.

24 Y corria šu fama por toda la Syria: y trayan à el todos los que tenian mal,

los tomados de diveršas enfermedades, y tormentos, y los endemoniados, y

lunaticos, y perlaticos: y šanavalos.

25 Y šeguianle muchas compañas de Galilea, y de Decapolis, y de Ierušalem, y de

Iudea, y de la otra parte del Iordan.

CAPIT. V.

Y Viendo IESVS las compañas, šubió en el monte; y šentandoše el, llegaronše à

el šus Dišcipulos.

2 Y abriendo [el] šu boca, enšeñavalos diziendo:

3 Bienaventurados los Pobres en Ešpiritu: porque deellos es el Reyno de los

cielos.

4 Bienaventurados los Trištes: porque ellos recibirán conšolacion.

5 Bienaventurados los Manšos: porque ellos recibirán la tierra por heredád.

6 Bienaventurados losque tienen hambre y šed de jušticia: porque ellos šerán

hartos.

7 Bienaventurados los Mišericordiošos: porque ellos alcançarán mišericordia.

8 Bienaventurados los de limpio coraçon: porque ellos verán à Dios.

9 Bienaventurados los Pacificos: porque ellos šerán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados los que padecen peršecucion por cauša de la jušticia: porque

de ellos es el Reyno de los cielos.

11 Bienauenturados^ šoys, quando dixerë mal de vošotros, y [os] peršiguieren, y

dixeren de vošotros todo mal por mi cauša, mintiendo.

12 Gozaos, y alegraos; porque vueštro šalario es grande en los cielos: que anši

peršiguieron à los prophetas que^ [fueron] antes de vošotros.

13 Vošotros šoys Sal de la tierra: y ši la šal še dešvaneciêre, cõÿ šerá

šalada? no vale mas para nada; šino ÿ šea echada fuera, y šea hollada de los

hõbres.

14 Vošotros šoys Luz del mundo. la ciudad aššentada šobre el monte no še puede

ešconder:

15 Ni še enciende el candil, y še pone debaxo de un almud: mas en el candelero,

y alumbra à todos lošque eštan en caša.

16 Anši [pues] alumbre vueštra luz delante de los hombres: paraque vean

vueštras obras buenas, y glorifiquen à vueštro Padre, que eštá en los cielos.

17 No penšeys que he venido para dešatar la Ley, o los prophetas: no he

venido para dešatar [la], mas para cumplirla.

18 Porque decierto os digo, [que] haštaÿ perezca el cielo y la tierra, ni una

jota, ni un tilde perecerá de la Ley que todas las cošas no šean hechas.

19 De manera que qualquiera que dešatãre uno de eštos mandamientos muy

pequeños, y anši enšeñâre à los hombres, muy pequeño šerá llamado en el Reyno de

los cielos. Mas qualquiera ÿ hiziêre, y enšeñâre, ešte šerá llamado grande en el

reyno de los cielos.

20 Portãto [yo] os digo, que ši vueštra jušticia no fuére mayor que la de los

Ešcribas y de los Pharišeos, no entrareys en el reyno de los cielos.

21 Oyštes ÿ fue dicho à los antiguos, no matarás: mas qualquiera ÿ matáre,

šerá culpado de juyzio;

22 Yo pues os digo, que qualquiera que še enojáre^ locamente con šu hermano,

šerá culpado de juyzio: Y qualquiera que dixere à šu hermano, Raka, šerá culpado

de ayuntamiento: y qualquiera que [à šu hermano] dixére, Loco, šerá culpado del

quemadero del fuego.

23 Portanto ši truxeres tu Prešente al altar, y alli te acordàres, que tu

hermano tiene algo contra ti:

24 Dexa alli tu Prešente delante del altar, y vé: buelve primero en amištad con

tu hermano, y entonces ve, y offréce tu Prešente.

25 Sé amigo de tu adveršario prešto, entretanto que eštás con el en el camino:

porque no acontezca que el adveršario te entregue ál juez, y el juez te entregue

àl alguazil; y šeas echado en prišion:

26 Decierto te digo, que no šaldrás de alli, hašta que pagues el poštrer

cornado.

27 Oyštes que fue dicho à los antiguos, No adulterarás:

28 Yo pues os digo, ÿ qualquiera ÿ mira la muger para cudiciarla, ya adulteró

cõ ella en šu coraçon.

29 Portanto ši tu ojo derecho te fuêre ocašion de caer, šacalo, y echalo de ti:

que mejor te es que še pierde uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo šea

echado àl quemadero.

30 Y ši tu ojo derecho te fuére ocašion de caer, cortala, y echala de ti: que

mejor te es, que še pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo šea

echado al quemadero.

31 Tambien fue dicho, Qualquiera que embiàre šu muger, dé le carta de

divorcio.

32 Mas yo os digo, que elque embiâre šu muger, fuera de cauša de fornicacion,

haze que ella adultere: y elque še cašare con la embiada, comete adulterio.

33 Item, oyštes que fue dicho à los antiguos, No te perjurarás: mas pagarás

àl Señor tus juramentos.

34 Yo pues os digo, No jureys en ninguna manera, ni por el cielo, porque es el

throno de Dios:

35 Ni por la tierra, porque es el eštrado de šus pies; ni por Ierušalem, porque

es ciudad del Gran Rey.

36 Ni por tu cabeça jurarás: porque no puedes hazer un cabello blanco o negro.

37 Mas šea vueštro hablar, Si, ši: No, no: porque lo que es mas deešto, de mal

procede.

38 Oyštes que fue dicho à los antiguos, Ojo por ojo: y diente por diente:

39 Mas yo os digo, No rešištays con mal: antes à qualquiera que te hiriere en

tu mexilla dieštra, buelvele tambien la otra.

40 Y álque quišiére ponerte à pleyto, y tomarte tu ropa, dexale tambien la

capa.

41 Y à qualquiera que te cargâre por una legua, vé con el dos.

42 Alque te pidiére, dale: y àl que quišiére tomar de ti empreštado, no le

refušes.

43 Oyštes que fue dicho, Amarás à tu proximo: y aborrecerás à tu enemigo:

44 Yo pues os digo, Amad à vueštros enemigos: Bendezid à losque os maldizen:

hazed bien à losque os aborrecen, y orad por losque os calunian y os peršiguen:

45 Paraque šeays hijos de vueštro Padre que eštá en los cielos: ÿ haze que šu

Sol šalga šobre malos y buenos: y llueve šobre juštos y injuštos.

46 Porque ši amardes à losque os aman, que šalario tëdreys? No hazen tambien lo

mišmo los publicanos?

47 Y ši abraçardes à vueštros hermanos šolamente, que hazeys de mas? No hazen

tambien anši los publicanos?

48 Sed pues vošotros perfecktos, como vueštro Padre, que eštá en los cielos es

perfeckto.

CAPIT. VI.

Mirad que no hagays vueštra limošna delante de los hombres, paraque šeays

mirados deellos: de otra manera no avreys šalario acerca de vueštro Padre que

eštá en los cielos.

2 Pues quando hazes limošna, no hagas tocar trõpeta delãte de ti, como hazen lo

hypocritas en las Synogas y en las plaças, para šer eštimados de los hombres:

decierto os digo [que ya] tienë šu šalario.

3 Mas quando tu hazes limošna, no šepa tu yzquierda loque haze tu derecha.

4 Que šea tu limošna en šecreto: y tu Padre, que mira en lo šecreto, el te

pagará en publico.

5 Y quando oráres, no šeas como los hypocritas: porque ellos aman el orar en

los ayuntamientos, y en los cantones de las calles en pie: paraque šean vištos.

Decierto que [ya] tienen šu šalario.

6 Mas tu, quando oras, entrate en tu camara: y cerrada tu puerta, ora à tu

Padre, que eštá en šecreto: y tu Padre que vee en lo šecreto, te pagarà en

publico.

7 Y orãdo, no šeays prolixos, como los Ethnicos, que pienšan que por šu

parleria šerán oydos.

8 No os hagays pues šemejãtes à ellos. porque vueštro Padre šabe de que cošas

teneys neceššidad, antes que vošotros le pidays.

9 Vošotros pues orareys anši: Padre nueštro, que eštás en los cielos, Se

šancktificado tu Nõbre.

10 Venga tu Reyno. Se hecha tu voluntad, como en el cielo, [anši] tambien en la

tierra.

11 Danos oy nueštro pan quotidiano.

12 Y šueltanos nueštras deudas, como tambien nošotros šoltamos à nueštros

deudores.

13 Y no nos metas en tentacion: mas libranos de mal: porque tuyo es el Reyno, y

la potencia, y la gloria, por [todos] los šiglos. Amen.

14 Porque ši šoltardes à los hombres šus offenšas, šoltaroshá tambien à

vošotros vueštro Padre celeštial.

15 Mas šinò šoltardes á los hombres šus offenšas, tampoco vueštro Padre os

šoltará vueštras offenšas.

16 Y quando ayunays, no šeays como los hypocritas aušteros, que demudan šus

roštros para parecer à los hombres que ayunan. Decierto os digo, [que ya] tienen

šu šalario.

17 Mas tu, quando ayunas, unge tu cabeça, y lava tu roštro:

18 Para no parecer à los hombres que ayunas, šino à tu Padre que eštá en

šecreto: y tu Padre que vee en lo šecreto, te pagará en publico.

19 No hagays thešoros en la tierra, donde la polilla y el orin corrompe: y

donde ladrones minan, y hurtan.

20 Mas hazeos thešoros en el cielo, donde ni polilla ni orin corrompe: y donde

ladrones no minan ni hurtan.

21 Porque donde eštuviere vueštro thešoro, alli eštará vueštro coraçon.

22 El candil del cuerpo es el ojo: anšique ši tu ojo fuere šincero, todo tu

cuerpo šerá luminošo.

23 Mas ši tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo šerá tenebrošo. Anšique ši la

lumbre que en ti ay, šon tinieblas, quantas [šerán] las mišmas tinieblas.

24 Ninguno puede šervir à dos šeñores: porque o aborrecerá àl uno, y amará àl

otro: o še llegará ál uno, y menošpreciará ál otro. No podeys šervir á Dios, y à

Mammon.

25 Portanto os digo, No os congoxeys por vueštra vida, que aveys de comer, o

que aveys de beber: ni por vueštro cuerpo, que aveys de veštir. La vida no es

mas que el alimento, y el cuerpo que el veštido?

26 Mirad á las aves del cielo, que no šiembran, ni šiegan, ni allegan en

alholies, y vueštro Padre celeštial las alimenta. No šoys vošotros mucho mejores

que ellas?

27 Mas quien de vošotros podrá cõgoxandoše añidir à šu eštatura un cobdo?

28 Y por el veštido porque os congoxays? Apprended [de] los lyrios del campo,

como crecen: no trabajan ni hilan:

29 Mas digo os, que ni aun Salomon con toda šu gloria fue veštido anši como uno

deellos.

30 Y ši la yerva del campo, que oy es, y mañana es echada en el horno, Dios la

vište anši, no [hará] mucho mas à vošotros [hombres] de poca fé?

31 No os congoxeys pues diziendo, Que comeremos, o que beveremos, o conque nos

cubriremos?

32 Porque las Gentes bušcan todas eštas cošas. porque vueštro Padre celeštial

šabe que de todas eštas cošas teneys neceššidad.

33 Mas bušcad primeramente el Reyno de Dios, y šu jušticia, y todas eštas cošas

os šerán añididas.

34 Anšique, no os congoxeys por lo de mañana: que el mañana traerá šu congoxa;

bašta àl dia šu afflicion.

CAPIT. VII.

NO juzgueys: porque tambien no šeays juzgados.

2 Porque con el juyzio que juzgays, šereys juzgados: y con la medida que medis,

[con ella] os bolverán à medir.

3 Y Porque miras el arišta que eštá en el ojo de tu hermano: y no echas de ver

la viga que eštá en tu ojo?

4 O como dirás à tu hermano, Ešpera echaré de tu ojo el arrišta^: y heaqui

[una] viga en tu ojo?

5 Hypocrita echa primero la viga de tu ojo: y entonces mirarás en echar el

arišta del ojo de tu hermano.

6 No deys lo šanckto à los perros: ni echeys vueštras perlas delante de los

puercos: porque no las rehuellan con šus pies, y buelvan y os dešpedacen.

7 Pedid, y daršeoshá. Bušcad, y hallareys. Tocad, y abriršeos há.

8 Porque qualquiera que pide, recibe: y elque bušca, halla: y àl que toca, še

abre.

9 Que hombre ay de vošotros à quien ši šu hijo le pidiere pan, darle há [una]

piedra?

10 Y ši le pidiere pešcado, darlehá šerpiente?

11 Pues ši vošotros, šiendo malos, šabeys dar buenas dadivas à vueštros hijos,

vueštro Padre que eštá en los cielos quãto mas dará buenas cošas à los que piden

deel?

12 Anšique, todas las cošas ÿ querriades ÿ los hombres hizieššen cõ vošotros,

anši tambien hazed vošotros con ellos: porque ešta es la Ley, y los prophetas.

13 Entrad por la puerta eštrecha: porque el camino que lleva à perdicion, es

ancho y ešpaciošo: y los que van por el, šon muchos.

14^ Porque la puerta es eštrecha, y angošto el camino que lleva à la vida: y

pocos šon los ÿ lo hallan.

15 Tambien, Guardaos de los falšos prophetas, que vienen à vošotros con

veštidos de ovejas: mas de dentro šon lobos robadores.

16 Por šus frutos los conocereys. Cogenše uvas de los ešpinos? o higos de los

ešcambrones?

17 Dešta manera, todo buen arbol, lleva buenos^ frutos; mas el arbol podrido,

lleva malos frutos.

18 No puede el buen arbol llevar malos frutos: ni el arbol podrido llevar

buenos frutos.

19 Todo arbol que no lleva buen fruto, cortaše, y echaše en el fuego.

20 Anšique por šus frutos los conocereys.

21 No qualquiera que me dize, Señor, Señor, entrará en el Reyno de los cielos:

mas el que hiziere la voluntad de mi Padre que eštá en los cielos.

22 Muchos me dirán aÿl dia, Señor, Señor, no prophetizamos [en] tu nõbre, y

[en] tu nõbre šacamos demonios, y [en] tu nõbre hezimos muchas grãdezas?

23 Y entonces les confeššaré, Nunca os conoci: apartaos de mi obradores de

maldad.

24 Pues, qualquiera que me oye eštas palabras, y las haze, compararlohé ál

varon prudente que edificó šu caša šobre peña.

25 Que decendió lluvia, y vinieron rios, y šoplaron vientos, y combatieron

aquella caša, y no cayó: porque eštava fundada šobre peña.

26 Y qualquiera que me oye eštas palabras, y no las haze, compararlohé àl varon

loco, que edificó šu caša šobre arena.

27 Que decendió lluvia, y vinieron rios, y šoplaron vientos, y hizieron impetu

en aquella caša, y cayó, y fue šu ruyna grande.

28 Y fué [que] como Iešus acabó eštas palabras, las compañas še ešpantavan de

šu docktrina.

29 Porÿ los enšeñava como quien tiene authoridad, y no como los Ešcribas.

CAPIT. VIII.

Y Como decendio del monte, šeguianlo muchas compañas:

2 Y heaqui un leprošo vino, y adorólo diziendo, Señor, ši quišieres, puedes me

limpiar.

3 Y eštendiendo Iešus šu mano, tocólo diziendo, Quiero: šé limpio. Y luego šu

lepra fue limpiada.

4 Entonces Iešus le dixo, Mira no [lo] digas à nadie: mas vé, mueštrate àl

Sacerdote, y offrece el prešente que mandó Moyšen paraque les cõšte.

5 Y entrando Iešus en Capernaum, vino à el el Centurion rogandole,

6 Y diziendo, Señor, mi moço eštá echado en caša paralytico gravemente

atormentado.

7 Y Iešus le dixo, Yo vendré, y lo šanaré.

8 Y rešpondió el Centurion, y dixo, Señor, no šoy digno que entres debaxo de mi

techumbre: mas šolamente di con la palabra, y mi moço šanará.

9 Porque tambien yo šoy hombre debaxo de poteštad: y tengo debaxo de mi

[poteštad] šoldados: y digo à ešte ,^ Vé, y vá: y àl otro, Ven, y viene: y à mi

šiervo, Haz ešto, y haze [lo].^

10 Y oyendo [lo] Iešus, maravillóše: y dixo à los que [lo] šeguian, De cierto

os digo, que ni aun en Išrael he hallado tanta fe.

11 Mas [yo] os digo que vendrán muchos del Oriente, y del Occidëte, y še

aššentarán [à la meša] con Abrahã, y Išaac, y Iacob, en el Reyno de los cielos:

12 Y los hijos del Reyno šerán echados^ en las tinieblas de afuera. Alli šerá

el lloro, y el batimiento de dientes.

13 Entonces Iešus dixo àl Centurion: Vé, y como creyšte, šea hecho contigo. Y

šu moço fue šano en el mišmo momento.

14 Y vino Iešus à caša de Pedro, y vido à šu šuegra echada en la cama, y con

fiebre:

15 Y tocó šu mano, y la fiebre la dexó: y levantóše^, y širvióles.

16 Y como fue ya tarde, truxeron à el muchos endemoniados, y echó [de ellos]

los demonios con la palabra, y šanó todos los enfermos:

17 Paraque še cumpliešše lo que fue dicho por el propheta Išaias, que dixo, El

tomò nueštras enfermedades, y llevó [nueštras] dolencias.

18 Y viendo Iešus muchas compañas arredor de ši, mandó que še fueššen de la

otra parte [del lago.]

19 Y llegóše un Ešcriba, y dixole: Maeštro, šeguirtehé donde quiera que fueres.

20^ Y Iešus le dixo, Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos:

mas el Hijo del hombre no tiene donde acuešte su cabeça.

21 Y otro de šus Dišcipulos le dixo: Señor, Dame licencia que vaya primero, y

entierre à mi padre.

22 Y Iešus le dixo, Sigueme, y dexa que los muertos entierren šus muertos.

23 Y entrando el en [un] navio, šus Dišcipulos lo šiguieron.

24 Y heaqui fue hecho en la mar un gran movimiento, ÿ la nao še cubria de las

ondas: y el dormia.

25 Y llegandoše šus Dišcipulos dešpertarõlo, diziendo, Señor šalvanos,

perecemos.

26 Y [el] les dize, Porqué temeys [hombres] de poca fe? Entonces, dešpierto

reprehendió à los vientos y à la mar, y fue grande bonança.

27 Y los hombres še maravillaron diziendo, Que [hombre] es ešte, que aun los

vientos y la mar lo obedecen?

28 Y como el vino de la otra parte en la provincia de los Gergešenos:

vinieronle ál encuentro dos endemoniados que šalian de los šepulchros, fieros en

gran manera, que nadie podia paššar por aquel camino.

29 Y heaqui clamaron, diziendo, Que tenemos contigo Iešus hijo de Dios? Has

venid ya acá à moleštarnos antes de tiempo?

30 Y eštaba lexos de ellos un hato de muchos puercos paciendo:

31 Y los demonios le rogaron diziendo, Si no echas, permittenos que vamos en

aquel hato de puercos.

32 Y dixoles, Id. Y ellos šalidos fueronše en aÿl hato de puercos: y heaqui,

todo el hato de los puercos še precipitó de [un] dešpeñadero en la mar, y

murieron en las aguas.

33 Y los porqueros huyeron, y viniendo à la ciudad, contaron todas las cošas, y

loque auia paššado con los endemoniados.

34 Y heaqui, toda la ciudad šalió à recebir à Iešus: y quando lo vieron,

rogavanle que še fueše de šus terminos.

CAPIT. IX.

Entonces entrando en [un] navio paššó de la otra parte, y vino à šu ciudad.

2 Y heaqui, le truxerõ [un] paralytico echado en [una] cama: y viendo Iešus la

fe dellos, dixo ál paralytico: Confia hijo; tus peccados te šon perdonados.

3 Y heaqui algunos de los Ešcribas dezian dentro de ši: Ešte blašphema.

4 Y viendo Iešus šus penšamientos, dixo, Porqué penšays malas cošas en vueštros

coraçones?

5 Qual es mas facil, Dezir, Los peccados te šon perdonados: o, dezir, Levantate

y anda?

6 Mas porque šepays que el Hijo del hombre tiene poteštad^ en la tierra de

perdonar peccados, dize entonces ál paralytico, Levantate, toma tu cama, y vete

à tu caša.

7 Entonces [el] še levantó, y fueše à šu caša.

8 Y las compañas viendo [lo,] maravillaronše, y glorificaron à Dios, que

oviešše dado tal poteštad à hombres.

9 Y paššando Iešus de alli, vido à un hombre, que eštaba šentado ál vãco [de

los publicos tributos,] el qual še llamava Mattheo: y dizele, Sigueme. Y

levantóše, y šiguiólo.

10 Y aconteció que eštando el šentado à la meša en caša, heaqui [que] muchos

publicanos y peccadores, que avian venido, še šentaron juntamente à la meša con

Iešus y šus dišcipulos.

11 Y viendo [ešto] los Pharišeos, dixeron à šus dišcipulos, Porqué come vueštro

maeštro con los publicanos y peccadores?

12 Y oyendo [lo] Iešus, dixoles, Losque eštan šanos, no tienen neceššidad de

medico: šino los enfermos.

13 Andad, antes apprended que coša es, Mišericordia quiero, y no šacrificio:

porque no he venido à llamar los juštos, šino los peccadores à penitencia.

14 Entonces los dišcipulos de Ioan vienen à el, diziendo: Porqué nošotros y

los Pharišeos ayunamos muchas vezes, y tus dišcipulos no ayunã?

15 Y dixoles Iešus, Pueden los que šon de bodas tener luto entre tanto que el

ešpošo eštá con ellos? Mas vendrán dias, quando el ešpošo šerá quitado deellos,

y entonces ayunarán.

16 Item, nadie echa remiendo de paño rezio en veštido viejo: porque el tal

remiendo tira del veštido, y hazeše peor rotura.

17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros še rompen, y

el vino še derrama, y pierdenše los cueros: mas echan el vino nuevo en cueros

nuevos: y lo uno y lo otro še conšerva juntamente.

18 Hablando el eštas cošas à ellos, heaqui un principal vino, y adorólo,

diziendo, Mi hija es muerta poco há: mas ven, y pon tu mano šobre ella, y

bivirá.

19 Y levãtóše Iešus, y šiguiólo, y šus dišcipulos.

20 Y heaqui una muger enferma de fluxo de šangre doze años avia, llegandoše por

detrás, tocó la fimbria de šu veštido.

21 Porque dezia entre ši, Si tocare šolamente šu veštido, šeré libre.

22 Mas Iešus bolviendoše, y mirandola, dixo, Confia hija, tu fe tehá librado. Y

la muger fué libre dešde aquella hora.

23 Y venido Iešus à caša del principal, viendo los tañedores de flautas, y la

compaña que azia bullicio,

24 Dizeles, Apartaos, que la moça no es muerta: mas duerme. Y burlavanše deel.

25 Y como la compaña fué echada fuera, entrò, y travó de šu mano: y la moça še

levantó.

26 Y šalió ešta fama por toda aquella tierra.

27 Y paššando Iešus de alli, šiguieronle dos ciegos dando bozes, y diziendo,

Ten mišericordia de nošotros, Hijo de David.

28 Y venido à caša, vinieron à el los ciegos, y Iešus les dize: Creeys que

puedo hazer ešto? Ellos dizen, Si Señor.

29 Entõces tocó los ojos deellos diziendo, Conforme à vueštra fe os šea hecho.

30 Y los ojos deellos fueron abiertos: Y Iešus les defendiò [rigurošamëte]

diziendo, Mirad, nadie [lo] šepa.

31 Mas ellos šalidos, divulgaron šu fama por toda aquella tierra.

32 Y šaliendo ellos, heaqui le truxeron un hombre mudo endemoniado:

33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló. Y las compañas še maravillaron

diziendo, Nunca hà šido višta coša šemejante en Išrael.

34 Mas los Pharišeos deziã, Por el principe de los demonios echa fuera los

demonios.

35 Y rodeava Iešus por todas las ciudades y aldeas, enšeñando en las šynogas

deellos, y predicando el Evangelio del Reyno, y šanando toda enfermedad y toda

flaqueza en el pueblo.

36 Y viendo las compañas, uvo mišericordia deellas, que eran derramados y

ešparzidos, como ovejas que no tienen paštor.

37 Entõces dize à šus dišcipulos, A la verdad la miešše es mucha: mas los

obreros, pocos.

38 Rogad pues ál Señor de la miešše, que embie obreros à šu miešše.

CAPIT. X.

Entonces llamando šus doze Dišcipulos, dióles poteštad contra los ešpiritus

immundos, paraque los echaššen fuera, y šanaššen toda enfermedad y toda

flaqueza.

2 Y los nombres de los doze Apoštoles šon eštos. El primero, Simon, que es

dicho Pedro, y Andres, šu hermano: Iacobo, hijo de Zebedeo, y Ioan šu hermano:

3 Philippe, y Bartholome: Thomas, y Mattheo el publicano: Iacobo [hijo] de

Alpheo, y Lebeo por šobrenombre Thaddeo:

4 Simõ de Cana, y Iudas Išcariota, que tambien lo entregó.

5 Eštos doze embió Iešus, à los quales dió mandamiento, diziendo, Por el camino

de las Gentes no yreys, y en ciudad de Samaritanos no entreys:

6 Mas yd antes à las ovejas perdidas de la Caša de Išrael.

7 Y yendo predicad, diziendo, El Reyno de los cielos há llegado.

8 Sanad enfermos, alimpiad leprošos, rešušcitad muertos, echad fuera demonios:

de gracia recebištes, dad de gracia.

9 No poššeays oro, ni plata, ni dinero en vueštras bolšas:

10 Ni alforja para el camino: ni dos ropas de veštir, ni çapatos, ni bordon:

porque el obrero digno es de šu alimento.

11 Mas en qualquiera ciudad, ó aldea, donde entrardes, bušcad [con diligencia]

quien šea en ella digno, y repošad alli haštaque šalgays.

12 Y entrando en la caša, šaludalda:

13 Y ši la caša fuere digna, vueštra paz vendrá šobre ella: mas ši no fuere

digna, vueštra paz še bolverá à vošotros.

14^ Y qualquiera ÿ no os recibiere, ni oyere vueštras palabras, šalid de

aquella caša, ò ciudad, y šacudid el polvo de vueštros pies.

15 Decierto os digo, [que el caštigo] šerá mas tolerable à la tierra de Sodoma,

y de los de Gomorrha en el dia del juyzio, que à aquella ciudad.

16 Heaqui, yo os embio^, como à ovejas en medio de lobos: šed pues prudentes,

como šerpientes: y šenzillos, como palomas.

17 Y guardaos de los hombres: porque os entregarán en concilios, y en šus

šynogas os açotarán.

18 Y aun à principes y à reyes šereys llevados por cauša de mi, paraÿ les cõšte

à ellos y à las Gëtes.

19 Mas quando os entregáren no os congoxeys como, o que aveys de hablar: porque

en aquella hora os šerá dado que hableys.

20 Porque no šoys vošotros losque hablays, šino el Ešpiritu de vueštro Padre,

que habla en vošotros.

21 El hermano entregará àl hermano à la muerte, y el padre al hijo: y los hijos

še levantarán contra los padres, y hazerlos han morir.

22 Y šereys aborrecidos de todos por mi nõbre: mas el que šupportáre hašta la

fin, ešte šerá šalvo.

23 Mas quando os peršiguieren en ešta ciudad, huyd à la otra: porque de cierto

os digo, que no acabareys de andar todas las ciudades de Išrael, que no venga el

Hijo del hombre.

24 El Dišcipulo no es mas que šu maeštro; ni el šiervo, mas que šu šeñor.

25 Baštale al dišcipulo šer como šu maeštro: y ál šiervo, como šu šeñor: ši àl

mišmo padre de la familia llamarõ Beelzebub, quãto mas à los de šu caša.

26 Anšique no los temays: porque nada ay encubierto, que no aya de šer

manifeštado: y nada occulto, que no aya de šaberše.

27 Loÿ os digo en tinieblas, dezildo en luz: y loque oys à la oreja,

predicaldo, de los tejados.

28 Y no ayays miedo de los que matan el cuerpo: mas al alma no pueden matar:

temed antes à aÿl ÿ puede deštruir el alma y el cuerpo en el ÿmadero.

29 No še venden dos paxarillos por una blanca? Y uno deellos no cae à tierra

šin vueštro Padre.

30 Y vueštros cabellos tambien, todos eštan contados.

31 No temays pues: mas valeys vošotros que muchos paxarillos.

32 Pues qualquiera que me confeššáre delante de los hombres, confeššarlohé

tambien yo delante de mi Padre, que eštá en los cielos.

33 Y qualquiera que me negáre delante de los hombres, negarlohé yo tambien

delante de mi Padre, que eštà en los cielos.

34 No pëšeys ÿ he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter

paz, šino cuchillo.

35 Porque he venido para hazer diššenšion del hombre contra šu padre, y de la

hija contra šu madre, y de la nuera contra šu šuegra.

36^ Y los enemigos del hombre, los de šu caša.

37 Elque ama padre, ó madre mas que à mi, no es digno de mi: y el que ama hijo,

ò hija mas que à mi, no es digno de mi.

38 Y el que no toma šu cruz: y šigue en pos de mi, no es digno de mi.

39 El que halláre šu vida, la perderá: y el que perdiere šu vida por cauša de

mi, la hallará.

40 Elque os recibe à vošotros, à mi recibe, y el que à mi recibe, recibe ál que

me embió.

41 El que recibe propheta en nombre de propheta^, šalario de propheta recibirá:

y el que recibe jušto en nombre de jušto, šalario de jušto recibirá.

42 Y qualquiera que diere à uno deštos pequeñitos un jarro de agua fria

šolamente en nombre de Dišcipulo, de cierto os digo, [que] no perderá šu

šalario.

CAPIT. XI.

Y Fué, que acabando Iešus de dar mãdamientos à šus doze Dišcipulos, fueše de

alli à enšeñar y à predicar en las ciudades de ellos.

2 Y oyendo Ioan en la prišion los hechos de Chrišto, embióle dos de šus

dišcipulos,

3 Diziendo, Eres tu aquel que avia de venir, ó ešperaremos à otro?

4 Y rešpondiendo Iešus, dixoles, Yd, hazed šaber à Ioan las cošas que oys, y

veys.

5 Los ciegos veen, y los coxos andan: los leprošos šon alimpiados, y los šordos

oyen: los muertos šon rešušcitados, y à los pobres es annunciada la alegre

nueva:

6 Y bienaventurado^ es el que no fuere ešcandalizado en mi.

7 Y ydos ellos, començó Iešus à dezir de Ioan à las compañas: Que šalištes à

ver àl dešierto? [Alguna] caña que es meneada del viento?

8 O que šalištes à ver? un hombre cubierto de blandos veštidos? Cierto losÿ

traen [veštidos] blandos, en las cašas de los reyes eštan.

9 O que šalištes à ver? Propheta? Tambien os digo, y mas que propheta.

10 Porque ešte es de quien eštá ešcripto, Heaqui yo embio mi angel# delante de

tu faz, que aparejará tu camino delante de ti.

11 De cierto os digo [que] no še levantó entre losque nacen de mugeres otro

mayor que Ioan el Baptišta: mas el que es muy pequeño en el Reyno de los cielos,

mayor es que el.

12 Dešde los dias de Ioan el Baptišta hašta aora àl Reyno de los cielos še haze

fuerça: y los valientes lo arrebatan.

13 Porque todos los prophetas: y la ley, hašta Ioan prophetizaron.

14 Y ši quereys recebir, el es aquel Elias que avia de venir.

15 El que tiene oydos para oyr, oyga.

16 Mas à quien compararé ešta generacion? Es šemejante à los mochachos que še

šientan en las plaças, y dan bozes à šus compañeros,

17 Y dizen, Tañimos os flauta, y no baylaštes: endechamos os, y no lamentaštes.

18 Porque vino Ioan que ni comia ni bevia: y dizen, Demonio tiene.

19 Vino el Hijo del hombre, que come y beve, y dizen, heaqui un hombre comilon,

y bevedor de vino, amigo de publicanos y de peccadores. Mas la šabiduria es

aprovada de šus hijos.

20 Entonces començò à çaherir [el beneficio] à las ciudades en las quales avian

šido hechas muy muchas de šus maravillas, porque no še avian emmendado,

[diziendo:]

21 Ay de ti Chorazin, Ay de ti Bethšaida: porÿ ši en Tyro y en Sidon fueran

hechas las maravillas que han šido hechas en vošotras, en otro tiempo ovieran

hecho penitencia# en šacco y en ceniza.

22 Portanto [yo] os digo, [que] à Tyro y à Sidon šerá mas tolerable [el

castigo] en el dia del juyzio que à vošotras.

23 Y tu Capernaum, que eres levantada hašta el cielo, hašta los infiernos šerás

abaxada: porque ši en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han šido

hechas en ti, ovieran quedado hašta el dia de oy.

24 Portanto [yo] os digo [que] à la tierra de los de Sodoma šerá mas tolerable

[el castigo] en el dia del juyzio, que à ti.

25 En aquel tiempo rešpondiendo Iešus, dixo, Alábote Padre, Señor del cielo y

de la tierra, ÿ ayas ešcondido ešto de los šabios y de los entendidos, y lo ayas

revelado à los niños.

26 Anši padre, puešque anši agradó en tus ojos.

27 Todas las cošas me šon entregadas de mi Padre: y nadie conoció àl Hijo, šino

el Padre: ni àl Padre conoció alguno, šino el Hijo, y [aquel] à quien el Hijo lo

quišiere revelar.

28 Venid à mi todos los que eštays trabajados, y cargados: que yo os haré

dešcanšar.

29 Llevad mi yugo šobre vošotros, y aprended de mi, que šoy manšo y humilde de

coraçon: y hallareys dešcanšo para vueštras almas.

30 Porque mi yugo es facil, y ligera mi carga.

CAPIT. XII.

EN aquel tiempo yva Iešus por [unos] panes en Sabbado: y šus Dišcipulos avian

hambre, y començaron à coger ešpigas, y à comer.

2 Y viendo [lo] los Pharišeos, dixeronle: Heaqui, tus Dišcipulos hazen lo ÿ no

es licito hazer en Sabbado.

3 Y el les dixo, No aveys leydo, ÿ hizo David teniendo hambre el y los que

eštavan con el?

4 Como entrò en la Caša de Dios, y comió los panes de la Propošicion, que no

[le] era licito comer de ellos, ni à los que eštavan con el, šino à šolos los

šacerdotes?

5 O, no aveys leydo en la Ley, que los šabbados en el Templo los šacerdotes

profanan el šabbado, y šon šin culpa?

6 Pues digo os que Mayor que el Templo eštá aqui.

7 Mas ši šupieššedes que es, Mišericordia quiero, y no šacrificio, no

condenariades los innocentes.

8 Porque šeñor es aun del Sabbado el Hijo del hombre.

9 Y partiendoše de alli, vino à la šynoga de^ ellos.

10 Y heaqui avia [alli] uno que tenia una mano šeca: y preguntaronle diziendo,

Es licito curar en šabbado? por accušarlo.

11 Y el les dixo, Que hombre avrá de vošotros, que tenga una oveja, y ši cayere

en una fošša en šabbado, no le echa mano, y [la] levante?

12 Pues quanto mas vale un hombre que un oveja? Anši que licito es en los

šabbados hazer bien.

13 Entonces dixo à aquel hombre. Eštiende tu mano. Y [el la] eštendió, y fue

[le] reštituyda šana como la otra.

14 Y šalidos los Pharišeos conšultaron contra el para deštruyrlo.

15 Mas šabiendo [lo] Iešus, apartóše de alli: y šiguieronle muchas compañas, y

šanaba à todos.

16 Y el les defendia [rigurošamente] que no lo dešcubrieššen:

17 Paraque še cumpliešše lo que eštava dicho por el propheta Išaias que dixo,

18 Heaqui mi šiervo, àl qual he ešcogido; mi amado, en el qual še agrada mi

alma: pondré mi Ešpiritu šobre el, y à las Gentes^ annunciara juyzio.

19 No contenderá, ni bozeará; ni nadie oyrá en las calles šu boz.

20 La caña caxcada no quebrará: y el pavilo que humea, no apagará: haštaque

šaque à vicktoria el juyzio:

21 Y en šu Nombre ešperarán las Gentes.

22 Entonces fue traydo à el un endemoniado ciego y mudo, y šanólo, de tal

manera que el ciego y mudo hablava y via.

23 Y las compañas eštavan fuera de ši, y dezian: Es ešte aquel hijo de David?

24 Mas los Pharišeos oyendo [lo] dezian, Ešte no echa fuera los demonios šino

por Beelzebul principe de los demonios.

25 Y Iešus, como šabia los pëšamientos deellos, dixoles: Todo reyno divišo

contra šimišmo es aššolado: y toda ciudad, o caša, diviša contra šimišma, no

permanecerá.

26 Y ši Satanas echa fuera à šatanas, contra šimišmo eštá divišo. como pues

permanecerá šu reyno?

27 Y ši yo por Beelzebul echo fuera los demonios, vueštros hijos por quien

[los] echan? Portanto ellos šerán vueštros juezes.

28 Y ši por Ešpiritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente llegado ha

à vošotros el Reyno de Dios.

29 Porque como puede alguno entrar en la caša del valiente, y šaquear šus

alhajas, ši primero no prendiere àl valiente: y entonces šaqueará šu caša?

30 El que no es conmigo, contra mi es: y el que conmigo no coge, derrama.

31 Portanto os digo, Todo peccado y blašphemia šerá perdonado à los hombres:

mas la blašphemia del Ešpiritu no šerá perdonada à los hombres.

32 Y qualquiera que hablâre contra el Hijo del hombre, le šerá perdonado: mas

qualquiera que hablare contra el Ešpiritu Sanckto, no le šerá perdonado ni en

ešte šiglo ni en el venidero.

33 O hazed el arbol bueno, y šu fruto bueno; o hazed el arbol podrido, y šu

fruto podrido: porque del fruto es conocido el arbol.

34 Generacion de bivoras, como podeys hablar bien, šiendo malos? porque del

abundancia del coraçon habla la boca.

35 El buen hombre del buen thešoro del coraçon šaca buenas cošas: y el mal

hombre del mal thešoro šaca malas cošas.

36 Mas [yo] os digo que toda palabra ocioša que hablaren los hombres, de ella

darán cuenta el dia del juyzio.

37 Porque de tus palabras šerás juštificado, y de tus palabras šerás condenado.

38 Entonces rešpondieron unos de los Ešcribas y de los Pharišeos, diziendo:

Maeštro, deššeamos ver de ti šeñal.

39 Y el rešpondió^, y dixoles, La generacion mala y adulterina demanda šeñal;

mas šeñal nole šerá dada, šino la šeñal de Ionas propheta.

40 Porque como eštuvo Ionas en el vientre de la vallena tres dias y tres

noches, anši eštará el Hijo del hombre en el coraçon de la tierra tres dias y

tres noches.

41 Los de Ninive še levantarán en juyzio con ešta generacion, y la condenarán:

porque ellos hizieron penitencia# à la predicacion de Ionas, y heaqui mas que

Ionas en ešte lugar.

42 La Reyna del Auštro še levantará en juyzio con ešta generacion: y la

condenará: porque vino de los fines de la tierra para oyr la šabiduria de

Salomon: y heaqui mas que Salomon en ešte lugar.

43 Quando el ešpiritu immundo ha šalido del hombre, anda por lugares^ šecos,

bušcando repošo: y no hallandolo,

44 Entonces dize, Bolvermehé à mi caša, de dõde šali. Y quando viene, halla

[la] dešocupada, barrida, y adornada:

45 Entonces vá, y toma conšigo otros šiete ešpiritus peores que el, y entrados

moran alli; y šon peores las poštrimerias del tal hombre que šus primerias. Anši

tambien acontecerá à ešta generacion mala.

46 Y eštando el aun hablando à las compañas, heaqui šu madre y šus hermanos

eštavan fuera, que le querian hablar.

47 Y dixole uno, Heaqui tu madre y tus hermanos eštan fuera, que te quieren

hablar.

48 Y rešpondiendo el al que le dezia [ešto], dixo, Quien es mi madre, y quien

šon mis hermanos?

49 Y eštendiendo šu mano azia šus dišcipulos, dixo, Heaqui mi madre y mis

hermanos.

50 Porque todo aquel que hiziere la voluntad de mi Padre, que eštá en los

cielos, ešše es mi hermano, y hermana, y madre.

CAPIT. XIII.

Y Aquel dia, šaliendo Iešus de caša, šentóše junto à la mar:

2 Y allegaronše à el muchas compañas; y entrandoše el en un navio, šentóše, y

toda la compaña eštava à la ribera.

3 Y hablóles muchas cošas por Parabolas, diziendo,^ He aqui el que šembraba,

šalió à šembrar.

4 Y šembrãdo, parte [de la šimiente] cayó junto àl camino: y vinieron las aves,

y comieronla.

Reina Valera New Testament of the Bible 1602, Book of Matthew · 第 1 / 5 段