Es cosa sabida y que todos conocen ser muy fácil reducir el sistema
administrativo de hacienda á un método breve y de toda claridad en
cualquier estado, como por ejemplo, en Filipinas, donde con recursos
el gobierno para tener al corriente todas sus cargas, no debia haber
cuentas atrasadas, ni deudas de ninguna clase, lo cual es indudable
facilita y abrevia el sistema de contabilidad, disminuye trabajos,
y sin disputa la cuenta y razon debe marchar por un camino mas corto
y despejado, con ahorro considerable de manos ocupadas en este ramo:
pues cabalmente en Filipinas hace algun tiempo parece no se ha tratado
sino de complicar mas y mas este ramo, multiplicando empleados,
aumentando sueldos, y proponiéndose cada dia nuevos planes, sin que
de ninguno haya resultado otro beneficio que gravar el tesoro público,
y retardar el curso y despacho de los negocios [20].
§. II.