Canesi.--_Historia de Valladolid._--Libro V, cap. I.
Por horden de los Reyes se dió también principio aquel año al feliz
descubrimiento de las Indias Occidentales por Christoval Colombo,
que en lengua castellana decimos Colón, Cavallero genovés, ilustre
progenitor de los Duques de Veragua, Marqueses de Jamaica; este, pues,
argonauta insigne salió de Valladolid a esta conquista, y guiado de
los papeles que le dexó en la isla de la Madera Rodrigo Faleyro,
peritíssimo Marinero y gran cosmógrafo portugués, se dió a la vela
viernes al amanecer tres de Agosto, acompañado de noventa compañeros
(algunos dicen ciento y veinte) en tres Navíos del puerto de Palos
de Moguer, junto a la costa del Algarve, aprestados con sólos diez y
seis ó diez y siete mil ducados. (Aquí sigue una breve descripción
del descubrimiento de América, que nada de particular ofrece, y luego
refiriéndose a la residencia de Colón en Valladolid, que es lo que
importa, dice lo siguiente): Diré algo de lo mucho que de él nos
dexaron los Escriptores de aquellos tiempos, pues vivo y difunto honró
esta Ciudad de Valladolid empeñado ya en sembrar al Cielo de almas, y
con esta idea volvió a proseguir con infatigable celo el adelantamiento
de su conquista, descubriendo tierras incógnitas, acompañado de su
hermano D. Bartholomé y de mucha más gente que la primera vez, y
lleno de triumphos se restituió a España, mereciendo que los Reyes le
nombrasen por Almirante mayor, Virrey y Capitán general de las Indias
por él descubiertas y por descubrir para él y los sucesores en su casa
y Estado; y casó con D.ª Phelipa Muniz de Melo, Portuguesa de nación,
y estando en Valladolid hizo Cobdicilo a diez y nueve de Mayo de mil
quinientos seis, ante Pedro de Hinojedo, Escribano de Cámara de los
Catholicos Reyes, que le dieron facultad para fundar el mayorazgo de
su casa el año de mil quatrocientos y noventa y siete, y el título de
Duque de Veraguas el de mil y quinientos seis, en que murió a veinte y
seis de Mayo (algunos dicen a seis) en Valladolid, y sus huesos fueron
trasladados a las Cuevas de Sevilla, donde se lee un Epitafio que
traducido en el castellano idioma dice así en esta Octava.
Este poco compás que ves encierra
aquel varón que dió tan alto vuelo,
que no se contentó con nuestro suelo
y por darnos un nuevo se destierra;
dió riquezas inmensas a la tierra,
innumerables ánimas al Cielo,
halló donde plantar divinas leyes
y prósperas Provincias a sus Reyes.
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