CRISTÓBAL COLÓN EN PALOS Y EN LA RÁBIDA.--COLÓN EN SEVILLA.--EL
DUQUE DE MEDINASIDONIA Y EL DUQUE DE MEDINACELI.--COLÓN EN CÓRDOBA:
SE PRESENTA A LOS REYES.--RETRATO MORAL Y FÍSICO DE COLÓN.--AMIGOS
Y ENEMIGOS DEL GENOVÉS.--POLÍTICA EXTERIOR E INTERIOR.--JUNTA DE
CÓRDOBA.--JUNTA DE SALAMANCA.--COLÓN ANTE LOS REYES EN ALCALÁ
DE HENARES.--DOÑA BEATRIZ ENRÍQUEZ DE ARANA.--PROPOSICIONES
PRESENTADAS POR COLÓN A LOS REYES CATÓLICOS.--COLÓN EN LA
RÁBIDA.--LOS CONSEJEROS DE COLÓN.--JUAN PÉREZ ANTE DOÑA
ISABEL.--TRATADO ENTRE LOS REYES CATÓLICOS Y COLÓN.--EL ALMIRANTE
EN LA RÁBIDA.--MARTÍN ALONSO PINZÓN.--«SANTA MARÍA», LA «NIÑA» Y LA
«PINTA».--CONVENIO ENTRE COLÓN Y PINZÓN.
Habiendo fallecido la mujer de Colón (1484)[384], el audaz genovés
abandonó a Portugal y llegó a la corte de Castilla, Estado a la
sazón poderoso, engrandecido por la política de los Reyes Católicos.
Debió de hacer el viaje por mar y no por tierra. Si realizó el viaje
embarcado--como muchos creen[385]--es probable que hiciese escala en
Huelva para ver a su cuñado o amigo Muliarte.
[384] Fué enterrada en la _capilla de la Piedad_ del convento
del Carmen en Lisboa, siendo de notar que Colón se ocupó en
sus escritos muy poco de ella, lo cual hace sospechar que la
dicha y felicidad del matrimonio no fueron completas.
[385] Herrera, _Década_ 1.ª, lib. I, cap. VII.
Tomó después el camino de Córdoba, donde a la sazón se hallaban los
reyes; pero hubo de tocar de arribada en el puerto de Palos[386]. Es
de creer que no habiendo encontrado en Palos seguro asilo donde poder
descansar y recuperar sus gastadas fuerzas, vió allá lejos y en una
altura un convento, y hacia él dirigió sus pasos para gloria suya y de
España.
[386] No se halla probado si desembarcó en Palos o en el
Puerto de Santa María, en Sanlúcar de Barrameda o en la
Higuera.
Aunque el convento de _Santa María de la Rábida_ o de _Nuestra Señora
de los Remedios_ no se hallaba en el camino de población alguna
importante, Cristóbal Colón fué allí, como otros muchos pobres
caminantes acudían a las puertas de dichas casas religiosas. Del
convento de la Rábida dijo el duque de Rivas en uno de sus romances lo
siguiente:
«A media legua de Palos
sobre una mansa colina,
que dominando los mares
está de pinos vestida,
de la Rábida el convento
fundación de orden francisca,
descuella desierto, sólo,
desmantelado, en ruinas.»
Daremos algunas noticias del convento en aquella época. Componíase de
dos cláustros interiores y de tres pequeños cuerpos anejos al edificio
principal. La iglesia de Santa María estaba rodeada de un cercado, cuyo
espacio formaba un patio interior. Dicho templo, construído en forma de
cruz, tenía tres capillas. Exteriormente, y por encima del altar mayor
se levantaba esférica cúpula, rodeada de un borde de mampostería. Dicha
parte del tejado, dispuesta a manera de azotea, parecía destinada a
Observatorio. La cúpula, revocada de blanca cal, servía de señal a los
buques costaneros. El convento, rodeado de espeso bosque de pinos, no
se descubría por la parte de tierra; únicamente por la parte del mar.
Si era pobre la obra arquitectónica, lo era más todavía por la falta de
estatuas, cuadros y lámparas de oro y plata. El convento sólo contenía
habitación para el prior, doce celdas y biblioteca; el refectorio y la
cocina ocupaban pequeño edificio rectangular, adosado a la izquierda
del principal edificio.
Gruesa pared, construída tal vez para defenderse de los moros de España
y de los merodeadores de Portugal, encerraba la escarpada colina que
sirve de pedestal al convento y al pie de la cual crecían magníficos
aloes y altas palmeras. Subíase por gradas formadas de piedras,
viéndose a un lado y a otro frondosas higueras y arrastrándose por
todas partes alcaparros y sarmientos. Al jardín, regado por máquina
hidráulica alimentada mediante el río Tinto, le daba sombra frondoso
parral y algunos limoneros.
[Ilustración: