§ I.--Historia.
El _zinc metálico_ y el _óxido de zinc_ son los únicos esperimentados y
cuyos efectos son análogos, por lo cual solo nos ocuparémos de estas dos
sustancias, reuiniéndolas bajo un mismo nombre. Creemos, sin embargo,
que la accion de las diversas sales de _zinc_ tienen analogías bastante
exactas con las del metal y su óxido.
El _óxido de zinc_ era el único que antes se usaba en la elefantiasis,
la viruela, la coqueluche, el asma nervioso, la cardialgia crónica, el
histerismo, la corea, la epilepsia, convulsiones parciales, oftalmía,
úlceras fétidas, grietas en la piel, en los labios y en los pezones, en
las escoriaciones de los niños y ciertas alteraciones de la vista. El
_sulfato de zinc_ ha sido preferido para inyecciones en las gonorreas, y
en fiebres nerviosas y eruptivas, palpitaciones, neuralgias,
tétanos..... Las preparaciones de _zinc_, en general, eran consideradas
como antiespasmódicas y antiherpéticas y desecativas; pero las
indicaciones simplemente nominales de las enfermedades para las que se
preconizaban eran tan vagas, que se ha concluido por olvidarlas casi del
todo, y por considerar al _zinc_ como un antiespasmódico infiel.
§ II.--Efectos fisiológicos y terapéuticos.
Los efectos del _zinc_ manifiestan sus propiedades positivas.
Su accion electiva sobre el sistema nervioso ganglionar no es dudosa;
por ella se esplican las particularidades de sus efectos en el sistema
nervioso de relacion y en la circulacion, y la misma demuestra su
influencia en la piel y las mucosas.
Esta accion electiva del _zinc_ es deprimente, casi hasta la abolicion
del orgasmo fisiológico: la sensacion de frio penetra hasta los huesos,
hay temblores violentos de todo el cuerpo, debilidad escesiva,
repugnancia para el movimiento, insensibilidad; la sensacion de frio
conduce á este estado por una exaltacion de la sensibilidad y de la
contractilidad, y á pesar de que todos los síntomas tienen una tendencia
asténica, es asimismo precedida por otros síntomas de irritacion
sanguínea sin fijeza y con un carácter asténico y venoso.
Espondrémos los principales de estos síntomas al recorrer las diversas
indicaciones de este medicamento: 1.º en algunas fiebres catarrales, en
la encefalitis de los niños y en el hidrocéfalo despues de _acónito_ y
_belladona_, cuando predomina el estado nervioso, y en ese período
inicial irritativo en el que la fiebre se manifiesta por
horripilaciones, temblor de los miembros, calofríos con frio esterior y
calor interior, sed, vómitos ó náuseas, orina abundante y clara,
contraccion de las pupilas, sequedad de las superficies mucosas; en los
síntomas de estincion de las fuerzas vitales ó de parálisis incipiente
en el hidrocéfalo, la encefalitis, y en las fiebres exantemáticas de los
niños en el último período;
2.º En ciertas afecciones pneumónicas, hepáticas, gástricas, uterinas, á
consecuencia del eretismo que sobreviene despues de una convulsion, una
neuralgia, un susto: en estas circunstancias se desenvuelve un estado
nervioso general, una fiebre indeterminada ó nerviosa con calofríos y
temblores; hay además, segun el sitio de la afeccion, opresion, tos,
espectoracion sanguinolenta, sensacion de calor en el pecho, punzadas,
palpitaciones, movimientos irregulares y sacudimientos del corazon;
punzadas en los hipocondrios, tension y sensibilidad en la region
hepática, meteorismo, estreñimiento, calor y latidos en el vientre,
dolores cólicos, espulsion de gases, diarrea mucosa y aun sanguinolenta,
sensibilidad escesiva de los órganos genitales, síntomas histéricos,
sensacion quemante al orinar, orina sanguinolenta, presion y tension
hipogástrica, lumbago;
3.º En algunas flogoses subagudas de las mucosas, y en particular del
ojo con rubicundez en las carúnculas; sequedad, dolores quemantes,
escoriacion, supuracion en ellas; inflamacion á veces del borde de los
párpados y flujo de mucosidades purulentas, oftalmías blenorrágicas que
se combaten primeramente con medicamentos apropiados á la causa y á la
agudeza, como el _mercurio_, la _belladona_, el _sulfuro de cal_,
etc...., en las flogosis subagudas, en fin, de la uretra, de la vagina y
del recto; con exudacion serosa, ó flujo mucoso-purulento, escozor,
prurito, sensacion de escoriacion y de quemadura;
4.º En ciertas congestiones venosas del hipogastrio con várices,
estreñimiento y síntomas de gastritis ó de enteritis crónica,
hipocondría, nerviosidad y esa grande susceptibilidad moral; suelen
presentarse vómitos ó hematuria; en la dismenorrea y retardacion de las
reglas por una afeccion espasmódica, y en la metrorragia congestiva, ó
por lo menos en la menstruacion escesiva y anticipada; en la disposicion
al aborto por la misma causa de congestion ó de éstasis venoso y de
várices internas; en las afecciones varicosas de los miembros
inferiores, sabañones y rubicundeces irritativas de la piel de la nariz
y de su mucosa con coriza seco y ozena;
5.º En las grietas del pezon y particularmente de las mucosas en los
límites de la piel, en los labios, en las partes genitales, en la nariz,
en los ángulos de los ojos; en algunos casos de prurito, sobre todo en
las articulaciones, de impétigo crónico, de herpes secos con costras muy
antiguas, y úlceras herpéticas y otras varias con bordes irritados, en
las que se desarrollan granos ó pequeños forúnculos;
6.º En los dolores artríticos y reumáticos complicados con debilidad
general y tumefaccion crónica de las articulaciones afectadas; en los
dolores dislacerantes de los reumáticos, cuando se agravan con el calor
y por el movimiento sobre todo, así como por la escitacion sanguínea que
determina y se caracteriza por la hinchazon de las venas superficiales;
7.º En ciertos accesos espasmódicos histéricos, ó epilépticos, con
gritos en su principio; pero mas bien en el estado habitual de
irritabilidad de las personas así afectadas; en una especie de
ninfomanía en mujeres recien paridas, procedente de una irritacion de
los órganos genitales con diminucion de la secrecion láctea, y en la
dismenorrea ó amenorrea resultantes del onanismo con irritacion de las
partes esteriores de los órganos de la generacion;
8.º En la hipocondría acompañada de espasmos, de estremecimientos
musculares, de sensibilidad general al aire libre que obliga á
descansar, sueño agitado, desaliento é ideas de suicidio;
9.º En algunas parálisis aisladas, que se desenvuelven lentamente en
medio de las grandes perturbaciones nerviosas ó á consecuencia de
neuralgias repetidas, en un estado de consuncion y de debilidad muscular
general; en la amaurosis que se desarrolla lentamente á consecuencia de
padecimientos de este género ó artríticos.
=Dósis.=--Se le emplea como el _grafito_.
Las afecciones locales esteriores reclaman el uso del _zinc_ al interior
principalmente; pero será muy conveniente en inyecciones, lociones ó
pomadas; y en estos casos, ya se esté usando el _zinc_ ó su óxido al
interior, se puede emplear sin dificultad el _sulfato de zinc_ al
esterior.
El uso esterno de las preparaciones de _zinc_ exige grandes
precauciones, porque á dósis grandes, suprime fácilmente irritaciones
que su índole herpética hace rebeldes en sus cambios de formas, tanto
esterior como interiormente, con gran detrimento de los enfermos que se
creen curados de las referidas irritaciones en la vulva, en los
párpados..., y solo han logrado trasformar esta ligera enfermedad en
catarros, gastropatías y afecciones crónicas mas incómodas y
frecuentemente graves. Estas metástasis, lo decimos como de paso,
consisten á veces en repercusiones peligrosas, repercusiones que tambien
se observan con frecuencia por el uso de las aguas minerales sulfurosas,
cuya accion, en personas herpéticas, es muy notable, y sin embargo,
bastante desatendida por desgracia.
=FIN DEL TOMO SEGUNDO.=
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