SEPIA (GIBIA ORDINARIA, TINTA DE GIBIA).

§ I.--Historia.

El líquido negro ó tinta de _sepia_ procede de un molusco cefalópodo que

lleva este nombre. Los antiguos, despues de Hipócrates, han empleado la

concha interna y los huevos de la _sepia_ y de sus diversas especies, en

calidad de astringente y de diurético. Reconocieron en estas sustancias

la propiedad de escitar las contracciones uterinas para la espulsion de

la placenta, y la de restablecer los loquios suprimidos. Se han usado

desde la época de Plinio, en las afecciones crónicas de la vejiga, del

útero y de la piel, y en ciertas secreciones de la mucosa

génito-urinaria.

Es probable que Hahnemann haya ensayado la tinta de _sepia_ por los

datos de la antigüedad; y no deja verdaderamente de ser notable, que sus

ensayos, aparte de las propiedades mas estensas que han descubierto en

esta sustancia, hayan confirmado la esperiencia de los antiguos, que

daban propiedades muy análogas á todas las partes de este animal. Nos

admira que este gran terapéutico atribuya á la _sepia_ efectos tan

escitantes de la circulacion, que exigiesen en su concepto calmarlos con

el _acónito_; porque despues de quince años que nos hemos dedicado al

estudio de los medicamentos fisiológica y clínicamente, confesamos no

haber podido jamás descubrir en la _sepia_ su efecto directamente

escitante sobre el sistema sanguíneo, ni fenómenos que merezcan el

nombre de flogosis ó de fiebre por su conjunto.

§ II.--Efectos fisiológicos.

No es posible hallar en el cuadro de síntomas fisiológicos y de hechos

clínicos una accion real de la _sepia_ en el sistema sanguíneo, ni una

esfera de accion tan estensa como pretenden muchos prácticos,

especialmente alemanes. Tiene sin duda relaciones particulares con los

sistemas venoso y linfático; verdad es que todos los síntomas

referentes á los demás sistemas orgánicos se apoyan en estas relaciones

y dependen de las alteraciones de los sistemas referidos, ya por sus

ramificaciones, ya por su estímulo, ó por su vitalidad. La clínica ha

demostrado además que los numerosos síntomas nerviosos y sobre todo

neurálgicos de la _sepia_ suponen siempre una afeccion uterina ó

abdominal, y muchas veces un principio herpético separado de la piel ó

de las mucosas y que altera el sistema nervioso, resultando de esto su

accion reactiva del útero á la piel, al cerebro, á las mucosas, ó de la

piel al útero y al sistema nervioso, ó del linfático á todos los demás.

Varios autores han dado á la _sepia_ la denominacion de _pulsatila

crónica_, en consideracion á sus fenómenos uterinos y los dependientes

del útero; otros la comparan con el _licopodio_, por sus fenómenos

sanguíneos, linfáticos y cutáneos, cuando se buscan sus analogías en una

afeccion herpética, ó en padecimientos procedentes de la misma afeccion,

generalizada y con carácter discrásico. Se ha podido decir, en fin, que

era el _opio_ de las mujeres delicadas, en afecciones dolorosas

dependientes de una discrasia de este género, ó de un estado particular

del útero, pero no de una lesion orgánica.

La accion electiva de este medicamento está corroborada por todas sus

circunstancias, por la relacion singular del estado morboso que tiende á

desarrollar, con el que ofrecen las personas debilitadas por escesos y

emociones morales habituales, ó naturalmente delicadas, sensibles y de

un temperamento linfático nervioso: estos enfermos tienen la piel fina,

blanca, pálida y cubierta frecuentemente de manchas rojizas; son muy

impresionables al aire frio, se resfrian fácilmente, y suelen

esperimentar conmociones y estremecimientos en los miembros, accesos de

debilidad y desfallecimiento, laxitud grande, escitacion sanguínea y

pulsaciones por todo el cuerpo, sudores fáciles; están dispuestos á

flujos mucosos, á hinchazones frias, reumáticas y escrofulosas, y á

dolores lancinantes y pulsativos, que el calor esterior alivia, el frio

agrava, y á los que se unen calofríos: en estas personas, pues,

desarrolla toda su eficacia, y en la pubertad ó antes que la edad

avanzada haga desaparecer su aptitud á la venosidad y á la nerviosidad.

Las disposiciones morales de este medicamento son muy análogas á las de

la _pulsatila_, variando tan solo desde la tristeza llorosa á una

inquietud resignada, si bien se presentan algunas veces el desaliento y

la propension á irritarse en las afecciones del aparato génito-urinario.

Por lo espuesto se comprende que la _sepia_ se adapta particularmente á

las enfermedades de las mujeres, sin dejar por eso de ser útil en los

hombres, especialmente en los jóvenes y entregados al onanismo, en los

cuales es muy eficaz, con especialidad si se alteran las vías

digestivas, y que hay tristeza, abatimiento, taciturnidad.

§ III.--Efectos terapéuticos.

=A.= _Afecciones febriles._--Este medicamento no corresponde á la fiebre

propiamente dicha, sino tan solo á estados discrásicos, herpéticos,

venosos, escrofulosos, con ó sin afeccion local, y que desarrollan una

escitacion sanguínea que se eleva hasta las congestiones, las

tumefacciones activas, las irritaciones gástricas y mucosas...., pero

que es pasajera y nunca termina por supuracion ni suscita crísis. Ha

sido útil en ciertas fiebres mucosas y catarrales, en algunos casos

subagudos, que se prolongan mas allá del límite mas largo, despues

_pulsatila_, y cuando el _azufre_ está contraindicado por la falta de

eretismo habitual y de irritabilidad orgánica: la lengua está blanca,

hay vesículas ó dolores de escoriacion en la boca, sensacion de frio,

calofríos frecuentes, dolores é incomodidades que abaten, congestion

venosa abdominal con tension y timpanitis ó sensibilidad y calor,

síntomas que, unidos á los de saburra, exigen al parecer el uso de un

purgante, el cual, sin embargo, aumenta los padecimientos y agrava la

fiebre.

La _sepia_ es útil en fiebres lentas que complican ciertas afecciones

catarrales y neurálgicas, en personas débiles y linfáticas, que sudan

por la menor causa; pero esta es mas bien erética y depende de una

nutricion insuficiente y de alteraciones continuas nacidas de la falta

de armonía entre la piel y las mucosas. El estado de atonía de estas

superficies se espresa por fluxiones pasajeras, por irritaciones

crónicas superficiales, por flujos de sudores ó de mucosidades, por una

estremada sensibilidad al frio, calores vivos con enardecimiento de la

sangre por la noche en la cama y calofríos frecuentes, y por la falta de

calor por el dia sin energía vital; el calor, además, rara vez es

general, se fija principalmente en la cabeza, con rubicundez y

tumefaccion en la cara algunas veces, y frio en las estremidades

inferiores y en los muslos.

Todos estos datos son aplicables á las fiebres intermitentes propias de

la _sepia_. Necesario es confesar, sin embargo, que se ha exagerado

mucho en Alemania su importancia en estas especies de fiebres. Solo

conviene en intermitentes en que la nutricion está debilitada por

congestiones repetidas en los órganos abdominales en el período de

concentracion, por sudores constantes debidos á la atonía y laxitud de

la piel, por tratamientos anteriores y por antiguas afecciones venéreas

tratadas con altas dósis de _mercurio_ y _sales de yodo_. Está con mas

frecuencia indicada en fiebres larvadas, neurálgicas, con hemicránea

periódica, congestiones venosas abdominales y flujo mucoso y aun

diarréico.

=B.= _Flegmasías, subirritaciones._--Las flegmasías á que corresponde la

_sepia_, reconocen una disposicion venosa uterina ó abdominal, un estado

caquéctico, una infeccion herpética, ó una diátesis escrofulosa; el

órgano afectado está debilitado por afecciones anteriores; hay sensacion

de sequedad, rubicundez, calor, quemazon, sensacion de escoriacion,

tumefaccion. A pesar de la sensacion de sequedad, hay cierta exudacion

serosa, ordinariamente acre y que desarrolla irritaciones en la parte

cutánea próxima, en la punta de la nariz que se pone encendida, en los

párpados que se inflaman, en los grandes labios y entre los muslos.

Estas irritaciones son generalmente de carácter herpético ó escrofuloso,

y cuando cesan, dejan en pos de sí una laxitud y engrosamiento de las

mucosas, que da lugar á corizas y leucorreas tenaces; á amigdalitis y

anginas; á oftalmías que se reproducen con frecuencia, y que se

complican con desórdenes menstruales y con la edad crítica. Es raro que

los párpados no estén rubicundos y no haya orzuelos; que en la boca no

se desarrolle alguna tumefaccion con desprendimiento del epitelio en

forma de placas; en la vulva, irritaciones y escoriaciones de la misma

especie; en el prepucio, erupciones vesiculosas ó húmedas, ó

irritaciones y flujos crónicos; en la piel, en fin, manchas y erupciones

secas, furfuráceas, eczemáticas. La atonía de la fibra, la astenia

general y el linfatismo de la _sepia_ la distinguen en estos casos del

_azufre_, porque este presenta mas eretismo en su accion, si bien en

muchos casos la de aquella no carece de irritabilidad y de orgasmo

sanguíneo, principalmente en las recrudescencias de las afecciones

mucosas y en las gastropatías.

=C.= _Irritaciones crónicas, flujos asténicos._--La _sepia_ está tambien

indicada, si existen las condiciones y circunstancias ya espuestas, en

las afecciones siguientes:

1.º En la otorrea escrofulosa con serosidad purulenta;

2.º En la oftalmía crónica con hinchazon y lesion superficial; por

ejemplo, pústulas en la conjuntiva;

3.º En la ozena y flujo crónico de mucosidades fétidas en la nariz;

4.º En los vómitos crónicos; en las regurgitaciones de mucosidades

viscosas y acedías con gastralgia;

5.º En algunas diarreas debilitantes, hasta en los niños;

6.º En flujos mucosos por el ano con lancinaciones ó prurito;

7.º En la leucorrea serosa y fétida;

8.º En la gonorrea crónica, serosa, verdosa, ó gota militar;

9.º En el sudor escesivo del escroto, de los piés, de la axila;

10. En la dispepsia y afecciones crónicas del estómago é intestinos, con

estreñimiento rebelde, pirosis, enflaquecimiento y sensacion de frio en

el estómago, que alterna con incomodidades en la cabeza, calofríos

esternos, náuseas por accesos generalmente;

Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo segundo · 第 48 / 84 题