(FÓSFORO.--ACIDO FOSFÓRICO).
§ I.--Historia.
No podemos afirmar hasta qué punto difieren por sus efectos el _fósforo_
y el _ácido fosfórico_: corresponden al último la mayor parte de las
observaciones atribuidas al _fósforo_ puro; por otra parte, se han
administrado muchas veces indiferentemente uno ú otro. Hahnemann mismo
ha recogido, entre los síntomas del _fósforo_, muchos fenómenos
producidos por los ácidos _fosforoso_ y _fosfórico_. Las multiplicadas
observaciones recogidas en Alemania y Francia hace veinte años sobre los
efectos tóxicos del _fósforo_ en las fábricas de cerillas, no son en su
mayor parte mas que apreciaciones de los efectos tóxicos de este
medicamento en sus diversos grados de oxigenacion[15].
Podemos, pues, reunir en un mismo capítulo el _fósforo_ y el _ácido
fosfórico_, por mas que algunos autores los hayan tratado separadamente;
pues este proceder se funda al parecer, mas bien en consideraciones
teóricas que en observaciones positivas. En último resultado, los
síntomas atribuidos al _fósforo_ son con corta diferencia los mismos que
los del _ácido fosfórico_; pues los autores de sus patogenesias
solamente han variado los términos de su espresion. Así pues, si para el
_fósforo_ se dice dolor quemante en los miembros, en el _ácido
fosfórico_ se consigna dolores osteócopos quemantes; mientras que al
primero se le atribuye tension, calambre, al segundo se le dan dolores
calambróides presivos: en la patogenesia del _fósforo_ se halla ardor de
la sangre y congestiones; en la del _ácido fosfórico_ hay fuerte hervor
de aquella con grande agitacion; allí, debilidad y chasquido en las
articulaciones, y aquí, chasquido en los miembros y las articulaciones:
al _fósforo_ puro se le da el que los síntomas se manifiesten por la
mañana y por la tarde en la cama, y al _ácido_ se atribuye el que los
dolores se agraven con el reposo; en el primero hay hormigueo en la
piel, fungus hematodes, erupciones urticarias, marasmo y consuncion, y
en el segundo, hormigueo subcutáneo, condiloma, vesículas sarnosas,
erupciones granulares con dolor quemante, enflaquecimiento con aspecto
enfermizo y hundimiento de los ojos, etc.
Esto no obstante, puesto que la clínica no ha sancionado aun los
síntomas que tienden á diferenciar su accion, establecerémos algunas
variaciones entre uno y otro, al consignar los efectos fisiológicos y
terapéuticos.
Desde el descubrimiento del _fósforo_, á fines del siglo XVII, ha sido
empleado con algun éxito en ciertas locuras, convulsiones y fiebres
nerviosas graves. Desde el siglo XVIII hasta nuestros dias, se ha
manifestado útil en muchas fiebres adinámicas, tifoídeas, biliosas,
intermitentes, en algunas neumonías y pleuresías, en casos de
reumatismo, de gota, oftalmía, apoplejía, hidrocéfalo, de cefalalgia, de
convulsiones epileptiformes, de parálisis, de clorosis, de amenorrea, de
consuncion senil, de tisis pulmonal, de hemorragia pasiva, de sudores,
costras serpiginosas de los niños, angina de pecho, de cáries y de
raquitismo. Siempre la indicacion culminante del _fósforo_ radica en la
estremada debilitacion de la vitalidad dependiente, ya de un ataque
directo á la vida, ya de una alteracion de la sangre en el curso de una
afeccion febril, ó ya de un flujo ó una erupcion que las fuerzas del
organismo no pueden desarrollar.
La esperiencia ha confirmado, propagado y precisado los datos legados
por el empirismo; y nos admirarémos que un dia llegue el _fósforo_ á
realizar respecto al aniquilamiento de la inervacion lo que el hierro en
una especie de cloro-anemia. El _fósforo_ es hoy ya, como el _hierro_,
un alimento, un medicamento reconstitutivo; los cuerpos grasos
fosforados, estraidos de la pulpa cérebro-espinal de los animales,
llaman la atencion con el nombre de fosfoleina y se les emplea como
alimentos. Pero la esperiencia no ha confirmado aun esta especie de
medicacion.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Este es otro de los medicamentos escitantes en su primera manifestacion,
como se ve por los síntomas siguientes: sensacion de bienestar, de
fuerza, de agilidad; sensibilidad escesiva de todos los órganos, de la
vista, del oido, del olfato, del estómago, de los órganos
génito-urinarios; pulso acelerado y duro, agitacion de la sangre,
congestiones en la cabeza, en el pecho; hambre despues de comer,
bulimia, sed, deseo de cosas frescas; inflamacion de las mucosas de los
ojos, de los oidos, de la nariz, del estómago.
El carácter de estos síntomas de escitacion, aunque escasos en número,
manifiestan ya una accion asténica en el sistema nervioso
cérebro-espinal y en los nervios ganglionares, en los sistemas sanguíneo
y linfático y en la vida nutritiva, porque el _fósforo_ tiene una esfera
de accion inmensa. Los dolores tienen todos el mismo carácter asténico;
son dislacerantes ó por punzadas, acompañados de rubicundeces, de
tumefacciones inflamatorias, pero mas especialmente de palidez, de
temblores, de sensibilidad escesiva, de ardores quemantes, de
pulsaciones, de angustia, de tension y de presion, de rigidez y
debilidad. Los calambres, espasmos y tiranteces son seguidos de
adormecimiento y de sensacion de dislaceracion ó rotura. Hay tambien
grande debilidad, hormigueo, parálisis, desvanecimiento, imposibilidad
de permanecer al aire, en el que, sin embargo, se alivian los dolores de
cabeza debidos á la escitacion; agravacion de los dolores en la cama,
despues de comer, alivio por el movimiento y aun por la presion algunas
veces, facilidad á acatarrarse, terminacion de las inflamaciones por
supuracion, y de las irritaciones catarrales por secrecion mucosa
abundante, hemorragia fácil de las heridas, de las úlceras, hemorragias
pasivas de las membranas mucosas, ambliopia, debilidad de la vista,
zumbido, sordera, anosmia; exaltacion del apetito venéreo con erecciones
violentas, que produce grande abatimiento, padecimientos febriles y
nerviosos; poluciones frecuentes, eyaculaciones sin energía y muy
prontas en el cóito; las deposiciones parece que agotan las fuerzas;
falta el gusto y el apetito; abatimiento, en fin, despues de comer,
acedías, desarrollo de gases, calofríos, horripilaciones, frio de las
estremidades, calofríos seguidos de calor y de sudor, calor seco, sobre
todo en la palma de la mano, etc.
A los síntomas referidos agregamos los siguientes: enflaquecimiento
estremado, aspecto enfermizo, erupciones, manchas, vesículas, granos,
forúnculos, sabañones, con sensacion quemante á veces; rubicundez de
los ojos, lagrimeo, hinchazon de los mismos y secrecion de legañas;
otorrea amarillenta; tumefaccion de la nariz y flujo de mucosidades
amarillas y verdosas; hinchazon de la cara y aspecto pálido y térreo de
la misma; labios agrietados, ulceraciones y erupciones en los labios y
en sus comisuras, tumefaccion y exhalacion sanguínea en las encías,
vacilacion y aflojamiento de los dientes, escoriaciones y vesículas en
la boca, flujo de saliva y mucosidades, vómitos de materias mucosas,
ácidas, sanguinolentas y de sangre pura, deposiciones mucosas, biliosas,
lientéricas, laxitud prolongada del vientre, orina abundante, frecuente,
clara y mas generalmente blanquecina y sedimentosa; leucorrea corrosiva,
espectoracion mucosa, purulenta, de sangre; erupciones herpéticas
variadas, infarto de los gánglios linfáticos.....
El _fósforo_ presenta mas que el _ácido fosfórico_ la accion escitante
inicial. En el _ácido fosfórico_ está á veces hasta oscurecida por la
hipostenia que determina; pero presenta en contraposicion efectos mas
notables en la vida vegetativa, principalmente en los tejidos cutáneo y
óseo; el _fósforo_ que obra con mas actividad en el tejido celular y en
el de los órganos parenquimatosos por el sistema sanguíneo, no modifica
quizá estos tejidos mas que el _ácido fosfórico_, pero tiene sobre ellos
desde el principio una accion mas directa. Así, pues, el _fósforo_ está
en un término medio entre la _pulsatila_ y el _ácido fosfórico_, por su
electividad en los vasos capilares, ya en las inflamaciones venosas y en
las de los órganos glandulares que gozan de grande actividad secretoria,
como la glándula mamaria, ya en las flogosis pasivas, en las
congestiones asténicas y en las hemorragias pútridas de las fiebres
graves nerviosas, casos en los que el _ácido clorhídrico_ es tan eficaz
como el _fosfórico_ cuyos caractéres distintivos son: diarrea,
timpanitis, estado de inercia paralítica de los órganos abdominales, y
la falta en el sueño comatoso de los gemidos del _ácido clorhídrico_.
La accion del _fósforo_ y del _ácido fosfórico_ predomina en los dos
sistemas nerviosos de la vida de relacion y de la orgánica, en la misma
sustancia nerviosa, en la nutricion intersticial, ó mas bien en las
estremidades vasculares y la célula orgánica. Su carácter es la
alteracion profunda de la vitalidad; y el último término de su accion es
el aniquilamiento de las fuerzas radicales con parálisis de los
esfínteres, relajacion de las bocas exhalantes y de los vasos
secretorios, abolicion del processus plástico y del calor animal,
éstasis venosos, hemorragias y flujos asténicos, espasmos, parálisis de
los músculos de relacion, estado colicuativo, de atrofia muscular, de
descomposicion de los líquidos y sólidos. La accion del _fósforo_
conduce seguramente á esta descomposicion y se une á lesiones orgánicas,
principalmente de los huesos de la cara, como lo prueban las
observaciones hechas en el envenenamiento lento que determina en las
personas espuestas á sus emanaciones.
Se comprende cuán erróneas son las conclusiones de los autores que por
no ocurrírseles atenuar convenientemente las dósis de este medicamento,
prohiben su uso en los casos de lesiones orgánicas y de alteraciones de
los tejidos tanto internas como esternas, porque produce una escitacion
sanguínea y nerviosa, escitacion que solo puede agravar estas lesiones y
alteraciones: fácil es evitar tales resultados, recurriendo á dósis
bastante débiles, que desenvolviendo tan solo una accion dinámica,
electiva, terapéutica, no se dé lugar al desarrollo de los efectos
generales de la escitacion. Obrando de esta manera, se tiene en el
_fósforo_ y su congenere medios funcionales y poderosos para curar
ciertas afecciones graves, lesiones orgánicas, para las que no existen
otros medicamentos curativos.
El _fósforo_, y por consiguiente tambien el _ácido fosfórico_, son
análogos del _sílice_ en las fiebres nerviosas, pero difieren por su
accion mas deprimente de la vitalidad. El _arsénico_ tiene mas analogía
con los dos primeros, y estos á su vez guardan una proporcion media
entre el _arsénico_ y el _ácido clorhídrico_. El _carbon vegetal_,
aunque menos análogo por sus efectos á los estados graves de las fiebres
nerviosas, no es menos capaz que aquellos para reanimar la vitalidad
próxima á estinguirse: un aniquilamiento estremo es tambien su grande
indicacion; pero su accion, mas pronunciada en el sistema capilar de la
periferia, le hace mas á propósito en los éstasis venosos y en una
atonía que el _fósforo_ requiere mas bien al interior y en las
espansiones nerviosas, así como en los centros. Este medicamento tiene
mas analogía con la _pulsatila_, por su accion en el sistema venoso y
los plexos hipogástrico y uterino; tambien la tiene con el _subcarbonato
de potasa_, en la disposicion á los tubérculos y en su accion sobre las
papilas vasculares y sobre la nutricion; hemos observado que este
medicamento ofrece en su accion crónica, como síntoma característico, la
hinchazon ó infiltracion serosa del párpado superior debajo de la ceja,
y que el _fósforo_ presenta la hinchazon debajo del ojo.
Aun podemos citar su analogía con el _carbonato de cal_ en lo relativo á
las hipersecreciones mucosas, bronquiales ó intestinales, con la
diferencia que el _carbonato de cal_ obra mas electivamente en la
plasticidad, que sus flujos dependen de la astenia vascular y de la
abundancia de sus jugos blancos; y que el _fósforo_ produce la atonía
nerviosa en las superficies mucosas, las cuales segregan jugos mas
animalizados, que no abundan en la economía y que son reemplazados
algunas veces por la sangre. El _mezereum_, el _fósforo_, el _ácido
fosfórico_ principalmente, son los mejores auxiliares del _mercurio_,
del _sílice_ y de la _asafétida_ en las afecciones de los huesos. El
_ácido fosfórico_ y el _mezereum_ son los mas aptos para curar estas
afecciones, cuando dependen del abuso del _mercurio_ ó de desórdenes
escrofulosos graves.
El _fósforo_ corresponde á las enfermedades producidas por causas que
han debilitado profundamente el sistema nervioso. La _quina_ exige una
debilitacion por pérdida de humores; el _fósforo_, cuando á esta pérdida
se agrega una alteracion funesta, un aniquilamiento por abuso de las
sensaciones y de emociones vivas. Esto sentado, el _fósforo_ solo está
indicado en las fiebres nerviosas graves. En la práctica, se distingue
el _fósforo_ del _ácido fosfórico_ en que el primero corresponde á las
emociones de la ciencia y del misticismo, á las privaciones cenobíticas
y á una vida aniquilada por la austeridad; mientras que el segundo se
adapta mejor á las emociones enervantes de la voluptuosidad, á las de un
amor desgraciado, á los escesos del onanismo y de la orgía. Carecemos
sobre este asunto de observaciones suficientes. Uno y otro medicamento
tienen quizá en estos casos una misma eficacia; y cuando, en fin, se
presenta una clorosis dependiente mas bien de la inercia de los sistemas
ganglionar y quilífero, se cura con estos mejor que con el _hierro_.
La esperiencia ha juzgado ya con mas elementos de certeza sobre las
analogías de ciertas constituciones con los efectos del _fósforo_. Se
ha reconocido que obra mas favorablemente en las personas vivas,
sensibles, linfático-nerviosas, dispuestas á la tisis; en indivíduos
cuyo sistema nervioso está alterado profundamente y por mucho tiempo á
consecuencia de emociones y de los escesos ya referidos, causas que les
mantiene en un estado de neuro-astenia, orígen de una estremada
sensibilidad. En general, la diarrea existe, ó precede por lo menos al
estado actual que puede presentar un estreñimiento por inercia del
intestino.
§ III.--Efectos terapéuticos.
=A.= _Estado agudo._--Cualesquiera que sean los síntomas prodrómicos de
una fiebre ó de una flegmasía, no se recurrirá á _fósforo_, á no ser que
el principio inicial sea de tal modo nervioso y neurálgico, que pueda
estar indicado, lo cual es estremadamente raro; pues seria menester que
las sensaciones de ardor quemante, la tension local altamente dolorosa y
la estraordinaria actividad de los sentidos, espresasen una inflamacion
maligna, ó con tendencia desde su principio á la descomposicion. La
fiebre y la flegmasía solo corresponden al _fósforo_ en el período
nervioso grave en el que la alteracion de la vitalidad ó la plasticidad
refleja sobre la sangre, y cuando este líquido se dispone á sufrir una
descomposicion por supuracion, por ejemplo, ya en toda la economía, ya
en la parte afecta. Los grandes sudores no son raros cuando estas
fiebres han llegado al máximum de intensidad; el sudor que se limita á
la parte anterior en la que la piel pasa fácilmente por las alternativas
de sequedad y humedad, el _fósforo_ es poco conveniente, observacion á
la que Boenninghaussen[16] da grande importancia. Cuando en las
fiebres nerviosas graves ó tifoídeas, en su período de decrecimiento,
hay sudores nocturnos con edema y sensibilidad en la region hepática, el
_fósforo_ es el mas apto para disipar esta congestion venosa de mal
carácter. Los fenómenos atáxicos que complican una fiebre mucosa, dejan
con frecuencia en pos de sí un estado de postracion, con hinchazon como
edematosa é inercia de la mucosa, pulmonal ó gástrica, que reclama el
uso de este medicamento. Se ha aplicado con felices resultados el
_fósforo_ en la neumonía con hepatizacion gris (tercer período), y en la
terminacion del segundo en los casos mas graves. La pulmonía en el
tercer período presenta síntomas graves que se aproximan á los de las
fiebres nerviosas ó pútridas, y que espresan además el estado del
pulmon, como por ejemplo: opresion, respiracion corta y penosa,
dificultad de toser y de espectorar, esputos herrumbrosos. La indicacion
del _fósforo_ surge del éstasis sanguíneo producido en el cerebro por el
obstáculo de la circulacion pulmonal y de la hematosis; hay astenia
general y local, se presenta la hepatizacion, observándose aun un resto
de agudeza en los síntomas de reaccion; el pulmon está evidentemente
privado de la escitacion nerviosa necesaria. Se puede suponer que su
accion sobre el pulmon en estos casos completa la de la _brionia_, que
corresponde al segundo período, al período de hepatizacion roja y de
exudacion pleurítica. El _fósforo_, por su parte, se adapta además á la
defibrinacion y descomposicion de la sangre en el éstasis pasivo de la
hepatizacion gris, de donde resultan sus indicaciones en las neumonías
graves, nerviosas, pútridas, tifoídeas, y su menor eficacia en las que
son francamente inflamatorias y simples.
La accion deprimente del _fósforo_ en los nervios, y su utilidad en las
astenias nerviosas, ó mas bien en las fiebres que han llegado al período
de malignidad y de postracion, en el que la influencia nerviosa parece
como abolida, hace suponer que su eficacia en la neumonía avanzada
depende de que disipa la astenia nerviosa del pulmon, y de que le vuelve
la escitacion vital necesaria. Esta opinion se funda en las
observaciones de Hartlaub, que fué el primero que empleó el _fósforo_ en
estas afecciones, basándose en el conocimiento de sus efectos
fisiológicos. Este médico le administraba con el objeto de combatir la
parálisis pulmonal. Las indicaciones de este medicamento en el período
nervioso y asténico de las fiebres graves confirman al parecer esta
opinion; de suerte que el _azufre_ es mas eficaz que el _fósforo_ en la
hepatizacion gris independientemente de la astenia nerviosa. Por otra
parte, es un hecho que las neumonías de los niños no ofrecen la
indicacion del _fósforo,_ ó que por lo menos no se alivian con él. La
_ipecacuana_ y el _tártaro estibiado_ son por el contrario los medios
mas directos que se pueden emplear.
Preciso es manifestar tambien que el _fósforo_ está rara vez indicado en
las demás enfermedades de la juventud. Y si corresponde al estado
nervioso maligno y asténico de que hemos hablado, es porque este estado
apenas tiene lugar mas que en enfermedades que ya se han padecido y cuyo
sistema nervioso ha sufrido ataques que han alterado la salud en mayor ó
menor grado. Aun en estos enfermos, es quizá despues del _arsénico_,
frecuentemente indicado por los síntomas, cuando el _fósforo_ puede
jugar en las opresiones crónicas ó por recidiva, en las pleuresías y las
bronquitis graves como ciertas grippes, y en otras afecciones de los
órganos respiratorios, como la hidropesía de los pulmones; necesario es,
pues, concederle tan solo un carácter nervioso, una congestion asténica,
pútrida, maligna.
Nos consta que se usa poco, pero esto no es una razon para pasar en
silencio las indicaciones de un medicamento tan importante y eficaz. Se
le puede emplear con buen éxito en la ronquera crónica, especialmente si
es una consecuencia del crup, y desde los primeros dias, cuando la
mucosa de la laringe es el punto de la irritacion á la que sigue la
espulsion de falsas membranas; está igualmente recomendado como
preservativo del crup, y, al ternado con el _sulfuro de cal_, en la tos
bronca que generalmente precede. Las esperimentaciones en animales han
podido hacer creer, lo decimos sin recelo, que el _fósforo_ podia
desarrollar flegmasías mucosas con una afeccion especial de los
folículos ó de las papilas vasculares, y aun ciertos productos como
falsas membranas.
Mas sea de esto lo que quiera, el _fósforo_ está muy indicado en la
hemotisis rebelde producida por el trabajo de tuberculizacion, ó en la
espectoracion sanguinolenta por lo menos y aun de sangre pura, en
jóvenes cuya constitucion les predispone á la tisis. En los que mejor
obra este medicamento, es en los de carácter vivo, sensibles, amables,
linfáticos, nerviosos y de talla esbelta; están debilitados y afectados
de fiebre lenta, héctica con sudor nocturno ó matutinal, ronquera y aun
afonía, tos crónica, laringitis. El _fósforo_ y el ácido _fosfórico_ aun
pueden ser útiles en el último período de la tisis y cuando se presentan
los flujos colicuativos.
Estos medicamentos son siempre convenientes y aun curativos en toda
fiebre héctica, con hipersecreciones colicuativas y en el marasmo senil.
Las secreciones simplemente asténicas que subsiguen á una violenta
inflamacion de las mucosas, son igualmente del recurso del _fósforo_,
sobre todo en personas de constitucion delicada con neuro-astenia; el
_hierro_ se adapta mejor al estado pituitoso con cloro-anemia; el
_mercurio_, en la caquexia linfática con eretismo; la _quina_, en la
anemia por pérdida de humores. Todos estos medicamentos, sin embargo,
pueden convenir, aun en una constitucion sana, en flujos mucosos
escesivos, en ciertas circunstancias de convalecencia, de escrófulas, de
tuberculizacion, que está en relacion con sus efectos.
El _fósforo_, en fin, conviene en las inflamaciones insidiosas de los
órganos parenquimatosos, de las membranas mucosas y aun del tejido
celular, en personas herpéticas y que vienen padeciendo una irritacion
cualquiera, ó un vicio crónico, y en ciertas epidemias de diarrea y de
grippe: en esta se ha manifestado algunas veces como específico. Las
flegmasías mas características tienen mayor tension dolorosa, dolores
quemantes, angustia y estremada sensibilidad. En las membranas mucosas
se observa además un dolor vivo de escoriacion ó de quemazon. Su accion
especial sobre la sangre le da una grande eficacia en las inflamaciones
erisipelatosas de las mamas, despues de _belladona_, _mercurio_ y
_brionia_, cuando hay dolores lancinantes y que la supuracion es
inminente; en otras inflamaciones especiales de la laringe, de los ojos,
de la nariz, del estómago, etc.; en la mayor parte de otras afecciones,
son preferibles otros medicamentos mas especialmente adaptados al
elemento inflamatorio.
=B.= _Estado crónico._--1.º _Afecciones congestivas y hemorrágicas._--La
mayor parte de las congestiones que se forman en un órgano importante en
el curso de una enfermedad febril, ó bajo la influencia de ciertas
causas de una malignidad particular, no esperimentan modificacion alguna
por el _acónito_, ó cuando más acaso, una paliacion de poca duracion y
sin importancia. Es, pues, necesario recurrir á otros medicamentos que
mas se adaptan á esta causa y al período de la enfermedad. Así es que
despues de _acónito_ y _belladona_, ó independientemente de estos
medicamentos, son muy útiles en diversas congestiones, _árnica_,
_pulsatila_, _arsénico_, _fósforo_, _nuez vómica_, _ipecacuana_, _opio_.
El _fósforo_ es entre estos uno de los mas especiales. Está
particularmente indicado en las congestiones que complican á ciertas
fiebres graves ó tifoídeas, en el período de adinamia y agudeza maligna,
cuando la sangre empieza á alterarse: en las congestiones torácicas, en
el curso de las fiebres exantemáticas y tifoídeas, y en las congestiones
abdominales de la misma naturaleza. Aun está indicado en ciertos éstasis
venosos de los capilares del pulmon, del abdómen, con calor, tension,
sensibilidad, dolor de escoriacion ó de quemazon. Lo está por último en
varias hemorragias, tales como: hematemesis, hematuria, epistaxis, sobre
todo la grave de los jóvenes. El _ácido fosfórico_ se dirige mas
particularmente á las hemorragias pasivas de las fiebres nerviosas
graves, y cuando los ácidos minerales, _clorhídrico_, _nítrico_,
_sulfúrico_, no han sido suficientes ó no han estado indicados.
2.º _Afecciones nerviosas y neurálgicas._--El _fósforo_ corresponde á
estas afecciones por una multitud de síntomas, lo cual inclina á creer
que se ha descuidado su uso, puesto que la clínica nos presenta pocos
ejemplos, si se esceptúa la odontalgia, el asma, algunas afecciones
reumáticas y artríticas y la debilitacion de ciertos sentidos. Esto no
obstante, se adapta muy bien á las cefalalgias reumáticas y artríticas,
á la hemicránea, á los dolores osteócopos, á los cólicos espasmódicos y
flatulentos, que reconozcan por causa una emocion viva, triste y
prolongada, ó un enfriamiento en jóvenes muy sensibles, y caracterizadas
por la sensacion de tension, de rigidez de la parte, y calor fatigoso é
incómodo; y acompañadas además de agitacion, estremada sensibilidad,
tirones, calambres, y seguidas de quebrantamiento, debilidad,
abatimiento.
Los dolores son dislacerantes ó lancinantes, pero en su mayor
intensidad, se generalizan y se convierten en un escesivo padecimiento
con calor quemante y una mezcla confusa de todas las sensaciones mas
dolorosas. La odontalgia tiene un carácter puramente nervioso, el dolor
es sobre todo dislacerante ó por sacudidas como de una corriente
eléctrica; se agrava al aire por la tarde y la mañana, y tambien por la
noche; hay tialismo y muchas veces un estado escorbútico de la boca. El
_fósforo_ es muy útil en la gastralgia con dolor presivo escesivo, hasta
en el dorso, calmado ó agravado por el alimento, y en el asma nervioso,
espasmódico con calambre, sensacion de tension y de plenitud, calor,
palpitacion de corazon, opresion angustiosa, agravacion de esta con el
menor movimiento, y presentacion de los accesos por la noche. La
ansiedad no permite estar sentado.
Ciertas debilidades de los sentidos se tratan ventajosamente con el
_fósforo_, como por ejemplo: la disecea por astenia nerviosa, con
ruidos, tintineo en el oido y movimientos congestivos; la pérdida del
olfato con sequedad de la nariz ó flujo abundante de mucosidades; la
ambliopia y la debilidad de la vista con accesos pasajeros y repentinos
de ceguera, auréola verdosa alrededor de la luz, manchas negras en el
campo de la vision. Los dolores reumáticos que reclaman el _fósforo_,
afectan con particularidad á los músculos, son infebriles ó con fiebre
subaguda, sudores escesivos, sin hinchazon ni calor. Este medicamento se
adapta igualmente á los dolores reumáticos en personas cuyo sistema
muscular está muy debilitado, casi atrofiado, ó en los que por abuso de
los placeres se han sumido en un abatimiento casi paralítico; en estos
indivíduos, en fin, la gota se combate general y primeramente por el
_ácido fosfórico_, por la _quina_ y la _estafisagria_ despues.
3.º _Afecciones de los órganos génito-urinarios._--El _fósforo_
corresponde en general á las irregularidades de la menstruacion, que
dependen de una sensibilidad exagerada, ó de una enervacion escesiva á
consecuencia del abuso de los placeres. Las reglas son muy abundantes,
aunque retardadas á veces por un estado espasmódico del útero que
irradia al corazon, al estómago, al cerebro, pues se observan
palpitaciones con sofocaciones y sensacion de plenitud, vómitos
nerviosos, opresion, dolores en la cabeza. Esta cefalalgia histérica se
perpetúa algunas veces por la repeticion reiterada de las congestiones
simpáticas, y es lancinante ó dislacerante, por la tarde y la noche. Hay
eretismo, aun en los estados caquécticos y en la neuro-astenia. El
_mercurio_ es el medicamento que mas se aproxima al _fósforo_ en
semejantes casos.
La supresion de las reglas que conduce á las congestiones pulmonales y á
la hemotisis en las jóvenes sensibles, linfáticas ó nerviosas, reclama
el _fósforo_, así como tambien las menstruaciones anticipadas ó muy
frecuentes por atonía uterina con accidentes histéricos, eretismo local
antes de la presentacion del flujo catamenial, y fenómenos simpáticos en
otros órganos. En estas circunstancias, y si domina la neuro-astenia, es
cuando ceden con el _fósforo_ ó _ácido fosfórico_, el meteorismo del
útero, los espasmos de la vejiga, la cistalgia, la exaltacion nerviosa y
nocturna del apetito venéreo, la ninfomanía y la esterilidad nerviosa
con irritabilidad uterina y escitacion venérea. En todas estas
afecciones debe haber influido el abuso de los placeres venéreos ó del
onanismo en su desarrollo y conducir á un estado de sensualismo
enervante. El _platino_, la _estafisagria_, la _nuez vómica_, la
_quina_, corresponden tambien á tales afecciones, y tienen su
importancia en un tratamiento que tanta sagacidad y perseverancia exige.
Cuando el onanismo ha producido la satiriasis y sumido á las personas en
un estado de estupidez ó de inercia física y moral, con grande
irritabilidad orgánica, el _fósforo_ es el mas precioso afrodisiaco.
4.º _Afecciones del sistema gástrico._--Está indicado el _fósforo_,
cuando los escesos venéreos conducen á la hipocondría, con flatulencia,
diarrea ó estreñimiento, tristeza, disgusto de la vida, irascibilidad,
inquietud. Aun cuando la falta de deseos venéreos sea una
contraindicacion del _fósforo_ en las afecciones menos crónicas, ó en
personas menos aniquiladas, es necesario reconocer, sin embargo, que
está muy indicado, cuando la carencia de estos deseos procede de la
saciedad, y que la debilidad de los órganos depende del abuso. Hay aun
entre los hipocondríacos personas muy laboriosas, y entregadas á
privaciones de todo género; el estómago es muy perezoso, las
deposiciones son diarréicas con flatulencia, é involuntarias á veces.
Generalmente, en las afecciones gástricas propias del _fósforo_, se
observa repugnancia á los alimentos ó pronta saciedad, pérdida del
apetito y hambre estraordinaria á veces. La pronta pérdida del apetito
demuestra la atonía de los órganos digestivos; el hambre escesiva
espresa la necesidad forzosa de la economía de reparar las fuerzas
aniquiladas: estos dos síntomas, en apariencia opuestos, se hallan
frecuentemente alternados entre los efectos del _fósforo_.
Uno de los principales caractéres de la indicacion del _fósforo_, en la
mayor parte de las afecciones crónicas del estómago, es una sensacion de
frio, seguida de borborigmos y reemplazada en momentos dados,
especialmente durante la digestion gástrica, por una sensacion de calor
acre con tension en los hipocondrios. Es preferible el _ácido fosfórico_
en casos dados de reblandecimiento del estómago y generalmente en el de
las mucosas con flegmorragia, cuando es el resultado de inflamaciones
intensas, de bronquitis, gastritis, cólicos repetidos. En las flegmasías
muy agudas de la mucosa del estómago y otras superficies mucosas, cuando
el _arsénico_ no está indicado, ó que no ha sido suficiente, el
medicamento preferente es el _fósforo_. En las hemorróides muy
dolorosas, tumefactas, fluentes ó secas, es el _ácido fosfórico_ mas
conveniente.
Respecto á los flujos mucosos en que juega el _fósforo_ con buenos
resultados, es preciso tener presente, que así como las flegmasías que
le son propias, tienen un carácter de agudeza nerviosa especial, así
tambien las hipersecreciones que puede curar están caracterizadas por
una astenia especial. El estado de los tejidos no es el mismo en las
flegmasías de las glándulas y del tejido celular, la supuracion está
próxima y las partes congestionadas se impregnan de una sangre
estancada, dispuesta á sufrir la alteracion pyogénica; las membranas
mucosas se modifican tambien en su testura por la inflamacion, se
reblandecen, se engruesan. Una de las observaciones prácticas mas
importantes que emana de este dato y que la clínica corrobora, es la de
que si el _fósforo_ cura los resultados de estas flogosis, tambien cura
á estas últimas, desde el momento en que se puede conocer su naturaleza
y preveer sus consecuencias. Es asimismo muy conveniente dar en seguida
el medicamento indicado en el período principal y característico de la
enfermedad: el _arsénico_ por ejemplo, en ciertas fiebres tifoídeas, el
_fósforo_ en algunas inflamaciones nerviosas sobre todo catarrales.
Obrando de esta manera, se combate racionalmente desde el principio la
causa morbosa especial, causa que es ya el mismo miasma, la misma causa
que caracteriza el último período.
La diarrea propia del fósforo tiene algo de epidémica y de especial,
que, como la de la colerina, se prolonga y va mas allá. Pero el remedio
por escelencia es mas bien el _ácido fosfórico_. Se observa en la
diarrea propia de este medicamento un carácter paralítico; las membranas
del intestino han perdido su tonicidad y contractilidad normal; hay
timpanitis, dificultad de contener las deposiciones que se efectúan con
el menor esfuerzo para ventosear ó para orinar. La lientería corresponde
tambien al _fósforo_, así como la diarrea colicuativa. Pero la inercia
intestinal puede en casos dados producir el estreñimiento, especialmente
si los músculos voluntarios no toman parte en la defecacion. Este
estreñimiento no puede ser siempre una contraindicacion del _fósforo_,
y no lo es por lo menos, cuando coexiste á la vez una atonía de los
órganos sexuales. Las pérdidas seminales debilitantes, y el
aniquilamiento y escitabilidad como resultado de un onanismo ya
corregido, se curan con el uso mas ó menos prolongado del _fósforo_. En
todas estas circunstancias, el _fósforo_ es análogo al _ácido azótico_,
al _hidroclorato de hierro_.....
5.º _Afecciones del sistema cutáneo, linfático y nutritivo._--Con el
_fósforo_ y _ácido fosfórico_ se pueden tratar: 1.º la caparrosa
granular limitada á las mejillas, con dolores ardientes como los del
_arsénico_, ó sin dolor como en el _ácido nítrico_ y el _carbon
vegetal_; 2.º la costra láctea serpiginosa, el intertrigo y las
rubicundeces eritematosas de los huesos articulares en los niños y
adultos demacrados; 3.º la pityriasis, en la que son preferibles el
_arsénico_ y el _licopodio_ cuando se manifiesta por manchas circulares
amarillas ú oscuras; y en general, en las descamaciones secas del
epidérmis, los herpes furfuráceos sin prurito; 4.º el prurito con
erupciones psóricas ó urticarias; 5.º los herpes secos con pequeñas
placas rosadas, con alteracion y desprendimiento del epidérmis y las
escoriaciones cutáneas que resultan; 6.º el impétigo y el líquen en
general, si bien en estas afecciones pustulosas y vesiculosas, son mas
eficaces el _carbonato de cal_, el _causticum_, el _licopodio_ y otros
medicamentos.
El _fósforo_ es muy útil en algunas inflamaciones de los gánglios del
cuello con dolores lancinantes, rubicundez, tension y calor vivo; en las
oftalmías escrofulosas mas agudas y en las subagudas caracterizadas por
una secrecion mucoso-purulenta abundante, rubicundez y tumefaccion de la
conjuntiva, dolores vivos y quemantes, fotofobia muy pronunciada, y
despues, rugosidades y engrosamiento de la conjuntiva. Tiene, en fin,
casi las mismas indicaciones que el _arsénico_.
Es raro que el _fósforo_ no esté indicado en el tratamiento de las
enfermedades de los huesos, principalmente escrofulosas y mercuriales;
el _ácido fosfórico_ es mas eficaz; y aun la _sabina_ ó la _asafétida_ y
el _sílice_, en la periostitis y cáries de los huesos.
Las úlceras que resultan de los sabañones, las psóricas fagedénicas,
varicosas, pueden ser tratadas ventajosamente, despues de la
_pulsatila_, el _arsénico_ ó el _azufre_, con el _ácido fosfórico_ que
debe empleársele antes del _licopodio_, el _mezereum_ y el _grafito_.
Las úlceras sangrantes, cubiertas de fungosidades con dolores quemantes
ó grande sensibilidad y sudores glutinosos por la noche, se alivian con
el _ácido fosfórico_, así como tambien con el _carbon vegetal_. El
_fósforo_ tiene una accion especial en las pequeñas ulceraciones del
interior de la nariz con costras, que al caerse dan algo de sangre,
sobre todo cuando son restos de erisipelas que sobrevienen de cuando en
cuando.
El _ácido fosfórico_ se usa en las afecciones del velo del paladar, con
dolor de escoriacion, y aun es preferible al _ácido nítrico_, cuando la
laringitis es un resto sifilítico y que hay rubicundez oscura ó de un
encarnado vivo. Se le prescribe tambien con preferencia al _ácido
azótico_, al _sílice_ y al _carbon vegetal_, en los tumores linfáticos
supurantes y en las úlceras de orígen sifilítico que se han resistido al
tratamiento apropiado. El _ácido fosfórico_, por último, es un
medicamento que merece consideracion en los restos sifilíticos, no solo
en comparacion con los medicamentos precedentes, sino con el _mezereum_,
la _plata_, el _sulfuro de cal_, el _oro_, la _zarzaparrilla_.
Ya por los estudios respectivos del _ácido azótico_, del _licopodio_,
del _carbonato de cal_.... hemos visto que son muy eficaces, segun sus
relaciones terapéuticas, en escrescencias y vegetaciones distintas. El
_ácido fosfórico_ y el _fósforo_ obran ventajosamente en las
vegetaciones ficiformes, en los condilomas de las partes genitales, en
las escrescencias poliposas de la nariz y en las producciones de este
género que corresponden á la _estafisagria_. El _fósforo_ es útil en
ciertas verrugas lisas y casi trasparentes, del mismo modo que la
_tuya_, la _dulcamara_, el _petróleo_, el _carbonato de cal_, el
_causticum_, la _sal marina_, poseen tambien propiedades notables en
diversas especies de verrugas.
Que la eficacia del _fósforo_ en las vegetaciones dependa ó no de su
accion especial en el tipo nutritivo ó en el dérmis, en el corion ó la
célula orgánica, es un hecho que está recomendado para el glaucoma, la
catarata y formacion de los tubérculos, así como en la fiebre héctica
que acompaña á la tuberculizacion. Es tambien muy eficaz en diversas
fiebres hécticas, con calor seco por la tarde en la palma de las manos,
rubicundez circunscripta de las mejillas, orinas blanquecinas ó que se
descomponen fácilmente, marasmo, debilidad é irritabilidad estremada ó
abatimiento físico y moral, flujo colicuativo, sudores nocturnos,
diarrea, lientería, opresion.
Es de una importancia real en los padecimientos de los niños y de los
jóvenes que crecen mucho y rápidamente; en las convalecencias difíciles
con diarrea, sudor, alopecia, descamacion del epidérmis; en el marasmo
senil cuya diarrea rebelde cede tambien con _centeno cornezuelo_; en las
caquexias procedentes de pérdidas seminales y de escesos venéreos, de
emociones enervantes, y de una grande actividad moral unida á las
vigilias ó desvelos.
=Dósis.=--La facilidad con que la nueva posologia varía las dósis y las
atenuaciones, escluye todo accidente y permite administrar las
sustancias mas tóxicas, así como las mas activas, y que desgraciadamente
habian caido en desuso. El _fósforo_ obra perfectamente á la primera,
segunda y aun tercera atenuacion, á la dósis de 2 á 5 gotas en agua.
Pero cuanto mas análogo es el medicamento con la enfermedad, tanto mas
importa recurrir á menores dósis desde la duodécima hasta la trigésima
atenuacion. A estos grados de division no es alterable el _fósforo_ por
el contacto del aire, como quizá lo es á la primera, conviniendo al
efecto prescribirle en jarabe simple ó por gotas sobre un pequeño terron
de azúcar.