§ I.--Historia.
Es de admirar que con los progresos de la terapéutica que tiende cada
vez mas á establecer sus indicaciones, segun la accion fisiológica de
los medicamentos, los autores clasifiquen tan diversamente el _ácido
clorhídrico_. Mientras que M. Trousseau[10] hace de él un simple _tónico
astringente_, deteniéndose en la infancia del arte, Giacomini le
considera como un hipostenizante vascular venoso anunciando sus virtudes
_à priori_. El primero solo tiene en cuenta sus propiedades químicas y
mecánicas; el segundo prejuzga sus propiedades dinámicas, sin determinar
las indicaciones terapéuticas.
El _ácido clorhídrico_ ha sido poco usado, no obstante estar
esperimentado por Hahnemann y algunos de sus discípulos. A pesar de
todo, sus efectos fisiológicos armonizan muy bien con los resultados
clínicos obtenidos hasta el dia y llaman justamente la atencion del
práctico. Este medicamento tiene alguna analogía con el _almizcle_ por
sus síntomas febriles; con el _mercurio_, por sus lesiones y su
caquexia, es decir, por su estado discrásico. Pero los síntomas febriles
del _almizcle_ son nerviosos por su accion directa sobre el sistema
cérebro-espinal, mientras que los del _ácido muriático_ son el
resultado de su accion sobre la sangre y el conjunto de líquidos y
sólidos. En cuanto á su analogía con el _mercurio_, debe decirse, en
verdad, que no es tanta en la diátesis como con otros ácidos minerales.
§ II.--Efectos fisiológicos.
En el _ácido clorhídrico_ los dolores son dislacerantes, rápidos,
acompañados de hormigueo y debilidad, ó disminuidos por el movimiento,
como si llamando mas sangre ó influjo nervioso en la parte, esta fuese
menos sensible á la lesion de la sensibilidad. Los dolores de las
articulaciones producen la sensacion de quebrantamiento. Hay dolor en
las partes profundas de los miembros, calor, sensibilidad dolorosa del
periostio, grande apatía, temor de moverse, abatimiento escesivo, marcha
vacilante y estrema sensibilidad al frio húmedo.
Se observan síntomas de prodromos febriles en los que domina el frio;
calores febriles sin sed, grande agitacion durante la fiebre, pulso
intermitente, irregular, frecuente, hinchazones hidrópicas, hemorragias
pasivas, sequedad de la boca, irritaciones con escozor, quemazon,
ulceraciones en las diversas mucosas de los órganos de los sentidos y de
las vísceras; la inercia muscular se estiende á las fibras de los
intestinos y de las membranas musculares; la vida vegetativa está
profundamente atacada, mas que por el sistema venoso, por el linfático;
hay pruritos y ardores; algunas veces, erupciones costrosas, forúnculos,
pústulas negras, úlceras pútridas y dolorosas.
El carácter venoso del estado crónico consiste en las mismas erupciones
y en síntomas como los siguientes: sensacion de ardor que acompaña á
todas las irritaciones de las mucosas y de las lesiones cutáneas,
hemorragias por trasudacion á la superficie de las membranas mucosas,
hemorróides con prurito, quemazon y flujo de sangre.
§ III.--Efectos terapéuticos.
El _ácido clorhídrico_ se usa útilmente en un gran número de afecciones
de personas debilitadas, venosas y cuyo sistema muscular está torpe, ó
que padecen alguna parálisis parcial, tales como ciertas convalecencias
en borrachos de profesion; en personas que han abusado de los placeres y
de la mesa; cuando hay sequedad en la piel, colecciones serosas en el
peritóneo y otros puntos, erupciones costrosas sin caractéres
sobresalientes, prurito en la piel que fatiga por lo mucho que molesta,
prurito en el ano, en la vulva, hemorróides pasivas, hinchazon de la
punta de los dedos de los piés y manos con rubicundez lívida y dolor
quemante, entorpecimiento de los dedos de las manos con palidez;
rubicundez ardorosa de las mejillas, granos en la cara, hinchazon y
rubicundez de los párpados; relajacion crónica de los esfínteres;
aumento y aun evacuacion involuntaria de las orinas; escrementos
difíciles de escretar por inercia del recto, ó deposiciones
involuntarias y evacuadas inmediatamente de sentirse la necesidad;
irritaciones de la vulva y del prepucio con ardor, úlceras, secrecion
escasa y acre ó saniosa; impotencia, reglas adelantadas; irritacion de
la boca con pústulas y úlceras blandas, tumefaccion escorbútica de las
encías, ronquera y sensacion de escoriacion en la laringe, disecea.
Para mejor caracterizar algunas de estas indicaciones, citarémos la
angina gangrenosa, en la que este medicamento es análogo á la _quina_.
Ambos son iguales en las lesiones cutáneas y mucosas, aftas, úlceras
cuya atonía es seguida de una hinchazon pútrida y de un movimiento de
descomposicion próximo á la gangrena húmeda, y aun de la cual esta
última no es mas que un síntoma. Reemplaza con utilidad al _mercurio_ en
las aftas malignas, y á la _estafisagria_ en la tiña húmeda con
exudacion fétida, saniosa y si hay gangliones. Despues del _arsénico_,
es el _ácido clorhídrico_ el mejor indicado en la inflamacion
erisipelatosa del escroto en los desollinadores ó limpia-chimeneas.
Pero cuando con mas frecuencia se le ha empleado, es en las fiebres
graves, por lo que su indicacion produce casi siempre pronósticos
fatales; en las fiebres y exantemas febriles complicados con petequias
negruzcas y fenómenos tifoídeos, hemorragias pasivas, exhalaciones
sanguinolentas, especialmente cuando el _arsénico_ ha sido ineficaz.
Los síntomas febriles del _ácido clorhídrico_ corresponden tambien
perfectamente á ciertos estados tifoídeos cuyos caractéres son:
postracion, decúbito, tendencia del enfermo á deslizarse por los piés de
la cama; diarrea fétida y serosa, borborigmos y ruido de tripas,
flatulencia ó deposiciones involuntarias; necesidad de destaparse, pulso
frecuente, pequeño, intermitente; rubicundez alternante en las dos
mejillas, epistaxis prolongada; ronquido, agitacion y gemidos durante el
sueño, labios hendidos ó rajados, sequedad y fuliginosidad de la boca,
salivacion viscosa, fetidez del aliento, torpeza para hablar, como si la
lengua estuviera paralizada; en los casos mas graves, aniquilamiento tal
de las fuerzas musculares, que produce parálisis parciales ó una
inminencia del pulmon. El _arsénico_ y el _fósforo_ son los
medicamentos mas análogos, pero será preferible el _ácido clorhídrico_
si las orinas permanecen abundantes y claras por regla general.
Las aftas y erupciones miliares se manifiestan con menos frecuencia que
la diarrea; no hay delirio á menos que los ensueños terribles y
angustiosos del enfermo no den lugar á momentos de calma; en fin, la
pasibilidad de las facultades intelectuales y de los sentidos es el
estado ordinario y muy en armonía por cierto con la resolucion de las
fuerzas. Esta disposicion física y moral constituye la principal
diferencia que existe entre los casos de tifus, de fiebres tifoídeas y
de fiebres nerviosas graves que son del dominio del _ácido clorhídrico_
y los que pertenecen al _almizcle_ y á la _valeriana_.
=Dósis.=--Las dósis deben ser tanto mas débiles, cuanto mas marcada es la
facultad de reaccion: estos casos son mas raros que los de torpeza y
astenia: en este último caso debe usarse de una á varias gotas de la
sesta á la primera atenuacion en 150 gramos de agua para tomar á
cucharadas de hora en hora. Se puede recurrir tambien al ácido puro
administrado á la dósis de 10 á 15 gotas en un litro de agua azucarada,
con principalidad en los casos de postracion con hemorragias pasivas.