§ I.--Historia.
La _sal de nitro_ ó _azoato de potasa_ es muy conocida desde los mas
remotos tiempos. Colocada en la clase de los hipostenizantes
cardíaco-vasculares por Giacomini, y confundida por los más con varios
medicamentos cuyos efectos tanto difieren, solo están acordes sobre un
punto vago ó indefinido, es decir, sobre una analogía remota con alguna
parte del sistema circulatorio. Monsieur Trousseau ve en la _sal de
nitro_ todo lo contrario que el profesor de Pádua, y hace de él un
escitante; toma de las esperiencias de Jory uno de los efectos
fisiológicos de esta sustancia, el aumento de la secrecion urinaria.
Hahnemann y muchos médicos despues de él la han esperimentado en la
creencia de hallar en este medicamento un agente de curacion tanto mas
poderoso, cuanto que la antigüedad le reconocia efectos que la ciencia,
hasta su época, nada habia agregado. Nosotros creemos, sin embargo, que
las esperimentaciones no han respondido completamente á las esperanzas
que habian hecho concebir; ó mas bien, que no se ha hallado una esfera
de accion tan estensa como se habia juzgado.
§ II.--Efectos fisiológicos y terapéuticos.
A dósis moderadas y asimismo en el primer momento de accion de las dósis
grandes, pero no tóxicas, el _azoato de potasa_ estimula suavemente las
funciones digestivas, desarrolla dolores lancinantes y escita el corazon
y la circulacion. Estos fenómenos son esencialmente pasajeros y dan
bien pronto lugar á efectos asténicos fijos y opuestos, por decirlo así.
Por otra parte, desde el primer momento de su accion y en esta
escitacion, se advierte ya un carácter de atonía debido á la influencia
predominante de la accion medicamentosa en la sangre venosa, en el
sistema capilar y en los nervios ganglionares; de aquí resulta la marcha
tumultuosa y por influjo de los fenómenos esténicos, que descubre un
fondo de sedacion; la circulacion arterial y el sistema nervioso de
relacion se alteran, ó se afectan simplemente, y no son arrastrados á
participar de las sinergias cuyo punto de partida es el sistema nervioso
ganglionar, y sus agentes residen en el sistema capilar, en la sangre
venosa y en los órganos de la vida nutritiva.
Los síntomas de este período inicial son mas manifiestos por la tarde y
por la noche que por el dia; el tacto, el movimiento y sobre todo la
escitacion por calofríos, apaciguan los dolores, el calor alivia todos
los padecimientos, y estas circunstancias, que espresan la astenia,
pertenecen á los síntomas de la _sal de nitro_ en toda la duracion y
estension de su accion.
Se observa tambien el frio con sed; los calofríos vespertinos y el calor
nocturno se presentan sin ella; fiebre cotidiana, dolores de cabeza
insoportables al bajarse, rubicundez congestiva en la cara con
agravacion de los dolores de cabeza, violentas inflamaciones en el
estómago, orinas abundantes, escitacion de los órganos génito-urinarios,
síntomas de inflamacion en el pecho con hemoptisis, violentas
palpitaciones de corazon, sobre todo estando en la cama, hemorragias de
una sangre negra ó acre. No hay en estos síntomas un elemento de
verdadera inflamacion, ni en el ardor en los ojos y la nariz, ni por
algunos síntomas inflamatorios de la nariz y del oido, ni en la sed
ardiente, dolores lancinantes, calambres, vomituriciones sanguinolentas
que acompañan á la inflamacion del estómago, ni en la especie de
disentería causada por la _sal de nitro_, ni en los síntomas de
bronquitis y de neumonía.
Y sin embargo todo esto justifica el uso de este medicamento en:
1.º Ciertos movimientos febriles despues de medio dia ó de media noche,
cuando preceden sin calofríos prolongados y sin sudor despues. Estos
accidentes febriles corresponden con bastante exactitud á los que
sobrevienen despues de una gran fatiga ó una marcha forzada con
aturdimiento en la cabeza, dificultad de orinar, dolores en las piernas,
estado erético.
2.º En ciertas neuralgias de los miembros é incomodidades en la cabeza
que reconocen las mismas causas.
3.º En el estado de calofrío espasmódico que precede á ciertas
hemorragias, la hemoptisis entre otras, con bocanadas de calor á la
cabeza, rubicundez de las mejillas, vértigos, oscurecimiento de la
vista.
4.º En el coriza y la bronquitis aguda de las personas linfáticas,
venosas, debilitadas, con sensacion de ardor quemante en la nariz,
irritacion en ambas, rubicundez inflamatoria de la punta de la nariz,
obturacion de la misma con ronquera, dolores tensivos en la laringe, tos
violenta con indisposiciones cefálicas vertiginosas, tos escitada por la
respiracion de aire fresco, tos con dolores vivos en el pecho hasta que
se presenta la espectoracion.
5.º En las irritaciones del pecho con congestion pasajera en personas
tuberculosas ó cacoquímicas, con dificultad de la respiracion que obliga
á acostarse colocando la cabeza en alto, dolores contractivos del pecho
que parten del dorso, dolores lancinantes al respirar ó toser, con
angustias, tos seca con punzada y espectoracion de sangre pura.
6.º En ciertas irritaciones del estómago por congestion pasiva, con
presion, corrosion, dolor lancinante, sed, calambre, sensacion de ardor
quemante seguida de frio, siempre en personas enfermizas sin resistencia
vital.
7.º Y en todos aquellos enfermos en los que se presenten fenómenos
flegmásicos con cólicos, timpanitis, dolores lancinantes, deposiciones
sanguinolentas, tenesmo, en el curso de una diarrea crónica y aun
colicuativa.
Ya se ha podido ver espresada la accion electiva de la _sal de nitro_ en
el sistema nervioso ganglionar y en los órganos relacionados mas ó menos
directamente con él, y con los sistemas venoso y capilar; ahora vamos á
ver cómo se completa esta accion electiva hasta hacerse crónica, en los
órganos particularmente animados por los nervios de la vida orgánica, es
decir, en las vísceras y en el sistema nutritivo.
El estómago y el pulmon de que ya hemos hablado, son las vísceras mas
afectadas en su tonicidad singularmente disminuida. El corazon es el
punto de donde parten dolores que se estienden al dorso; el pulso es
febril y mas nervioso que sanguíneo; hay latidos tumultuosos,
especialmente por la noche y en la cama, y que anuncian una congestion,
una plétora pasiva producida por el decúbito, acompañada de ansiedad,
constriccion y opresion. Estas circunstancias y el estado de anemia ó de
caquexia de los enfermos son una preciosa indicacion para emplear este
medicamento en la plétora venosa del corazon, en la del pulmon y
vísceras abdominales.
Los síntomas que se refieren á la vida vegetativa y orgánica denotan una
caquexia, en la que la sangre parece privada de sus cualidades vitales y
vivificantes, y privada por consiguiente de la influencia que ejercen en
la composicion de la sangre los nervios ganglionares como se ve por los
síntomas siguientes: aspecto pálido y enfermizo, grande abatimiento por
la mañana, debilidad constante, mayor laxitud estando sentado que
ejercitando las fuerzas musculares, sueño comatoso ó agitado, pesadilla,
hemorragia de una sangre negra que no se coagula, debilidad de la vista
y del oido, pérdida del apetito, náuseas, gases. Hay desaliento,
ansiedad y temor de la muerte; dolores tractivos en los miembros con
debilidad paralítica, sudores matinales en el pecho especialmente;
sudores colicuativos; nudosidades subcutáneas, vesículas serosas
quemantes; hinchazon escorbútica y hemorragia de las encías, incomodidad
dolorosa en la garganta, y estado pasivo que ocasiona la formacion
rápida de congestiones que casi suspenden la respiracion; diarrea
colicuativa, congestion uterina con reglas escesivas, leucorrea serosa
acompañada de dolor en los riñones.
En todos estos síntomas está indicado el _azoato de potasa_, y por lo
tanto en los estados caquécticos caracterizados por movimientos
congestivos, que, aunque asténicos, presentan fenómenos de eretismo
local y de orgasmo febril momentáneo, estado que si fuera necesario
compararle con algun medicamento, seria mas bien con el _arsénico_ y no
con el _acónito_ como quiere Rau.
Nos resta señalar las indicaciones de la _sal de nitro_ en las
afecciones neurálgicas. Conocido ya el carácter general y diferencial de
este medicamento, así como tambien sus dolores dislacerantes ó
lancinantes en las articulaciones y la cara, en los miembros etc., con
agravacion por la noche ó al terminar el dia, necesario es aun apreciar,
respecto de los enfermos, las condiciones referidas ya repetidas veces
en este artículo para elegir la _sal de nitro_ como el medicamento
apropiado; así es como se procederá para tener en esta _sal_ un
escelente remedio para algunas neuralgias y afecciones reumáticas.
=Dósis.=--La aplicacion de este medicamento en las enfermedades en que
está indicado por relacion de similitud, exige dósis pequeñas, como se
ha dicho ya para otros medicamentos. La administracion, pues, de 1 á 2
decígramos de la primera, segunda ó tercera atenuacion de hora en hora
produce los mejores resultados, mejores aun que la simple disolucion de
esta _sal_ en pequeña dósis. El uso del _azoato de potasa_ á título
sedativo, es para la rutina una panacea que no ha podido reemplazar con
medios mas suaves y seguros.