Descartes sostiene que la extension del mundo es indefinida; pero esta

palabra que puede tener un sentido muy razonable, si se refiere al

alcance de nuestra inteligencia, carece de significado cuando se la

aplica á las cosas. No hay inconveniente en decir que la extension del

mundo es indefinida, si se entiende que nosotros no podemos asignar

sus límites; pero en la realidad los límites existirán ó no existirán,

independientemente de la posibilidad de asignarlos nosotros; no hay

medio entre el sí y el nó; luego no hay medio entre la existencia de

los límites, y su no existencia. Si existen, la extension del mundo es

finita; si no existen, es infinita; en todo caso la palabra indefinido

no expresa nada.

El argumento de Descartes, si prueba algo, prueba la verdadera

infinidad del mundo; pues que si hemos de retirar indefinidamente los

límites de este, porque indefinidamente concebimos siempre una

extension mas allá de toda otra extension; como por otra parte sabemos

que esta serie de conceptos no tiene ningun límite, podemos trasladar

desde luego la ilimitacion al objeto que corresponde á los conceptos,

y afirmar que la extension del mundo es absolutamente infinita.

Desgraciadamente, el argumento de Descartes flaquea por su base, pues

consiste en un tránsito del órden ideal ó mas bien imaginario, al

real; tránsito que una sana lógica no puede permitir (V. Lib. III,

cap. VIII).

[89.] Leibnitz sostiene que si bien parece que Dios puede hacer el

universo material finito en extension, no obstante es mas conforme á

su sabiduría el no haberlo hecho. «Yo no digo, como se me imputa aquí,

que Dios no pueda dar límites á la extension de la materia; mas parece

que no lo quiere y que ha considerado mejor el no dárselos» (Cartas

entre Leibnitz y Clarke. Respuesta á la 4.ª réplica de Clarke, §73).

La opinion de Leibnitz se funda en su sistema del optimismo, sujeto á

muchas dificultades de que no me es posible hacerme cargo aquí.

[90.] Emitiendo ingenuamente mi opinion, diré que esta es una cuestion

irresoluble, por principios puramente filosóficos; pues que no

hallando en las ideas ninguna necesidad intrínseca en pro ni en contra

de la existencia de una extension infinita, debemos esperar la

resolucion de lo que nos enseñe la experiencia; y esta es imposible

tratándose de una extension infinita; todo el tiempo que se gasta en

resolver dicha cuestion, es completamente perdido. Lo que podemos

asegurar es que la extension del mundo excede á toda ponderacion; que

cuanto mas adelantan las ciencias astronómicas, tanta mayor

profundidad se descubre en el océano del espacio. ¿Dónde está la

ribera? ¿hay siquiera alguna? La sola razon no es capaz de resolver

semejantes cuestiones. ¡Y qué sabemos nosotros, pobres gusanos que nos

arrastramos un momento sobre ese pequeño monton de polvo, que

apellidamos globo de la tierra!

CAPÍTULO XIV.

SOBRE LA POSIBILIDAD DE UN NÚMERO INFINITO ACTUAL.

[91.] ¿Es posible un número infinito? La union que nosotros hacemos de

la idea de número con la de negacion absoluta de límite, ¿entraña

alguna contradiccion que impida la realizacion del concepto?

Por grande que concibamos un número, podemos concebirle siempre mayor;

lo que parece indicar que, sea cual fuere el número existente, nunca

podrá ser absolutamente infinito. En efecto: supóngase realizado este

número; una inteligencia podrá conocerle, y formar este acto:

multiplíquese el número existente por dos, por tres ú otro cualquiera;

luego no implicará ninguna contradiccion el que dicho número se

aumente, luego no será infinito.

Esta dificultad, concluyente á primera vista, dista mucho de serlo, si

se la examina con cuidado. El acto intelectual de que se trata, seria

imposible en la suposicion de la existencia de un número infinito. Si

la inteligencia no conociese la infinidad del número, podria hacer el

acto de la multiplicacion; pero incurriria en una contradiccion á

causa de su ignorancia: siendo el número absolutamente infinito no

puede tener aumento, su multiplicacion es absurda: la inteligencia que

quisiese ejecutarla combinaria dos ideas cuya repugnancia no

conociera, pero que no dejarian por esto de ser repugnantes. Conocida

por la inteligencia la absoluta infinidad del número existente, no

podria asociarle nunca la idea de multiplicacion; porque sabria que

existen ya todos los productos posibles.

[92.] El número absolutamente infinito, no puede expresarse en

valores, ni algebráicos ni geométricos; con solo intentar dicha

expresion, se le limita en algun sentido, y por tanto se destruye su

infinidad absoluta. La expresion [oo], si representase un número

absolutamente infinito, no seria susceptible de ninguna combinacion,

que la pudiese aumentar; por lo mismo que se la supone multiplicable

por otros números finitos ó infinitos, no se toma su infinidad en un

sentido absoluto.

El quebrado a/0, expresion de un valor infinito, tampoco merece en

rigor este nombre: porque es evidente que sea cual fuere el valor de

a/0, siempre será menor que 2a/0 y en general que na/0, representando

n, un valor mayor que la unidad.

[93.] En valores geométricos, tampoco es posible representar un número

infinito.

Tomemos una línea de un pié. Es evidente que si prolongamos esta línea

hasta lo infinito, en direcciones opuestas, el número de los piés será

en algun modo infinito; pues que se supone que el pié se repetirá

infinitas veces: la expresion del número de los piés será la de un

valor infinito. Ahora digo que este número no es infinito; porque hay

otros mayores que él. En cada pié hay doce pulgadas; luego el número

de pulgadas contenidas en la línea será doce veces mayor que el número

de piés; luego este no es infinito. Tampoco lo será el de las

pulgadas, porque estas á su vez pueden subdividirse en líneas, como

estas en puntos y los puntos en otras cantidades menores; y es

evidente que el número expresivo de cada uno de los valores menores,

será respectivamente tantas veces mayor, cuantas expresa el número que

designa la relacion del menor al mayor. Habrá doce veces mas pulgadas

que piés: doce veces mas líneas que pulgadas: doce veces mas puntos

que líneas; y así sucesivamente, sin que se pueda terminar jamás esta

progresion á causa de la infinita divisibilidad del valor lineal.

[94.] Llevando hasta lo infinito la divisibilidad de una línea

infinita parece que tenemos un número infinito en los elementos que la

constituyen; sin embargo por poco que se reflexione, se desvanece la

ilusion. Porque salta á los ojos, que se pueden tirar infinitas líneas

á mas de la supuesta, y como en todas ellas se puede llevar la

divisibilidad hasta lo infinito, resulta que la suma de los elementos

que entran en todas ellas formará un número mayor que el de una

cualquiera de las mismas.

[95]. Si quisiéramos representarnos un número infinito de partes en

valores de extension, deberíamos suponer un sólido infinito en todas

sus dimensiones; y además divididas todas sus partes hasta lo

infinito. Pero ni aun en este caso tendríamos un número infinito

absolutamente hablando, aunque tuviéramos el mayor que se puede

representar en valores de extension.

Dado que existiese una extension infinita con una divisibilidad

infinita, el número de sus partes no seria absolutamente infinito;

porque fuera de los seres extensos se pueden concebir otros de

diferente especie; y entonces, considerando á aquellos y á estos bajo

la idea general de ser, se los puede reunir en un número que resultará

mayor que el de los seres cuyo conjunto forma la extension.

[96.] Fínjase una especie cualquiera de seres multiplicada hasta lo

infinito: el resultado no puede ser un número absolutamente infinito.

La razon es la misma que la señalada en el párrafo anterior: la

existencia de los seres de una especie, no hace imposible la

existencia de los seres de otra especie; luego fuera de la supuesta

infinidad del número en una especie determinada, hay otros números que

reunidos con el primero, constituirán otro mayor que el pretendido

infinito.

[97.] Para la existencia de un número absolutamente infinito se

necesita: 1.º la existencia de infinitas especies de seres; 2.º la

existencia de infinitos individuos en cada especie. Veamos si estas

condiciones se pueden realizar.

[98.] La posibilidad intrínseca de especies infinitas parece

indudable. La escala de los seres está entre dos extremos: la nada y

la perfeccion infinita: el espacio que hay entre estos dos extremos es

infinito; los seres que en él existan pueden estar distribuidos en una

gradacion infinita.

[99.] Admitida la posibilidad intrínseca de una gradacion infinita en

la escala de los seres, ocurre la cuestion de si su posibilidad es no

solo ideal sino tambien real: esto es, si podría ser realizada. Dios

es infinitamente poderoso; si la gradacion infinita es intrínsecamente

posible, Dios puede realizarla, porque todo cuanto no es

intrínsecamente imposible cae bajo la omnipotencia divina. Por otra

parte, suponiéndose como se debe suponer la libertad de Dios, no cabe

duda en que es libre de querer criar todo lo que puede criar. Si pues

no repugna la infinidad de las especies de los seres, distribuidos en

una gradacion infinita, estos podrian existir si Dios lo hubiese

querido. Entonces, negando todo límite al número de las especies y al

de los individuos de cada especie, parece que existiria el número

infinito, pues que no es dable excogitar al conjunto de todos los

seres ningun aumento ni límite.

En este supuesto, existirian los seres criados mas perfectos posibles,

y en la esfera de las criaturas no seria dable concebir un ser mas

perfecto. Todo cuanto se pudiese imaginar existiria ya, desde la nada

hasta la perfeccion infinita.

[100.] Sin embargo, conviene observar que el conjunto de seres

criados, fuera cual fuese su perfeccion, estaria sujeto necesariamente

á una condicion de que solo se exime el ser infinito por esencia: la

dependencia de otro ser. Esta condicion envuelve la limitacion; luego

todos los seres criados serán finitos.

[101.] Ocurre aquí una cuestion. El carácter de finito que se

encuentra en todos los seres creados, ¿envuelve un límite determinado

del cual no puedan pasar? Si este límite existe ¿no queda limitado

tambien el número de las especies posibles? Y si estas especies no son

infinitas ¿no es una ilusion el número infinito?

Aunque la posibilidad intrínseca de la escala infinita de los seres,

nos parezca indudable[98], debemos guardarnos de resolver con

demasiada ligereza la cuestion presente. Ateniéndonos á los conceptos

indeterminados, no vemos ningun límite posible; pero ¿sucederia lo

mismo, si poseyésemos un conocimiento intuitivo de las especies?

¿podemos asegurar que en las propiedades particulares de los seres,

combinadas con la limitacion y dependencia que les son esenciales, no

descubriríamos un término, del cual no pueden pasar, por el

constitutivo de su propia naturaleza? ¡Cuán impotente es la filosofía

para resolver semejantes cuestiones! Contentémonos con plantearlas.

[102.] Sea lo que fuere de esta infinidad de especies, y de su

perfeccion respectiva, creo que no puede existir un número actualmente

infinito.

Entre las especies de los seres se contarian las inteligencias que

ejercen sus actos con sucesion. Esto es evidente; ya que en dicho

número entrarian los espíritus humanos de los cuales no podemos dudar

que piensan y quieren de una manera _sucesiva_. Los actos de estas

inteligencias son numerables, como nos lo atestigua la conciencia;

luego no existirá jamás un número infinito; pues que dichos actos, por

lo mismo que son sucesivos, no pueden existir juntos.

[103.] Si se responde que en tal caso se podria suponer que todos los

espíritus incluso el nuestro, no tienen mas que un solo acto de

inteligencia y voluntad, replicaré que esto, á mas de hallarse en

contradiccion con la naturaleza de los seres criados, que por lo mismo

que son finitos están sujetos á mudanzas, tiene el inconveniente de

que elimina de un golpe muchas especies de seres: y así, lejos de

salvar la infinidad del número, la hace imposible. Además ¿quién puede

negar la posibilidad de lo que existe? y si ahora existen como nos lo

enseña la experiencia propia, seres que tienen sus actos sucesivos

¿por qué no habrian de ser posibles los mismos seres en el supuesto de

que la omnipotencia divina hubiese ejercido en toda su plenitud su

infinita fuerza creadora?

[104.] Esta dificultad que fundada en las naturalezas de las

inteligencias finitas, parece que imposibilita la existencia de un

número infinito, se robustece todavía mas considerando la cuestion

bajo un punto de vista mas general.

Para que exista un número verdaderamente infinito, es necesario que

fuera de lo existente no pueda haber nada _numerable_. Lo que se

numera no son solo las substancias, sino tambien las modificaciones.

Esto ya lo he demostrado con respecto á las inteligencias: y se

verifica en general de todos los seres finitos. Todo ser finito es

mudable, y sus mudanzas se pueden contar. Las modificaciones traidas

por las mudanzas no pueden existir juntas, porque algunas de ellas se

excluyen recíprocamente; luego no es posible jamás el número actual

infinito.

[105.] Apliquemos estas observaciones al mundo sensible. El movimiento

es una modificacion á que están sujetos los cuerpos. Esta modificacion

es sucesiva esencialmente. Un movimiento cuyas partes coexistiesen, es

un absurdo. La coexistencia de los diferentes estados, resultantes de

movimientos diversos, es tambien un absurdo: cosas contradictorias no

pueden existir juntas; y contradictorias son muchas de estas

situaciones, pues que la una envuelve por necesidad la negacion de las

demás. Si una línea que cae sobre otra, gira al rededor de un punto,

irá describiendo sucesivamente diferentes ángulos. Cuando forme un

ángulo de 45 grados, no lo formará de 30, ni de 40, ni de 70, ni de

80: estas cosas se excluyen recíprocamente. Una porcion de materia

formará diferentes figuras segun la disposicion que se dé á las partes

de que se compone. Cuando formen una esfera, no formarán un cubo:

estos dos sólidos no pueden existir á un mismo tiempo formados de una

misma porcion de materia.

[106.] Esta variedad de movimientos y de formas es numerable. A cada

paso medimos el movimiento, aplicándole la idea de número; á cada paso

contamos las figuras que ha tenido una porcion de materia, por ejemplo

un pedazo de cera al que se han dado sucesivamente diferentes formas;

y sea cual fuere el número de los seres que se supongan existentes,

cada uno de ellos será susceptible de transformaciones que se podrán

contar: luego se halla en la misma naturaleza de las cosas una

imposibilidad intrínseca para la existencia de un número actual

infinito.

[107.] Me inclino á creer que estas razones demuestran plenamente la

imposibilidad del número actual infinito, y si no me atrevo á decir

que estoy seguro de haber dado una demostracion completa, es porque la

naturaleza del objeto ofrece de suyo tantas y tan graves dificultades,

ofusca y confunde de tal suerte el débil entendimiento del hombre, que

siempre hay motivos para temer que aun en los raciocinios al parecer

mas claros, mas bien trabados, mas concluyentes, se oculte algun vicio

que los haga claudicar, y así tomemos por verdad incontestable lo que

es pura ilusion. Sin embargo, no puedo menos de observar que para

combatir esta demostracion, parece que será preciso desentenderse de

nuestras ideas primordiales; exclusion entre el ser y el no ser; y la

necesidad de sucesion, de tiempo, para que puedan realizarse cosas

contradictorias.

[108.] Quizás se me objetará que las modificaciones contradictorias no

entran en el número infinito, el cual se refiere á solo lo posible;

pero esto no destruye mi demostracion, antes bien la confirma; porque

como el número absolutamente infinito, implica absoluta negacion de

todo límite; por lo mismo que al tratar de realizar este concepto, me

hallo con cosas contradictorias, digo que la realizacion del concepto

es contradictoria, porque el concepto general é indeterminado se

extiende mas que todo número posible.

[109.] El orígen de esta mayor extension se halla en que el concepto

indeterminado prescinde de todas las condiciones, inclusa la del

tiempo; y de estas condiciones no prescinde ni puede prescindir la

realidad. De aquí dimana el conflicto entre el concepto y su

realizacion; y así se explica, por qué siendo la realizacion

imposible, el concepto no es contradictorio.

Supongamos realizado un número con todas las especies posibles, con

todos los individuos posibles, nosotros podemos reflexionar sobre el

concepto del número infinito, y decir: para la verdadera infinidad del

número se necesita absoluta carencia de todo límite; ahora bien,

pensando en el conjunto de cosas que existen, le hallamos un límite,

porque concibiendo aquel conjunto de unidades en general, le podemos

añadir otro número que exprese las nuevas modificaciones que puedan

sobrevenir. En el instante A el conjunto de unidades, por grande que

sea, le supondremos expresado por M. En el instante B habrá un

conjunto nuevo de unidades que podremos expresar por N. Luego

tendremos que el resultado N + M será mayor que N ó que M solos; luego

ni N ni M son infinitos absolutamente. El concepto indeterminado,

prescinde de los instantes, y se refiere á la sola suma; y de aquí es

que abarca cosas que no pueden existir juntas.

CAPÍTULO XV.

IDEA DEL SER ABSOLUTAMENTE INFINITO.

[110.] Entramos en una cuestion sumamente difícil. Si la idea de lo

infinito en general ofrece graves dificultades, no son menores las que

presenta la idea del ser absolutamente infinito. Hemos encontrado que

hay diferentes órdenes de infinitos, siendo cada uno de ellos un

concepto formado por la asociacion de dos ideas: la de un ser

particular, y la de negacion de límite. Pero es fácil echar de ver que

ninguno de los infinitos examinados hasta ahora, lo es en todo el

rigor de la palabra; todos son limitados bajo muchos aspectos; ninguno

de ellos puede confundirse con el ser infinitamente perfecto. La idea

de este ser, aunque siempre muy incompleta para nosotros mientras

estamos en esta vida, es susceptible de mas análisis del que emplean

algunos autores que la usan sin las aclaraciones debidas. Las muchas y

graves dificultades que tendremos que soltar en este análisis, indican

la necesidad de una meditacion profunda, y la trascendencia de los

errores á que puede dar orígen la mala inteligencia del verdadero

sentido de la palabra infinito, aplicada á Dios.

[111.] ¿Qué es un ser absolutamente infinito? A primera vista parece

que se ha explicado todo con decir que el ser absolutamente infinito

es el que no tiene ninguna negacion de ser; pero esto es una nocion

general que deja mucho que desear. En efecto, el ser infinito no tiene

ninguna negacion de ser; esto es una verdad incontestable; pero verdad

tal, y tan superior á nuestro alcance, que ofrece á nuestro flaco

entendimiento una confusion asombrosa, tan pronto como queremos fijar

con exactitud su verdadero sentido.

[112.] Si el ser absolutamente infinito no tiene ninguna negacion de

ser, parece que nada se podrá negar de él; por el contrario, todo se

podrá afirmar, porque será todo; en cuyo caso el panteismo surge de la

idea de infinidad. Si con respecto al ser infinito se puede establecer

una proposicion negativa verdadera, hay en él alguna negacion de ser,

esto es, del predicado que se niega en la proposicion.

No se puede decir que cuando se aplican á Dios las proposiciones

negativas, se niegue solo una negacion, porque en realidad se niegan

de Dios cosas positivas. Cuando digo Dios no es extenso; niego de él

una realidad que es la extension. Cuando digo Dios no es el universo;

niego de él una realidad que es el universo. Luego las proposiciones

negativas aplicadas á Dios, no niegan solas negaciones, sino

realidades.

La dificultad parece que no se suelta diciendo que estas realidades

negadas envuelven imperfeccion, y que por consiguiente repugnan á

Dios: Esto es mucha verdad, pero ahora tratamos de explicar la idea de

lo absolutamente infinito, y la dificultad milita contra el supuesto

de que la idea de absolutamente infinito se quiera explicar por la

absoluta ausencia de negacion de ser. Si estas realidades son algo,

cuando se las niega de Dios, se niega algun ser; y como la proposicion

no puede ser verdadera si no hay en Dios la negacion del ser negado,

resulta que no es exacto el decir que el ser absolutamente infinito es

el que no tiene ninguna negacion de ser.

[113.] Además, un ser de esta naturaleza parece que no podria tener

ninguna propiedad; porque entre las propiedades positivas las unas se

excluyen á las otras: la inteligencia y la extension son propiedades

positivas que se excluyen recíprocamente. La libertad de albedrío y la

necesidad, son propiedades que con respecto á una misma cosa, se

excluyen tambien: luego el ser infinito no puede tener todas las

propiedades, si no queremos convertirle en un conjunto de absurdos, á

manera de los panteistas.

[114.] El ser infinito contendrá todo ser en cuanto no incluye

imperfeccion: esto es mucha verdad; pero todavía nos restan grandes

dificultades. ¿Qué es perfeccion? ¿qué es imperfeccion? hé aquí dos

cuestiones nada fáciles de resolver; y sin embargo no podemos

adelantar un paso hasta que hayamos fijado el sentido de estas

palabras.

[115.] La idea de perfeccion envuelve la de ser; la nada no puede ser

perfecta: un no ser perfecto es una contradiccion manifiesta.

[116.] No todo ser es perfeccion absoluta; pues que hay maneras de ser

que envuelven imperfeccion: lo que es perfeccion para una cosa, es

imperfeccion para otra.

[117.] En los seres finitos, la perfeccion es relativa: una fábrica

muy perfecta seria un templo muy imperfecto; una pintura muy propia

para un salon de lujo, podria ser una profanacion si se la colocase en

un Santuario. La perfeccion parece consistir en ser una propiedad

conducente al fin de la cosa. Esta idea no en aplicable al ser

infinito, el cual no tiene ni puede tener mas fin que á sí propio:

luego la perfeccion en lo absolutamente infinito, no puede ser

relativa, ha de ser absoluta.

[118.] Si la perfeccion es ser, parece que la del ser infinito ha de

consistir en algunas propiedades, que se hallen formalmente en el

mismo, las cuales en tal caso es menester que no incluyan

imperfeccion. Un ser absolutamente indeterminado, esto es, sin ninguna

propiedad, no se concibe en qué podrá consistir: ¿qué seria _una cosa_

sin inteligencia, sin voluntad, sin libertad? Las proposiciones en que

se afirman de Dios estas propiedades, son verdaderas; luego las

propiedades existen realmente en el sujeto del cual se afirman.

[119.] Un ser infinitamente perfecto ha de tener todo perfeccion; ¿qué

es _todo_ en este caso? ¿serán todas las posibles? ¿cuáles son las

posibles? las que no repugnan. ¿A qué se refiere la repugnancia? se

habla de la repugnancia recíproca, ó de la repugnancia con un tercero;

si de la primera, es necesario presuponer uno de los dos extremos para

que el otro pueda repugnar; en tal caso, ¿cuál es el preferible? Si se

habla de la segunda ¿qué será este tercero al cual se refiere la

repugnancia? ¿en qué se fundará esta?

Si se dice que por toda perfeccion se entiende todo lo que nosotros

podemos concebir, permanece la misma dificultad: porque si se habla de

la concepcion de un ser finito, la concepcion no es infinita; si de la

de un ser infinito, se comete peticion de principio: pues al tratar de

explicar sus perfecciones se apela á lo que él puede concebir.

Para resolver las dificultades que preceden, es necesario fijar las

ideas.

[120.] Negar una cosa de otra puede hacerse de dos maneras:

refiriéndose la negacion á una propiedad ó á un individuo. Si digo que

una superficie no es un triángulo, puedo referir el predicado ó á la

especie del triángulo en general, ó á un triángulo individual; en el

primer caso negaré que la figura sea triangular; en el segundo negaré

que la figura sea otro triángulo dado. Dios no es extenso; aquí se

niega una propiedad; Dios no es el mundo; aquí se niega un individuo.

Filosofía Fundamental, Tomo IV · 第 3 / 21 段