El interior del pueblo se compone de los importantes barrios de
Malabon ó Concepción, y de Tañong. Tiene además otros, que son los
de Tinajeros, Tonsuya, Dampalit, Pangholo, Meysilo, Catmon, Salitre,
Lungos y Potrero, que dista una legua próximamente del pueblo, y
en donde se encuentran las ruinas de la antigua casa y panteon de
los primeros jesuitas. En este sitio hay buena sillería y en su ría
abunda el hormigon. Ya no existen las grandes fábricas de tinajas y
ladrillos de Tinajeros, de que tomara nombre dicho barrio.
De edificios públicos, destacan la iglesia principal y las muchas
ermitas esparcidas en el pueblo y en los barrios. Cada uno de éstos
tiene una regular, y la de la Concepción no parece sino iglesia por su
lujo relativo. Es de extrañar que siendo esta parroquia de término,
las torres sigan con sus techos provisionales de nipa, que por su
altura están espuestos a ser encendidos por una descarga eléctrica y
á servir de mecha para el incendio de la iglesia que no es de valor
insignificante.
Esta es de tres naves y mide unos 85 metros cuadrados con una espaciosa
casa parroquial de mampostería. Se abrió al culto divino en 1639,
habiendo sido objeto de varias reformas hasta 1863 que quedó terminada.
Esta parroquia pertenece á los Padres Agustinos Calzados. Tiene tres
coadjutores seculares y uno en calidad de retirado.
El cementerio está rodeado de muros de piedra, en que están los
nichos, y tiene pequeña capilla. Trátase, con bastante fundamento,
de cerrarlo por estar en mal lugar para la higiene pública, y abrir
otro en el barrio de Catmon.
Uno de los principales monumentos, tal vez el único digno de
citarse, es el puente de piedra, del infante D. Sebastian, uno de
los más notables del Archipiélago, aunque es algo estrecho; está
sobre la ría de Tonsuya, ó sea el brazo de mar que une este barrio
con el pueblo. Hace cinco años solamente se ha abierto al servicio
público. Antes había uno de madera, en que se pagaba de pontazgo un
maravedí, y fué construido en 1826 á 30. En Tinajeros hay otro puente
de piedra, bueno y sólido.
La casa ayuntamiento del gremio de naturales es de mampostería,
recien construida, bonita, vista en su exterior, pero de estrechos
compartimientos y pequeñas dimensiones. Algunas piezas del piso bajo
están habilitadas para escuela de niñas y niños. La casa-tribunal de
mestizos deja mucho que desear, con muchos desperfectos y bastante
abandonada. Es de ladrillo.
En ruinas está el antiguo edificio de la fábrica de tabacos del
Estado, y si éste no piensa utilizarlo para hospicio de dementes,
como ahora se trata, ganaría más vendiéndolo y no dejarlo á merced
de la destructora mano del tiempo y de los que ván á hacerse de leña
allí, ó algo más, según se dice.
Empezó á construirse en febrero de 1851 y costó 150,000 pesos; es
verdaderamente grandioso este edificio; consta de siete talleres y
una gran pieza que sirvió de almacén ó depósito de tabaco.
Hay muchas casas y depósitos de mampostería; pero parecen pocas,
porque están esparcidas entre apiñado y muy extenso caserío de nipa;
pero si se reuniesen en un barrio los edificios de mampostería,
indudablemente se vería que este pueblo es más rico que casi todas
las cabeceras de provincia, incluso las mejores.
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