Yo esperaba encerrar en un tomo de 300 páginas, como los del Folk-Lore
Español, todo lo yo tenía escrito y la ampliación de muchos apuntes
míos; pero me he equivocado: para el plan de Folk-Lore Ilocano, tengo
señalados siete capítulos, y veo que es imposible empezar el cuarto,
porque ni me permiten por ahora la confección de tres Revistas, que
casi todas ellas pesan sobre mí, ni mis compromisos con El Diario de
Manila y La Revista Católica, y además porque se tardaría ya mucho
en dar otra clase de lectura en folletín á los suscriptores de La
España Oriental.
Forzosamente el Folk-Lore de cualquier pueblo necesita tratarse
en más de un tomo, y ahora del Ilocano quedan en el tintero los
siguientes capítulos:
IV. Leechraft.--Materiales folk-lóricos sobre Medicina popular.--En
éste pensaba dar un Vocabulario folk-lórico de las plantas del país,
apuntando sus nombres ilocanos, sus equivalentes científicos y sus
aplicaciones medicinales, aprovechando, no libritos ya impresos como la
Flora del P. Blanco, los folletos de Clain, Sta. María y otros autores,
sino inéditas revelaciones de varios herbolarios. Indudablemente
esta parte sería la más curiosa y útil del Folk-Lore Ilocano y
ya tenía ofrecida la dedicatoria al sábio continuador de la citada
Flora. R. P. Fr. Celestino Fernandez; pero tan delicado asunto requiere
más tiempo del de que dispongo ahora.
V. Folk-Wit.--Materiales folk-lóricos sobre las manifestaciones del
ingenio popular, como son proverbios, dichos, adivinanzas, profecías,
juegos, etc.