De felicitaciones con versos acrósticos, Leona Florentino escribió
muchas, casi se puede decir una diariamente, pues muchos la encargaban
escribir. Y para salir del paso, hacía combinaciones con los antiguos
originales suyos, pues ella pobre viuda tenía que atender á otros
asuntos, como la administración de sus bienes.
Obran en mi poder tres felicitaciones con versos acrósticos á Cármen,
otras tres á Rosa, tres á Castora, dos á Emilia, una á María, otra
á Juana y otra á Tita. Pero todas se pueden reducir á las estrofas
siguentes, para evitar repeticiones.
Caasi ti Dios piman
impaayna á inca nagtengan
iti saad á quinabalasang
quet aluadam unay nga icutan.
A . . . . . . . . [98]
Rrag-ó quen ragsac á di mauma
daguitoy matá á agbuya quenca
ta iti laing, libnosmo quen sadia
amin á nagbiag daegam idá.
Maysa á sabong á pagucrad
ti pangyarigac quenca á maquitac
ta iti singpetmo á nayanac
aoan quencat macaartap.
E . . . . . . . . .
Ngem alá iti sagudaymo á nayanac
isuda ti casmo calasag
sapay ta incanto maragpat
ti gloria á puon ti imbag.