CENCERRADAS

Éstas, en su significación genuina y vulgar, no existen en la comarca

ilocana. Pero según se desprende de las palabras y esplicaciones del

folk-lorista andaluz, D. Luis Montoto y Rautenstrauch, las cencerradas

vienen á ser actos de desagravio á Cupido. En este sentido se citan

en los pueblos ilocanos algunos casos, de los cuales voy á relatar á

nuestros lectores y á los folk-loristas peninsulares en particular, que

no se olvidaron de nuestro querido Archipiélago al redactar su programa

folk-lórico, un caso, curiosísimo por cierto, que ocurrió en Abra.

Una jóven, vecina de aquella provincia, trataba de casarse con

un galan, á pesar de las relaciones amorosas que la unían á otro

caballero. Este se propuso vengar á todo trance al dios ciego, pues

se habían jurado amor eterno.

En la noche víspera de la boda llevó al frente de la casa de la novia

la banda de música de Banged, que era numerosa. Dieron una serenata

ó emprentada, y en uno de los intermedios cantaron varias coplas

ilocanas, que no carecerán de valor folk-lórico.

Vamos á traducirlas procurando conservar su sal y pimienta,

«Escucha, mujer, la última palabra del que habeis amado, engañado

y hecho una traición: creí que eras mujer discreta, pero hoy veo

que estás saturada de coquetería. Desde un principio aceptaste mi

amor, demostrando con tu boca (!), miradas (!!) y acciones (!!!) tu

amor.... que me retiraste en un momento. ¿Porqué, cuando manifesté

mi hastío de tí, por prever que me ibas á engañar; porqué me dijiste

que nó, y que mucho me querías, cuando ahora me niegas rotunda y

vilmente? Cásate, pero escoge á un esposo, que tenga grande corazón

para poder soportar las flaquezas de su prójimo, pues tu debilidad

exige la valentía de un esposo tres veces santo. ¿Cuando podrás,

desterrar esa conducta tuya, propia de la mujer á quien todos

gustan?... ¡Nunca! Busca tu pues, un esposo muy indulgente.»

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El Folk-lore Filipino (Tomo I) · 第 84 / 232 题